Nuestro poema de cada día
La miga y la pedagogía del castigo de doña Domitila. A lo largo de esta segunda semana de septiembre, niños y adolescentes vuelven a sus colegios e institutos para iniciar un nuevo curso escolar. Afortunadamente, la educación ha abandonado los procedimentos punitivos para sancionar el bajo rendimiento de los escolares, y nada tiene que ver con la escuela a la que se refiere Juan Ramón Jiménez en el capítulo VI de Platero y yo; una escuela en la que la maestra (la [a]miga), doña Domitila, impone una severa disciplina que incluye castigos físicos para los niños. Por eso, el poeta, irónicamente, no quiere que Platero participe de la crueldad de ese modelo pedagógico, y prefiere llevárselo al campo para enseñarle a disfrutar de la Naturaleza.
Nuestro poema de cada día
El paisaje de Moguer. III. “El pino de la Corona”. Empecemos por señalar una obviedad: Platero no es un burro real, sino literaruo. Por supuesto que reales eran los paseos que daba Juan Ramón subido en alguno de los varios burros simbolizados en la figura idílica de Platero. Conviene recordar que Juan Ramón Jiménez, tras una estancia en Madrid, regresa a Moguer en busca de tranquilidad y contacto con la naturalza, aquejado por una profunda depresión por la muerte de su padre; y aquí escribe Platero y yo, entre 1907 y 1912 (la primera edición reducida vio la luz en 1914 y la ediciìón íntegra se publicó en 1917). Por prescripción médica, a Juan Ramón se le había recomendado dar paseos al aire libre por el campo, y así lo hacía, en especial por los pinares de la finca de Fuentepiña; y sus convecinos estaban acostumbrados a verlo pasear ensimismado y vstido de riguroso luto, y hablando solo o con alguno de los burros que lo conducían.
Nuestro poema de cada día
El paisaje de Moguer. I
Paisaje grana XIX. El paisaje de Moguer, en las alboradas en el los ocasos, ha sido desde siempre un elemento fundamental para trasladar a Juan Ramón Jiménez el equilibrio anímico del que tan necesitado estaba. Y si hay un capítulo en Platero y yo en el que el ocaso adquiere dimensiones que sobrepasan la pura contemplación física para adquirir un tono de eterna trascendencia, ese es el XIX, titulado “Paisaje grana”. Quienes hemos tenido la suerte de disfrutarlo -por ejemplo, en Fuentepiña, donde se encuentra la casa de verano y descanso del poeta- podemos dar fe de la grandeza de la prosa poética de Juan Ramón, que nos ha permitido descubrir sensaciones y emociones insospechadas.
Nuestro poema de cada día
La humanización de los borricos., I. “Platero y yo (Elegía andaluza)” es un libro que atrae a todo tipo de lectores, desde que se abre por su capítulo I, en el que Juan Ramón Jiménez nos presenta a Platero. Son 138 breves poemas en prosa lírica llenos de afortunadas imágenes y de toda una serie de recursos retóricos propios de la estética modernista que el autor emplea para obtener unas composiciones de gran belleza: adjetivación deslumbrante, palabras llenas de colorido y musicalidad….
Decía Borges, uno de los grandes ensayistas del tango, que estudiar el tango era profundizar en una de las vicisitudes del alma; y la historia de los argentinos es la historia del tango, su propia historia, su idiosincrasia. Será a finales del XIX; en las casas de mala vida y “los casinos de baja estofa” donde comienza el tango a despuntar. Este género inicial era alegre, descarado y valiente; un baile de cortes y quebradas asociado al honor, al guapo y al duelo a cuchillo entre compadritos. Este tango de cimitarra y resarcimiento era el que admiraba Borges.
