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adjetivos

Nuestro poema de cada día

El profundo lirismo que impregna la prosa de Azorín. III

El empleo emotivo de la adjetivación. I
03/10/2026@10:10:00

El siguiente fragmento está tomado de Los pueblos, obra en la que Azorín se nos muestra como excepcional observador de la realidad española, de sus campos y aldeas olvidados por el tiempo y dormidos en sus recuerdos, a los que se acerca con mirada crítica y profundo deseo de reforma.

Nuestro poema de cada día

Los “remansos líricos” de la prosa narrativa de Pío Baroja. II

El estilo narrativo de Pío Baroja es antirretórico; un estilo de descuidada espontaneidad que no persigue la frase atildada, sino la claridad y sencillez: "Para mí -comenta Baroja- no es el ideal del estilo ni el casticismo, ni el adorno, ni la elocuencia; lo es, en cambio, la claridad, la precisión, la rapidez".

Nuestro poema de cada día

El profundo lirismo que impregna la prosa de Azorín. XII

La perspicacia psicológica de los retratos de Azorín. I

Azorín es un excelente autor de retratos literarios: además de los aspectos meramente prosopográficos (aspecto físico, indumentaria…), sabe penetrar en la psicología de los personajes retratados, ofreciéndonos una semblanza espiritual y moral que captas los más íntimos detalles de su personalidad . Sirvan como ejemplo los retratos de tu tío Antonio, y de su tía Bárbara.

Nuestro poema de cada día

La belleza de la prosa lirica de Ramón María del Valle-Inclán. I

A la etapa modernista de Valle-Inclán pertenecen las cuatro Sonatas -Sonata de Otoño, Sonata de Invierno, Sonata de Primavera y Sonata de Estío-, así como las Comedias Bárbaras y el libro de poemas Aromas de leyenda. Progresivamente, Valle-Inclán se aparta del estilo modernista y crea una prosa enormemente expresiva con la que deforma y degrada la realidad con terrible ironía y mordacidad.

Nuestro poema de cada día

El profundo lirismo que impregna la prosa de Azorín. IV

El empleo emotivo de la adjetivación. II

A base de sensaciones cromáticas y auditivas, Azorín va describiendo el paisaje urbano de Yecla al amanecer.

Nuestro poema de cada día

El profundo lirismo que impregna la prosa de Azorín. I

La renovación estética de la prosa noventayochista tiene en José Martínez Ruiz- Azorín- uno de sus más egregios representantes. De entre todos los miembros de la Generación del 98, es el escritor de mayor concisión; y para ello emplea una sintaxis simplicísima, a base de la oración breve, con una ordenación lógica de sus elementos. Pero también es el de la mayor propiedad léxica, con un vocabulario -buscado y aun rebuscado tanto en los clásicos como en las "fuentes vivas" de artesanos y labriegos- que sorprende por su inigualable riqueza. Ese gusto por el detalle, por las pequeñas cosas cotidianas en las que no solemos reparar, le permitió a Ortega y Gasset referirse a “los primores de lo vulgar”, en afortunada expresión con que titula su ensayo sobre Azorín -de 1917-, y que resume con claridad un estilo tan personal como inigualable.

Nuestro poema de cada día

El profundo lirismo que impregna la prosa de Azorín. IX

El inconfundible estilo de Azorín. II

Las estructuras sintácticas de la prosa azoriniana son muy sencillas: frente a los párrafos elocuentes y caudalosos, tan característicos de la novela del siglo XIX, Azorín prefiere el párrafo corto y las oraciones breves y simples unidas por yuxtaposición o por coordinación copulativa; y con verbos en presente de indicativo, que le permiten una mayor interacción “actualizada” con el lector -ya fuera de un tiempo y un lugar concreto-, al que no tiene reparos en dirigirse a menudo para lograr así una vía de comunicación más afectiva y afectiva. Prosa, pues, la suya despojada de toda ornamentación retórica.

Nuestro poema de cada día

Sánchez Ferlosio y la maestría en el uso “artístico” del lenguaje: Industrias y andanzas de Alfanhuí. I

Industrias y andanzas de Alfanhuí. A Rafael Sánchez Ferlosio -madrileño nacido en Roma, en donde su padre era corresponsal de prensa, en 1927- se le concedió el Premio Cervantes-2004. El mundo de las Letras reconoce así el talento literario de un narrador que, aunque de corta producción, demuestra su indiscutible dominio de los más variados recursos expresivos del idioma; talento que se manifiesta, asimismo, en sus ensayos y artículos de opinión en la prensa diaria sobre temas muy dispares, algunos de los cuales inciden en la reflexión lingüística y en la crítica literaria siempre inspirada y aguda.

