PLAZA DE GUIPÚZCOA
Cada vez nos lo montamos peor. La polarización política nos ha deshumanizado. Hasta hace poco, cuando celebrábamos homenajes y efemérides de hechos extraordinarios, los Medios, eran igual de predecibles y tendenciosos, pero ponían más corazoncito. ¿Dónde estabas tú cuando derribaron las Torres Gemelas? Te preguntaban como si les importara.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
Confieso que he cometido errores y he sucumbido a tentaciones de todo pelaje, pero nunca, nunca, o sea jamás, he celebrado el día de San Valentín. Más te diré, si alguno de mis enamorados me hubiera regalado flores un 14 de febrero, además de destrozar mi libido, me mosquearía muchísimo. Ojo con esto.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
El eslogan del nuevo perfume de Prada es un buen resumen de todo lo que algunos te cuentan sobre el feminismo. Se llama “Paradox”, o sea, “Paradoja”.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
Lo han conseguido. El planeta es un sindiós. Los poderes fácticos se han pasado la democracia por los mismísimos y han convertido la política en un antro de perdición, por no decir en una casa de putas. Tendré que cambiar de aficiones. Qué pena, tío. Con lo que yo disfrutaba comentando los pifostios de los chupópteros y mangantes que dirigen el mundo.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
No sé si Koldo y Ábalos están tirando de la manta o rompiendo la baraja, pero como diría Ábalos, estoy estupefacta. Intento imaginar si habrán pensado “no tengo nada que ganar” o “no tengo nada que perder”.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
La vida te sorprende. Nunca pensé que hablaría de fútbol. Soy atrevida, pero no tanto. Una cosa es valorar un penalti y otra investigar si Lamine Yamal ha cambiado de novia.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
No te fíes de lo que te cuentan. Si no son bulos, son bolas. El artículo 47 de la Constitución garantiza el derecho a una vivienda digna y adecuada. “Adecuada” es un término ambiguo. Adecuada ¿Para qué? ¿Para quién?
PLAZA DE GUIPÚZCOA
Qué hábil y sutil es la hipocresía humana. Llamamos emociones a las pasiones del alma, hablamos de amor cuando queremos decir sexo y vendemos la moto del lenguaje no verbal, sin atrevernos a descifrar el poder de la mirada. Esto para empezar.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
Seguro que te ha pasado alguna vez. Vas a fregar los platos y previamente quitas los residuos. Es fascinante observar la atracción fatal que el desagüe del fregadero ejerce sobre ese trocito de cebolla kamikaze. La persigues desesperadamente para impedir que se cuele a través del filtro, pero es inútil.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
Los Medios de este país dejan mucho que desear. Nos machacan con revanchas y venganzas, pero no sabemos si Rociito Carrasco fue a Moncloa a desayunar. Lo cierto es que el presidente la llamó y ella cogió el teléfono. A su hija no se lo coge, pero a Moncloa, perdiendo el culo, tío.
|
PLAZA DE GUIPUZCOA
Los últimos wasaps de Koldo a su parienta, tienen una carga de profundidad de mecanismo retardado. De momento, lo que se desprende de su cachondo argumentario, demuestra que tendremos que darle un lugar preeminente en esta historia.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
Los jóvenes de la generación Y o Z no tienen ni idea de lo que significa el título de esta columna. Y los Alfa Centauro de 16 tacos ni te cuento. Les sonará a un rap de C. Tangana o Bad Bunny. Los chicos de ahora cambian la religión por los valores cívicos. Prefieren un tipo fashion de espiritualidad pop como el nuevo álbum de Rosalía.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
Esta actualidad estresante me sobrepasa. Me largo a dar una vuelta por los cerros de Úbeda. Es una estrategia eficaz para soportar el día a día, que cada vez está más jodido.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
No es por fastidiar, pero te recuerdo que Jesucristo no nació el 25 de diciembre. No es opinión, es información y mis fuentes son los evangelios de Mateo y Lucas, que conocieron de cerca la infancia de Jesús de Nazaret.
PLAZA DE GUIPUZCOA
No es lo mismo ser disciplinada que obsesiva, ordenada que maniática o rigurosa que implacable. Reconócelo, todas tenemos TOCs, manías y fobias. Escribo en femenino y en primera persona porque estoy dispuesta a rasgarme las vestiduras y abrirme en canal.
PLAZA DE GUIPUZCOA
Nunca estamos contentos con nada. Llevamos un noviembre de lujo, algo aleatorio y caótico, es verdad. Tienes que llevar en el bolso paraguas y gafas de sol, pero oye, las terrazas a tope y la gente en la calle. Da igual Halloween que una manifa por una causa justa (o injusta, es lo de menos).
PLAZA DE GUIPÚZCOA
Creyentes, agnósticos y ateos, nacemos predestinados. Así se explica que desde la infancia prefieras los chicles de menta o de fresa. No creas que es un tema menor, quién dice menta o fresa, dice ser gordo o flaco, rubio o moreno, alta o baja cuna.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
No sé si hemos entrado en un bucle o en un agujero negro, pero la metáfora del día de la marmota no nos sirve. Está amortizada, tío.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
Aunque me pedía el cuerpo meter caña (no hay que darle al cuerpo todo lo que te pide) he esperado que pasen los efectos terroríficos de la noche de Jalogüin, para decir lo que pienso de esta “celebración” cutre y absurda.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
Vaticiné un 2020 apestoso y catastrófico, bisiesto y capicúa al revés. No me extraña que la pandemia se oficializara con los Idus de Marzo. Todo lo que tenga que ver con los números me da yuyu, tío. La aritmética es la ciencia sagrada y Pitágoras su profeta. Con estas cosas del esoterismo soy muy cuidadosa y selectiva. No te vas a creer a cualquier chamán, iluminado, gurú, epidemiólogo o “experto” que te quiera vender la moto.
|