Nuestro poema de cada día
Gustavo Adolfo Bécquer es, probablemente, el primer lírico de su siglo. Su voz, sencilla y directa, está transida de los más hondos sentimientos del alma: alegría, desconsuelo, soledad, hastío, angustia, dolor...; y así puede comprobarse en sus Rimas, muchas de las cuales están inspiradas por Julia Espín, bellísima mujer de la que el poeta estuvo silenciosamente enamorado (Casta Esteban fue la esposa real, de la que acabó separándose). Cuando el Romanticismo se daba ya por liquidado, aparece, pues, un lírico íntimo y confidencial, -circunstancia relacionada tal vez con su temperamento enfermizo, minado por la tuberculosis-, alejado de la altisonante retórica, del colorido brillante y de la estruendosa sonoridad tan del gusto, por ejemplo, de Espronceda, más sugestionado por la belleza plástica.
Nuestro poema de cada día
Aunque su infancia transcurrió en Málaga, Vicente Aleixandre vivió en Madrid -que fue su lugar habitual de residencia- desde 1909. En 1925, una grave dolencia -tuberculosis renal que traería como consecuencia, en 1932, la extirpación de un riñón- le aleja de cualquier actividad profesional o social y le fuerza a llevar una vida de reposo y cuidados clínicos que favorecerá su dedicación por entero a la poesía, al convertir el placer de escribir en auténtica necesidad.
Nuestro poema de cada día
La figura humana y la obra literaria de Gerardo Diego son extraordinariamente versátiles: poeta, profesor, critico literario, articulista en la prensa diaria, musicólogo, pianista, pintor...; y autor de cuarenta libros poéticos originales que le convierten en una de las figuras más destacadas de la poesía del siglo XX.
Nuestro poema de cada día
No hace falta poseer la sensibilidad de un educador para percatarse de la belleza conceptual y poética que encierra este poema. Y antes de entrar en su comentario, es preciso deshacer un error que circula en medios digitales e impresos, incluso en el propio ámbito editorial educativo: Gabriel Celaya no escribió este poema (no figura en ninguna de sus obras, ni aparece como poema suelto en revistas conocidas), muy alejado de su “prosaísmio poético”, sino el Hermano de las Escuelas Cristiana Fermín Gaínza.
Nuestro poema de cada día
Se cumplen, en 2025, 70 años de la publicación del libro de mayor densidad conceptual de cuantos ha escrito Blas de Otero, coincidiendo con una época en la que convirtió su poesía en un auténtico testimonio de denuncia social: Pido la paz y la palabra.
Nuestro poema de cada día
Con la publicación en 1954 de "Poemas y antipoemas", Nicanor Parra revolucionó la poesía y la manera de poetizar en todo el mundo hispanohablante. Su éxito fue inmediato en todos los sectores. La voz natural del cantor lírico se transformó en la de un antilírico adversario de sí mismo. El discurso está constituido por saltos, exabruptos y reflexiones imprevistas. Surgieron unos poemas nuevos, antipoemas, que se nutrían del lenguaje poético tradicional, ironizándolo. La labor del preparador de esta edición ha sido seguida muy de cerca por el autor; sin embargo, éste "no responde de las molestias que puedan ocasionar sus escritos".
Nuestro poema de cada día
Manuel Altolaguirre combinó su pasión por la poesía con la crítica literaria y el mundo de la impresión y la edición. De su actividad como creador de revistas literarias son buen ejemplo, entre otras, “Ambos”, “Litoral” (junto a Emilio Prados: revista en la que publicó su primer libro: Las islas invitadas), “Cuadernos Literarios de Poesía”, Héroe (junto a su mujer Concha Méndez), “Caballo Verde para la Poesía” (que dirigió Pablo Neruda)...
Nuestro poema de cada día
Algo especial tiene el paisaje del Moguer natal de Juan Ramón Jiménez al alba, al mediodía, y a la hora del crepúsculo vespertino, que es capaz de trasladar al poeta una sensación de armonía y sosiego, tan necesario para contrarrestar su permanente desequilibro anímico. Lo vamos a poder comprobar leyendo un poema titulado “Auroras de Moguer”, así como dos cuentecillos de ese monumento al poema en prosa modernista que es la obra Platero, y titulados “El loco” y “La cuadra”.
|
Nuestro poema de cada día
El malagueño Salvador Rueda fue, además de periodista y autor de cuentos, un prolífico poeta, que empezó su trayectoria poética apuntando muchas concomitancias con el Modernismo que llegaba a España impulsado por Rubén Darío. De hecho, a Rueda se le considera un precursor de este movimiento de renovación poética: los ritmos marcados en busca de la musicalidad, la introducción de las impresiones sensoriales para dotar a los poemas de musicalidad y colorido, la brillantez en las descripciones paisajísticas que revalorizan la Naturaleza (en especial la de la geografía meridional andaluza…; todo ello eran novedades que sacaban de su apatía a la literatura finisecular decimonónica.