Nuestro poema de cada día

EL VALOR LÍRICO DE LA ELABORADA PROSA DE GABRIEL MIRÓ. II

[Sigüenza se reencuentra con un lugar en el que estuvo hace muchos años”].

Nuestro poema de cada día

La belleza de la prosa lírica de Ramón María del Valle-Inclán. II

En este texto de Valle-Inclán, perteneciente a la Sonata de primavera, aparecen cuantos elementos configuran el estilo de la prosa modernista de Valle-Inclán.

Nuestro poema de cada día

EL VALOR LÍRICO DE LA ELABORADA PROSA DE GABRIEL MIRÓ. IX

En "El remiendo", Gabriel Miró describe un molino que, a pesar de tener una vela remendada, irradia belleza y alegría. Las hormigas comentan sobre su apariencia, mientras el molino espera en silencio. La prosa impresionista destaca la luz y los colores del paisaje rural, creando una atmósfera poética y evocadora.

Nuestro poema de cada día

“Platero y yo”: Una de las cumbres absolutas del poema en prosa y de la prosa lírica en lengua española. IV

Con esta nueva entrega sobre Juan Ramón Jiménez, Fernando Carratalá celebra su primer año como autor de "El rincón de la poesía". Su pasión por la poesía no solo se refleja en sus escritos, sino también en su compromiso con la difusión de la literatura a través de iniciativas como esta sección. Carratalá ha dedicado gran parte de su vida a explorar los matices del lenguaje poético. Su estilo se caracteriza por una profunda sensibilidad y una búsqueda constante de nuevas formas de expresión. Su objetivo es fomentar el amor por la poesía y proporcionar un espacio donde nuestra poesía. Fernando Carratalá y "El Rincón de la Poesía" representan un esfuerzo significativo por revitalizar el interés en la poesía. Felicidades por este primer año y esperamos que cumpla muchos más.

Nuestro poema de cada día

“Platero y yo”: Una de las cumbres absolutas del poema en prosa y de la prosa lírica en lengua española. VII

La exaltación de los sentidos. Leer cualquier página de “Platero y yo” implica sumergirse en un mundo de belleza en el que las experiencias sensoriales tienen un destacado papel poético. Abrimos el libro y nos topamos con un capítulo, elegidos al azar, en el que podemos comprobar cómo las sensaciones, procedentes de cualquier ámbito sensorial e incluso entremezcladas, gracias a las sinestesias, son fundamentales para poder disfrutar de la estética juanramoniana: “El pozo” (capítulo LII), un nombre que se va a cargar de insospechadas resonancias líricas.

Nuestro poema de cada día

Gloria Fuertes y el sereno como personaje literario. II [Otra visión del sereno de Gloria Fuertes para los que han dejado de ser niños]

El poema "El sereno" de Gloria Fuertes retrata a un vigilante nocturno que, con un carácter misterioso, conoce el mundo suburbano y sus secretos. A través de su figura, la poeta aborda temas de soledad y justicia social, culminando en la denuncia de su encarcelamiento por proteger a los mendigos.

Nuestro poema de cada día

“Platero y yo”: Una de las cumbres absolutas del poema en prosa y de la prosa lírica en lengua española. VIII

La humanización de los borricos., I. “Platero y yo (Elegía andaluza)” es un libro que atrae a todo tipo de lectores, desde que se abre por su capítulo I, en el que Juan Ramón Jiménez nos presenta a Platero. Son 138 breves poemas en prosa lírica llenos de afortunadas imágenes y de toda una serie de recursos retóricos propios de la estética modernista que el autor emplea para obtener unas composiciones de gran belleza: adjetivación deslumbrante, palabras llenas de colorido y musicalidad….

Nuestro poema de cada día

“Platero y yo”: Una de las cumbres absolutas del poema en prosa y de la prosa lírica en lengua española. V

Retrato de una etnia: Los húngaros.

