27/09/2026@16:16:00
La batalla entre don Quijote y los molinos de viento es quizás uno de los momentos más emblemáticos de la literatura universal, un símbolo inquebrantable de la lucha entre la idealización y la realidad, entre el deseo de trascendencia y la cruel constancia de la nada. Cervantes, en su Don Quijote de la Mancha, no solo nos narra la historia de un caballero idealista que lucha contra gigantes imaginarios, sino que, a través de este acto, nos enfrenta a las estructuras más profundas del ser humano: nuestra constante búsqueda de sentido y la desilusión que esta conlleva. Esta batalla se desarrolla, como no podía ser de otra manera, en las cumbres borrascosas de la locura, donde la razón se encuentra con el abismo del vacío y la búsqueda de propósito se enfrenta a la nada.
Autor de "El ADN de las palabras"
Cuando desde las instituciones, los medios de comunicación, los personajes de actualidad, la enseñanza, se devalúan las palabras que han definido la existencia humana durante milenios, lo que se pretende es devaluar la realidad para que las personas no puedan expresarse y eso limita su pensamiento. La imposibilidad de comunicarse con enunciados claros y sencillos, impiden unirse para cambiar el mundo. Es la tesis de Martín Viñas en El ADN de las palabras , libro publicado por MAR Editor con el que pretendemos que comprendamos el significado profundo de las palabras de nuestra vida cotidiana.
Como quien exhibe en una feria de atracciones un fenómeno extraordinario, Rolando Revagliatti abre la cortina, en este libro, a una realidad cruel y fascinante. Una posible conjetura se insinúa desde el principio: nada es más cruel y fascinante que la existencia. Mirada desde cualquier ángulo, la presencia, la proliferación, el comportamiento de los seres y las cosas, no resiste una prueba de justificación, de sentido suficiente. Por el contrario, es materia de perplejidad, estupor y consecuente sarcasmo. A partir de allí, todo será motivo de asombro. Pase y vea.
Las pinturas prehistóricas son uno de los grandes misterios de la humanidad, las preguntas acerca de su significado nunca se han interrumpido desde que fueron descubiertas.
Nuestro poema de cada día
El sombrero de tres picos, “rey de los cuentos españoles”.
El sombrero de tres picos es, sin duda, la mejor obra de Alarcón, y se sitúa en un lugar de privilegio dentro de la brillante narrativa de su época, hasta el extremo de haber sido considerada como “la perla de la narrativa decimonona”. El novelista retrata con enorme expresividad a sus personajes -salpicados de ciertos toques románticos-; posee una enorme habilidad para mantener el interés de la narración, sin dejar que decaiga la acción, urdiendo enredos argumentales que intrigan al lector; hace gala del humor y de la ironía; y exhibe un estilo ameno y fluido. No en vano, Emilia Pardo Bazán -por recoger un testimonio encomiástico de la época- llegó a llamar a la obra “rey de los cuentos españoles”.
Zadar eds., 2026
Los teólogos orientales aseguraban que el mundo físico no era más que el borrador imperfecto de una conversación que los dioses mantenían en la penumbra. De modo semejante, el autor de este compendio de poesía de la naturaleza no presenta su obra en el sentido bucólico tradicional, sino más bien como un catálogo de variaciones sobre la percepción, un inventario sucinto donde las formas visibles buscan justificar la conciencia del observador. ¿Qué sucede en las cosas cuando las contemplamos? ¿Y qué sucede en nosotros, que no podemos contemplarlas sin incorporarlas a nuestra propia incertidumbre?
Nuestro poema de cada día
La fuerza lírica de la introspección psicológica de los personajes
El lirismo galdosiano se intensifica cuando la narrativa se adentra en el terreno del subconsciente, los sueños y la locura. En Fortunata y Jacinta -y, por supuesto en sus novelas en general-, Benito Pérez Galdós recurre al estilo indirecto libre y, de esta manera, introduce los pensamientos y la voz interior de los personajes directamente en la narración, con lo que se borra la frontera entre el narrador y el personaje, permitiendo al lector sumergirse en su profunda psicología. Así ocurre, por ejemplo, en el fragmento en el que el novelista nos presenta a Manuel Moreno Isla, el perpetuo enamorado de Jacinta, a cuya muerte vamos a asistir; un fragmento en el que no faltan ciertos toques líricos (lenguaje metafórico, exclamaciones, interrogaciones retóricas, adecuación del ritmo narrativo al contenido, etc.).
