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crítica literaria

Ediciones Luciérnaga
Estamos ante una de las variadas obras, relativas a la evolución de los años perdidos del Hijo de Dios. Parece ser que, siguiendo a los mahometanos, Cristo sería descendido de la Cruz todavía vivo, y se crucificaría en su lugar al pobre de Simón de Cirene, quien tras la requisa romana, el padre de Alejandro y de Rufo, sería colgado en el madero del monte Golghota o de la Calavera.

XXVI Premio Andalucía de la Crítica

Las fake news están propiciando que la realidad que observamos no sea tal. Los narradores, como buenos conocedores de su oficio, están trasladando al papel impreso esas transgresiones en la percepción de cuanto nos rodea. Pero, esto no es nuevo, George Orwell, Aldous Huxley, Anthony Burguess, Ray Bradbury, Margaret Atwood, José Saramago o Ray Loriga trabajaron en esa línea con merecido reconocimiento.

Afrontar la búsqueda de la felicidad tras la muerte. Del otro. Bajo la sombra del egoísmo que todavía no sabe diferenciar entre la dicha en sí misma y el silencio que la acoge. Silencio apuntalado por la paz que supone el aceptarse a uno mismo, y concluir que la felicidad no es otra cosa que disfrutar de la vida a cada instante.

Sobre el libro “Una novia judía” de José Luis Torrego

“Sólo hay sombras donde brilla el sol. Y ese es el fondo de tu alma.”

Así se expresaba Heidegger en una carta que escribía a Hanna Arendt. Una carta forjada en medio de dos conflictos: el amoroso y el bélico.

Lastura Ediciones

Luis Sánchez Martín (Cartagena, 1978), escritor y editor, y hasta ahora, podríamos decir que era narrador: el libro de relatos, titulado Sin anestesia (Ediciones Hades, 2014) y la novela Bepop Café (Boria Ediciones, 2016), lo afianzaban como tal. Pero tres años después de su última publicación aparece Carrera con el diablo (Lastura, 2019), el poemario que nos ocupa, y aunque todavía la balanza se desequilibra por número en favor de sus publicaciones en narrativa, podemos anticipar que esta primera piedra en la poesía presagia un esperanzador camino en su constitución como poeta.

Editorial Maxtor
Estamos ante una obra escrita por uno de los buenos historiadores leoneses del pasado siglo XX; historiador muy riguroso, que ha ido dejando huella entre todos los que estamos siguiendo su estela legionense inmarcesible. Su acercamiento al Reino de León es de primera calidad, sobre todo cuando no queda otro remedio que dejar bien claro qué lugar ocupaba esa pseudoinventada Castiella en su, tal como era, un territorio dependiente de León, y de esta forma evitar ese desparrame castellanista de la falsa e inexistente Corona de Castiella.

Grandote, cordial, emprendedor infatigable, poeta muy andaluz y muy universal, José Antonio Santano (Baena, 1957) publicó su primer libro en 1994, algo después que el resto de sus compañeros de generación, pero desde entonces sus títulos se han sucedido regularmente y en ocasiones avalados con notables premios. Salvo los autores oficiales a quienes todo se les allana, los libros en este país no se publican cuando se finalizan, sino cuando las circunstancias lo permiten. Y así, un autor puede pasarse varios años sin dar nada a las prensas y en un solo año ver cómo aparecen tres nuevos títulos.

Editorial Candaya
Tirarnos a una piscina. Buscar el fondo. Y explorar el silencio bajo sus aguas. Allí, donde nos atrevemos a “mirar de frente a las mandíbulas abiertas”. Fieras que desean devorarnos porque saben que no somos víctimas fáciles de engullir. Allí, donde los ojos cerrados y la respiración estancada en la abominable oscuridad del terror que solo existe en una habitación-cocodrilo son nuestras señales de identidad. Allí, donde el grito se hace palabra.

SALA DE LECTURA

Hace muy poco nos sorprendía una agrupación electoral con el nombre de “Teruel Existe”, irrumpiendo con tal fuerza en el panorama político español que llegó a obtener un escaño en el Congreso de los Diputados. Pues bien, un caso similar sucede con la poesía aragonesa. Me explico.

Publicado por Mirto Academia, nov. 2018

Hubo un hombre que extendió su mano y en su hueco había luz y portaba verdad, sentimiento, belleza y vida. La sabiduría estaba allí, en el hueco de su mano, porque ese hombre conoció, vivió, soñó, anheló y dejó ir cuando vio su mano vacía. Vio lo que había en el hueco de su mano. La grandeza de este poeta reside en encontrar la palabra precisa, que cabe en un hueco y que nos habla de vida, porque esa palabra está viva. Y la maravilla del arte poética, en su magnificencia, está en la búsqueda y el hallazgo.

Sexto Piso, Madrid, 2019

Es una suerte rememorar siempre la palabra del poeta cuando el panorama palabrero que nos rodea no es paisaje sino una realidad falsa, virtual, que no genera belleza sino sospecha. Infelicidad.

Revisitar la infancia a través de la mano de la madre. Madre que nos lleva consigo al mercado, a la playa, a la escuela…, y a visitar enfermos. Esa mano que, en nuestra infancia, todo lo abarca y casi todo lo aprueba, le sirve de nexo de unión a Vicente Valero para reforzar la visión de sus vivencias en la isla de Ibiza en esos años setenta, llamados del tardo franquismo, que en una isla se encuentran como más atenuados o aletargados y, quizá, perdidos hasta que la llegada del turismo que lo alteró todo.

Ediciones Casiopea, 2019

Esta novela, que se ha presentado hace un tiempo en Almería y luego en Madrid, y que he tenido la suerte de que su autora me pidiera que la leyera, es de esas novelas que se dejan leer, que te atrapan desde el primer párrafo y te enganchan hasta el final.

Editorial Glyphos
No se puede negar que el historiador Andrés Barón es un concienzudo especialista en la historia medieval, y se ha aproximado a una fórmula histórica, que estimo sobremanera, ya que mis cinco libros también son biográficos.

Olé Libros, 2019

Publicada por Olé Libros en su colección “Cum Sideres”, y actualmente Nominada en la categoría de “Mejor cubierta” en la X edición de los Premios de Literatura Histórica del prestigioso portal HISLIBRIS, obra de la propia autora, La hilandera de los canales es la primera incursión de la pintora Mª Carmen Lopez Olivares (Navas de San Juan, Jaén, 1961) en el terreno de la novela.