Sin perder su asombrosa capacidad lírica, no todos los capítulos de “Platero y yo” ofrecen una visión idealizadora de las realidades descritas y/o narradas. Tal es el caso, por ejemplo del capítulo XXXIII, titulado “Los húngaros”. Como sobrevolando el texto, se advierte la preocupación del autor por la pobreza e ignorancia de las gentes -los húngaros son, en este caso, el mejor exponente de la falta de educación y cultura del pueblo, simbolizada, quizá, en esta escena: “el chiquillo se orina en su barriga”, reforzada con el símil “como una fuente en su taza”-, que contrasta con la belleza natural que encierra el pueblecito de Moguer y su entorno. Sin más preámbulos, transcribimos el texto y ofrecemos su comentario.

Nuestro poema de cada día

Hacia la prosa poética: Rabindranat Tagore y Juan Ramón Jiménez-Zenobia Camprubí. Una prodigiosa labor de recreación literaria, I

Del extraordinario libro La luna nueva (poema de niños) ofrecemos, en la versión de Zenobia Camprubí y Juan Ramón Jiménez, unos textos traducidos del inglés que constituyen una prodigiosa labor de recreación literaria. Están revisados por el propio autor. El sorprendente lirismo y la acendrada espiritualidad que emanan estos textos revela la incomparable sensibilidad de Tagore para afrontar temas con un fondo de tristeza que tienen como protagonistas a personajes infantiles.

Nuestro poema de cada día

Los comienzos poéticos de Josefina de la Torre. III

En 1927 aparece publicado en la emblemática revista malagueña “Litoral”, fundada por Manuel Altolaguirre y Emilio Prados, y convertida en la plataforma impulsora y difusora de nuevas sensibilidades poéticas, el primer libro de Josefina de la Torre, titulado Versos y estampas, prologado por Pedro Salinas; dos hechos que no responden a la mera casualidad y que tienen su porqué. En primer lugar, la revista “Litoral” publicaba, en la Imprenta Sur, y como suplementos, obras de los entonces jóvenes poetas de Generación del 27; y, en segundo lugar, el “apadrinamiento poético” de Pedro Salinas que le lleva a escribir el prólogo se debe a la admiración mutua que entre ambos existía y a la favorable impresión que le produjo esa mezcla de verso y prosa poética de una escritora canaria que frisaba la veintena de años; una obra intimista, de desbordado lirismo, en la que se evocan, con sencillez formal y tono nostálgico, recuerdos de infancia (estampas de los juegos infantiles, de los seres queridos, de objetos cotidianos transidos por un aureola de afectividad…).

Nuestro poema de cada día

Triduo del alba: El homenaje del joven Rafael Alberti a la Virgen del Carmen. I.

En 1924, Rafael Alberti paso unos meses en las sierra de Guadarrama -concretamente en Los Ángeles de San Rafael- para recuperarse de una afección pulmonar, y allí surgieron los poemas que componen un libro que, finalmente, se llamará Marinero en tierra, y que ese mismo año obtuvo el Premio Nacional de Literatura (ex aequo con Gerardo Diego, por su obra Versos humanos).

Nuestro poema de cada día

Poesía para los más pequeños. Félix María de Samaniego, Gloria Fuertes, Pere Quart y Diego Díaz Hierro: Los insectos como protagonistas

El fabulista Félix María de Samaniego, Gloria Fuertes -poeta de niños… ¡y de adultos!-, el poeta catalán Pete Quart -seudónimo de Joan Oliver i Sallarès- y el profesor onubense Diego Díaz Herrero nos ofrecen unos divertidos poemas que pueden hacer las delicias de los más pequeños. Los comentarios que acompañan a los poemas no pasan de ser un “juego estilístico… para adultos”.

Nuestro poema de cada día

Sánchez Ferlosio y la maestría en el uso “artístico” del lenguaje: Industrias y andanzas de Alfanhuí. II

Industrias y andanzas de Alfanhuí es la primera novela de Rafael Sánchez Ferlosio, publicada en 1951, y puede considerarse como una de las obras pioneras del “realismo mágico” español. La obra narra, en una prosa de gran aliento poético, el “viaje” de crecimiento y aprendizaje del protagonista, amante de la naturaleza, por pueblos y caminos de la Espala rural, y de los artificios de que se vale para salir adelante construyendo su propia realidad, totalmente ajena al mundo de los adultos. Vamos a centrarnos en el capítulo XI de la tercera parte: “De la ciudad de Palencia y la herboristería de Don Diego Marcos”.