“Hasta el mejor escribano echa un borrón”, dice el refranero popular. Ahora que estamos, según muchos, en tiempos guerracivilistas, aunque yo no estoy de acuerdo. Traigo a la memoria dos sonetos que escribieron los hermanos Antonio y Manuel Machado sobre personajes de nuestra guerra civil, ambos repudiables, ambos sonetos incomprensibles por venir de dos personas que creemos buenas.
Nuestro poema de cada día
Miguel de Unamuno describe Castilla como una llanura austera, seca y de contrastes extremos, y sostiene que su paisaje monótono y áspero influye en el espíritu castellano, apartándolo de lo material y orientándolo hacia lo ideal.
Nuestro poema de cada día
Sorprende la rapidez y energía con que están trazados los perfiles físicos y psicológicos de los personajes de Pío Baroja. Y como ejemplo, ofrecemos el retrato de Yurrumendi.
Mañana se fallará el Premio Planeta en su 75ª edición. Hoy, el presidente de Grupo Planeta, José Creuheras, ha dado una rueda de prensa en el Palau de la Música para hacer balance del año literario y contar las novedades que se han producido en el Premio más prestigioso de España.
Nuestro poema de cada día
El poema "El remordimiento" de Jorge Luis Borges refleja su profunda tristeza y sentimiento de fracaso tras la muerte de su madre. Expresa el dolor por no haber cumplido las expectativas de felicidad que sus padres tenían para él, sintiéndose atrapado por su infelicidad y el peso de su legado familiar.
Nuestro poema de cada día
La perspicacia psicológica de los retratos de Azorín. I
Azorín es un excelente autor de retratos literarios: además de los aspectos meramente prosopográficos (aspecto físico, indumentaria…), sabe penetrar en la psicología de los personajes retratados, ofreciéndonos una semblanza espiritual y moral que captas los más íntimos detalles de su personalidad . Sirvan como ejemplo los retratos de tu tío Antonio, y de su tía Bárbara.
Nuestro poema de cada día
El empleo emotivo de la adjetivación. I
El siguiente fragmento está tomado de Los pueblos, obra en la que Azorín se nos muestra como excepcional observador de la realidad española, de sus campos y aldeas olvidados por el tiempo y dormidos en sus recuerdos, a los que se acerca con mirada crítica y profundo deseo de reforma.
Nuestro poema de cada día
El empleo emotivo de la adjetivación. III
De paseo por Monóvar, Castalla, Sax, Villena, Elda… desde su evocación por Azorín.
Le había cogido gustillo a eso de buscar el significado canalla de la jerga imperante, pero si lo bueno agrada, lo mucho empacha. Ahí va la cuarta entrega y última, en la que añadimos, a modo de colofón, dos sustantivos, previa petición de uno de ellos de mi querido Fede, al que tengo un profundo respeto y cariño desde la discrepancia. ¡Va por usted, amigo!
Nuestro poema de cada día
Industrias y andanzas de Alfanhuí es la primera novela de Rafael Sánchez Ferlosio, publicada en 1951, y puede considerarse como una de las obras pioneras del “realismo mágico” español. La obra narra, en una prosa de gran aliento poético, el “viaje” de crecimiento y aprendizaje del protagonista, amante de la naturaleza, por pueblos y caminos de la Espala rural, y de los artificios de que se vale para salir adelante construyendo su propia realidad, totalmente ajena al mundo de los adultos. Vamos a centrarnos en el capítulo XI de la tercera parte: “De la ciudad de Palencia y la herboristería de Don Diego Marcos”.
Nuestro poema de cada día
[Sigüenza se reencuentra con un lugar en el que estuvo hace muchos años”].
Nuestro poema de cada día
Con el paso del tiempo, oficios que estaban muy arraigados en la sociedad de una determinada época han terminado por desaparecer en la nuestra, y en la actualidad solo pueden evocarse desde el recuerdo nostálgico. Y ahí entra la Literatura. Ahora, con los adelantos tecnológicos y la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) el “tempus fugit” se nos antoja imparable para la supervivencia de muchos trabajos que pensábamos imprescindibles.
En el año 1983 Francisco Umbral publicó su "Diccionario cheli"; en 1995 el cantante Ramoncín sacó a la venta su "El tocho cheli". Ambos, se han quedado anticuados y Azucena del Valle ha tenido que publicar una continuación para ponerlos al día. Su Diccionario Canalla Improgre lo publicaremos en dos episodios, a cada cual más interesante y divertido. ¿Quién sabe si no habrá que seguir actualizándolo?
Las manos del artesano, endurecidas por el tiempo y la fricción, moldean la materia. Madera, metal, arcilla; sustancias inertes que, bajo su toque, adquieren forma. Un proceso repetitivo, casi mecánico, que se repite a través de los días, los años. Crea belleza, dicen algunos. Funcionalidad, añaden otros. Pero la belleza es una ilusión efímera, una construcción mental que se desvanece con la comprensión de la insignificancia. La funcionalidad, un breve aplazamiento de la inevitable decadencia. Sus herramientas, extensión de su cuerpo, reflejan su propia inexorable descomposición. El filo se embota, el mango se agrieta. Igual que él. El cuerpo, una máquina imperfecta que se deteriora con cada ciclo de trabajo. Los músculos se tensan, las articulaciones crujen, un recordatorio constante de la fragilidad inherente a la existencia. Cada pieza terminada, un pequeño triunfo sobre el desgaste, una breve resistencia a la entropía que no hará mella en el gran diseño de la nada.
Nuestro poema de cada día
Juan Ramón Jiménez, como cualquier poeta, emplea los vocablos no solo para evocarnos representaciones intelectuales y utilitarias, sino también para transmitirnos unos determinados sentimientos. De ahí que lleve a cabo una esmerada selección léxica que traduzce la correspondencia entre sus estados anímicos y las resonancias afectivas que los signos lingüísticos empleados en él despiertan. Este conjunto de asociaciones afectivas que, junto con su significado propio o específico, conllevan los vocablos -y que determina su valor connotativo- constituye un rasgo estilístico de primer orden, capaz, por sí mismo, de caracterizar al poeta de Moguer.
No existe una película que guste a todo el mundo, pero sí existe el concepto de público objetivo. El género de catástrofes también tiene su público fiel: cuando los barcos se hunden, los aviones se estrellan, los rascacielos arden: fiables y cómodos, gigantescos y lujosos, de repente revelan su vulnerabilidad, y nuestras vidas, su absoluta dependencia del azar. Vemos estas catástrofes en la pantalla, convencidos de que estamos a salvo en la comodidad de nuestras salas de cine. Hasta el primer terremoto, claro. Este nuevo thriller del director Steven Quayle fusiona el género de catástrofes con la ciencia ficción, igualmente popular: el accidente del vuelo 298 de Vero Airlines, que cubría la ruta de Seattle a Nueva Orleans, fue causado por monstruos alienígenas.
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La Náusea, escrita por Jean-Paul Sartre en 1938, es un texto fundamental del existencialismo que arroja luz sobre la naturaleza de la existencia humana, la libertad y la angustia que acompaña a la toma de conciencia de la absurdidad de la vida. Por otro lado, el duelo, como fenómeno psicoemocional, representa una respuesta a la pérdida de un ser querido, poniendo de relieve la fragilidad de la condición humana y la muerte. Exploremos la intersección entre el concepto de náusea en Sartre y el duelo, y cómo ambas experiencias reflejan la lucha del ser humano por encontrar sentido en un mundo inherentemente absurdo.