Reseña del poemario "Una montaña sobre mis hombros", de Sara Hamid Hawass. Traducción de Abeer Abdel Hafez. Valparaíso Ediciones (Granada, 2026)
Hay ocasiones en las que la poesía deja de ser una elección estética para convertirse en una necesidad de la existencia. Se escribe porque algo, en nuestro interior, reclama una respuesta que la realidad no puede ofrecernos; porque la memoria insiste en devolvernos aquello que creíamos definitivamente perdido o porque, sencillamente, necesitamos encontrar un lugar donde depositar el peso de cuanto nos duele. Rainer Maria Rilke, en sus Cartas a un joven poeta, invitaba a buscar en lo más profundo de uno mismo la verdadera necesidad de escribir, hasta preguntarse si sería posible vivir privado de la escritura. Esa misma exigencia parece recorrer las páginas de Una montaña sobre mis hombros, de Sara Hamid Hawass, un poemario que nace de la intimidad herida y se proyecta hacia una dimensión universal del desamparo, la identidad y la esperanza.
En el 2024, en Tomis-Constanza, la poeta francesa Nicole Laurent-Catrice nos entregó a mí y a Gustavo una copia dedicada de su poemario Pour la vie* (La Part Commune, 2020). En su dedicatoria nos decía: “A Gustavo y Priscilla a quienes ya no tengo nada que enseñar de la vida. Con amistad”. Con esta dedicatoria nos puso en diálogo con su poesía “pour la vie” compartiendo sus consejos “para la vida”, brindando con nosotros “por la vida” y dejándonos su legado de amor y de amistad, “para toda la vida”.
"La hora antes del alba", ganadora del Premio Planeta de novela 2026, y "La añoranza", finalista, han sido presentadas, respectivamente, por Isabel Allende y Sergio Hernández. Sonsoles Ónega también ha presentado las novelas y ha podido conversar con los dos autores galardonados.
Nuestro poema de cada día
Pardo Bazán, introductora del Naturalismo en España con “notable moderación”
Si el francés Émile Zola es la figura capital de Naturalismo -entendiendo por tal la corriente literaria del siglo XIX que intensifica los caracteres del Realismo inspirándose en la ciencia experimental y en la concepción determinista de las acciones humanas-, la condesa de Pardo Bazán (1851-1921), al menos en su producción novelística inicial, asume los planteamientos naturalistas, defendidos en una serie de artículos que agrupó bajo el título de La cuestión palpitante (1883), y que fueron objeto de enconadas polémicas, provocando un gran escándalo literario y social.
Zadar eds., 2026
Los teólogos orientales aseguraban que el mundo físico no era más que el borrador imperfecto de una conversación que los dioses mantenían en la penumbra. De modo semejante, el autor de este compendio de poesía de la naturaleza no presenta su obra en el sentido bucólico tradicional, sino más bien como un catálogo de variaciones sobre la percepción, un inventario sucinto donde las formas visibles buscan justificar la conciencia del observador. ¿Qué sucede en las cosas cuando las contemplamos? ¿Y qué sucede en nosotros, que no podemos contemplarlas sin incorporarlas a nuestra propia incertidumbre?
Pocas veces el siempre discutido criterio de la Academia ha estado más acertado que este año, con la concesión del Nóbel de Literatura a la canadiense Anne Carson. Helenista de formación clásica, pero con la inventiva suficiente para transformar su escritura en un cóctel decididamente iconoclasta. Bien capaz de maridar a Paul Celan con Simónides de Ceos, y hasta a Kant con Mónica Vitti.
El próximo miércoles 4 de noviembre, a las 19:00 horas, tendrá lugar en la Biblioteca Pública Benito Pérez Galdós de Madrid la presentación de la última novela de la escritora Laura Redondo Sánchez, publicada por Ondina Ediciones. Junto a la autora intervendrán los escritores Marisol Santiago y Carlos Crespo, que dará voz a Pierre, y el editor Francisco Márquez.