Nuestro poema de cada día

El profundo lirismo que impregna la prosa de Azorín. V

El empleo emotivo de la adjetivación. III

De paseo por Monóvar, Castalla, Sax, Villena, Elda… desde su evocación por Azorín.

Nuestro poema de cada día

El profundo lirismo que impregna la prosa de Azorín. VIII

El inconfundible estilo de Azorín. I

Es Azorín, uno de nuestros mayores estilistas. Su teoría del estilo queda plasmada en un capítulo del libro Un pueblecito: Riofrío de Ávila (1916) [1]. Cuenta Azorín -aunque pudiera tratarse de un mero recurso literario, similar al cervantino del autor morisco de El Quijote, el manuscrito encontrado en Toledo- que cayó en sus manos -en la Cuesta de Moyano- el libro Sentimientos patrióticos, publicado en 1791 por Jacinto Bejarano -cura párroco de la iglesia de san Martín en el pueblo abulense de Arévalo-. Y se identifica plenamente con él cuando afirma Bejarano que “El estilo es claro si lleva al instante al oyente a las cosas, sin detenerse en las palabras”; porque “De todos los defectos del estilo, el más ridículo es el que se llama hinchazón”. Y estas máximas se convertirán en la norma suprema del estilo azoriniano.

Nuestro poema de cada día

El profundo lirismo que impregna la prosa de Azorín. XI

El inagotable acervo léxico de Azorín

El léxico de Azorín es tan variado como extenso; y lo mismo toma vocablos de la legua hablada por los campesinos y por los diferentes artesanos de los rincones de Castilla que visita -dignificando así el habla rural-, como de los escritores clásicos -empleando arcaísmos y vocablos de contenido fuertemente decadentista- y modernos -de los que sabe extraer acertados neologismos. En el artículo “La palabra y la vida” afirma Azorín que “lo que debemos desear al escritor es ser claros, precisos y concisos”. Y añade más adelante: “Cada cosa en el lenguaje escrito debe ser nombrada con su nombre propio; los rodeos, las perífrasis, los circunloquios embarazarán y recargarán y ofuscarán el estilo. Pero para poder nombrar casa cosa con su nombre… debemos saber los nombres de las cosas. Echemos una mirada por la casa y por el campo; a centenares se nos ofrecerán las cosas, los detalles, los particulares, las faenas y operaciones que no sabemos nombrar. Y, sin embargo todo eso tiene o ha tenido su nombre; debemos conocer y usar esos nombres. Si están esos nombres en el habla baja, popular, llevémoslos sin vacilar al lenguaje literario: si están en libros viejos -en los clásicos-, exhumémoslos también sin reparo”. 

Nuestro poema de cada día

El profundo lirismo que impregna la prosa de Azorín. VI

Azorín “paisajista”. I

Ante todo y sobre todo, Azorín es un gran paisajista. Pocos como él han sabido  percibir el alma de los pueblos castellanos y de sus gentes, y evocar los ambientes vetustos -con ligero sabor arcaico- de tantos lugares de Castilla en los que el tiempo parece que se ha detenido. Azorín se ha dedicado a desentrañar las bellezas que se esconden en las áridas estepas y en las calvas y ceñudas montañas castellanas, en las antiguas ciudades provincianas y en las aldeas perdidas, sumidas en la quietud de su inmovilismo; y las ha descrito con sostenida emoción cargada de lirismo, hasta extremos tales que el sentimiento de la naturaleza es consustancial a esa evocación de la vida castellana tradicional que se desparrama por sus obras. Y precisamente de Castilla entresacamos estos textos con el título global de “Una flauta en la noche”.  [El texto de Azorín está dividido en cuatro partes, tres de las cuales van encabezadas por una fecha que alude al paso del tiempo: 1820, 1870, 1900].

Nuestro poema de cada día

La belleza de la prosa lírica de Ramón María del Valle-Inclán. III

El fragmento de "Las mieles del rosal" de Ramón María del Valle-Inclán describe un paseo en barca por un río sereno, donde Eulalia experimenta nostalgia y placer. La prosa destaca por su lenguaje poético y sensorial, evocando tranquilidad a través de imágenes vívidas y una cuidadosa selección léxica que sugiere belleza y calma.

