"Algo quedará de mí", de Mercedes Monmany, es un texto que narra las vidas de diez mujeres valientes que lucharon por la libertad y la justicia durante el Tercer Reich, enfrentándose al nazismo en el campo de exterminio de Ravensbrück. Algunas murieron, mientras otras sobrevivieron para preservar su memoria y testimoniar su resistencia contra la tiranía.
Por unanimidad, Manuel González Moreno ha sido nombrado presidente de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) durante la Asamblea General que tuvo lugar en Madrid. El nuevo presidente sucede a Daniel Fernández, quien finaliza su mandato. Además, la Junta Directiva de la FGEE ha sido renovada para el periodo 2026-2030. Desde 2021, González se desempeñaba como vicepresidente y, hasta finales de febrero, también ocupaba el cargo de presidente de la Asociación de Editores de Madrid.
Del 9 al 11 de abril de 2026, el Encuentro Académico de Literatura Panhispánica se llevará a cabo en la Universidad Villanueva. Este evento internacional reunirá en Madrid a expertos y representantes de las 23 academias de la lengua española.
“Jubilarme, jamás. El periodismo y mi vida es lo mismo”
La sección «Los placeres y los días», en la última página del diario El Mundo, inaugurada en 1989, le dio ocasión a Francisco Umbral de mostrar, día a día, su talento para el artículo de opinión sobre las más variadas cuestiones de la actualidad, con fina ironía, sentido del humor y desbordante capacidad crítica; y en un lenguaje a veces transgresor, pero siempre dentro de los más exigentes cánones de la mejor prosa literaria. Tras el fallecimiento de Umbral, la sección permaneció «vacante», ocupada ocasionalmente por varios maestros del periodismo español que se arriesgaban a instalarse en el difícil «espacio periodístico» de Umbral. Con posterioridad, otro gran periodista, Raúl del Pozo, tomó magistralmente el relevo de Umbral en una nueva sección titulada «El ruido de la calle». Y de Raúl del Pozo recordamos hoy un artículo.
“Vivir sin libros es una vida más pobre, incompleta y quebradiza; semejante a un puzle al que le falta una pieza”
Con esta convicción, forjada tras veinticinco años como docente y casi cincuenta como lector compulsivo, el escritor de Biar (Alicante) José Payá Beltrán, define su relación con la palabra escrita. Para él, la literatura no es un accesorio, sino la única forma de superar una existencia limitada y aburrida: no leer es, en esencia, una opción suicida.
"Los incendios" es la opera prima de la autora abulense Marian Peyró. En la novela, la protagonista Cristina regresa a su pueblo y se encuentra con Joaquín, un joven marcado por la violencia. Su intensa atracción revive recuerdos del pasado de su madre. La novela explora secretos familiares y la lucha por la libertad en un entorno opresivo, con una narrativa personal y profunda.
"El hombre sin recuerdos", de Manuel Salado, narra la odisea de un escritor que pierde su memoria y busca recuerdos ajenos para escribir. La novela explora el arte de la escritura, la empatía y el azar en la creación literaria, reflexionando sobre el pasado, el presente y la inevitabilidad de la muerte.
| | Hábito de lectura por ocio |
La lectura continua su crecimiento como actividad de ocio en España. El 66,2 % de la población española lee libros en su tiempo libre, lo que representa un incremento de 0,7 puntos porcentuales en comparación con el registrado en 2024 (65,5 %). Si analizamos la evolución desde 2017, se observa una subida de 6,5 puntos porcentuales. Si al dato de lectores en tiempo libre sumamos aquellos que leen solo por trabajo y estudios, el porcentaje de población lectora alcanza el 69,8 %. Si, además, incluimos a los lectores que solo leen cómic, este porcentaje se incrementa hasta el 71,2 %.
En "Muerte en Rook Hall", el exinspector Jackson Brodie investiga la desaparición de un valioso cuadro en un hotel convertido de una casa de campo. Con personajes intrigantes y un homenaje a los maestros del misterio, la novela destaca por su ingenio y narrativa ágil, consolidando el estilo distintivo de Kate Atkinson.
Como muchas de nuestras costumbres y de nuestra vida cotidiana, el que los cementerios de nuestras ciudades se sitúen fuera de las iglesias y alejadas de la población, tiene su origen en el siglo XIX. En la editorial Deméter, de Valladolid, conocen muy bien cómo y cuándo la obligación de inhumar a los cadáveres en espacios situados fuera de la ciudad, cómo se empezaron a construir “casas de muertos” para mantener vigilados a los cadáveres antes de enterrarlos y cómo, en la prensa decimonónica, los médicos y periodistas discutían sobre la manera de certificar la falta de vida.
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