Ediciones Vitruvio. 2015
06/08/2026@21:21:00
Un libro, por definición, es una sucesión, una flecha que va de la primera a la última página, y toda flecha, ya lo sabía cierto griego perplejo ante una tortuga, es una forma de dudar sobre si el movimiento existe. Martínez-Conde no ignora esta forma de especulación. Sus poemas avanzan y, al mismo tiempo, se demoran en la posibilidad de no haber avanzado nunca, como si cada composición fuera una variación sobre un único poema inmóvil, anterior al libro, del cual estas páginas fuesen su sombra proyectada. En su refinado sentido de la composición, las piezas que componen el libro no obedecen a una acumulación arbitraria: determinados motivos reaparecen, cambian de tonalidad, se enriquecen con nuevos matices y terminan construyendo una unidad profunda que el lector percibe incluso antes de identificarla racionalmente No sería impropio imaginar que este libro ha existido siempre y que el autor no ha hecho sino descubrirlo lentamente, como quien reconoce un sendero oculto en un bosque frecuentado durante toda la vida.
Nuestro poema de cada día
Cuaderno de Nueva York se publica en 1998, cuando José Hierro tiene 76 años; el mismo año en que recibía el Premio Cervantes (el poeta murió en diciembre de 2002, a los 80 años, sin haber tomado posesión de su nombramiento como académico de la RAE en 1999). La obra no se escribió en esta ciudad -como sí es el caso de Poeta en Nueva York, de García Lorca, una obra cumbre del surrealismo-, sino en el bullicio de los bares en los que el poeta encontraba la inspiración necesaria y donde compuso una buena parte de sus poemas (ya sea en el madrileño bar La Moderna o en los santanderinos El Junco y Los ríos convertidos en algo así como su “despacho creativo”).
Zadar eds., 2018 (Reeditado en 2024)
En El tiempo en las manos encontramos una cuidada colección de microrrelatos que explora los territorios del recuerdo, el amor, el paso del tiempo o la creación artística desde una mirada atenta a las revelaciones de lo cotidiano: estas piezas breves convierten una mariposa, una conversación inesperada o el simple rumor del viento en materia literaria y reflexión existencial. Con una escritura sutil, sugerente y cargada de simbolismo, el autor invita al lector a contemplar la realidad y descubrir, tras la apariencia de las cosas, un espacio misterioso donde habitan la emoción y el asombro (lo inesperado).
Nuestro poema de cada día
Ayer, 21 de junio, fue el primer aniversario de la muerte de Rufino Féliz Morillón. Con este artículo queremos homenajear a este gran poeta emeritense.
Nuestro poema de cada día
De “Canciones para terminar” ofrecemos comentados los poemas titulados “Huerto de marzo”, “Canción del naranjo seco” y “Canción del día que se va”.
Editorial Mora Barnacle
Se podría decir aún muerta la rosa, la palabra rosa no ha muerto, parafraseando la conocida frase y es que en el bello juego que nos presenta el autor hace vivir, revivir, pensar, repensar las cosas y los actos y circunstancias de los hechos en poesía, a través del valor de la palabra, en sus conjunciones, repeticiones, yuxtaposiciones, conformando una estética performática.
Fundación Jorge Guillén, 2020
El lector es una obra compuesta por versos breves, pequeñas escenas conformadas por elementos aparentemente sencillos —una nube, un gorrión, una gota de lluvia, la luz de la mañana o el silencio de un paisaje— que adquieren una gravedad casi metafísica y que el autor convierte en punto de partida para una meditación sobre el tiempo, la memoria, la identidad y el sentido de la experiencia humana. Así, por ejemplo, el libro sugiere que incluso cuando el paisaje parece no haber cambiado, algo esencial ha sucedido: “el silencio, en apariencia el mismo, ha cambiado de postura”.