Nuestro poema de cada día

EL VALOR LÍRICO DE LA ELABORADA PROSA DE GABRIEL MIRÓ. III

En "La tarde" de Gabriel Miró, Sigüenza pasea por la naturaleza en septiembre, disfrutando del paisaje y los pueblos de La Marina Baja. Se encuentra con un gato abandonado, lo que provoca una reflexión sobre la compasión. La prosa destaca por su belleza sensorial y conexión emocional con la tierra.

Nuestro poema de cada día

EL VALOR LÍRICO DE LA ELABORADA PROSA DE GABRIEL MIRÓ. VI

El texto de Gabriel Miró describe un huerto en plena floración, destacando la belleza de los almendros y el acanto. Los almendros simbolizan la fragilidad y el sacrificio, mientras que el acanto, admirado por su estética clásica, es confundido con una planta medicinal. La obra evoca melancolía y reflexión sobre la vida y el arte.

Nuestro poema de cada día

La irrupción de “Azul…” en el mundo de las letras hispanoamericanas

“Azul...” vio la luz en Valparaíso, en 1888. Rubén Darío inicia así su andadura modernista con una obra de prosa refinada y colorista, así como de verso sonoro. Conforman esta obra (precedida de una Carta-prólogo de Juan Valera a Rubén Darío, fechada en Madrid, el 22 de octubre de 1888) diez cuentos, encabezados precisamente por el título “Azul...”; las dos secciones de “En Chile" (“Álbum porteño”, con doce textos de los que reproducimos el VII -titulado “Acuarela”- y el IX -titulado “Naturaleza muerta”), y “Album santiagués”, con seis textos); siguen dos cuentos más: “La muerte de la emperatriz de la China” y “A una estrella”. Y a partir de aquí comienza la parte en verso: 1. “El año lírico” (con cuatro pomas dedicados a cada una de las estaciones, seguidos de “Pensamiento de Otoño”). 2. Poemas sueltos (o de transición): composiciones de corte filosófico y estético que cierran el ciclo de las estaciones: “A un poeta” y “Anagke”. 3. “Sonetos áureos” (tres). 4. “Medallones” (otros seis sonetos). Algunas ediciones recopilan al final un breve apartado llamado “Èchos”, que incluye composiciones en francés: “A Mademoiselle”, “Pensée” y “Chanson crépusculaire”.

Nuestro poema de cada día

EL VALOR LÍRICO DE LA ELABORADA PROSA DE GABRIEL MIRÓ. VIII

Paulina disfruta de la naturaleza, sintiendo una conexión profunda con el paisaje. Sin embargo, su paz se interrumpe al encontrarse con Cara-rajada, un hombre de aspecto horrible que le suplica que no se case con don Álvaro. Su encuentro evoca contrastes entre belleza y horror, amor y repulsión.

Nuestro poema de cada día

“Platero y yo”: Una de las cumbres absolutas del poema en prosa y de la prosa lírica en lengua española. X

El paisaje de Moguer. I

Paisaje grana XIX. El paisaje de Moguer, en las alboradas en el los ocasos, ha sido desde siempre un elemento fundamental para trasladar a Juan Ramón Jiménez el equilibrio anímico del que tan necesitado estaba. Y si hay un capítulo en Platero y yo en el que el ocaso adquiere dimensiones que sobrepasan la pura contemplación física para adquirir un tono de eterna trascendencia, ese es el XIX, titulado “Paisaje grana”. Quienes hemos tenido la suerte de disfrutarlo -por ejemplo, en Fuentepiña, donde se encuentra la casa de verano y descanso del poeta- podemos dar fe de la grandeza de la prosa poética de Juan Ramón, que nos ha permitido descubrir sensaciones y emociones insospechadas.

Nuestro poema de cada día

“Platero y yo”: Una de las cumbres absolutas del poema en prosa y de la prosa lírica en lengua española. IX

La humanización de los borricos, II. Con independencia del carácter poético de la prosa de Platero y yo, rica en imágenes sensoriales, nos parece oportuno subrayar esa maestría de Juan Ramón Jiménez en el uso del léxico para conseguir crear los oportunos climas afectivos. Así sucede, por ejemplo en los capítulos titulados “La carretilla” y “La cuadra”, que reproducimos y analizamos seguidamente.

