Nuestro poema de cada día
Rafael Alberti nace en el Puerto de Santa María (Cádiz) el 16 de diciembre de 1902, lugar en el que fallece el 27 de octubre de 1999. Sus ceniza fueron esparcidas en la Bahía de Cádiz -el mar de su juventud-, según su propio deseo. [Y no es casual que el poema con que concluye Marinero en tierra lleve por título “Funerales”.
Nuestro poema de cada día
La producción poética de Luis Cernuda está recogida en La realidad y el deseo (1936). En las sucesivas ediciones ampliadas, este mismo título ha ido acogiendo los diferentes libros de poesía compuestos por Cernuda a lo largo de su vida; título que, por lo demás, condensa el tema central de su poesía: una dolorosa oposición entre las aspiraciones del escritor y el entorno -vital, social, etc.- circundante; conflicto agravado por su personalidad inconformista -el propio Cernuda admite ser un “inadaptado”, en desacuerdo con el mundo.
Nuestro poema de cada día
Cuando Celia Viñas llega a Almería, en marzo de 1943, para encargarse de la cátedra de Lengua y Literatura de su único instituto -hoy Escuela de Arte- cuenta con 28 años. Y en esta típica ciudad provinciana de posguerra pasó los 11 años que le quedaban de vida, truncada tras una intervención quirúrgica para extirparle una serie de miomas en el útero.
Nuestro poema de cada día
Se cumplen, en 2025, 70 años de la publicación del libro de mayor densidad conceptual de cuantos ha escrito Blas de Otero, coincidiendo con una época en la que convirtió su poesía en un auténtico testimonio de denuncia social: Pido la paz y la palabra.
Nuestro poema de cada día
Arrostrando un claro pesimismo por su situación vital, y sumido en un estado de fuerte depresión motivado por el agobiante ambiente que le rodeaba, Federico García Lorca decide “cambiar de aires” y, con 31 años, se traslada a Nueva York (el 10 de junio de 1929 pone rumbo a los Estados Unidos; y regresa a España, tras una breve estancia en Cuba, el 12 de junio de 1930).
Nuestro poema de cada día
Con la publicación en 1954 de "Poemas y antipoemas", Nicanor Parra revolucionó la poesía y la manera de poetizar en todo el mundo hispanohablante. Su éxito fue inmediato en todos los sectores. La voz natural del cantor lírico se transformó en la de un antilírico adversario de sí mismo. El discurso está constituido por saltos, exabruptos y reflexiones imprevistas. Surgieron unos poemas nuevos, antipoemas, que se nutrían del lenguaje poético tradicional, ironizándolo. La labor del preparador de esta edición ha sido seguida muy de cerca por el autor; sin embargo, éste "no responde de las molestias que puedan ocasionar sus escritos".
Nuestro poema de cada día
Manuel Altolaguirre combinó su pasión por la poesía con la crítica literaria y el mundo de la impresión y la edición. De su actividad como creador de revistas literarias son buen ejemplo, entre otras, “Ambos”, “Litoral” (junto a Emilio Prados: revista en la que publicó su primer libro: Las islas invitadas), “Cuadernos Literarios de Poesía”, Héroe (junto a su mujer Concha Méndez), “Caballo Verde para la Poesía” (que dirigió Pablo Neruda)...
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La poesía de Juan Ramón Jiménez -que tan notable influencia ha ejercido en las posteriores generaciones de poetas españoles- no amarillea con el paso del tiempo y permanece viva, ajena a los vaivenes efímeros de las modas literarias.
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León Felipe (seudónimo de Felipe Camino Galicia; nacido en Tábara -Zamora-, en 1884, y fallecido en México, en 1968) es uno de los grandes poetas españoles del siglo XX, aunque por muy diversas causas su poesía no haya gozado, hasta hace relativamente poco tiempo, del reconocimiento general al que su notable calidad le ha hecho merecedora -salvo por parte de sus compañeros de exilio y de la crítica mexicana-.