Es exactamente así como aparece en el texto original. No leemos nada como “I would prefer not to do it”, por ejemplo. La estructura formal confiere a la frase en inglés un matiz terminante. Bartleby, simplemente, preferiría no: absolutamente no. Sospecho que Melville, más allá del tiempo terrenal, en el confuso país de los sueños, reconoció a Kafka en alguno de los corredores de la biblioteca infinita de Borges. Debió de vislumbrarlo en algún cruce o al final de una escalera, o tal vez lo confundió con su propio y taciturno reflejo en uno de esos espejos picados que separan armarios y anaqueles. Bartleby se ha convertido para la humanidad lectora en el emblema de la abstinencia, de la negación terne pero indolente. Es el gran negligente metafísico, el rebelde pasivo y ontológico que habita más allá de la mera y vulgar procrastinación.
Nuestro poema de cada día
[Dada la extensión del cuento y de su comentario, lo hemos dividido en tres partes, fácilmente reconocibles en el texto. Reproducimos a continuación -y comentamos- la segunda parte].
La pérdida y su espacio emocional precisan de un tiempo y unos lugares comunes en los que reconstruir los recuerdos de la persona que ya no está a nuestro lado. Por ejemplo, a Siri Hustvedt, en este diario de ausencias, la presencia de su marido, Paul Auster, encuentra su auxilio a través del olor a tabaco de sus cigarrillos que, en su momento, ascendían por las plantas de su casa de Brooklyn mientras ella estaba trabajando o regresaba de la calle.
Hay una perversidad añadida en el asesinato de una mujer que rara vez aparece recogida en los informes policiales: la facilidad con la que su muerte termina apropiándose de su vida. A partir de ese momento, todo parece conducir inevitablemente al crimen. Las fotografías adquieren un significado distinto, las conversaciones se reinterpretan bajo la sospecha y los recuerdos se someten a una búsqueda desesperada de indicios que quizá nunca estuvieron allí. La mujer que tenía proyectos, contradicciones y una existencia ajena a su asesino acaba convertida en víctima incluso antes de haberlo sido. Como si su biografía necesitara justificarse a través del desenlace.
Nuestro poema de cada día
Pardo Bazán, introductora del Naturalismo en España con “notable moderación”
Si el francés Émile Zola es la figura capital de Naturalismo -entendiendo por tal la corriente literaria del siglo XIX que intensifica los caracteres del Realismo inspirándose en la ciencia experimental y en la concepción determinista de las acciones humanas-, la condesa de Pardo Bazán (1851-1921), al menos en su producción novelística inicial, asume los planteamientos naturalistas, defendidos en una serie de artículos que agrupó bajo el título de La cuestión palpitante (1883), y que fueron objeto de enconadas polémicas, provocando un gran escándalo literario y social.
El poeta Juan Ignacio González, mierense afincado en Gijón, es miembro fundador del Grupo Cálamo Gesto de Poesía y autor de una amplia obra entre la que destaca "Cuando era todo mar", publicado por Bajamar editores.
Zadar eds., 2026
Los teólogos orientales aseguraban que el mundo físico no era más que el borrador imperfecto de una conversación que los dioses mantenían en la penumbra. De modo semejante, el autor de este compendio de poesía de la naturaleza no presenta su obra en el sentido bucólico tradicional, sino más bien como un catálogo de variaciones sobre la percepción, un inventario sucinto donde las formas visibles buscan justificar la conciencia del observador. ¿Qué sucede en las cosas cuando las contemplamos? ¿Y qué sucede en nosotros, que no podemos contemplarlas sin incorporarlas a nuestra propia incertidumbre?
Nuestro poema de cada día
Si bien El sombrero de tres picos se enmarca en el realismo, hay en este cuento mucho de comedia costumbrista. Alarcón idealiza a sus protagonistas -el tío Lucas y la señá Frasquita- y embellece al máximo la relación entre ambos, envolviendo el amor conyugal en un halo de profundo calado poético. Incluso el molino en el que habitan y su entorno hacen las veces de locus amoenus y aportan un clima de felicidad extrema. El tono lírico que emplea Alarcón en el retrato de ambos personajes le sirve para poner de manifiesto que la auténtica belleza y la dignidad de las personas no depende de la clase social a la que se pertenece ni del físico corporal, y convierte a dos simples molineros en modelo de perfección humana.