Nuestro poema de cada día

“Platero y yo”: Una de las cumbres absolutas del poema en prosa y de la prosa lírica en lengua española. I

El porqué de la obra. Juan Ramón Jiménez insistió hasta la saciedad en que su obra Platero y yo no tiene como destinatarios a los niños. Indiscutiblemente, la versión definitiva de 1917, con 138 capítulos, no es un libro para niños; y es muy discutible que lo fuera la versión de 63 capítulos, publicada en 1914, por la editorial La Lectura, en su “Biblioteca Juventud”. Bien es verdad que estos 63 capítulos escogidos por el autor para dicha edición, amén de la profunda lección de humanidad que encierran, resultan ser de los más alegres y poéticos del conjunto de la obra, y que en ellos se ofrece una visión idealizada del mundo de Moguer, con abundante presencia de niños y de animales domésticos. Y no es menos cierto que el libro terminó por convertirse en un clásico de la Literatura Infantil, y que su lectura llegó a ser poco menos que inexcusable en los primeros niveles educativos, tanto en España como en Hispanoamérica. Pero Juan Ramón Jiménez -insistimos- no escribió Platero y yo para los niños. Y ya que los niños del primer tercio del siglo XX leyeron la obra, se nos ocurre preguntarnos si su lectura -en la versión de 138 capítulos- está al alcance del lector infantil -y juvenil- actual.

Nuestro poema de cada día

“Platero y yo”: Una de las cumbres absolutas del poema en prosa y de la prosa lírica en lengua española. II

La crítica literaria está de acuerdo en que el capítulo VII de "Platero y yo" contiene un autorretrato de Juan Ramón Jiménez. De él nos ocupamos en el artículo publicado en este misma revista digital el 29 de agosto d 2026, y al que se tiene acceso en este enlace:

https://www.todoliteratura.es/noticia/11159/el-rincon-de-la-poesia/platero-y-yo-una-de-las-cumbres-absolutas-del-poema-en-prosa-y-de-la-prosa-lirica-en-lengua-espanola.-i.html

Nuestro poema de cada día

El hombre acecha: La cara más aflictiva de Miguel Hernández

"El hombre acecha" es el penúltimo poemario de Miguel Hernández, y el segundo escrito durante la Guerra Civil, tras Viento del pueblo (publicado en Valencia por Socorro Rojo Internacional el 2 de octubre de 1937). Se compone de 19 poemas sin uniformidad temática: en algunos de ellos irrumpen sus preocupaciones sociales y políticas; otros, como es el caso de los titulados “Rusia” y “La fábrica-ciudad”, surgen como resultado de su viaje a la Unión Soviética formando parte de la comisión que representaba a España en el V Festival del Teatro Soviético. Y aunque el tono exaltado de Viento del pueblo se ha moderado, un sentimiento de aflicción recorre el poemario, que está precedido por una dedicatoria a Pablo Neruda.

Nuestro poema de cada día

Los comienzos poéticos de Josefina de la Torre. II

El primer libro de la canaria Josefina de la Torre lleva por título Versos y estampas, y se publica en la revista Litoral, por la Imprenta Sur de Málaga, en 1927, con prólogo de Pedro Salinas; un libro con hibridación de géneros, ya que se combinan el verso (17 poemas en versos de arte menor, en los que se perciben ecos de la poesía pura de Juan Ramón Jiménez) y la prosa poética (las llamadas “estampas”, 16 en total, y que funcionan como “instantáneas sensoriales”); por lo tanto, el número de composiciones es de 33, en las que se advierten, además de influencias neopopularitas -propias del 27, a cuya generación se incorpora desde sus inicios-el contacto con las vanguardias.

Nuestro poema de cada día

Análisis de “La Iglesia abandonada”, uno de los poemas de mayor dificultad de "Poeta en Nueva York", de García Lorca

El poema Iglesia abandonada (Balada de la Gran Guerra) está fechado el 29 de noviembre de 1929, y tuvo tres versiones impresas:; la primera apareció en la revista porteña Poesía (I, núms. 6-7, octubre-noviembre de 1933), con un subtítulo que posteriormente se modificará: “(Recuerdo de la Guerra Europea)”; una segunda edición publicada en el volumen VI de las Obras completas (1938), que contó como editor literario con Guillermo de Torre; y, finalmente, y ya con el subtítulo definitivo, figura en España Peregrina (I, núm. 4, 15 de mayo de 1940).

Nuestro poema de cada día

El valor de las enseñanzas morales de las fábulas de Juan Eugenio de Hartzenbusch

De las fábulas de Hartzenbusch reproducimos y comentamos la XXIV (“Los polvos de la madre Celestinas”) y la XL (“La luciérnaga y el sapo”).