FELIZ AÑO NUEVO 2026 A TODOS LOS LECTORES DE TODOLITERATURATres poetas para empezar el año con buen pie: la suntuosidad de Rubén Darío, la espiritualidad de José María Pemán y la despreocupación formal de Gloria Fuertes.
Año Nuevo
A las doce de la noche, por las puertas de la gloria Más hermoso que un rey mago, lleva puesta la tiara, [5] Sus pies cubren los joyeles de la Osa adamantina, Va el pontífice hacia Oriente; ¿va a encontrar el áureo barco
A la orilla del abismo misterioso de lo Eterno Cada flecha que dispara, cada flecha es una hora;
Al redor de la figura del gigante se oye el vuelo [25] San Silvestre, bajo el palio de un zodiaco de virtudes,
Reza el santo y pontifica y al mirar que viene el barco Rubén Darío: Prosas profanas. Barcelona, Linkgua. Ediciones, 2024.Edición digital: https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/prosas-profanas-y-otros-poemas--0/html/
Darío saluda la llegada del año nuevo en un poema de 36 versos, distribuidos en siete agrupamientos estróficos. Prosas profanas supuso la consolidación del modernismo como movimiento literario; y este poema es buen ejemplo de la renovación temática y estilística que trajo consigo: evasión de la realidad vulgar en busca de un mundo de belleza absoluta; rutilantes metáforas; abundante adjetivación ornamental; predominio de los efectos musicales y cromáticos; originales innovaciones rítmicas y estróficas… Adviértase, al respecto, que los versos son hexadecasílabos (u octonarios), divididos por una cesura central en dos isostiquios de 8 sílabas; todos salvo los versos 4, 8, 12, 16, 24, 32 y 36, octosílabos que actúan como “pie quebrado”, cerrando las correspondientes agrupaciones estróficas en calidad de verso encabalgado; y también es octosílabo el verso 34, cuyo contenido es relevante: “donde en triunfo llega Edero”. Por lo demás, el poeta ha empleado rimas consonantes cruzadas, propias del serventesio.
Recitación en Librophone: https://www.youtube.com/watch?v=aJo22lSWoO8
Señor: para este día José María Pemán: Obra completa. Tomo I: La Navidad de Pemán. Madrid, Editorial Edibesa, 1997
El poema “Oración de Año Nuevo” del gaditano José María Pemán se inscribe, a nuestro entender, en la más clásica tradición agustiniana que entronca con el mejor fray Luis de León. Cinco conjuntos estróficos de versos endecasílabos y heptasílabos, a excepción del tercero -que está compuesto por cuatro versos endecasílabos-, y rimas consonantes cruzadas -salvo el último, en el que el verso 21 no tiene rima y los cuatro siguientes (22-25) la tienen abrazada-, le sirven a Pemán para proclamar su mensaje inequívoco, estrofa por estrofa hasta llegar al final del poema: el poeta le pide al Señor que el Año Nuevo le traiga la renovación de su espíritu -un hombre nuevo transido de amor (verso 25: “¡y eso que llevo dentro es mor!”), final climático que condensa toda la tensión emocional contenida en su desarrollo. La tradición agustiniana a la que nos referimos se refleja en esa extremada sensibilidad con que Pemán recoge la perfección que muestra la Naturaleza como reflejo de Dios.
A primeros de enero de un año cualquiera, con amores y nombres seleccionados, con los huesos maduros a mitad de mi vida me PROMETO solemne no sufrir demasiado.
Si me pegan, que peguen, [5] si me aciertan, me han dado, y si pierdo en la Rifa, será porque he jugado.
Me fastidian las penas, me da alergia el enfado, [10] con el ceño fruncido parezco un feto raro.
Año nuevo vida nueva (¡Qué tópico más sano!)
Nueva luz ilumina [15] mi ascensor apagado de subir a deshora de estar comunicando, de hacer la angustia en verso de hacer el tonto en vano, [20] de sembrar mis insomnios de tachuelas y clavos.
A mitad de mi vida de par en par sonrisa y puerta abro, —que no quiero acabar por los pasillos [25] con el corazón apolillado—.
PROMETO no volver a ahogaros en mi llanto, no volver a sufrir, sin un motivo muy [30] justificado. Gloria Fuertes: Historia de Gloria. Amor, humor y desamor. Madrid, ediciones Cátedra, 1980.
Inconfundible estilo el de Gloria Fuertes en un poema en que expresa, mediante promesa que se hace a sí misma y a los demás, sus anhelos para el Año Nuevo: “[…] no sufrir demasiado” (verso 4), “no volver a sufrir, / sin un motivo muy / justificado” (versos 29-31 con los que se cierra el poema, heterométrico en cuanto al número de sílabas de los versos, aun cuando predomine el ritmo heptasílábico; y por otra parte, los pares riman en asonante /á-o/). El poema pueda dividirse en dos partes: versos 1-12 y versos 15-31; y como frontera entre ambas partes, los versos 13-14: “Año nuevo vida nueva / (¡Qué tópico más sano!)”. La poeta insiste en que se encuentra “[…] a mitad de mi vida” (versos 3 y 23); y con la “Nueva luz [que] ilumina” (verso 15) el Nuevo Año, no quiere ni apenarse (verso 9), ni enojarse (verso 10, de gran contundencia: “me da alergia el enfado”), ni andar con el ceño fruncido en señal de disgusto (verso 11); antes por el contrario, promete “no volver / a ahogaros en mi llanto” (versos 27-28), ya que “de par en par sonrisa y puerta abro” (verso 23, que contiene un hipérbatos pedido por exigencias de la rimas /á-o/). Especial relevancia estilística tienen los versos 15-22: a partir del verso 17 y hasta el 22 se desarrolla una construcción paralelística con alguna que otra variación morfossintáctica: “de subir a deshora / de estar comunicando, / de hacer la angustia en verso / de hacer el tonto en vano, / de sembrar mis insomnios / de tachuelas y clavos”. Y precisamente -y sobre todo- lo de “hacer la angustia en verso” es lo que la poeta quiere evitar. Sorprendente, como siempre, la sencillez y naturalidad de ese estilo tan personal que caracteriza a Gloria Fuertes, con un uso moderado de la Retórica, un léxico “cercano” y carente de dificultad, una sintaxis simplicísima…; y ese tono tan coloquial con el que abre su corazón a sus lectores, a los que comunica sus más íntimas preocupaciones en una continua biografía que toma cuerpo en sus versos. Puedes comprar sus libros en:
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