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filosofía

“Si no pensáramos dejaríamos de existir”

Orteu es un filósofo de andar por casa, de pantuflas de sala de estar o de chanclas para el jardín. Es un filósofo que no quería ser filósofo cuando terminó la carrera de Filosofía y Letras y huyó de la docencia y, ¡lo que es la vida!, se ha convertido al final de su vagar en un filósofo cercano, moderno y rompedor que quiere que todos sus lectores pensemos. De ahí el título de su libro, mejor dicho, de su manifiesto, “PIENSA”. Un manifiesto a la antigua usanza, como si de los años sesenta se tratase.

"PIENSA" de Orteu es un Manifiesto urgente y necesario, un Manifiesto esperado, conveniente, apasionado, una declaración de amor a aquello que nos hace humanos: Pensar. Pienso, luego existo. Si no pienso, ¿existen por mí?

La lengua, dicen los académicos, que son contempladores del léxico, es un “maravilloso artificio” (Nueva gramática, XLI). Es labor artística porque crea “mundos nuevos”, según un poema de Huidobro, y es maravilla porque muestra a los sentidos y al entendimiento lo que por sí mismos no pueden captar, pues son constantemente embotados por las “preocupaciones de la vida” (Lucas 21: 34), como nos advierte Jesús.

Por Edvardo Zeind Palafox

Leí un artículo en “El País” de Vargas Llosa que habla sobre la “civilización del espectáculo”. El artículo, escrito en prosa llana, clara, esconde varios tesoros para los que saben leer al modo antiguo, penetrativo, mas no dice nada para los que sólo ponen la mira en los símbolos impresos.

Una interpretación cultural de la historia del jardín y del arte de la buena vida

Santiago Beruete comenzó a escribir este libro con el propósito de mostrar que los jardines, además de representar un marco idóneo para la práctica de la filosofía, han sido a lo largo del tiempo un vehículo de transmisión de ideas y saberes. Han plasmado de forma privilegiada la relación del hombre con la Naturaleza y han sabido traducir en una lenguaje plástico y sensorial la metafísica vigente en las distintas etapas históricas. Partía de la idea de que los jardines no son únicamente una construcción material sino también una refinada creación intelectual, un artefacto cultural y una obra de arte viva dotada de una compleja simbología. Y en su calidad de simulacros del Paraíso, substancia, dan forma y visibilidad a los ideales de perfección latentes en una sociedad y materializan su imagen de la felicidad.

"En mayo de 2005, en la presentación de su libro El discurso del odio en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, André Glucksmann me dijo: 'La resistencia al odio es el gran motor de la historia'", recuerda Josep Ramoneda en el prólogo de este ensayo que supone el último escrito por Glucksmann, autor polémico, controvertido, amado y odiado a partes iguales.

¿Puede Platón ayudar a entender el mundo? ¿Puede la filosofía contribuir a una sociedad más libre, justa y racional, incluso en aquellos lugares donde el conflicto parece insalvable, donde el analfabetismo es dominante y la pobreza acuciante?

Nietzsche y Deleuze contra la posmodernidad

"Creación y creencia" es el primer ensayo del escritor y poeta barcelonés Carlos Sánchez Barragán. El texto es una invitación a abandonar el ocaso de la posibilidad posmoderna. El libro ha sido publicado por Ediciones Áltera.

"En este texto me gustaría abordar el tema de la iconicidad. El signo icónico es el que representa su significado basándose en la semejanza o analogía. En la semiótica se lo divide en imagen, diagrama y metáfora, lo cual nos habla de la amplia potencialidad del pensamiento icónico y de su necesidad para la filosofía actual".

La filosofía es un modo de ver la densidad de la realidad. Platón pensaba que la inteligencia podía ir subiendo desde las cosas más pequeñas hasta el gran mundo de las ideas. De esto trata este libro, de la filosofía de las pequeñas cosas, de una «filosofía zoom» que medita sobre esos acontecimientos pequeños, desde la altura de un sistema. O que construye un sistema a partir de la humildad de lo real.

Quien no sabe una palabra sobre religión es como quien no ha contado nunca un chiste, aunque sea malo; como quien no se ha enamorado nunca, ni siquiera en sueños; o como alguien a quien no le gusta la música. [.] En cualquier caso, a cada uno le va la vida en ello. Por tanto, allá cada uno.

Jactándose de sabios, se volvieron necios,
y cambiaron la gloria del Dios incorruptible
por una representación en forma
de hombres corruptibles, de aves, de cuadrúpedos, de reptiles
San Pablo (Romanos 1: 22-23)

Las universidades enfrentan un problema que no sólo es sociológico, sino filosófico, que es el poco gusto por la lectura verdadera. Y por ser filosófico es hermético. La filosofía es la herramienta intelectual más afilada y dura, y cuando ella misma es problemática obliga a cuestionar la utilidad de todas las ciencias.

Crítico es quien nota fisuras donde todos ven una superficie lisa. Lo que parece ser algo íntegro, unido, sólido, al declararse roto desmorona toda opinión vigente. Las paradojas, cuando son maltratadas, se vengan de sus destructores confundiéndolos, alterando lo que creen sentir y discurrir.

«¿Dios, hoy aún?» Esto es con lo primero que topamos al posar nuestros ojos en la contraportada de este interesante libro que nos llega de la mano de Fragmenta Editorial. Una serie de discursos que tuvieron lugar en 2012 y 2014 divididos en siete temas – La revelación, La cristología, El mal, La vida en el espíritu, Silencio, Palabra y Acción – con los que intentar arrojar luz a una de las primeras incógnitas y, por lo visto, también última: Dios.

Cuando la religión se encuentra entre la Escila del fanatismo y la Caribdis de verse sustituida por la ciencia y la filosofía, es oportuno volver la vista a la figura del filósofo poeta que fue George Santayana. Enfrentado él mismo a la crisis religiosa propia de la juventud y del auge del positivismo en el siglo xix, nunca dudó sin embargo de la naturalidad del impulso religioso. De ahí que, cuando el crítico norteamericano Logan Pearsall Smith decide, en 1920, presentar al público inglés una antología de la ya extensa obra de Santayana, no ha de extrañar que uno de sus apartados fueran estos "Pequeños ensayos sobre religión".