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Letras y espías

Era demasiado joven John le Carré cuando aconteció la Segunda Guerra Mundial, se perdió una de las épocas doradas del espionaje, pero si llegó a la siguiente: la guerra fría. Cuando después de la guerra, un telón de acero cayó en medio de Europa, dividiéndola en dos partes irreconciliables, el autor británico era un miembro activo del MI5, servicio al que abandonaría cuando el éxito literario llamó a la puerta de su casa.

Por Constantino López y Alonso M. Cobo

Uno de los aspectos menos conocidos de la vida de Miguel de Cervantes es que ejerció como espía

Si bien la biografía de Miguel de Cervantes es poco conocida, hay periodos de su vida en que no se tiene constancia alguna durante meses, incluso años, y no sabemos absolutamente nada de sus andanzas. Se sabe muy poco de lo que hizo entre 1568 y 1570. Desde que está en Madrid con López de Hoyos hasta que se incorpora como soldado al Tercio de Miguel de Moncada en septiembre-octubre de 1570, en la compañía de Diego de Urbina en la que se alistó -en compañía de su hermano Rodrigo- para ir a tomar parte a la batalla de Lepanto.

Autor de “Dos espías en Caracas”

El politólogo y ensayista venezolano Moisés Naím se pasa a la ficción con una novela de espías al más puro estilo de la Guerra Fría. “Dos espías en Caracas” es su debut en la novela, debido a que en la ficción puede contar muchas cosas que en el periodismo no podría por culpa de verificar las fuentes. Que duda cabe que la narrativa es un campo mucho más libre y democrático.

Segunda jornada del congreso "Letras y espías"

Los profesores Emilio Blanco y Jesús Ponce y el escritor Fernando Martínez Laínez han iniciado la segunda jornada de Letras y Espías este jueves 7 de febrero con una mesa redonda sobre “Los escritores espías españoles”, reivindicando esa figura relativamente "desconocida" con evidentes paralelismos entre sí, como la realidad enmascarada o el sentido de la observación. Para hacer referencia a alguno de sus mayores exponentes hay que escarbar en el pasado y remontarse al Siglo de Oro, cuando Francisco de Quevedo, Miguel de Cervantes o Francisco de Aldana, entre otros, ejercían la "esquizofrénica" labor de llevar dos vidas, ordenando, en palabras del escritor y periodista Fernando Martínez Laínez, "las piezas sueltas". "La nómina de espías escritores es interminable. Habiendo tenido España ese plantel de enormes escritores espías, es sorprendente que haya tan poca literatura de este género en nuestro país, que aún no llega al de las novelas anglosajonas", ha asegurado Laínez.

Frente a quienes piensan que en España no se puede escribir sobre espías porque aquí lo único digno de espiar es la tortilla de patata, están los que pensamos que en este país las tareas de inteligencia tienen una gran tradición, y es posible realizar aportaciones interesantes a un género literario ya muy consolidado en otros sitios, con características y reglas propias, y cuya temática es el espionaje en cualquiera de sus facetas.

6, 7 y 8 de febrero en la Universidad Rey Juan Carlos

Los próximos días 6, 7 y 8 de febrero tendrán lugar en la Universidad Rey Juan Carlos (Salón de Grados del Edificio Departamental, Campus de Vicálvaro) las Jornadas ‘Letras y Espías’ organizadas por la Cátedra Servicios de Inteligencia y sistemas democráticos, con la colaboración de la Universidad Rey Juan Carlos, la AEMSIE (Asociación de Ex Miembros del Servicio de Inteligencia Español), el CNI (Centro Nacional de Inteligencia) y el Club Le Carré.

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«Tenemos que disfrutar de lo que estamos haciendo. Al hablar de periodismo- lo hacemos y hablamos de un trabajo apasionante. Primero amamos todo el saber y todos los libros clásicos y modernos. Una vez que tienes pasión lo demás viene solo»

Director de la Cátedra Servicio de Inteligencia y Sistemas Democráticos

Este viernes 8 de febrero han concluido las primeras jornadas de Literatura y espionaje organizadas por la Universidad Rey Juan Carlos en colaboración con el Club Le Carré y la Asociación de ex miembros del Servicio de Inteligencia español. Después de tratar el espionaje hispano en la época imperial, alabando la red de espías que informaba a Felipe II por todo el mundo cuando en España no se ponía el sol, y de hacer lo propio con los servicios secretos en la Guerra Fría, “Letras y Espías” ha cerrado su último día con el historiador Jon Juaristi y los escritores Enrique Bocanegra y Nuria Amat analizando el espionaje en la Guerra Civil, un terreno todavía hoy fértil para las novelas del género y también, como dijo Kafka, “la época más nerviosa de la historia”.

El exdirector del CNI ha inaugurado las Jornadas de Literatura y Espionaje organizadas por la Universidad Rey Juan Carlos. Los escritores Juan Bolea, Almudena de Arteaga y Jaime Rocha han debatido sobre la figura de los espías literarios y reales y su inspiración para crear novelas del género

La preparación de estas interesantes jornadas coincide con la última (en su doble acepción de más reciente y de postrera, según su autor) novela de Frederick Forsyth, el autor de Chacal. Los autores anglosajones han sido, tradicionalmente, los más asiduos practicantes del género de espionaje; cuando no espías ellos mismos, desde Defoe hasta el propio Forsyth. En España hemos ido a la zaga, bien porque (en magistral expresión de Fernando Martínez Laínez) ‹‹ algunos creen que en España…lo único digno de espiar es la tortilla de patata›› (1), o porque los resabios de la dictadura y el difícil acceso a los secretos oficiales han dificultado la práctica del mismo.

En 1961 John le Carré publicaba su ópera prima, "Llamada para el muerto", donde presentaba a George Smiley, el director del Circus, el servicio de inteligencia británico en el exterior (trasunto del MI6).