Nuestro poema de cada día
[Despedida del paisaje soriano, en 1910, II]
Antonio Machado evoca con melancolía y amor los paisajes de Soria en una silva arromanzada, donde describe colinas y álamos que simbolizan su conexión emocional con la tierra. La poesía refleja su nostalgia y deseo de alegría para sus gentes, fusionando naturaleza y sentimiento en una expresión lírica profunda.
Nuestro poema de cada día
El poema "La saeta" de Antonio Machado expresa la devoción del pueblo andaluz hacia Jesús, simbolizando su sufrimiento y fe. A través de una estructura rítmica y anáforas, el poeta se distancia del Jesús crucificado para rendir homenaje al hombre que caminó sobre el mar, reflejando su propia visión espiritual.
Nuestro poema de cada día
Hoy se cumple el 87º aniversario de la muerte de Antonio Machado en Colliure.
Nuestro poema de cada día
El poema "Otros días" de Antonio Machado describe un paisaje primaveral en Soria, lleno de vida y color. La riqueza de la tierra se contrasta con la tragedia del asesinato del labrador Alvargonzález por sus hijos. El fragmento refleja la belleza natural y la conexión del hombre con su entorno.
Nuestro poema de cada día
La «preocupación religiosa» ha sido una constante en la obra poética de Dámaso Alonso -el tema de Dios más como problema que como solución, su búsqueda incesante, su interpelación continua...-. Basta con leer muchos de los poeas escritos entre 1944 y 1985: Oscura noticia (1944), Hijos de la ira (1944), Hombre y Dios (1955), Dudas y amor sobre el Ser Supremo (última obra poética, publicada a finales de 1985). Y solo solo de manera ocasional se ocupa Dámaso Alonso de la Navidad.
Nuestro poema de cada día
Dos hermosísimos poemas de Diario de un poeta recién casado ponen la figura de la madre en primer plano: los titulados “Idilio” y “Madre”.
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El poema "El niño y la cometa" de Dámaso Alonso refleja la conexión entre la inocencia infantil y el deseo de escapar de la realidad. A través de la imagen del niño que vuela una cometa, se expresa la frustración del poeta ante un mundo incomprensible y su anhelo por trascenderlo.
Nuestro poema de cada día
Este poemario fue escrito en 1922, pero no se publicó hasta 1936; y lo integran las siguientes composiciones: “Remansos”, “Remansillos”, “Variación”, “Remanso, canción final”, “Media luna”, “Cuatro baladas amarillas”, “Palimpsestos (I. Ciudad. II. Corredor. III. Primera página), “Adán”, “Claro reloj” “Cautiva” y “Canción”. En general, los poemas han adelgazado su componente narrativo para quedar reducidos a puro lirismo. Y salvo en el caso de “Adán” -que es un soneto-, en el resto de los poemas García Lorca opta por el verso breve -una fuerte heterometría combina desde versos bisílabos a octosílabos; tal es el caso, por ejemplo, del poema “Corredor”-; y están presenten los elementos básicos de la poesía popular -rimas asonantes, romancillos, estribillos, reiteraciones léxicas, paralelismos de estructura sintácticas muy sencilla...- combinados con imágenes de corte surrealista y sorprendente belleza plástica.
Nuestro poema de cada día
Algo especial tiene el paisaje del Moguer natal de Juan Ramón Jiménez al alba, al mediodía, y a la hora del crepúsculo vespertino, que es capaz de trasladar al poeta una sensación de armonía y sosiego, tan necesario para contrarrestar su permanente desequilibro anímico. Lo vamos a poder comprobar leyendo un poema titulado “Auroras de Moguer”, así como dos cuentecillos de ese monumento al poema en prosa modernista que es la obra Platero, y titulados “El loco” y “La cuadra”.
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Nuestro poema de cada día
[Despedida del paisaje soriano, en 1910, I]
En "Campos de Soria", Antonio Machado retrata la vida rural y el paisaje de Soria, evocando tanto su belleza como su decadencia. A través de imágenes vívidas del trabajo en el campo y la melancólica descripción de la ciudad, expresa su profundo amor por esta tierra, a pesar de su ruina.