Manuel Salado, escritor heterodoxo, reúne en "Los aburridos" diecinueve piezas reflexiones personales sobre imaginación, filosofía, física cuántica y preguntas sin respuesta. Ha publicado 38 obras, casi todas en Amazon.
El próximo miércoles 4 de noviembre, a las 19:00 horas, tendrá lugar en la Biblioteca Pública Benito Pérez Galdós de Madrid la presentación de la última novela de la escritora Laura Redondo Sánchez, publicada por Ondina Ediciones. Junto a la autora intervendrán los escritores Marisol Santiago y Carlos Crespo, que dará voz a Pierre, y el editor Francisco Márquez.
"Campo de pruebas", de Michael Conelly, es su nueva novela negra que tiene como protagonista al abogado del Lincoln.
"Una novela de bandoleros", de Alejandro Marín, es una obra que te atraviesa. Una huida desesperada hacia la muerte. Un western contemporáneo.
Tres días he luchado para decidir si me atrevía a dar mi opinión sobre La bola negra, tres días he tardado en arriesgarme a que el peso del odio caiga sobre mí si escribía lo que pienso.
La filmografía de Hong-jin Na no es precisamente muy extensa. Debutó en 2008 con el thriller de acción The Chaser, que narra la persecución de un asesino en serie. En 2010 llegó The Yellow Sea, una película de gánsteres. Tras un intervalo de seis años, el director surcoreano regresó con The Wailing. El film resultó ser un éxito rotundo: una mezcla de drama, terror, misterio y cine criminal en torno a sucesos extraños que cosechó las mejores valoraciones a nivel mundial. Por ello, la expectación fue enorme cuando se supo que Na presentaría una nueva película, nada menos que diez años después de la anterior. Sin embargo, el inmenso revuelo que "Hope" generó antes de su estreno no se ve plenamente correspondido por el resultado final. Hay demasiados elementos que no encajan o que han sido ejecutados de forma poco acertada.
Pocos lugares han dado tanto juego a la novela del siglo XIX como una sala con tapete verde. Allí cabían el aristócrata arruinado, el oficial ambicioso, la viuda que observa desde una esquina y el croupier que anuncia el número con la misma voz para todos. Balzac, Pushkin y, ya en el siglo XX, Stefan Zweig entendieron que bastaba con sentar a un personaje frente a una ruleta o una baraja para que la historia echara a andar.
Ed. AKAL. 2024
Estamos ante una obra inteligente, y por ello paradójica, ya que nos presenta la vida y la obra de uno de los mayores asesinos en serie de la Historia. Me refiero a Gilles de Rais, barón, con una gran cantidad de tierras propias, servidores ingentes y mariscal de Francia; y que era uno de los magnates con más poder en dicho reino. Está claro que estamos ante un psicópata y ególatra por antonomasia, lo que le condujo sin solución de continuidad al crimen nefando de multitud de niños.
Coincidiendo con el 400 aniversario del nacimiento de la reina Cristina de Suecia, la embajada de Suecia en España ha programado diversos actos para honrar a la monarca del siglo XVII (1626-1689) de la Casa de Vasa, que fue célebre por su educación, su negativa a casarse, su abdicación del trono y su conversión al catolicismo. Fue, sin duda alguna, una de las mujeres más cultas de su tiempo. Rechazó el matrimonio y los roles tradicionales femeninos.
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AdN. 2026
Sinceramente, esta ha sido una de las experiencias de lectura más alucinantes que uno puede llegar a tener en mucho tiempo. Al terminar el libro, te sientes aturdido, inquieto, confundido, profundamente conmovido y, a la vez, impresionado, porque lo que esperaba no se parecía en nada a lo que realmente encontré.
