El teatro ¿qué es?
10/04/2026@10:08:47
Cabría preguntarse, el teatro ¿qué es? La respuesta es amplia y puede contener mil matices, interpretaciones, puntos de vista. En lo que todos estarán, más o menos, de acuerdo es en que es ficción disfrazada de realidad o, quizá, lo contrario, la esencia de la existencia humana transformada en mentira para que resulte menos dolorosa.
Benavente infinito
Sangre sin rocío, inocentes que mueren, la desesperación de negar la evidencia, de ocultar lo que se consideraba pecaminoso, de evitar un escándalo que acabará trayendo consecuencias aún más nefastas todavía.
La sinrazón de los personajes
Una palabra puede extenderse por todo el cuerpo. Traspasar, incluso, fronteras y convertirse en texto que se expande a lo largo de nuestros conocidos y familiares, de nuestros amores, o amoríos, y acaso el cuerpo entre en un estado de duda perpetua, de tortura, de asombro, a veces de instinto en nuestras acciones.
El abismo del fracaso
Los rascacielos tienen la leyenda de la nostalgia. Sirven, además de para contemplar unas vistas espectaculares, si subimos a su chapitel, entre otras cosas, para inducir a un posible suicidio, para que se encuentre una pareja y, después de besarse, se declaren su amor incondicional a pesar de dificultades, para llamar al orden al subordinado de turno y que no pase por la humillación de que el resto de la oficina se entere, para fumarse un cigarro cuando se está dejando de fumar, para llorar sin que nadie nos vea, para increpar en voz alta cuando no nos atrevemos a hacerlo directamente a la cara del interfecto, para hablar más de cerca a Dios o a quien sea de forma espiritual, o para ponerle trampas a alguien ante un horizonte que le cercará en un día de lluvia y donde lo verá todo nublado, extendiendo las sombras de un sol insolente en la azotea.
Quererse
Delirios y crisis en la edad fronteriza de los 50. Pareceres diversos, dudas, preocupación por el estado, más que de salud, mental, las relaciones personales, las confidencias, los silencios, los secretos, lo que se queda en el tintero, lo que no se dice, lo que una se calla, lo que debiera haber dicho, la verdad.
Actualidad
Acabaremos pronto amando a una máquina y tendremos celos y pasiones, y cuando nos hablen las personas miraremos escépticos desconfiando, como si el hombre fuera un invento nuevo, y la máquina tardará más tiempo en pudrirse que nosotros.
Es una denuncia. Es una tristeza, un dolor, una persecución, una diáspora, la locura de la pertenencia y no dejar que otros tengan su espacio y se pueda convivir, no ya sin rencillas, sino sin guerras.
Todo cabe en ellas
Todas las mujeres que por la noche van a oscuras y oyen, con temor, el silencio de corazones acelerados. Que oyen la soledad, la que hace despertarse y provoca insomnio y nadie reconoce porque va por dentro, y nadie se da cuenta.
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Colección “Relatos del desertor del presidio”, N. 23, Editorial Pandora, Sevilla, 2025
A todas luces, esta nueva colección del grupo Pandora, comandando por Pedro Tabernero, va viento en popa. El número 23 de la colección es un magnífico relato del escritor Gabriel Rodríguez Pascual, toda una institución como doctor en Ciencias de la Información con publicaciones y ensayos sobre arte y creatividad, como, por ejemplo, El territorio de la escultura actual (1992), Una teoría de la actividad creativa (1995) Premio Nacional de Ensayo, El arco creativo (2005), El color de la parte obscura (2011), entre otros, son absolutamente referenciales.
El acoso escolar
Cuando se está empezando a crecer, la vida casi siempre es prometedora. Se mantienen ilusiones, expectativas, deseos no demasiado descabellados, a no ser que venga alguien a marchitar esas pasiones de adolescente.
El endurecimiento incomprendido de nuestras solitarias vidas
¡Cuántas veces hemos ido por la calle fijándonos en la gente que se cruza con nosotros y hemos pensado, ‘qué cara de amargado/a tiene’!
La melancolía que atrapa a la felicidad perdida y compone una música de los días y las noches, la volatilidad de los sueños, y el afán por regresar al lugar donde una vez fuimos felices se dan la mano en esta magnífica obra de Antón Chéjov que representa como pocas la lucha del hombre contra el mundo. Desde su infancia en Taganrog hasta la última etapa de su vida en Yalta, el escritor ruso supo convivir con el ruido de la existencia ajena y refugiarse en un postergado e imaginario jardín de los cerezos en el que escribir sobre todo aquello que fuese cercano al alma humana. Hijo de tendero, el designio turbulento de su vida comenzó muy pronto en su miserable infancia en Taganrog rodeado de hermanos —era el tercero de seis—, de la violencia de su padre, o del sacrificio de su madre —una milagrosa cuenta-cuentos—.
Nunca el teatro es mentira
Ni siquiera sé si existo. Me lo cuentan, me encuentro con gente que me habla, asisto al teatro, escribo, leo e, incluso, como, duermo, sueño y, creo, hago otras cosas.
Hay que mojarse
PLEAMAR
Pareciera que hay gente que nace al borde de una playa, de una orilla de mar, de repente, y se quedan inmóviles, o corren a esconderse y, súbitamente, los demás se asombran.
¿Quién nos desata?
De mi pecho nace un nudo que es imposible de deshacer, a no ser que me arranques el corazón. Sería "El nudo gordiano". Puedo abrirte mi pecho, desgarrarme, asomarme al abismo y ahí tendrás que decidir qué solución tomar.
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