• Diario Digital | Viernes, 17 de Agosto de 2018
  • Actualizado 09:44

ENTREVISTA AL AUTOR DE “MAGNICIDIO”

José Luis Hernández Garvi: "Estados Unidos se ha construido sobre un poso de violencia”

José Luis Hernández Garvi tiene la rara habilidad de dar siempre en la diana con todos sus libros. Las historias y los enigmas que cuenta en sus libros son desentrañados con su ágil pluma de manera eficaz y eficiente. Más que libros de no ficción parecen novelas, por el vigor con que están tratadas y narradas Con “Magnicidio” vuelve a hacer lo mismo.

José Luis Hernández Garvi: "Estados Unidos se ha construido sobre un poso de violencia”

Si hay un país donde sus presidentes han sufrido la lacra de los atentados ese ha sido Estado Unidos. “Todos los presidentes de USA han sufrido en alguna ocasión una agresión por arma de fuego, pero tan sólo cuatro murieron asesinados: Lincoln, Garfield, McKinley y Kennedy, siendo éste último el más mediático”, cuenta el autor del libro durante la entrevista que mantuvimos en una terraza del centro de Madrid.

El escritor madrileño es un apasionado de la historia de Estados Unidos, “su historia contemporánea reúne una serie de circunstancias que la hacen muy atractiva”, reconoce. Desde luego, la mayor democracia del mundo, congrega una serie de peculiaridades únicas: su culto a las armas es increíble, hay muchos ciudadanos que odian todo poder establecido y hay un buen puñado de personas inadaptadas que, de tanto en cuanto, provocan situaciones escalofriantes. No hay mes en que no se produzca el asalto de un tirador en algún lugar público.

Pero si hay un magnicidio que rompió todas las reglas y moldes fue el de John. F. Kennedy. “Su asesinato lo pudo ver todo el mundo en tiempo real, se retransmitió en directo y podríamos decir que fue el primer crimen a nivel global”, describe José Luis Hernández Garbi con acierto. Posteriormente, el intento de asesinato a Ronald Reagan lo pudo ver también todo el mundo pero, afortunadamente, sobrevivió. “En este caso, se ocultó la gravedad de sus heridas, y a punto estuvo de perder la vida, a consecuencias del atentado sufrió un deterioro muy grande”, cuenta.

Quedaron demasiados cabos sueltos en la investigación del magnicidio de John F. Kennedy

Hubo otros atentados muy mediáticos como el de Franklin D. Roosevelt que se produjo el 15 de febrero de 1933 en Miami, pero el de Kennedy se llevó la palma. “Además, el que no se haya resuelto el crimen, hace de este atentado la madre de las conspiraciones. Yo no soy un conspiranoico, pero hay que reconocer que quedaron demasiados cabos sueltos en la investigación y cuando el fiscal Jim Garrison tocó demasiados callos se deshicieron de él”,  expresa en tono confidencial.

“Estados Unidos se ha construido sobre un poso de violencia que parte de la Guerra de la Independencia que fue tan cruenta que más que una guerra fue una Revolución”, afirma el investigador histórico. Se llevaron a cabo muchas matanzas vengativas, de ahí que la sociedad yankee tenga una idiosincrasia violenta. Siempre ha habido una espiral de miedo que les hace que tengan un culto a las armas de manera desaforada. Baste recordar que la Asociación Nacional del Rifle tiene más de cinco millones de afiliados. “Tienen un poder fáctico muy grande en la sociedad americana. Es tan poderosa como pueden ser las petroleras, las empresas automovilísticas y, por supuesto, la industria armamentística”, concreta.

Se da el caso curioso que dependiendo de un estado u otro la legislación varía muchísimo. “En Hawai no hay apenas armas, sin embargo en estados como Texas o Florida se pueden ver a personas con armas colgadas de la cintura como si del antiguo Oeste de las películas se tratara”, señala el escritor. 

Hernández Garvi

Los magnicidios diezmaron a la familia Kennedy, “es una tragedia desde el primer día. Joseph –el que iba a ser sucesor del padre-, murió en la Segunda Guerra Mundial, John asesinado en Dallas y Robert en las cocinas de un hotel de Los Ángeles”, enumera Hernández Garbi. ¡Como para no creer en las conspiraciones! “Los Kennedy pisaron muchos callos, sobre todo de la Mafia, posiblemente estuvieron detrás de los magnicidios”, subraya. También la potente industria militar americana pudo estar detrás del magnicidio. “Nunca le perdonaran que quisiese retirar las tropas de Vietnam y, sobre todo, el fracaso de la crisis de los misiles. Que años después se desvelarían los acuerdos secretos que daban como triunfador a la antigua Unión Soviética”, subraya.

“Las personas y la sociedad en general tenemos memoria de pez”

 

Para José Luis Hernández Garbi, “siempre estamos expuestos para que nos desestabilicen. En la actualidad, Rusia y China son los países que más utilizan las técnicas desequilibrantes”. Pero no son los únicos, presidentes como Donald Trump les hacen el juego y otros como Ronald Reagan buscaron el apoyo de esos países para luchar contra los extraterrestres, según pidió en la Asamblea de la ONU. Tal fue así, que la llamada Guerra de las Galaxias tuvo su origen en la paranoia de ese actor de Hollywood metido a presidente. Por eso cree que “las personas y la sociedad en general tenemos memoria de pez”. Olvidamos fácilmente.

Hernández Garvi V"El estadounidenses es un pueblo que les gusta criticarse a sí mismos pero que no admiten las críticas de los demás”, asevera con convicción. Quizá por eso no soportaron las críticas del pastor Martin Luther King, otro de los magnicidios más sonados del pasado siglo. “King proponía demasiados cambios para la sociedad americana. Quería que los afroamericanos ocupasen el lugar que les correspondía. Fue un personaje muy incómodo para los poderes fácticos por eso nunca se sabrá la verdad sobre su asesinato”, expone razonadamente. Otro personaje más que añadir a la lista de las conspiraciones americanas.

A esos poderes ocultos, “no les interesan que las personas piensen por sí misma. Quizá por eso vivamos en una época de desinformación. No sabemos realmente que hay detrás de cada suceso”, concluye José Luis Hernández Garbi. No es de extrañar que “Magnicidio” sea el primer libro que trata todos estos temas. “No he encontrado ningún libro que hable en profundidad de estos asesinatos. Ni los americanos lo han hecho”. Algo realmente insólito. Precisamente lo que le gusta a este divulgador histórico.

Puedes comprar el libro en: