06/04/2025@21:37:00
A partir de unas memorias póstumas, a las que se han incorporado textos de diversas fuentes, "Yo mismo y otros animales", de Gerald Durrell, representa un reencuentro con el ingenio, la ironía y el humor que caracterizan al destacado naturalista británico. Cada página del libro irradia el encanto de una prosa que ha cautivado a generaciones de lectores desde la publicación hace setenta años de "Mi familia y otros animales". La viuda del autor, Lee Durrell, ha realizado una selección que ofrece un recorrido vital que abarca desde su infancia en India hasta su Fundación dedicada a la conservación de especies en peligro de extinción, incluyendo su tiempo en la isla de Corfú, sus aventuras zoológicas alrededor del mundo y el descubrimiento cronológico de sus animales y lugares predilectos.
Autora de "La casa de las amapolas"
Cuando decidió vivir con los ritmos que le marcaba la naturaleza, se sintió libre, conectada a su esencia, arraigada a esa tierra rojiza como un árbol, quizá un abedul de corteza blanca y agrietada, como su cabello, como su rostro: la dama del bosque que ya no podía volver a la ciudad, a las prisas, al tráfico, a las multitudes, a los trajes de chaqueta, a las reuniones.
Siruela, Madrid, 2025
La minuciosa poesía (o, tantas veces) prosa poética que destila este libro, es referente estético muy singular que la obra de este autor transterrado (así se le nota en el sentir, en muchas ocasiones) que, haciendo de su tema poético al hombre atribulado como tal –y a la figura de la ciudad de Venecia en particular- nos ha legado un discurso sensible y hondo de los avatares del vivir –y el observar, y el pensar- con la huella impresa del amor o, cuando menos, de una forma de amor.
El sello argentino Tiempo de Parque Ediciones publicó recientemente un nuevo poemario del autor local, una de las voces jóvenes de su país más destacadas
Cuarenta y una piezas, divididas en dos secciones, la que da título al volumen y Acepto la vida como viene, componen esta séptima entrega del poeta santafesino, quien acredita en No hagan ruido en la orilla (1) una franca maduración de su estilo poético, al punto de poder reconocerse ya cabalmente su registro en el variopinto panorama de la poesía argentina contemporánea.
Javier López Cazalla es un poeta mostoleño que se puede encuadrar como romántico y clásico. Con tan solo 16 años descubrió su pasión por la poesía y la comodidad que sentía expresándose en el lenguaje escrito, mucho más que tan solo hablando. “La poesía es mi estilo de vida, no puedo comprender el mundo sin ella” comenta.
Editorial Canente Libros (Málaga 2024)
Como había indicado nuestro admirado y desaparecido Rafael Soto Vergés, Paloma Fernández Gomá posee "una mirada abierta a lo invisible", una decidida apuesta por indagar, desde los espacios naturales conocidos, otros mundos mucho más profundos que los ofrecidos por la inmediatez de nuestros conocimientos más cercanos, en la estela del pensamiento de Ortega y Gasset, en su inmarcesible ensayo “La deshumanización del arte”: “La vida es una cosa, la poesía es otra …/… El poeta empieza donde el hombre acaba”.
Ánfora Nova, Serie Narrativa, 20, Rute, 2024
La escritura de Rafael del Campo Vázquez es tan compleja como precisa y asombrosamente envolvente, ya que, su quehacer profesional en el ámbito jurídico y en la docencia universitario le han llevado a publicaciones diversas al respecto. No obstante, su inquietud por el ámbito literario es de una singular fuerza expresiva. Si con sus artículos en materia taurina, fue galardonado con el Premio Pepe Guerra Montilla, ha cultivado con igual reconocimiento el relato (Como el agua o también Los xílgaros del tío Jacob), la novela (Los cuadernos de Amadora Sánchez y otros retales, El verano audaz del tío Pacomio, a la sazón, protagonista de la novela que nos ocupa hoy), también la poesía con títulos como (Las edades del día, Los signos ocultos del paisaje, Madre y tierra, y Caminando sobre el agua).
La literatura, en ocasiones, se comporta como ese río de la vida que nos conduce a lo largo y ancho de experiencias y sensaciones que se escapan de nuestro control y nos relegan al mundo de lo inesperado, por incierto, indefinible o sublime, Y es ahí, donde las palabras se consuman en llamas que arden dentro de nuestro cuerpo; una iluminación del alma que se escapa por las rendijas de la memoria para no dejar huellas, pero sí la inefable aspiración de todo aquello que nos mueve y nos hace sentir únicos en nuestra soledad.
Nuestro poema de cada día
Pardo Bazán, introductora del Naturalismo en España con “notable moderación”
Si el francés Émile Zola es la figura capital de Naturalismo -entendiendo por tal la corriente literaria del siglo XIX que intensifica los caracteres del Realismo inspirándose en la ciencia experimental y en la concepción determinista de las acciones humanas-, la condesa de Pardo Bazán (1851-1921), al menos en su producción novelística inicial, asume los planteamientos naturalistas, defendidos en una serie de artículos que agrupó bajo el título de La cuestión palpitante (1883), y que fueron objeto de enconadas polémicas, provocando un gran escándalo literario y social.
Reseña del poemario "Una montaña sobre mis hombros", de Sara Hamid Hawass. Traducción de Abeer Abdel Hafez. Valparaíso Ediciones (Granada, 2026)
Hay ocasiones en las que la poesía deja de ser una elección estética para convertirse en una necesidad de la existencia. Se escribe porque algo, en nuestro interior, reclama una respuesta que la realidad no puede ofrecernos; porque la memoria insiste en devolvernos aquello que creíamos definitivamente perdido o porque, sencillamente, necesitamos encontrar un lugar donde depositar el peso de cuanto nos duele. Rainer Maria Rilke, en sus Cartas a un joven poeta, invitaba a buscar en lo más profundo de uno mismo la verdadera necesidad de escribir, hasta preguntarse si sería posible vivir privado de la escritura. Esa misma exigencia parece recorrer las páginas de Una montaña sobre mis hombros, de Sara Hamid Hawass, un poemario que nace de la intimidad herida y se proyecta hacia una dimensión universal del desamparo, la identidad y la esperanza.
Ed. Crossbooks. 2026
En "Zodiac Academy 1: El despertar", Caroline Peckham y Susanne Valenti presentan a los lectores un mundo donde la magia, la astrología y la vida académica convergen en una narrativa apasionante. La historia gira en torno a las hermanas gemelas Darcy y Tory Vega, quienes descubren su herencia feérica y son llevadas a la Zodiac Academy para dominar sus recién descubiertos poderes y reclamar su lugar en el reino de los Fae.
Colección “A la ya te ve ré”, N.10, Sevilla, 2026
"Sueño del viento negro" no es una novela con un único argumento continuo, sino una antología compuesta por 16 relatos fantásticos, o por ser exacto, 16 magníficos relatos fantásticos. Escritor, docente, ha publicado novela con títulos como Mi nunca dicha razón de amor, Tarde sin orillas (Premio Internacional Luis Berenguer), Princesa en la red, recientemente una novela histórica Eras la noche, poesía con libros como La mirada inclemente o Palabra de Adán, sin olvidar el ensayo histórico Crónica del desarraigo y, por supuesto, su faceta de articulista en periódicos como Diario de Cádiz o La voz de Cádiz.
Nuestro poema de cada día
Pérez Galdós ante la “sinfonía coral” de la miseria y su espiritualización lírica
En la descripción de las tres viejas pordioseras que piden limosna a las puertas de la iglesia de san Sebastián -en la novela Misericordia-, Pérez Galdós sabe extraer poesía y belleza de la pobreza más extrema, que presenta impregnada de un lirismo que va más allá de lo puramente estético. Por muy desagradable que resulte la “mendicidad profesional”, Pérez Galdós se las ingenia para que el lector sienta una intensa “misericordia poética” ante el sufrimiento humano. El fragmento que reproducimos y comentamos a continuación, con una prosa de marcado calado rítmico, trasciende la mera visión costumbrista, insuflada por un aliento a la vez trágico y lírico.
Nuestro poema de cada día
Pío Baroja describe desde un convento la naturaleza de Mirambel a través de las estaciones, sus colores, sonidos y animales, en una prosa impresionista de tono poético.
La filmografía de Hong-jin Na no es precisamente muy extensa. Debutó en 2008 con el thriller de acción The Chaser, que narra la persecución de un asesino en serie. En 2010 llegó The Yellow Sea, una película de gánsteres. Tras un intervalo de seis años, el director surcoreano regresó con The Wailing. El film resultó ser un éxito rotundo: una mezcla de drama, terror, misterio y cine criminal en torno a sucesos extraños que cosechó las mejores valoraciones a nivel mundial. Por ello, la expectación fue enorme cuando se supo que Na presentaría una nueva película, nada menos que diez años después de la anterior. Sin embargo, el inmenso revuelo que "Hope" generó antes de su estreno no se ve plenamente correspondido por el resultado final. Hay demasiados elementos que no encajan o que han sido ejecutados de forma poco acertada.
El estruendo del silencio del miedo
En un panorama teatral a menudo complaciente, de humor, de evasión, donde parece que no queremos enterarnos de las cosas que están sucediendo, precisamente Las cosas por su nombre irrumpe en la cartelera como una llamada de atención de cruda lucidez.
Nuestro poema de cada día
Miguel de Unamuno describe Castilla como una llanura austera, seca y de contrastes extremos, y sostiene que su paisaje monótono y áspero influye en el espíritu castellano, apartándolo de lo material y orientándolo hacia lo ideal.
"Pensar no es repetir lo que dijeron los antepasados;
pensar es inventar el horizonte desde el cual
los antepasados aún no han hablado."
Adonis.
En sus poemas se respira el siglo contenido en el lenguaje. Su obra es la creación de mundos con sentido ontológico que devela el silencio y las sombras. Ese hombre del desierto destinado a revelar, interpretar e interrogar sobre el ser se llama Ali Ahmad Said Esber y es el poeta de la percepción y de la identidad.
Simon Farnaby, veterano del cine infantil y guionista de películas como Wonka y Paddington 2, adapta el libro de Enid Blyton, El árbol muy muy lejano, para la gran pantalla, ochenta y siete años después de su publicación. Junto al director Ben Gregor, que debuta en el terreno del largometraje, traslada la historia a la actualidad, destacando la importancia de la naturaleza y la imaginación en la era digital.
La huida como espacio en el que perderse para experimentar en uno mismo lo insondable que resulta el destino y la necesidad de búsqueda y encuentro que posee éste. «No soy nada. / Nunca seré nada. / No puedo querer ser nada. / Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo.» nos decía el poeta portugués Fernando Pessoa en el arranque de su afamado poema Tabaquería. Y, de esa nada, Víctor Colden parte en busca de una nada capaz de volver a llenarlo todo.
Escribe Albert Camus en La peste que “hay una cosa que se desea siempre y se obtiene a veces: la ternura humana”. Su escasez y su mendicidad en estos tiempos de sensiblería cursi nos definen y nos determinan como especie, porque es un sentimiento humilde y sincero, una felicidad recogida y privada, incompatible con esa felicidad chillona y aspaventosa y publicitada sin límites -retransmitida hasta la exageración- que ha conseguido adueñarse de nuestras vidas como una manifestación obligada y conveniente. El mundo no puede destilar espontáneamente ternura porque está muy ocupado en recitar cada dos por tres una oda estridente a la dicha y hacerla viral con codicia, con gula, con lujuria. Y justamente en ese mero acto consiste propiamente la dicha más que en experimentarla con profundidad y arraigo.
Nuestro poema de cada día
Azorín “paisajista”. II
“El cazador español” es artículo inicialmente publicado en el diario “La prensa”, de Buenos Aires, diario con el que a lo largo de una década (1941-1951) Azorín mantuvo una intensa y prolífica colaboración a distancia. Este artículo y otros textos de la misma época han sido recopilados en España en el libro antológico Cuando todo reposa, editado por la Universidad de Alicante en 2025.
Nuestro poema de cada día
La perspicacia psicológica de los retratos de Azorín. I
Azorín es un excelente autor de retratos literarios: además de los aspectos meramente prosopográficos (aspecto físico, indumentaria…), sabe penetrar en la psicología de los personajes retratados, ofreciéndonos una semblanza espiritual y moral que captas los más íntimos detalles de su personalidad . Sirvan como ejemplo los retratos de tu tío Antonio, y de su tía Bárbara.
Nuestro poema de cada día
El inconfundible estilo de Azorín. III
Cuando Azorín describe, va recogiendo las sensaciones y vivencias que en él despiertan los seres descritos, al tiempo y con el ritmo en que estas se van produciendo. Así puede contemplarse en este otro texto -perteneciente a la novela Antonio Azorín- en el que el escritor descrire -en una descripción de corte impresionista, salpicada de vocablos de uso local- una casa de campo murciana.
EDAF. 2023
El Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición no nació en los territorios de las Españas, y por consiguiente en ninguno de sus reinos: León, Navarra, Aragón, Portugal y Castilla, y por lo tanto mucho menos en el Reino nazarí de Granada. El presente libro presenta, además de lo esclarecedor del cogollo central inquisitorial, algunos capítulos que nos ofrecen una enjundia fuera de serie, y me estoy refiriendo claramente a verbigracia tales como: Procesos Célebres de: Fray Luis de León; Fray Bartolomé Carranza de Miranda/arzobispo de Toledo; Antonio Pérez del Hierro; Fray Froilán Díaz; o el relativo a la Inquisición en Hispanoamérica, además del dedicado a la Abolición del Tribunal del Santo Oficio, y al de las Víctimas, etc.
“Desecho e izquierdo”, 2ª. edición impresa y ampliada, esta vez a cargo de la Editorial Leviatán, reúne poemas de un Rolando Revagliatti, a mi juicio diferente. Advierto ya desde el título, en efecto, una alusión a esa suerte poco amable por la que transitan algunas etapas de la vida singular y colectiva, retratadas todas, con pinceladas del absurdo y la provocación y muy poca esperanza -casi nula, diría-. Lo que atribuyo al conocimiento profundo de Revagliatti, este antipoeta, “experto” sobre todo aquí, en los dramas neuróticos y en las vicisitudes porteñas y nacionales.
Nuestro poema de cada día
Industrias y andanzas de Alfanhuí es la primera novela de Rafael Sánchez Ferlosio, publicada en 1951, y puede considerarse como una de las obras pioneras del “realismo mágico” español. La obra narra, en una prosa de gran aliento poético, el “viaje” de crecimiento y aprendizaje del protagonista, amante de la naturaleza, por pueblos y caminos de la Espala rural, y de los artificios de que se vale para salir adelante construyendo su propia realidad, totalmente ajena al mundo de los adultos. Vamos a centrarnos en el capítulo XI de la tercera parte: “De la ciudad de Palencia y la herboristería de Don Diego Marcos”.
Nuestro poema de cada día
“Azul...” vio la luz en Valparaíso, en 1888. Rubén Darío inicia así su andadura modernista con una obra de prosa refinada y colorista, así como de verso sonoro. Conforman esta obra (precedida de una Carta-prólogo de Juan Valera a Rubén Darío, fechada en Madrid, el 22 de octubre de 1888) diez cuentos, encabezados precisamente por el título “Azul...”; las dos secciones de “En Chile" (“Álbum porteño”, con doce textos de los que reproducimos el VII -titulado “Acuarela”- y el IX -titulado “Naturaleza muerta”), y “Album santiagués”, con seis textos); siguen dos cuentos más: “La muerte de la emperatriz de la China” y “A una estrella”. Y a partir de aquí comienza la parte en verso: 1. “El año lírico” (con cuatro pomas dedicados a cada una de las estaciones, seguidos de “Pensamiento de Otoño”). 2. Poemas sueltos (o de transición): composiciones de corte filosófico y estético que cierran el ciclo de las estaciones: “A un poeta” y “Anagke”. 3. “Sonetos áureos” (tres). 4. “Medallones” (otros seis sonetos). Algunas ediciones recopilan al final un breve apartado llamado “Èchos”, que incluye composiciones en francés: “A Mademoiselle”, “Pensée” y “Chanson crépusculaire”.
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El prestigioso escritor salmantino, pero afincado en Astorga desde hace muchos años, Andrés Martínez Oria ha publicado con gran éxito su último libro: “Villas y jardines de la literatura”, bajo el sello de Ediciones “La Crítica-Akron”.
Publicamos el relato HABITAT de Eva Veneros, habitante de un pueblo de Gredos donde vive en contacto con la naturaleza y las estrellas. Ella no cree en la España vaciada ni en los ecologistas de fin de semana sino en los que aman el campo de verdad.
Hoy tengo el honor y privilegio de presentarles a través de esta amena entrevista a Concetta La Placa, poeta, escritora, activista social, promotora cultural, traductora, humanista y defensora de los derechos humanos italiana. Nuestra invitada, le canta a través de sus versos al amor, al tiempo, a la vida, etc. Leer a Concetta es disfrutar de una exquisita poesía desbordada de reflexión ya que es una poesía que nace de lo más profundo de su alma, 100% recomiendo su obra literaria.
En Cuando los árboles pierden las hojas, Alejandra Arévalo, escritora, ilustradora y abogada madrileña nacida en 1973, nos ofrece un relato íntimo y poético donde los ciclos de la naturaleza reflejan los altibajos emocionales del ser humano. Con una amplia trayectoria como abogada especializada en Derecho de extranjería, ha sido testigo de historias de desarraigo y resiliencia, experiencias que han nutrido su capacidad para explorar las emociones humanas y volcarlas en su escritura.
Destino, Barcelona, 2024
Tal vez, tal vez: hemos dado la espalda a las plantas y sin embargo son –han sido en la vida humana- uno de sus aliados más fieles. ¿Habrá sido por su discreción, por su silencio? El caso es que, de un modo inequívoco, no solo han formado parte de nuestro consciente –por su efecto de escenario, por su valor en nuestras deblidades, ya fueren estas físicas o espirituales- sino también de nuestro incosnsciente por cuanto su valor de paisaje, más o menos próximo, a nuestra sensibilidad y a nuestro bienestar, han aportado a nuestros sentidos, a nuestra percepción de la armonía, un grado de cultura permanente.
“He querido hacer una reivindicación política del silencio”
En un encuentro con periodistas culturales, el reconocido autor cordobés Antonio Manuel Rodríguez Ramos, ha presentado su más reciente obra literaria titulada "Tu nombre mío", una novela que aborda temas profundos y contemporáneos a través de la compleja relación entre una madre y su hija. El libro ha sido publicado por la literaria Editorial Berenice.
Deusto, Barcelona, 2024
Dudo, lo confieso, si lo sagrado tenga odisea o relato sin más, pero lo cierto es que pocos temas de estudio y consideración tengan (incluso hayan de tener) la relevancia y significación que merece la especulación acerca de lo religioso, de la religión.
Zadar eds., 2026
Los teólogos orientales aseguraban que el mundo físico no era más que el borrador imperfecto de una conversación que los dioses mantenían en la penumbra. De modo semejante, el autor de este compendio de poesía de la naturaleza no presenta su obra en el sentido bucólico tradicional, sino más bien como un catálogo de variaciones sobre la percepción, un inventario sucinto donde las formas visibles buscan justificar la conciencia del observador. ¿Qué sucede en las cosas cuando las contemplamos? ¿Y qué sucede en nosotros, que no podemos contemplarlas sin incorporarlas a nuestra propia incertidumbre?
Nuestro poema de cada día
Con la publicación de El caballero encantado (1909), Pérez Galdós abandona el realismo estricto de las primeras décadas de su producción para adentrarse en el “realismo mágico”, en el que los elemento fantásticos y las figuras alegóricas están envueltos en un halo de lirismo. El fragmento que reproducimos seguidamente está protagonizado por Gil, identidad mágica que adopta don Carlos de Tarsis y Suárez de Almondar, “marqués de Mudarra, conde de Zorita de los Canes», un aristócrata ocioso que explota a sus peones, convertido en un humilde jornalero de los campos de Castilla por intervención del personaje alegórico “La Madre”, que representa a España. El novelista introduce a veces pasajes de idealización de la naturaleza y del paisaje castellano; sin embargo, por lo general se centra en su cruda aridez y no tanto en embellecerlo, pues se vale de ella para denunciar el caciquismo, el abandono agrario y la miseria de la España rural. La escena de labranza que transcribimos a continuación sirve para reivindicar el duro trabajo agrícola.
Nuestro poema de cada día
[Dada la extensión del cuento y de su comentario, lo vamos a dividir en tres partes, fácilmente reconocibles en el texto].
En el 2024, en Tomis-Constanza, la poeta francesa Nicole Laurent-Catrice nos entregó a mí y a Gustavo una copia dedicada de su poemario Pour la vie* (La Part Commune, 2020). En su dedicatoria nos decía: “A Gustavo y Priscilla a quienes ya no tengo nada que enseñar de la vida. Con amistad”. Con esta dedicatoria nos puso en diálogo con su poesía “pour la vie” compartiendo sus consejos “para la vida”, brindando con nosotros “por la vida” y dejándonos su legado de amor y de amistad, “para toda la vida”.
Nuestro poema de cada día
El interés de Pérez Galdós por la condición humana. Las novelas de Pérez Galdós son una expresión viva e intensa de la vida humana en todo su ritmo complejo de sentimientos y pasiones. Menéndez Pelayo, hablando de Fortunata y Jacinta, escribe: “Tal es Fortunata y Jacinta, libro excesivamente largo, pero en el cual la vida es tan densa; tan profunda a veces la observación moral; tan ingeniosa y amena la psicología, o como quiera llamarse aquel entrar y salir por los subterráneos del alma; tan interesante la acción principal en medio de su sencillez; tan pintoresco y curioso el detalle, y tan amplio el escenario, donde caben holgadamente todas las transformaciones morales y materiales de Madrid desde 1868 a 1875, las vicisitudes del comercio al por menor y las peripecias de la revolución de Septiembre. Es un libro que da la ilusión de la vida: tan completamente estudiados están los personajes y el medio ambiente. Todo es vulgar en aquella fábula, menos el sentimiento; y, sin embargo, hay algo de épico en el conjunto, por gracia, en parte, de la manera franca y valiente del narrador, pero todavía más de su peregrina aptitud para sorprender el íntimo sentido e interpretar las ocultas relaciones de las cosas, levantándolas de este modo a una región más poética y luminosa. Por la realización natural, viviente, sincera; por el calor de humanidad que hay en ella; por la riqueza del material artístico allí acumulado, Fortunata y Jacinta es uno de los grandes esfuerzos del ingenio español en nuestros días, y los defectos que se la pueden notar, y que se reducen a uno solo, el de no presentar la realidad bastante depurada de escorias, no son tales que puedan contrapesar el brío de la ejecución, con que prácticamente se demuestra que el ideal puede surgir del más humilde objeto de la naturaleza y de la vida, pues, como dice un gran maestro de estas cosas, no hay ninguno que no presente una faz estética, aunque sea eventual y fugitiva.” [1].
Nuestro poema de cada día
La fuerza lírica de la introspección psicológica de los personajes
El lirismo galdosiano se intensifica cuando la narrativa se adentra en el terreno del subconsciente, los sueños y la locura. En Fortunata y Jacinta -y, por supuesto en sus novelas en general-, Benito Pérez Galdós recurre al estilo indirecto libre y, de esta manera, introduce los pensamientos y la voz interior de los personajes directamente en la narración, con lo que se borra la frontera entre el narrador y el personaje, permitiendo al lector sumergirse en su profunda psicología. Así ocurre, por ejemplo, en el fragmento en el que el novelista nos presenta a Manuel Moreno Isla, el perpetuo enamorado de Jacinta, a cuya muerte vamos a asistir; un fragmento en el que no faltan ciertos toques líricos (lenguaje metafórico, exclamaciones, interrogaciones retóricas, adecuación del ritmo narrativo al contenido, etc.).
Nuestro poema de cada día
"Pepita Jiménez" (1874) es el máximo exponente de la prosa lírica de Juan Valera. De las tres partes de que se compone la obra (“Cartas de mi sobrino”, “Paralipómenos” y “Epílogo. Cartas de mi hermano”), la primera de ellas -una recopilación de las cartas del seminarista don Luis de Vargas- posee fragmentos de un altísimo clima poético, ya sea cuando se describe idíìlicamente la naturaleza, ya sea cuando se manifiestan los conflictos que aquejan el alma del seminarista, ya sea en la forma en la que se expresa la idealización del amor.
Nuestro poema de cada día
Juan Valera no pretendió reflejar en sus obras los ambientas más crudos de la sociedad, como hicieron otros escritores realistas, sino que se mostró partidario de “el arte por el arte” y las impregnó de un poderoso aliento lírico, Su prosa narrativa, especialmente en los pasajes descriptivos, y más si se trata de la naturaleza andaluza, está dotada de una alta carga poética que deja al descubierto su su fuerte sensibilidad estética. A modo de ejemplo, transcribimos dos fragmentos del artículo misceláneo “La cordobesa”, escrito en 1872.
Nuestro poema de cada día
Dentro de los escritores de la Generación del 98, Miguel de Unamuno es el de mayor expresividad ideológica. Enemigo del formalismo afectado, “lucha” con el lenguaje intentando doblegarlo para convertirlo en el instrumento idóneo que sirva de vehículo de expresión a su pensamiento -tan contradictorio, tan crítico, tan dramático-; lo que le lleva a un difícil conceptismo con el que en ocasiones rebasa los límites habituales de la expresión. En efecto, su estilo se caracteriza por su viveza y expresividad. Sabe extraer de las palabras todas sus posibilidades semánticas, y su prosa, repleta de paradojas y antítesis -en la línea de su temperamento-, alcanza una extraordinaria intensidad afectiva.
Nuestro poema de cada día
El estilo narrativo de Pío Baroja es antirretórico; un estilo de descuidada espontaneidad que no persigue la frase atildada, sino la claridad y sencillez: "Para mí -comenta Baroja- no es el ideal del estilo ni el casticismo, ni el adorno, ni la elocuencia; lo es, en cambio, la claridad, la precisión, la rapidez".
La verdad que respira bajo la tierra
El Centro Dramático Nacional, #Dramático, ha encontrado en la creadora chilena Manuela Infante una de las voces más radicales para interrogar la materia, la memoria y la historia. En su más reciente propuesta, Los huesos, escrita y dirigida por la propia Manuela Infante, el escenario se transforma en un espacio arqueológico y espiritual, lleno de atriles que serán huesos, donde el dolor no se institucionaliza, sino que se expone en su desgarradora e incómoda literalidad.
Errata Naturae Editores. 2026
Nos hallamos ante una obra que supone un auténtico despliegue de emociones. La autora combina con maestría un drama apasionante con momentos de gran ternura, entrelazando información fascinante sobre las orcas y la vida marina del mar de los Salish, y poniendo especial énfasis en las amenazas a las que se enfrentan debido a la contaminación (tanto acústica como química).