Nuestro poema de cada día
La segunda parte del poema “Los olivos”, que forma parte de Campos de Castilla, recoge el desgarrón afectivo que la localidad jienense de Torreperogil y su entorno le provocan a Antonio Machado, ante su atraso en todos los órdenes de la vida, su religiosidad opresiva basada en una hipócrita piedad… Recordemos, que Machado está realizando una excursión en coche de caballos desde Úbeda a Torreperogil, y continuando hasta Peal, en la entrada a la Sierra de las Villas y a Cazorla). Y este es el citado poema del poeta sevillano, cuyos versos finales, interrogación retórica incluida, plantean el angustioso contraste entre la falsa piedad y la violencia que representan los cañones alemanes de von Kluck en la primera Guerra Mundial:
Nuestro poema de cada día
En Nuevas canciones, y bajo el número CLXI se agrupan 99 “Proverbios y cantares”, dedicados a José Ortega y Gasset. Y hemos elegido cinco de estos “proverbios” (los números II, XXIV, XLIX, LXVII y LXIII), y no precisamente al azar; porque cualquiera de ellos constituye una verdadera sentencia; esto es, expresa un “dicho grave y sucinto que encierra doctrina o moralidad” (DRAE); y además, no ha perdido la menor vigencia, y su agudeza eleva el rango de lo que habitualmente llamamos “sentido común”: la escucha activa para un diálogo fructífero (II); el esfuerzo personal como expresión de una personalidad sólida (XXIV); la denuncia de las “medias verdades” (XLIX); el antídoto contra la soledad: compartir sentimientos y afectos (LXVI); y el reconocimiento del valor emocional como virtud (LXVIII).
Nuestro poema de cada día
El poema de Federico García Lorca, dirigido a su amor, evoca la belleza y el dolor de la ciudad encantada de Cuenca. A través de interrogaciones retóricas, el poeta expresa sus sentimientos contradictorios, fusionando naturaleza y emociones. La obra refleja su anhelo y sufrimiento amoroso en un contexto lírico profundo.
Nuestro poema de cada día
Nuestro poema de cada día
Cultura libresca y originalidad artística
En cuanto a las influencias literarias en Federico García Lorca a la hora de componer los Sonetos del amor oscuro, se observa la de Luis de Góngora precisamente en el poema que lleva por título “Soneto gongorino en que el poeta manda a su amor una paloma” (eufonía y cromatismo de la adjetivación, acertada distribución de los vocablos en el verso para obtener esquemas rítmicos de grata musicalidad, hipérbatos…); y quizá la de San Juan de la Cruz en el soneto “El poeta pide a su amor que le escriba”, que se cierra con estos dos versos: “o déjame vivir en mi serena noche / del alma para siempre oscura”. Sea como fuere, la originalidad de García Lorca es incuestionable, y la novedosa fuerza plástica de sus imágenes, de fuerte contenido homosexual, supera con creces los prejuicios de la época en la que fueron escritos estos sonetos, elogiados por la crítica actual con los más deslumbrantes epítetos.
Nuestro poema de cada día
Sonetos de corte petrarquista en su estructura y forma métrica. Aunque el soneto no haya sido una de las formas métricas más empleadas por García Lorca, lo cierto es que se nos muestra como perfecto conocedor del modelo poemático de corte petrarquista, tanto en su estructura métrica como conceptual: 14 endecasílabos con variedad rítmica, distribuidos en dos cuartetos -planteamiento y nudo- y dos tercetos -reflexión y desenlace-; unos sonetos en los que queda de manifiesto la autenticidad del los sentimientos expresados por el poeta, más allá de estereotipos más o menos reiterados a lo largo de nuestra historia literaria.
Nuestro poema de cada día
El "Romance de la luna, luna" de Federico García Lorca presenta un diálogo entre un niño y la luna, que simboliza la muerte. La luna seduce al niño mientras él le suplica que huya, anticipando su fatal destino. Al final, los gitanos llegan a lamentar su muerte en la fragua.
Nuestro poema de cada día
El poeta vasco Blas de Otero (Bilbao, 15-3-1916; Majadahonda -Madrid-, 29-6-1979) es uno de los poetas líricos más relevantes en el panorama de la poesía contemporánea española. Fue Premio Boscán de Poesía-1950 y Premio de la Crítica de Poesía Castellana-1959, por su libro Redoble de conciencia; y Premio Fastenrath-1961 por su libro Ancia.
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