En el caso de creer que el concepto de generaciones esclarece o facilita de algún modo la reflexión y el análisis en torno a la práctica de la escritura y el consecuente fenómeno literario -¡lo cual ya es creer!-, Luis Martín-Santos integraría, con las previsibles imprecisiones que dimanan de toda clasificación de orden temporal, la generación narrativa española del ’50, o la generación del medio siglo, o la generación de los niños de la guerra: aquellos que nacen alrededor de 1920 (Martín-Santos nace en 1924) y comienzan a publicar alrededor de los años de la década de 1950 (Tiempo de silencio conoce su primera edición en 1961): Rafael Sánchez Ferlosio, Juan Marsé, Francisco Umbral, Juan Goytisolo, y un largo etcétera cuya enumeración resultaría no sólo ociosa, sino también innecesaria.
Nuestro poema de cada día
El poema "Insomnio" de Rufino Félix Morillón explora la ensoñación como alternativa creativa al insomnio. En un estado de duermevela, el poeta transforma recuerdos en magia, rechazando el sueño por considerarlo una pérdida de vitalidad. Su poesía destaca por su simplicidad y capacidad comunicativa, alejándose de tendencias contemporáneas.
Por primera vez en su país, el sello de Buenos Aires Tiempo de Parque Ediciones distribuyó en librerías este volumen del poeta argentino Luis Benítez, ganador en 1996 del prestigioso premio de la Fundación Amalia Lacroze de Fortabat. Hasta el momento, los lectores solamente contaban con una edición chilena de 2001.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
"Quién me ha robado el mes de abrilí”, canta uno de los mejores poetas urbanos que ha parido este país en derribo, que es España. Tiene razón Joaquin Sabina, el tiempo es vertiginoso y trepidante, que se lo digan a Leire Díez. Te van a dejar más colgada que una chistorra, coleguita.
Momo detiene el tiempo en Tarambana: Dos décadas de puro rock en las distancias cortas
El rock de autor en España tiene nombres que sostienen las emociones desde el escenario con una fuerza inquebrantable, y anoche quedo demostrado que Momo Cortés pertenece a esa estirpe de músicos tenaces y gigantes. La cita en la madrileña Sala Tarambana no era un concierto más; era la celebración de veinte años de trayectoria musical en un formato único, con la banda al completo y en un aforo reducido que transformó la velada en un viaje de proximidad casi mística.
Pues NO
No Luisa, desde el inicio, nos pregunta cosas.
Gustavo Gac-Artigas nos regala una crónica poética sobre el triunfo de los demócratas en las "midterms" americanas. Se hace con el control del Senado y la Cámara de Representantes. Un duro y merecido castigo para Donald Trump.
"La hora antes del alba", ganadora del Premio Planeta de novela 2026, y "La añoranza", finalista, han sido presentadas, respectivamente, por Isabel Allende y Sergio Hernández. Sonsoles Ónega también ha presentado las novelas y ha podido conversar con los dos autores galardonados.
Ed. Espasa. 2025
La presente novela-histórica está escrita por un especialista historiador noruego, y es de una esclarecedora calidad. Nada mejor que comenzar por un texto axiomático sobre las pretensiones prístinas del historiador Bjorn Andreas Bull-Hansen: “Quiero llevarte a la Edad Vikinga. Quiero que la veas, la huelas y la sientas. En muchos aspectos era un mundo brutal, pero también era un mundo de belleza inimaginable, amistad, lealtad, amor y pasión”.
Nuestro poema de cada día
[Dada la extensión del cuento y de su comentario, lo vamos a dividir en tres partes, fácilmente reconocibles en el texto].
En el 2024, en Tomis-Constanza, la poeta francesa Nicole Laurent-Catrice nos entregó a mí y a Gustavo una copia dedicada de su poemario Pour la vie* (La Part Commune, 2020). En su dedicatoria nos decía: “A Gustavo y Priscilla a quienes ya no tengo nada que enseñar de la vida. Con amistad”. Con esta dedicatoria nos puso en diálogo con su poesía “pour la vie” compartiendo sus consejos “para la vida”, brindando con nosotros “por la vida” y dejándonos su legado de amor y de amistad, “para toda la vida”.
El Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal o TEAF (en inglés, FASD: Foetal Alcohol Spectrum Disorder), es un término utilizado para agrupar un gran rango de anomalías físicas, mentales, conductuales y cognitivas que un individuo puede presentar cuando ha estado expuesto al alcohol durante su desarrollo prenatal.
Presentar un libro siempre es un privilegio, pero también una responsabilidad, sobre todo tratándose del libro de una mujer con una gran trayectoria en la literaturas costaricense. Quienes escribimos sabemos que un poema no nace solamente de la inspiración, nace de las heridas, de las preguntas, de la memoria y de los silencios que nos acompañan durante años.
Pocas veces el siempre discutido criterio de la Academia ha estado más acertado que este año, con la concesión del Nóbel de Literatura a la canadiense Anne Carson. Helenista de formación clásica, pero con la inventiva suficiente para transformar su escritura en un cóctel decididamente iconoclasta. Bien capaz de maridar a Paul Celan con Simónides de Ceos, y hasta a Kant con Mónica Vitti.
Nuestro poema de cada día
Con la publicación de El caballero encantado (1909), Pérez Galdós abandona el realismo estricto de las primeras décadas de su producción para adentrarse en el “realismo mágico”, en el que los elemento fantásticos y las figuras alegóricas están envueltos en un halo de lirismo. El fragmento que reproducimos seguidamente está protagonizado por Gil, identidad mágica que adopta don Carlos de Tarsis y Suárez de Almondar, “marqués de Mudarra, conde de Zorita de los Canes», un aristócrata ocioso que explota a sus peones, convertido en un humilde jornalero de los campos de Castilla por intervención del personaje alegórico “La Madre”, que representa a España. El novelista introduce a veces pasajes de idealización de la naturaleza y del paisaje castellano; sin embargo, por lo general se centra en su cruda aridez y no tanto en embellecerlo, pues se vale de ella para denunciar el caciquismo, el abandono agrario y la miseria de la España rural. La escena de labranza que transcribimos a continuación sirve para reivindicar el duro trabajo agrícola.
Ed. HRM. 2023
Estamos ante un libro diferente y muy poco habitual, lo que incrementa su interés y su categoría. La obra se refiere a la historia bélica ocurrida en las Españas durante el Reinado de otro soberano de la Dinastía Borbón, me estoy refiriendo al enaltecido, a veces de forma excesiva, y llamado Carlos III. Creó, desde el punto de vista del concepto de un historiador, la dinastía venida desde los deseos del imperialismo voraz del Rey Luis XIV “el Rey Sol”, con su nieto Felipe V, fue bastante negativa y degenerando siempre en su evolución.
No te van a deslumbrar "Las luces largas" cuando te las cruces de frente. Antes bien van a tener el poder de iluminar episodios tal vez olvidados de tu pasado. Y te los van a traer a gran velocidad al presente.
Nuestro poema de cada día
La poetización de la pobreza extrema y de la mendicidad a través de la mirada compasiva de Pérez Galdós
A la hora de situarse ante la pobreza en el Madrid de finales del siglo XIX, Pérez Galdós trasciende el “documento social extremo” -más propio del determinismo naturalista”- para inyectar en su relato -y en particular en la descripción de lugares y personajes- un lirismo de gran eficacia estética, transido de una alta dosis de espiritualidad que lo convierte en auténtica poesía en prosa. Sírvanos como ejemplo -tomado de la novela Misericordia- la descripción de la Iglesia de San Sebastián y de los mendigos que se amontonan en sus puertas en demanda de caridad a los feligreses.
Nuestro poema de cada día
La fuerza lírica de la introspección psicológica de los personajes
El lirismo galdosiano se intensifica cuando la narrativa se adentra en el terreno del subconsciente, los sueños y la locura. En Fortunata y Jacinta -y, por supuesto en sus novelas en general-, Benito Pérez Galdós recurre al estilo indirecto libre y, de esta manera, introduce los pensamientos y la voz interior de los personajes directamente en la narración, con lo que se borra la frontera entre el narrador y el personaje, permitiendo al lector sumergirse en su profunda psicología. Así ocurre, por ejemplo, en el fragmento en el que el novelista nos presenta a Manuel Moreno Isla, el perpetuo enamorado de Jacinta, a cuya muerte vamos a asistir; un fragmento en el que no faltan ciertos toques líricos (lenguaje metafórico, exclamaciones, interrogaciones retóricas, adecuación del ritmo narrativo al contenido, etc.).