Nuestro poema de cada día
La poetización de la pobreza extrema y de la mendicidad a través de la mirada compasiva de Pérez Galdós
A la hora de situarse ante la pobreza en el Madrid de finales del siglo XIX, Pérez Galdós trasciende el “documento social extremo” -más propio del determinismo naturalista”- para inyectar en su relato -y en particular en la descripción de lugares y personajes- un lirismo de gran eficacia estética, transido de una alta dosis de espiritualidad que lo convierte en auténtica poesía en prosa. Sírvanos como ejemplo -tomado de la novela Misericordia- la descripción de la Iglesia de San Sebastián y de los mendigos que se amontonan en sus puertas en demanda de caridad a los feligreses.
Los poquitos ratones de biblioteca que solemos escudriñar algún buen libro de Rilke, de Tc Elliot, de poetas de otras tradiciones sin duda que estamos de plácemes. La Academia Sueca en las últimas décadas ha reivindicado el papel de la Poesía en medio de un mundo de narradores contadores de historias, de esas historias que conmueven y que incluso sean capaces de tomarse como libretos para posibles películas, todo siempre en la inmediatez y por entretener antes de reflexionar o de educar.
Coincidiendo con el 400 aniversario del nacimiento de la reina Cristina de Suecia, la embajada de Suecia en España ha programado diversos actos para honrar a la monarca del siglo XVII (1626-1689) de la Casa de Vasa, que fue célebre por su educación, su negativa a casarse, su abdicación del trono y su conversión al catolicismo. Fue, sin duda alguna, una de las mujeres más cultas de su tiempo. Rechazó el matrimonio y los roles tradicionales femeninos.
“Hasta el mejor escribano echa un borrón”, dice el refranero popular. Ahora que estamos, según muchos, en tiempos guerracivilistas, aunque yo no estoy de acuerdo. Traigo a la memoria dos sonetos que escribieron los hermanos Antonio y Manuel Machado sobre personajes de nuestra guerra civil, ambos repudiables, ambos sonetos incomprensibles por venir de dos personas que creemos buenas.
¿Se enfrentaron como enemigos irreconciliables o compartieron una utopía de tolerancia absoluta? Estas dos narrativas polarizadas han condicionado durante catorce siglos la interpretación de la compleja relación entre judíos y musulmanes. En "Hijos de Abraham", Marc David Baer cuestiona ambos mitos y muestra una realidad histórica de gran complejidad estructural. Con un análisis documentado, el libro explica cómo las asimetrías de poder, el pragmatismo geopolítico ante la expansión de la cristiandad y una profunda simbiosis teológica y cultural dieron forma a un vínculo indisoluble y, a menudo, paradójico entre ambas comunidades.
Reseña del libro "Manual de Fechorías Sexuales"
Cuando un león jefe de la manada huele primero y luego ve acercarse un rival que aspira quedarse con sus dominios y su territorio, se dispone para la lucha. Si el que triunfa es el desafiante, el derrotado marcha hacia un espacio que los humanos, titulares del virus de la palabra, llamamos el exilio. Acto seguido aniquila a toda la prole del vencido, y aquí de nada sirve el intento de las hembras por ocultar a sus cachorros. Todos morirán. De inmediato posee a las hembras y funda un nuevo linaje.
Nuestro poema de cada día
Dentro de los escritores de la Generación del 98, Miguel de Unamuno es el de mayor expresividad ideológica. Enemigo del formalismo afectado, “lucha” con el lenguaje intentando doblegarlo para convertirlo en el instrumento idóneo que sirva de vehículo de expresión a su pensamiento -tan contradictorio, tan crítico, tan dramático-; lo que le lleva a un difícil conceptismo con el que en ocasiones rebasa los límites habituales de la expresión. En efecto, su estilo se caracteriza por su viveza y expresividad. Sabe extraer de las palabras todas sus posibilidades semánticas, y su prosa, repleta de paradojas y antítesis -en la línea de su temperamento-, alcanza una extraordinaria intensidad afectiva.
El pasado lunes 21 de septiembre, a partir de las 6:00 p. m., se presentó oficialmente la novela Ceniza y Miel (Uruk Editores, 2026), de la autora costarricense Tatiana Serrano, en el Museo Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, en San José.