Colección El levitador, Ediciones Polibea, Madrid, 2026
Cada publicación de Francisco Acuyo encierra gratas sorpresas, experimentación desde la metodología e intuición y la consolidación de una obra poética singular, profunda y exquisitamente original. Para la ocasión, un tributo a los felinos que en su vida incidieron y, presentados aquí bajo el abanico del pensamiento, filósofos o “felinos socráticos, aristotélicos, platónicos o kantianos”, según nos reconoce el propio autor. A todas luces, los ecos de grandes obras de Lope de Vega y Cervantes, como La gatomaquia y El coloquio de los perros tomarán la palabra y, los 17 poemas que conforman el poemario podrían leerse como un solo y extenso poema, una suerte de poema río donde confluyen afluentes, arroyos, estanques, cualquier espacio que permita indagar, teorizar, poetizar.
Existen personas que saben aprovechar el tiempo de manera sorprendente, de tal forma que despiertan admiración o incluso envidia. Saben dividir el tiempo, saben aprovecharlo al máximo y así logran potenciar sus talentos y llevarlos a un nivel muy alto en comparación con la mayoría. Una mayoría que, lamentablemente, no siempre desarrolla esa habilidad para cultivar sus propias capacidades con éxito notable.
Nuestro poema de cada día
El empleo emotivo de la adjetivación. III
De paseo por Monóvar, Castalla, Sax, Villena, Elda… desde su evocación por Azorín.
Nuestro poema de cada día
Azorín “paisajista”. I
Ante todo y sobre todo, Azorín es un gran paisajista. Pocos como él han sabido percibir el alma de los pueblos castellanos y de sus gentes, y evocar los ambientes vetustos -con ligero sabor arcaico- de tantos lugares de Castilla en los que el tiempo parece que se ha detenido. Azorín se ha dedicado a desentrañar las bellezas que se esconden en las áridas estepas y en las calvas y ceñudas montañas castellanas, en las antiguas ciudades provincianas y en las aldeas perdidas, sumidas en la quietud de su inmovilismo; y las ha descrito con sostenida emoción cargada de lirismo, hasta extremos tales que el sentimiento de la naturaleza es consustancial a esa evocación de la vida castellana tradicional que se desparrama por sus obras. Y precisamente de Castilla entresacamos estos textos con el título global de “Una flauta en la noche”. [El texto de Azorín está dividido en cuatro partes, tres de las cuales van encabezadas por una fecha que alude al paso del tiempo: 1820, 1870, 1900].
Hace años, me contaron que en algunos hospitales de Japón había personas expertas en la materia inmaterial que miraban el aura de los que entraban y no dejaban pasar a quienes lo tenían negra, como la de Pedro Sánchez. Supuse que me tomaban el pelo, pero ahora eso del aura está en todos los sitios, hasta en las granjas. Nos los cuenta la aurismática Azucena del Valle Aureo en "Farmear aura".
Nuestro poema de cada día
La renovación estética de la prosa noventayochista tiene en José Martínez Ruiz- Azorín- uno de sus más egregios representantes. De entre todos los miembros de la Generación del 98, es el escritor de mayor concisión; y para ello emplea una sintaxis simplicísima, a base de la oración breve, con una ordenación lógica de sus elementos. Pero también es el de la mayor propiedad léxica, con un vocabulario -buscado y aun rebuscado tanto en los clásicos como en las "fuentes vivas" de artesanos y labriegos- que sorprende por su inigualable riqueza. Ese gusto por el detalle, por las pequeñas cosas cotidianas en las que no solemos reparar, le permitió a Ortega y Gasset referirse a “los primores de lo vulgar”, en afortunada expresión con que titula su ensayo sobre Azorín -de 1917-, y que resume con claridad un estilo tan personal como inigualable.
Editorial etc El Toro Celeste. 2026
Mediante una prosa poética de gran belleza, Inés Montes nos envuelve con una palabra sutil y honda a la vez en las composiciones de "Incendios" que llegan al lector/a como cercanas fulguraciones. El fuego, símbolo de emoción profunda, por naturaleza intenso, refulge y arde en el interior de quien lo siente, en este caso un sujeto poético que se manifiesta con tono meditativo y contemplativo sobre la raíz que destella en cada latido en el que la soledad, el amor ausente y la memoria se fusionan en una realidad cambiante transformada por el transcurrir vital.
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