Nuestro poema de cada día
Uno de los momentos de mayor lirismo trágico de toda la obra de Pérez Galdós: Los fusilamientos de los Sargentos de San Gil
Un lirismo de tinte trágico envuelve la recreación que Pérez Galdós hace del fusilamiento de los sargentos de San Gil, un acontecimiento histórico acaecido el 25 de junio de 1866, y que dejó tan impresionado al escritor que lo recoge tres veces en su obra: aparece en la novela Ángel Guerra (1890-1891), en un episodio nacional -La de los tristes destinos (1907), novela que cierra la cuarta serie-, y en las Memorias de un desmemoriado (1915-1916). El lirismo al que aludimos se traduce en una estética de la compasión popular: el pueblo de Madrid llora desconsoladamente el destino de los sargentos condenados, y su ejecución adquiere los tintes de una tragedia compartida. Es la sublimación del dolor, revestido de un hondo lirismo elegíaco. Leamos y comentemos un fragmento en el que una trágica realidad histórica queda reflejada con la sensibilidad literaria de la que siempre hace gala Pérez Galdós.
Con razón más que suficiente, el maestro Leopoldo Marechal desconfiaba de aquellos narradores que jamás habían incursionado en la poesía (como cultores o artífices del poema). Los motivos, que Marechal no especificó, son, con todo, muy fáciles de adivinar: la música de la palabra sólo se halla (y se aprende) y reside en el ancho territorio de la poesía. La recomendación más atinada que se le puede acercar a un joven que desee incorporar para sí (o aprender en qué consiste) la musicalidad que debe tener la prosa es que lea toda la poesía española escrita en el transcurso del Siglo de Oro: no conocemos escuela más fecunda.
Nuestro poema de cada día
El interés de Pérez Galdós por la condición humana. Las novelas de Pérez Galdós son una expresión viva e intensa de la vida humana en todo su ritmo complejo de sentimientos y pasiones. Menéndez Pelayo, hablando de Fortunata y Jacinta, escribe: “Tal es Fortunata y Jacinta, libro excesivamente largo, pero en el cual la vida es tan densa; tan profunda a veces la observación moral; tan ingeniosa y amena la psicología, o como quiera llamarse aquel entrar y salir por los subterráneos del alma; tan interesante la acción principal en medio de su sencillez; tan pintoresco y curioso el detalle, y tan amplio el escenario, donde caben holgadamente todas las transformaciones morales y materiales de Madrid desde 1868 a 1875, las vicisitudes del comercio al por menor y las peripecias de la revolución de Septiembre. Es un libro que da la ilusión de la vida: tan completamente estudiados están los personajes y el medio ambiente. Todo es vulgar en aquella fábula, menos el sentimiento; y, sin embargo, hay algo de épico en el conjunto, por gracia, en parte, de la manera franca y valiente del narrador, pero todavía más de su peregrina aptitud para sorprender el íntimo sentido e interpretar las ocultas relaciones de las cosas, levantándolas de este modo a una región más poética y luminosa. Por la realización natural, viviente, sincera; por el calor de humanidad que hay en ella; por la riqueza del material artístico allí acumulado, Fortunata y Jacinta es uno de los grandes esfuerzos del ingenio español en nuestros días, y los defectos que se la pueden notar, y que se reducen a uno solo, el de no presentar la realidad bastante depurada de escorias, no son tales que puedan contrapesar el brío de la ejecución, con que prácticamente se demuestra que el ideal puede surgir del más humilde objeto de la naturaleza y de la vida, pues, como dice un gran maestro de estas cosas, no hay ninguno que no presente una faz estética, aunque sea eventual y fugitiva.” [1].
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