Acantilado, Barcelona, 2023
Color ha sido todo, desde la forma de entender a la forma de traducir o expresarse. Ya sea música, pintura o –casi podría decirse- sentir, la vida real adquiere, por una rara arte de magia, la definición simbológica de un color: un rojo Marte, pasión intensa, dominio; un color azul: perspectiva amable de futuro: Verde como promesa…
Nuestro poema de cada día
Pérez Galdós ante la “sinfonía coral” de la miseria y su espiritualización lírica
En la descripción de las tres viejas pordioseras que piden limosna a las puertas de la iglesia de san Sebastián -en la novela Misericordia-, Pérez Galdós sabe extraer poesía y belleza de la pobreza más extrema, que presenta impregnada de un lirismo que va más allá de lo puramente estético. Por muy desagradable que resulte la “mendicidad profesional”, Pérez Galdós se las ingenia para que el lector sienta una intensa “misericordia poética” ante el sufrimiento humano. El fragmento que reproducimos y comentamos a continuación, con una prosa de marcado calado rítmico, trasciende la mera visión costumbrista, insuflada por un aliento a la vez trágico y lírico.
Del primitivo ¡Dios ayuda! ¡Santiago! que surge en Clavijo según la Crónica de España de Jiménez de Rada, se llegaría al2 ¡Santiago, y cierra España!" tan presente en la literatura española.
Nuestro poema de cada día
Uno de los momentos de mayor lirismo trágico de toda la obra de Pérez Galdós: Los fusilamientos de los Sargentos de San Gil
Un lirismo de tinte trágico envuelve la recreación que Pérez Galdós hace del fusilamiento de los sargentos de San Gil, un acontecimiento histórico acaecido el 25 de junio de 1866, y que dejó tan impresionado al escritor que lo recoge tres veces en su obra: aparece en la novela Ángel Guerra (1890-1891), en un episodio nacional -La de los tristes destinos (1907), novela que cierra la cuarta serie-, y en las Memorias de un desmemoriado (1915-1916). El lirismo al que aludimos se traduce en una estética de la compasión popular: el pueblo de Madrid llora desconsoladamente el destino de los sargentos condenados, y su ejecución adquiere los tintes de una tragedia compartida. Es la sublimación del dolor, revestido de un hondo lirismo elegíaco. Leamos y comentemos un fragmento en el que una trágica realidad histórica queda reflejada con la sensibilidad literaria de la que siempre hace gala Pérez Galdós.
El pasado lunes 21 de septiembre, a partir de las 6:00 p. m., se presentó oficialmente la novela Ceniza y Miel (Uruk Editores, 2026), de la autora costarricense Tatiana Serrano, en el Museo Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, en San José.
Nuestro poema de cada día
Juan Valera no pretendió reflejar en sus obras los ambientas más crudos de la sociedad, como hicieron otros escritores realistas, sino que se mostró partidario de “el arte por el arte” y las impregnó de un poderoso aliento lírico, Su prosa narrativa, especialmente en los pasajes descriptivos, y más si se trata de la naturaleza andaluza, está dotada de una alta carga poética que deja al descubierto su su fuerte sensibilidad estética. A modo de ejemplo, transcribimos dos fragmentos del artículo misceláneo “La cordobesa”, escrito en 1872.
"Todo fue bonito y nada dolió", de Ben Reeves, es una novela emotiva que explora la belleza, la esperanza y el significado en la fugacidad de la vida, guiada por quien mejor comprende este tema: la Muerte.
Nuestro poema de cada día
Pío Baroja describe desde un convento la naturaleza de Mirambel a través de las estaciones, sus colores, sonidos y animales, en una prosa impresionista de tono poético.
Colección El levitador, Ediciones Polibea, Madrid, 2026
Cada publicación de Francisco Acuyo encierra gratas sorpresas, experimentación desde la metodología e intuición y la consolidación de una obra poética singular, profunda y exquisitamente original. Para la ocasión, un tributo a los felinos que en su vida incidieron y, presentados aquí bajo el abanico del pensamiento, filósofos o “felinos socráticos, aristotélicos, platónicos o kantianos”, según nos reconoce el propio autor. A todas luces, los ecos de grandes obras de Lope de Vega y Cervantes, como La gatomaquia y El coloquio de los perros tomarán la palabra y, los 17 poemas que conforman el poemario podrían leerse como un solo y extenso poema, una suerte de poema río donde confluyen afluentes, arroyos, estanques, cualquier espacio que permita indagar, teorizar, poetizar.