La destrucción o el amor
El teatro no solamente es asistir a él de manera pasiva; hay que padecerlo o habitarlo. En el patio de butacas, en este El público, el público deja de ser público para convertirse en testigo mudo y, a la vez, en el andamiaje invisible de la tragedia.
Existen personas que saben aprovechar el tiempo de manera sorprendente, de tal forma que despiertan admiración o incluso envidia. Saben dividir el tiempo, saben aprovecharlo al máximo y así logran potenciar sus talentos y llevarlos a un nivel muy alto en comparación con la mayoría. Una mayoría que, lamentablemente, no siempre desarrolla esa habilidad para cultivar sus propias capacidades con éxito notable.
Reseña del poemario "Un cielo con mi nombre", de Ahmad Al-Shahawy. Traducción al español de Abeer Abdel Hafez. Valparaíso Ediciones (Granada, 2026)
La poesía verdadera no se establece para describir el mundo, sino para ensancharlo. No se limita a nombrar las cosas, sino que las devuelve a su estado primordial, cuando el lenguaje aún no había sido desgastado por el uso y las palabras conservaban intacta su capacidad de revelación. Martin Heidegger escribió en su célebre Carta sobre el humanismo que “El lenguaje es la morada del ser. En su morada habita el hombre. Los pensadores y los poetas son los guardianes de esa morada”.
El sello neoyorquino Pro Latina Press acaba de distribuir un nuevo título de su afamada colección Gala de Poesía, aplicado a la difusión de la mejor poesía latinoamericana en ediciones bilingües (castellano / inglés).
Las calles, tanto en Francia como en España, están que arden. Nos recuerdan al mayo del 68 parisino. La primera columna que publicamos a Gustavo Gac-Artigas hace ya varios años trataba sobre mayo del 68. Y está escrita en un estilo novedoso que ha ido perfeccionando estos últimos años y que hace poco se le ocurrió nombrar como "croniverso" que definió como "escritura de la permanencia que nace donde la crónica concluye su relato y comienza la poesía. Su territorio no son los hechos, sino aquello que les sobrevive. Es el lugar donde el dramaturgo, el narrador, el viajero, el testigo y el poeta escriben al mismo tiempo. En él, la experiencia abandona la cronología, la crónica abandona la obligación de contar y el verso abandona la obligación de ser solamente verso.
Su pregunta esencial es: ¿qué permanece de lo ocurrido cuando los hechos ya han dejado de existir?"
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Ed. Alhulia. 2025
«El lenguaje habla a través / del poeta. Es su instrumento. / En la gruta feroz de las palabras / no hay otra verdad que el verso. / El verso trasciende porque transmuta. / El verso es verso porque ama ser. (…) Para ser, el poeta es una / metáfora incompletea / cuyo sujeto se ha perdido. / He ahí lo infinito / de lo finito. / Todo es posible. Solo es amar…Belleza / perecedera / del instante», escribe el poeta y crítico Enrique Villagrasa en su último libro En la esquina del verso. Me quedo con: «Todo es posible. Solo es amar…Belleza / perecedera / del instante», que viene a conformar una sabia manera de entender el mundo, la poesía, la vida, al fin y al cabo.
Nuestro poema de cada día
El paisaje de Moguer. II. La cañada de las Brujas. Un ambiente de misterio envuelve todo el capítulo V de “Platero y yo”. En el primer párrafo, Juan Ramón Jiménez logra suscitar la sensación de miedo; y así, aparecen, en los prados soñolientos, cabras negras -símbolo del diablo- entre las zarzamoras -símbolo de represión y rechazo-; sombras que se ocultan al paso de Platero y Juan Ramón, no se sabe con qué enigmáticas intenciones; nubes bajas, que provocan una tenue neblina; humedad y silencio en el ambiente...; y, como marco misterioso que todo lo envuelve, la Cañada de las Brujas por la que transitan.
