Nuestro poema de cada día
Según ha podido establecer Trinidad Durán Medina (cf. Federico García Lorca y Sevilla. Sevilla, Diputación Provincial. Área de Educación. Servicio de Publicaciones, 1975. Colección Literatura. Serie 1.ª, 3; págs. 17-20), el “Poema de la saeta”, ubicado entre “Poema de la soleá” y “Gráfico de la petenera”, surge como resultado de haber asistido el poeta a la Semana Santa sevillana, en el año de 1921, junto a su hermano Francisco y al músico Manuel de Falla; y está dedicado al aviador Francisco Iglesias, asiduo, como el propio poeta, de las tertulias literarias que se celebraban en el hogar de Carlos Morla Lynch -diplomático chileno destinado en Madrid durante la II República y la Guerra Civil, y amigo íntimo de García Lorca-, en el madrileño barrio de Salamanca, en la época que media entre la dictadura de Primo de Rivera y la Guerra Civil.
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Al Poema del cante jondo pertenecen los “Seis caprichos”, sección dedicada a Regino Saniz de la Maza (1896-1981), notable guitarrista que mantuvo una estrecha amistad con Federico García Lorca, desde que se conocieron en la Residencia de Estudiantes de Madrid, en marzo de 1920; una amistad que duró 16 años -hasta la muerte del poeta, en 1936-, y que resultó enriquecedora tanto en el ámbito de la guitarra como en el de la poesía. [El capricho es una pieza musical, predominantemente instrumental, compuesta de forma libre y fantasiosa, y de carácter vivo y animado].
Nuestro poema de cada día
El poema "Nacimiento de Cristo" de Federico García Lorca presenta una visión pesimista del nacimiento de Jesús, destacando el sufrimiento y la desilusión. En lugar de celebrar la redención, se enfatiza la crítica a la jerarquía eclesiástica y la desconexión entre el mensaje evangélico y la realidad contemporánea, simbolizada por Manhattan.
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En "Cielo vivo", Federico García Lorca expresa su insatisfacción y búsqueda de amor en un paisaje idealizado, contrastando la deshumanización de Nueva York con la belleza natural. A través de imágenes vívidas, el poema refleja su anhelo por una conexión auténtica y la esperanza de encontrar alegría en el amor.
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De los 67 poemas de que consta Libro de Poemas, de Federico García Lorca, hemos elegido para su comentario tres: los titulados “El diamante”, “Alba” e In memoriam”.
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La "Casida de la mujer tendida" de Federico García Lorca explora la belleza y pureza del cuerpo femenino desnudo, simbolizando la fertilidad y el deseo. A través de imágenes eróticas y contrastes, el poema refleja la dualidad entre inocencia y sexualidad, sugiriendo un futuro incierto para la mujer.
Nuestro poema de cada día
El poema de Federico García Lorca, dirigido a su amor, evoca la belleza y el dolor de la ciudad encantada de Cuenca. A través de interrogaciones retóricas, el poeta expresa sus sentimientos contradictorios, fusionando naturaleza y emociones. La obra refleja su anhelo y sufrimiento amoroso en un contexto lírico profundo.
Nuestro poema de cada día
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Nuestro poema de cada día
Está dedicada a Manuel Ángeles Ortiz (1895-1984), pintor, escenógrafo y ceramista, y uno de los mejores amigos de Federico García Lorca desde la época de juventud en la que frecuentaban la tertulia de El Rinconcillo, en el Café Alameda de Granada. Colaboró en las Misiones pedagógicas, especialmente en La Barraca.
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El libro lorquiano Canciones (título definitivo, ya que primero se tituló Nuevas canciones, 1921-1924) está compuesto por 88 poemas, distribuidos en XI secciones. La VI, “Juegos”, cuenta con 9 poemas; unos “juegos “ Dedicados a la cabeza de Luis Buñuel / En grand Plain: y de esas composiciones hemos elegido tres para su comentario: ”Ribereñas”, A Irene García (criada) y “Al oído de una muchacha”...
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“Intermedio” es un poema de contrastes, que su título expresa sin tapujos: García Lorca compara la inocencia perdida de su infancia feliz (“Aquellos ojos míos de mil novecientos diez” versículos -1 y 5-; “aquellos ojos míos” -versículo 10-, “Allí mis pequeños ojos” -versículo 17-) con la cruda realidad de la sociedad neoyorquina y la amargura que le supone vivir en una ciudad que se erige en el emblema de la miseria humana (versículos 18-21; y estos dos son, precisamente, los que cierran el poema: “Hay un dolor de huecos por el aire sin gente / y en mis ojos criaturas vestidas ¡sin desnudo!”.
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La sección V de Canciones 1921-1924 la integran “Tres retratos con sombra” —que consta de tres poemas dedicados a un artista, seguidos cada uno de ellos de un poema mitológico -y de ahí el agregado “con sombra”, a modo especular-, y titulados, respectivamente, “Verlaine/Baco”, “Juan Ramón Jiménez/Venus” y “Debussy/Narciso”.
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El soneto de Federico García Lorca explora el dolor del amor a través de imágenes poéticas y referencias mitológicas. La luna y el viento evocan una herida emocional, mientras que la figura de Filomena simboliza el sufrimiento. El poema destaca por su métrica rica y su profundidad emocional, fusionando lo profano con lo divino.
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El libro de Federico García Lorca Nuevas canciones (1921-1924) lleva weste título en la primera edición; luego el poemario se titulará simplemente Canciones. Y está compuesto por once secciones, que llevan los siguientes títulos (entre paréntesis, el número de poemas que integran cada una de ellas): I. “Teorías” (14). II. “Nocturno de la ventana” (4). III. “Canciones para niños” (7). IV. “Andaluzas” (9). V. “Tres retratos con sombras” (6: Verlaine/Baco, Juan Ramón Jiménez/Venus, Debussy/Narciso). VI. “Juegos” (8). VII. “Canciones de luna” (7). [1925] VIII. “Eros con bastón” (7). IX “Trasmundo” (7). X. “Amor” (10). XI. “Canciones para terminar” (9). En total hay, pues, 88 poemas.
Nuestro poema de cada día
Poeta en Nueva York es, sin duda, la joya del surrealismo español. La obra está escrita entre 1929 y 1930, aunque no se publica hasta 1940; y en ella, a través de sus diez secciones, el poeta dominado por la angustia existencial, va recogiendo su particular “descenso a los infiernos” en los meses en que vivió en la ciudad neoyorquina. Esas impresiones, más allá de los poemas, quedan sintetizadas en estas palabras de su Conferencia-recital “Un poeta en Nueva York”: “Nadie puede darse idea de la soledad que siente allí un español y más todavía si éste es hombre del sur. Porque, si te caes, serás atropellado, y, si resbalas al agua, arrojarán sobre ti los papeles de las meriendas”.
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