Nuestro poema de cada día
Dámaso Alonso fue catedrático de la Universidad de Valencia y de la de Madrid, en la que desempeñó, desde la jubilación de Menéndez Pidal -de quien fue discípulo y colaborador- y hasta 1968, la cátedra de Filología Románica. Ese mismo año fue elegido Presidente de la Real Academia Española.
Nuestro poema de cada día
La producción poética de Luis Cernuda está recogida en La realidad y el deseo (1936). En las sucesivas ediciones ampliadas, este mismo título ha ido acogiendo los diferentes libros de poesía compuestos por Cernuda a lo largo de su vida; título que, por lo demás, condensa el tema central de su poesía: una dolorosa oposición entre las aspiraciones del escritor y el entorno -vital, social, etc.- circundante; conflicto agravado por su personalidad inconformista -el propio Cernuda admite ser un “inadaptado”, en desacuerdo con el mundo.
Nuestro poema de cada día
La producción poética de Jorge Guillén está distribuida en cinco series -Cántico, Clamor, Homenaje, Y otros poemas, Final-, y lleva el título genérico de Aire Nuestro. Y si Cántico -en su versión definitiva, de 1950, con 334 composiciones-, subtitulado Fe de vida, es una entusiasta exaltación de la perfección del Universo -“El mundo está bien hecho”, dice Guillén-, una exclamación gozosa ante el maravilloso espectáculo de la realidad terrestre, los poemas de Clamor -obra editada en Buenos Aires, y compuesta por Maremágnum (1957), Que van a dar en la mar (1960) y A la altura de las circunstancias (1963), y subtitulada Tiempo de historia-, son, en cambio, un grito de protesta ante las dolorosas realidades de nuestro tiempo: guerras, dictaduras, injusticias, negocio, tiranía, muerte, explotación, etc. -“El mundo del hombre está mal hecho”, dice ahora Guillén-.
Nuestro poema de cada día
Manuel Machado incorpora a su poesía elementos procedentes de las artes plásticas, lo cual es algo propio del Modernismo (admiración parnasiana por la belleza plástica y concepción unitaria, propiamente simbolista, de las diversas artes). Y así lo vemos en libros como Alma, de 1902, una de cuyas secciones -de las siete que componen la obra- se llama “Museo”, y tiene como subtítulo “Retratos de época” (En 1907 Gregorio Pueyo edita en Madrid Alma. Museo. Los cantares. En esta edición, la segunda de Alma, Museo cuenta con 19 poemas; en la de 1902 solo tenía 3; y el dibujo de la portada es de Juan Gris); y Apolo. Teatro pictórico, de 1911 (Madrid, V. Prieto y Compañía, Editores). De la sección “Museo” -de la primera edición de Alma- traemos aquí el poema “Felipe IV”, elaborado a partir de uno de los retratos que Velázquez efectuó al monarca.
Nuestro poema de cada día
El periodo poético más productivo de Alfonsina Storni abarca desde 1916 a 1925, tiempo en que publica cinco obras: La inquietud del rosal (Buenos Aires, Editorial Librería “La Facultad”, 1916), El dulce daño, (Buenos Aires, Editorial Meridión, 1918); la obra fue reeditada en 1920 por Ediciones de la Cooperativa Editorial Limitada “Buenos Aires”/Agencia General de Librería y Publicaciones, que también publicó Irremediablemente (1919) y Languidez (1920). Y hay que esperar a 1925 para que salga a la luz su quinto libro, Ocre, publicado en Buenos Aires por la Editorial Babel; un volumen con un total de 56 poemas, dividido en dos partes -de 43 y 13 poemas, respectivamente-, y en el que predomina el soneto. Paralelamente a esta obra, Storni fue escribiendo Poemas de amor, un conjunto de 47 poemas en prosa publicado en 1926 (Buenos Aires, editorial Nosotros).
Nuestro poema de cada día
El zamorano Agustín Garcúia Calvo es ejemplo de persona que dedicó su vida a la reflexión intelectual, siempre en rebeldía contra “lo oficial”, abordando campos tan variados como la docencia (en la Universidad Complutense de Madrid, hasta que fue depuesto de su cátedra, en 1965, por haber prestado su apoyo a protestas estudiantiles; voluntariamente exiliado, volvió a España y se reincorporó en la Complutense a la cátedra de Filología Latina, en la que permaneció hasta su jubilación, en 1992).
Nuestro poema de cada día
El poeta vasco Blas de Otero (Bilbao, 15-3-1916; Majadahonda -Madrid-, 29-6-1979) es uno de los poetas líricos más relevantes en el panorama de la poesía contemporánea española. Fue Premio Boscán de Poesía-1950 y Premio de la Crítica de Poesía Castellana-1959, por su libro Redoble de conciencia; y Premio Fastenrath-1961 por su libro Ancia.
|