Nuestro poema de cada día
La humanización de los borricos, II. Con independencia del carácter poético de la prosa de Platero y yo, rica en imágenes sensoriales, nos parece oportuno subrayar esa maestría de Juan Ramón Jiménez en el uso del léxico para conseguir crear los oportunos climas afectivos. Así sucede, por ejemplo en los capítulos titulados “La carretilla” y “La cuadra”, que reproducimos y analizamos seguidamente.
Nuestro poema de cada día
La exaltación de los sentidos. Leer cualquier página de “Platero y yo” implica sumergirse en un mundo de belleza en el que las experiencias sensoriales tienen un destacado papel poético. Abrimos el libro y nos topamos con un capítulo, elegidos al azar, en el que podemos comprobar cómo las sensaciones, procedentes de cualquier ámbito sensorial e incluso entremezcladas, gracias a las sinestesias, son fundamentales para poder disfrutar de la estética juanramoniana: “El pozo” (capítulo LII), un nombre que se va a cargar de insospechadas resonancias líricas.
Reseña del libro También la sombra crece (Elenvés Editoras, 2026). XXXVIII Premio de Poesía Joaquín Lobato Ciudad de Vélez-Málaga
Hay una luz muy concreta que solo captan las retinas acostumbradas al modelado de las formas, al estudio del volumen y al comportamiento exacto del matiz sobre la superficie, o esa claridad aséptica y extraña que entra por la ventana de una habitación de hospital en una cuarta planta. Sergio M. Moreno Domínguez posee esa doble mirada. Creador de formas, docente de la sensibilidad, artista plástico cuyo pulso de pintor y escultor vibra sotto voce tras cada uno de sus trazos, y cada vez más pujante y reconocible voz de la poesía andaluza, nos entrega en También la sombra crece algo más que una bitácora sobre la enfermedad o la convalecencia: valiéndose de un lúcido juego de opuestos, nos regala un verdadero tratado sobre la luz y la memoria.
El poeta Juan Ignacio González, mierense afincado en Gijón, es miembro fundador del Grupo Cálamo Gesto de Poesía y autor de una amplia obra entre la que destaca "Cuando era todo mar", publicado por Bajamar editores.
Gustavo Gac-Artigas nos regala una crónica poética sobre el triunfo de los demócratas en las "midterms" americanas. Se hace con el control del Senado y la Cámara de Representantes. Un duro y merecido castigo para Donald Trump.
Colección “A la ya te ve ré”, N.10, Sevilla, 2026
"Sueño del viento negro" no es una novela con un único argumento continuo, sino una antología compuesta por 16 relatos fantásticos, o por ser exacto, 16 magníficos relatos fantásticos. Escritor, docente, ha publicado novela con títulos como Mi nunca dicha razón de amor, Tarde sin orillas (Premio Internacional Luis Berenguer), Princesa en la red, recientemente una novela histórica Eras la noche, poesía con libros como La mirada inclemente o Palabra de Adán, sin olvidar el ensayo histórico Crónica del desarraigo y, por supuesto, su faceta de articulista en periódicos como Diario de Cádiz o La voz de Cádiz.
Presentar un libro siempre es un privilegio, pero también una responsabilidad, sobre todo tratándose del libro de una mujer con una gran trayectoria en la literaturas costaricense. Quienes escribimos sabemos que un poema no nace solamente de la inspiración, nace de las heridas, de las preguntas, de la memoria y de los silencios que nos acompañan durante años.
Con razón más que suficiente, el maestro Leopoldo Marechal desconfiaba de aquellos narradores que jamás habían incursionado en la poesía (como cultores o artífices del poema). Los motivos, que Marechal no especificó, son, con todo, muy fáciles de adivinar: la música de la palabra sólo se halla (y se aprende) y reside en el ancho territorio de la poesía. La recomendación más atinada que se le puede acercar a un joven que desee incorporar para sí (o aprender en qué consiste) la musicalidad que debe tener la prosa es que lea toda la poesía española escrita en el transcurso del Siglo de Oro: no conocemos escuela más fecunda.
