07/05/2026@17:17:00
Las palabras navegan por nuestra mente como si fueran barcos surcando un mar infinito. Sin embargo, un día el agua se transforma en tierra y el barco se hunde. Y, las palabras, dejan paso al silencio. Como nos dicen en esta obra de teatro: «Hay que hablar cuando todavía quedan palabras». Esa orden o deseo es, sin duda, la mejor forma de convertirnos en seres vivos, porque el lenguaje es el instrumento que nos permite transmitir pensamientos y sensaciones que nos acercan al otro, por más que nos digan también que: «Las palabras duelen, dejan huella».
"Escuchar las aguas bravas", de Emmanuelle Favier, se desarrolla en las profundidades del mar, una mujer aprende a escuchar lo que el mundo calla.
Ambientada en Gran Canaria, la novela "Mate de dos alfiles", de Sergio Mira, se presenta como un thriller contemporáneo que indaga en los mecanismos del silencio, la carga de la culpa y las sombras del poder institucional. Una investigación que trasciende el crimen y que se inicia a raíz de un aparente suicidio. Mediante una simbología ajedrecística meticulosa y una perspectiva profundamente humana, esta obra invita a reflexionar sobre un presente caracterizado por la desconfianza, la memoria y la búsqueda de la verdad.
El dolor de dejar ir
“Quién iba a prever que el amor, ese informal, se dedicara a ellos tan formales”. Este poema de Mario Benedetti me ha venido a la memoria al escuchar a Jaime y Marla hablar, comentar, recordar, lamentarse de esa relación que fue la mejor, que fue especial, que conllevó amor como nunca antes y, sin embargo, no acabó cuajando.
Que a mi voz la atrape el silencio
Grito y silencio, labios sin palabras, labios sin besos, ardiente pasión, mirada interior, sangre callada, desafección en el resto de la sociedad que excluye al diferente, al que tiene algún impedimento, castillos en el aire, la fantasía de una boda, los celos, y otros problemas personales, la música, el desentendimiento, la capacidad de amar.
En su poemario “Si lo hubiera sabido…” (Valparaíso Ediciones) Gustavo Gac-Artigas exploraba los siete mantos del terror: capas sucesivas de miedo, poder y sometimiento que han cubierto al individuo y a la sociedad. En este nuevo texto, “El manto del silencio”, el autor parece añadir un octavo manto, quizá el más inquietante de todos: aquel que no se impone por la fuerza, sino que se teje con nuestras voces selectivas y nuestros silencios cómplices. Más que una ruptura, este texto prolonga y radicaliza esa reflexión, desplazando el foco desde el terror visible hacia la responsabilidad íntima y colectiva de callar selectivamente.
En tiempos de velocidad, distracción y exceso de información, "El Códice Neshamá" aparece como una pausa necesaria. Quini Amores recupera el tono sereno y simbólico de los antiguos textos sagrados —manuscritos, pergaminos, códices— para devolverle al acto de leer y escribir su carácter sagrado. Su obra busca reencantar la relación con la palabra, entendida aquí no como un medio de comunicación, sino como una herramienta de creación y transformación. En sus páginas, la sabiduría no se enseña, se experimenta; y el aprendizaje no se acumula, se recuerda.
(Madrid, 19 DE OCTUBRE DE 2025)
Sírvanos como pretexto esta celebración para recordar y comentar un texto de Azorín, titulado “En la Meseta”, y publicado en La Vanguardia (el miércoles 4 de enero de 1911).
La huida como espacio en el que perderse para experimentar en uno mismo lo insondable que resulta el destino y la necesidad de búsqueda y encuentro que posee éste. «No soy nada. / Nunca seré nada. / No puedo querer ser nada. / Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo.» nos decía el poeta portugués Fernando Pessoa en el arranque de su afamado poema Tabaquería. Y, de esa nada, Víctor Colden parte en busca de una nada capaz de volver a llenarlo todo.
