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LITERATURA > LOS IMPRESCINDIBLES - Álvaro Bermejo
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| | Adolescentes de diversas etnias en un parque urbano de Francia, mostrando descontento ante la puesta de sol. (Foto: Imagen generada por inteligencia artificial – Cibeles AI) |
Decía Descartes que el sentido común era el menos común de los sentidos. Le faltó añadir el sentido del humor, ese que cada cual administra según su criterio. RTVE, un humorista sumamente progresista, Manu Sánchez, abre su monólogo de cabecera en ‘El perro andaluz’ mofándose de la eliminación de Austria y Alemania como si se tratara de la caída de Hitler. Un leve revuelo, no pasa nada. Días después un expresidente, Mariano Rajoy, se jacta de la selección francesa: “Tiene un altísimo nivel, eso sí, sin franceses”. Se arma la mundial en el Mundial. Macron le llama racista, su ministro de Exteriores se rasga las vestiduras: “Francia no tiene color de piel”.
| | Visitantes admiran esculturas de Oteiza en una exposición de arte contemporáneo en un museo vasco. (Foto: Imagen generada por inteligencia artificial – Cibeles AI) |
En los ’80 Gabriel Insausti era un estudiante que oía hablar mucho de Jorge Oteiza, pero no sabía quién era. Cuarenta años después, coincidiendo con el 60º aniversario del grupo Gaur, piedra angular de la Escuela Vasca, el mismo Insausti, ahora catedrático de literatura en la Universidad de Navarra, documenta todo lo que no sabíamos nosotros, los que tanto le conocimos en sus últimos años.
| | Playas llenas de familias disfrutan del verano mientras niños juegan en la arena y se observa un espectáculo callejero. (Foto: Imagen generada por inteligencia artificial – Cibeles AI) |
La canción del verano se escribe en clave de sol, en orden a tres compases corales. Comienza con el chupinazo de San Fermín, continúa con las mismas aglomeraciones en playas, carreteras y aeropuertos -sumemos en esta edición las marabuntas celebrantes de la Copa del Mundo de fútbol-, y concluye con el regreso, para muchos deprimente, a su insoportable individualidad.
| | Balanza simbólica: Pedro Sánchez representa la dignidad frente a papeles que simbolizan corrupción en política. (Foto: Imagen generada por inteligencia artificial – Cibeles AI) |
Winston Churchill, 1945. Acaba de coronarse como uno de los héroes de la II Guerra Mundial. Se presenta a las elecciones y, contra todo pronóstico, las pierde. Dimite esa noche. Su mujer, lady Clementine, intenta consolarle: “Dale una vuelta, my dear, la derrota puede ser una bendición disfrazada”. Respuesta del Viejo León: “No lo dudo, darling, pero si es así, se ha disfrazado de una manera muy eficaz”.
| | Personas lanzan flores a una fogata en la playa, celebrando la noche de San Juan bajo la luna llena. (Foto: Imagen generada por inteligencia artificial – Cibeles AI) |
Deberíamos tener cada día un tiempo y un espacio donde no sepamos lo que dicen los periódicos, un lugar donde puedas sacar a la luz lo que eres y lo que podrías ser”. Nos lo recordaba el célebre mitólogo Joseph Campbell, hablando de lo que significa una noche como la que venimos de vivir. Con la primera ola de calor, nuestra última noche de San Juan.
| | Aficionados en un estadio ondean banderas españolas mientras se preparan para el inicio del partido al atardecer. (Foto: Imagen generada por inteligencia artificial – Cibeles AI) |
Copa del Mundo, 2026. Antes de que comience a rodar el balón, tres países organizadores en fuera de fuego diplomático. No parece muy sensato que uno de ellos -EE.UU.- quiera jugar y a la vez ser árbitro. Amenaza a su vecino Canadá con anexionárselo, mientras levanta barreras migratorias frente al otro, México. Al tiempo, veta la residencia de la selección iraní en su suelo, forzándola a instalarse en Tijuana, y deporta a un colegiado somalí según aterriza en Chicago. Ningún problema para Infantino: el mismo día que otorgaba a Trump el Premio de la Paz de la FIFA, sentenciaba que éste será “el Mundial más inclusivo de la historia”.
| | La Sagrada Familia brilla al atardecer, con turistas y una escultura de Oteiza de fondo en Barcelona. (Foto: Imagen generada por inteligencia artificial – Cibeles AI) |
Nada menos que una condenación vaticana. ¿Qué más quería Oteiza? Lo malo vino después: catorce años con sus catorce apóstoles tirados en la cuneta. Llegó la absolución, en el ’69, y con ella el nuevo obispo, presto a concelebrar la coronación del friso de Aránzazu. ¿Qué le dijo Oteiza? “Aquí el obispo soy yo”.
| | El profesor Mark Lilla presenta su libro (Foto: Imagen generada por inteligencia artificial – Cibeles AI) |
Supongamos un acróbata trepando a su trapecio, decidido a ejecutar un triple salto mortal. ¿Le gustaría ser informado en ese preciso momento acerca del número de decesos en su profesión? Supongamos una pareja presuntamente feliz tras treinta años de matrimonio. Una pregunta en el aire, o en el trapecio: ¿Me quieres todavía? Por lo general, si se llega a formular, se temen las consecuencias. ¿Mejor no saber?
| | Menocchio muele harina en un molino del siglo XVI al amanecer, rodeado de campos de trigo y campesinos. (Foto: Imagen generada por inteligencia artificial – Cibeles AI) |
Un estudio acerca de un molinero del siglo XVI llevado a la hoguera por hereje, construido como una novela policiaca. Un revolucionario cambio de perspectiva anteponiendo el mundo mental de ese humilde molinero a las grandes figuras de su tiempo. Medio siglo después de su publicación, El queso y los gusanos sigue siendo una lectura obligada para entender el mundo contemporáneo con mente abierta. “No se crea tanto la posverdad de los expertos”, parece aconsejarnos su autor, “a veces hay más verdad en los puntos ciegos”.
| | Periodistas trabajan en una sala de redacción, cubriendo noticias sobre el Hantavirus bajo intensa presión temporal. (Foto: Imagen generada por inteligencia artificial – Cibeles AI) |
Información a golpe de trombón. Sería la valoración más venial del seguimiento de la noticia por parte de las grandes cadenas: secuenciar minuto a minuto la ruta del MV Hondius con una retumbante banda sonora. ¿Qué estábamos viendo? Un montaje híbrido entre ‘El Barco de los Malditos’ y ‘Odisea Infernal’. Sólo les faltó intercalar fotogramas del ‘Nosferatu’ de Murnau con el siniestro conde Orloc alzándose su ataúd infestado de ratas según el crucero del Hantavirus llegaba al puerto de Granadilla.
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