Tres días he luchado para decidir si me atrevía a dar mi opinión sobre La bola negra, tres días he tardado en arriesgarme a que el peso del odio caiga sobre mí si escribía lo que pienso.
Nuestro poema de cada día
Pérez Galdós ante la “sinfonía coral” de la miseria y su espiritualización lírica
En la descripción de las tres viejas pordioseras que piden limosna a las puertas de la iglesia de san Sebastián -en la novela Misericordia-, Pérez Galdós sabe extraer poesía y belleza de la pobreza más extrema, que presenta impregnada de un lirismo que va más allá de lo puramente estético. Por muy desagradable que resulte la “mendicidad profesional”, Pérez Galdós se las ingenia para que el lector sienta una intensa “misericordia poética” ante el sufrimiento humano. El fragmento que reproducimos y comentamos a continuación, con una prosa de marcado calado rítmico, trasciende la mera visión costumbrista, insuflada por un aliento a la vez trágico y lírico.
"Una novela de bandoleros", de Alejandro Marín, es una obra que te atraviesa. Una huida desesperada hacia la muerte. Un western contemporáneo.
Autora de “Piel de lobo”
Lara Moreno acaba de publicar en Lumen su segunda novela “Piel de lobo”, una novela profundamente intimista donde la protagonista comienza una vida nueva después de romper su matrimonio. “A mí me gusta más describir los movimientos internos de los personajes que los externos. Trato a los personajes desde dentro”, dice la escritora sevillana en la entrevista que hemos realizado en la biblioteca de un conocido hotel de Madrid, ciudad donde reside.
Nuestro poema de cada día
Pérez Galdós y la reanudación de la tradición novelística española del Siglo de Oro. Es necesario llegar a Benito Pérez Galdós (1842-1920) para que se restaure nuestra tradición novelística. “Entre ñoñeces y monstruosidades dormitaba la novela española por los años de 1870, fecha del primer libro del señor Pérez Galdós. Los grandes novelistas que hemos visto aparecer después eran ya maestros consumados en otros géneros de literatura, pero no habían ensayado todavía sus fuerzas en la novela propiamente dicha. No se habían escrito aún ni Pepita Jiménez [Juan Valera, 1874], ni Las ilusiones del doctor Faustino [Juan Valera, 1875], ni El escándalo [Pedro Antonio de Alarcón, 1875], ni Sotileza [José María Pereda, 1885], ni Peñas arriba [José María Pereda, 1885]”. [1] Y, en efecto, Pérez Galdóses nuestro mayor novelista después de Cervantes, y puede emparejarse concualquiera de su siglo (Dickens, Balzac, Zola, Flaubert, Doistoievski o Tolstoi); y pocos novelistas europeos -más bien ninguno- pueden competir con él en capacidad creadora: así lo atestiguan los cerca de ocho mil personajes producto de su rica inventiva; unos personajes que sorprenden por su variedad y por su caracterización psicológica, que permite comprobar el interés que el autor siente por su condición humana.
Ed. Acantilado. 2026
La memoria de un autor es una parte que podría ser de lo más interesante de su testimonio literario. Y ello por varias razones: por ser él mismo el protagonista (con el buen añadido de los secretos revelados; porque no siendo él el protagonista, ha de aludir a su obra de un modo más preciso y argumentado literariamente, lo que nos revelaría una parte de su cocina de autor; porque el no argumento, según Becket, puede encerrar ejemplos de la mejor literatura…
"Pensar no es repetir lo que dijeron los antepasados;
pensar es inventar el horizonte desde el cual
los antepasados aún no han hablado."
Adonis.
En sus poemas se respira el siglo contenido en el lenguaje. Su obra es la creación de mundos con sentido ontológico que devela el silencio y las sombras. Ese hombre del desierto destinado a revelar, interpretar e interrogar sobre el ser se llama Ali Ahmad Said Esber y es el poeta de la percepción y de la identidad.