Nuestro poema de cada día
La producción poética de Jorge Guillén está distribuida en cinco series -Cántico, Clamor, Homenaje, Y otros poemas, Final-, y lleva el título genérico de Aire Nuestro. Y si Cántico -en su versión definitiva, de 1950, con 334 composiciones-, subtitulado Fe de vida, es una entusiasta exaltación de la perfección del Universo -“El mundo está bien hecho”, dice Guillén-, una exclamación gozosa ante el maravilloso espectáculo de la realidad terrestre, los poemas de Clamor -obra editada en Buenos Aires, y compuesta por Maremágnum (1957), Que van a dar en la mar (1960) y A la altura de las circunstancias (1963), y subtitulada Tiempo de historia-, son, en cambio, un grito de protesta ante las dolorosas realidades de nuestro tiempo: guerras, dictaduras, injusticias, negocio, tiranía, muerte, explotación, etc. -“El mundo del hombre está mal hecho”, dice ahora Guillén-.
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Manuel Machado incorpora a su poesía elementos procedentes de las artes plásticas, lo cual es algo propio del Modernismo (admiración parnasiana por la belleza plástica y concepción unitaria, propiamente simbolista, de las diversas artes). Y así lo vemos en libros como Alma, de 1902, una de cuyas secciones -de las siete que componen la obra- se llama “Museo”, y tiene como subtítulo “Retratos de época” (En 1907 Gregorio Pueyo edita en Madrid Alma. Museo. Los cantares. En esta edición, la segunda de Alma, Museo cuenta con 19 poemas; en la de 1902 solo tenía 3; y el dibujo de la portada es de Juan Gris); y Apolo. Teatro pictórico, de 1911 (Madrid, V. Prieto y Compañía, Editores). De la sección “Museo” -de la primera edición de Alma- traemos aquí el poema “Felipe IV”, elaborado a partir de uno de los retratos que Velázquez efectuó al monarca.
Nuestro poema de cada día
Julia de Burgos está considerada por amplios sectores de la crítica como la más importante poetisa puertorriqueña (Carolina, 1914; Nueva York, 1953). En sus poemas, muchos de ellos de temática amorosa, se comprueba su identificación con las peculiaridades identitarias de la mujer puertorriqueña, así como la adopción de posturas “feministas” que chocaban con los convencionalismos sociales de su época, al reivindicar el papel de la mujer para gestionar con libertad su propia vida, sin complejos de inferioridad.
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El periodo poético más productivo de Alfonsina Storni abarca desde 1916 a 1925, tiempo en que publica cinco obras: La inquietud del rosal (Buenos Aires, Editorial Librería “La Facultad”, 1916), El dulce daño, (Buenos Aires, Editorial Meridión, 1918); la obra fue reeditada en 1920 por Ediciones de la Cooperativa Editorial Limitada “Buenos Aires”/Agencia General de Librería y Publicaciones, que también publicó Irremediablemente (1919) y Languidez (1920). Y hay que esperar a 1925 para que salga a la luz su quinto libro, Ocre, publicado en Buenos Aires por la Editorial Babel; un volumen con un total de 56 poemas, dividido en dos partes -de 43 y 13 poemas, respectivamente-, y en el que predomina el soneto. Paralelamente a esta obra, Storni fue escribiendo Poemas de amor, un conjunto de 47 poemas en prosa publicado en 1926 (Buenos Aires, editorial Nosotros).
Nuestro poema de cada día
El zamorano Agustín Garcúia Calvo es ejemplo de persona que dedicó su vida a la reflexión intelectual, siempre en rebeldía contra “lo oficial”, abordando campos tan variados como la docencia (en la Universidad Complutense de Madrid, hasta que fue depuesto de su cátedra, en 1965, por haber prestado su apoyo a protestas estudiantiles; voluntariamente exiliado, volvió a España y se reincorporó en la Complutense a la cátedra de Filología Latina, en la que permaneció hasta su jubilación, en 1992).
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