Existen personas que saben aprovechar el tiempo de manera sorprendente, de tal forma que despiertan admiración o incluso envidia. Saben dividir el tiempo, saben aprovecharlo al máximo y así logran potenciar sus talentos y llevarlos a un nivel muy alto en comparación con la mayoría. Una mayoría que, lamentablemente, no siempre desarrolla esa habilidad para cultivar sus propias capacidades con éxito notable.
Reseña del libro "Mujeres con memoria". Córdoba: Babel, 2026, 146 pp
Cumplido medio siglo del golpe de Estado que el 24 de marzo de 1976 dio inicio a la última y más sangrienta dictadura cívico-militar argentina, hay que celebrar la publicación de Mujeres con memoria bajo el sello Babel que dirige el editor cordobés Ramiro Iraola. En septiembre de 2026 celebramos su aparición más aún de lo que habríamos concebido a lo largo de las tres décadas de democracia electoral que precedieron a la victoria del candidato libertario Javier Milei en el balotaje del 19 de noviembre de 2023. Es un libro coral, compuesto en dos secciones. La primera, “Poemas con memoria”, reúne poemas de Silvia Barei, Ernestina Elorriaga, Livia Hidalgo y Nora Luna; la segunda, “Relatos con memoria”, los textos de Eugenia Cabral, Carmen Colazo, Alicia Corzo y Mónica Flores. Todas ellas nacieron en la provincia argentina de Córdoba, salvo Elorriaga —nacida en Darregueira, provincia de Buenos Aires—, que ha elegido la provincia mediterránea como su lugar en el mundo.
Nuestro poema de cada día
El empleo emotivo de la adjetivación. II
A base de sensaciones cromáticas y auditivas, Azorín va describiendo el paisaje urbano de Yecla al amanecer.
Nuestro poema de cada día
Azorín “paisajista”. I
Ante todo y sobre todo, Azorín es un gran paisajista. Pocos como él han sabido percibir el alma de los pueblos castellanos y de sus gentes, y evocar los ambientes vetustos -con ligero sabor arcaico- de tantos lugares de Castilla en los que el tiempo parece que se ha detenido. Azorín se ha dedicado a desentrañar las bellezas que se esconden en las áridas estepas y en las calvas y ceñudas montañas castellanas, en las antiguas ciudades provincianas y en las aldeas perdidas, sumidas en la quietud de su inmovilismo; y las ha descrito con sostenida emoción cargada de lirismo, hasta extremos tales que el sentimiento de la naturaleza es consustancial a esa evocación de la vida castellana tradicional que se desparrama por sus obras. Y precisamente de Castilla entresacamos estos textos con el título global de “Una flauta en la noche”. [El texto de Azorín está dividido en cuatro partes, tres de las cuales van encabezadas por una fecha que alude al paso del tiempo: 1820, 1870, 1900].
Uno de los lemas más conocidos de la RAE es que “limpia, fija y da esplendor” a nuestra lengua, viva y mutante, como esta sociedad cada vez más multicultural, intercultural y diversa, que es la nuestra. No es de extrañar, pues, que a casi nadie le importe ya la etimología de las palabras y que las acepciones de las mismas tomen derroteros diferentes en función del credo religioso y político de los hablantes, de la aparición de nuevas tecnologías, costumbres o uso frecuente, o de la incursión de extranjerismos que vamos adaptando al idioma de Cervantes. Se hace necesario, desde esta perspectiva, seguir actualizando el Diccionario canalla improgre para poder entender el sentido exacto que queremos transmitir con nuestro mensaje cuando nos dirigimos “al otro”, muchas veces, sin tener en cuenta el nivel que ostentamos frente a, o sobre, él.
Editorial Anagrama. 2026
Emocionante, profunda y sorprendentemente divertida, Pan es una nueva obra maestra del género de iniciación a la vida adulta del becario Guggenheim y crítico literario Michael Clune, cuyas memorias sobre la adicción a la heroína, White Out —considerada uno de los mejores libros del año por The New Yorker— le granjearon un público de culto. Ahora, en Pan, la gran novela de nuestra era de ansiedad, Clune nos sumerge en la psique humana, donde corremos el riesgo de descubrir que las fuerzas que controlan nuestra vida interior podrían ser más ajenas a nosotros de lo que queremos creer.