Nuestro poema de cada día
Miguel de Unamuno describe Castilla como una llanura austera, seca y de contrastes extremos, y sostiene que su paisaje monótono y áspero influye en el espíritu castellano, apartándolo de lo material y orientándolo hacia lo ideal.
Nuestro poema de cada día
Sorprende la rapidez y energía con que están trazados los perfiles físicos y psicológicos de los personajes de Pío Baroja. Y como ejemplo, ofrecemos el retrato de Yurrumendi.
Colección El levitador, Ediciones Polibea, Madrid, 2026
Cada publicación de Francisco Acuyo encierra gratas sorpresas, experimentación desde la metodología e intuición y la consolidación de una obra poética singular, profunda y exquisitamente original. Para la ocasión, un tributo a los felinos que en su vida incidieron y, presentados aquí bajo el abanico del pensamiento, filósofos o “felinos socráticos, aristotélicos, platónicos o kantianos”, según nos reconoce el propio autor. A todas luces, los ecos de grandes obras de Lope de Vega y Cervantes, como La gatomaquia y El coloquio de los perros tomarán la palabra y, los 17 poemas que conforman el poemario podrían leerse como un solo y extenso poema, una suerte de poema río donde confluyen afluentes, arroyos, estanques, cualquier espacio que permita indagar, teorizar, poetizar.
El autor sayagués afincado en Valladolid Atilano Sevillano presenta el jueves 15 de octubre su nuevo libro de aforismos “VISLUMBRES” (Ediciones Vitruvio, 2026), en la Librería Semuret (c/ Ramos Carrión, 21). La presentación arrancará a las 19h. y acompañará al autor Luis Ramos de la Torre, doctor en Filosofía, poeta, escritor y músico.
Nuestro poema de cada día
Para Pío Baroja, la novela "es un saco en el que cabe todo". Y, en efecto, sus novelas son de construcción muy libre y no se ajustan a ningún plan. Predomina en ellas la acción ("La acción por la acción -dice Baroja- es el ideal del hombre”), pero no son menos importantes sus amargas consideraciones sobre la vida y la sociedad, así como la pintura de paisajes -más emotivamente líricos los vascos que los castellanos, por lo general tétricos y hoscos- y de los más variados personajes, cuyos perfiles físicos y psicológicos están trazados con sorprendente rapidez y energía.
Reseña del poemario "Homenajes. Imágenes. Y márgenes", de Rosa Romojaro. Publica Centro Cultural Generación del 27 (Málaga, 2025)
Hay libros que nacen de una voluntad previa, de una arquitectura largamente meditada, y otros que se van haciendo con el tiempo, reuniendo materiales que parecían destinados a permanecer dispersos. "Homenajes. Imágenes. Y márgenes", de Rosa Romojaro, pertenece en buena medida a estos últimos. No estamos ante un poemario concebido desde su origen como una unidad cerrada, sino ante poemas escritos en épocas y circunstancias disímiles: homenajes, fotografías, poemas escritos en tiempos distintos, pinturas, partituras y recuerdos que ahora, al encontrarse bajo una misma cubierta, establecen entre ellos inesperadas correspondencias, hasta construir ese particular libro-álbum del que habla la propia autora en las páginas iniciales. Porque existe finalmente una voluntad ordenadora: hermanar poesía e imagen, pero también palabra y música, haciendo convivir artes diferentes dentro de un mismo espacio.
“Desecho e izquierdo”, 2ª. edición impresa y ampliada, esta vez a cargo de la Editorial Leviatán, reúne poemas de un Rolando Revagliatti, a mi juicio diferente. Advierto ya desde el título, en efecto, una alusión a esa suerte poco amable por la que transitan algunas etapas de la vida singular y colectiva, retratadas todas, con pinceladas del absurdo y la provocación y muy poca esperanza -casi nula, diría-. Lo que atribuyo al conocimiento profundo de Revagliatti, este antipoeta, “experto” sobre todo aquí, en los dramas neuróticos y en las vicisitudes porteñas y nacionales.
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