Editorial Fetrinelli. 2026
Nos hallamos ante un libro de Richard Ford que no es ni una autobiografía ni un libro sobre escritura. Se trata de una reflexión muy breve (ciento veinticuatro páginas para ser exactos) sobre el significado de la escritura política. La pregunta que plantea Ford es tan simple como insidiosa: ¿he sido alguna vez un escritor político? A través de la reconstrucción de sus primeras novelas, descubre que sí lo fue, quizás, sin darse cuenta. Las últimas páginas sobre la génesis del primer Bascombe son la mejor parte del texto. La historia de Frank Bascombe es la historia de Ford. O casi. Ford no es Bascombe, y se empeña en dejarlo claro (nunca se ha divorciado, ya que está casado con Kristina desde 1968), pero la trayectoria que lleva al nacimiento del personaje es tan parecida a la suya que convierte la novela en algo más que una simple novela con personajes reales.
Nuestro poema de cada día
Cuando redactamos estas líneas, Carlos Murciano sigue con nosotros, a sus casi 95 años de edad (nació en Arcos de la Frontera el 21 de noviembre de 1931) ¡Un monumento vivo de la mejor poesía contemporánea española!
Nuestro poema de cada día
La miga y la pedagogía del castigo de doña Domitila. A lo largo de esta segunda semana de septiembre, niños y adolescentes vuelven a sus colegios e institutos para iniciar un nuevo curso escolar. Afortunadamente, la educación ha abandonado los procedimentos punitivos para sancionar el bajo rendimiento de los escolares, y nada tiene que ver con la escuela a la que se refiere Juan Ramón Jiménez en el capítulo VI de Platero y yo; una escuela en la que la maestra (la [a]miga), doña Domitila, impone una severa disciplina que incluye castigos físicos para los niños. Por eso, el poeta, irónicamente, no quiere que Platero participe de la crueldad de ese modelo pedagógico, y prefiere llevárselo al campo para enseñarle a disfrutar de la Naturaleza.
Nuestro poema de cada día
La exaltación de los sentidos. Leer cualquier página de “Platero y yo” implica sumergirse en un mundo de belleza en el que las experiencias sensoriales tienen un destacado papel poético. Abrimos el libro y nos topamos con un capítulo, elegidos al azar, en el que podemos comprobar cómo las sensaciones, procedentes de cualquier ámbito sensorial e incluso entremezcladas, gracias a las sinestesias, son fundamentales para poder disfrutar de la estética juanramoniana: “El pozo” (capítulo LII), un nombre que se va a cargar de insospechadas resonancias líricas.
Nuestro poema de cada día
El poema Iglesia abandonada (Balada de la Gran Guerra) está fechado el 29 de noviembre de 1929, y tuvo tres versiones impresas:; la primera apareció en la revista porteña Poesía (I, núms. 6-7, octubre-noviembre de 1933), con un subtítulo que posteriormente se modificará: “(Recuerdo de la Guerra Europea)”; una segunda edición publicada en el volumen VI de las Obras completas (1938), que contó como editor literario con Guillermo de Torre; y, finalmente, y ya con el subtítulo definitivo, figura en España Peregrina (I, núm. 4, 15 de mayo de 1940).
Nuestro poema de cada día
Retrato de una etnia: Los húngaros.
Sin perder su asombrosa capacidad lírica, no todos los capítulos de “Platero y yo” ofrecen una visión idealizadora de las realidades descritas y/o narradas. Tal es el caso, por ejemplo del capítulo XXXIII, titulado “Los húngaros”. Como sobrevolando el texto, se advierte la preocupación del autor por la pobreza e ignorancia de las gentes -los húngaros son, en este caso, el mejor exponente de la falta de educación y cultura del pueblo, simbolizada, quizá, en esta escena: “el chiquillo se orina en su barriga”, reforzada con el símil “como una fuente en su taza”-, que contrasta con la belleza natural que encierra el pueblecito de Moguer y su entorno. Sin más preámbulos, transcribimos el texto y ofrecemos su comentario.
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