La destrucción o el amor
El teatro no solamente es asistir a él de manera pasiva; hay que padecerlo o habitarlo. En el patio de butacas, en este El público, el público deja de ser público para convertirse en testigo mudo y, a la vez, en el andamiaje invisible de la tragedia.
Escribe Albert Camus en La peste que “hay una cosa que se desea siempre y se obtiene a veces: la ternura humana”. Su escasez y su mendicidad en estos tiempos de sensiblería cursi nos definen y nos determinan como especie, porque es un sentimiento humilde y sincero, una felicidad recogida y privada, incompatible con esa felicidad chillona y aspaventosa y publicitada sin límites -retransmitida hasta la exageración- que ha conseguido adueñarse de nuestras vidas como una manifestación obligada y conveniente. El mundo no puede destilar espontáneamente ternura porque está muy ocupado en recitar cada dos por tres una oda estridente a la dicha y hacerla viral con codicia, con gula, con lujuria. Y justamente en ese mero acto consiste propiamente la dicha más que en experimentarla con profundidad y arraigo.
Nuestro poema de cada día
El inagotable acervo léxico de Azorín
El léxico de Azorín es tan variado como extenso; y lo mismo toma vocablos de la legua hablada por los campesinos y por los diferentes artesanos de los rincones de Castilla que visita -dignificando así el habla rural-, como de los escritores clásicos -empleando arcaísmos y vocablos de contenido fuertemente decadentista- y modernos -de los que sabe extraer acertados neologismos. En el artículo “La palabra y la vida” afirma Azorín que “lo que debemos desear al escritor es ser claros, precisos y concisos”. Y añade más adelante: “Cada cosa en el lenguaje escrito debe ser nombrada con su nombre propio; los rodeos, las perífrasis, los circunloquios embarazarán y recargarán y ofuscarán el estilo. Pero para poder nombrar casa cosa con su nombre… debemos saber los nombres de las cosas. Echemos una mirada por la casa y por el campo; a centenares se nos ofrecerán las cosas, los detalles, los particulares, las faenas y operaciones que no sabemos nombrar. Y, sin embargo todo eso tiene o ha tenido su nombre; debemos conocer y usar esos nombres. Si están esos nombres en el habla baja, popular, llevémoslos sin vacilar al lenguaje literario: si están en libros viejos -en los clásicos-, exhumémoslos también sin reparo”.
Reseña del libro "Mujeres con memoria". Córdoba: Babel, 2026, 146 pp
Cumplido medio siglo del golpe de Estado que el 24 de marzo de 1976 dio inicio a la última y más sangrienta dictadura cívico-militar argentina, hay que celebrar la publicación de Mujeres con memoria bajo el sello Babel que dirige el editor cordobés Ramiro Iraola. En septiembre de 2026 celebramos su aparición más aún de lo que habríamos concebido a lo largo de las tres décadas de democracia electoral que precedieron a la victoria del candidato libertario Javier Milei en el balotaje del 19 de noviembre de 2023. Es un libro coral, compuesto en dos secciones. La primera, “Poemas con memoria”, reúne poemas de Silvia Barei, Ernestina Elorriaga, Livia Hidalgo y Nora Luna; la segunda, “Relatos con memoria”, los textos de Eugenia Cabral, Carmen Colazo, Alicia Corzo y Mónica Flores. Todas ellas nacieron en la provincia argentina de Córdoba, salvo Elorriaga —nacida en Darregueira, provincia de Buenos Aires—, que ha elegido la provincia mediterránea como su lugar en el mundo.
Nuestro poema de cada día
El inconfundible estilo de Azorín. II
Las estructuras sintácticas de la prosa azoriniana son muy sencillas: frente a los párrafos elocuentes y caudalosos, tan característicos de la novela del siglo XIX, Azorín prefiere el párrafo corto y las oraciones breves y simples unidas por yuxtaposición o por coordinación copulativa; y con verbos en presente de indicativo, que le permiten una mayor interacción “actualizada” con el lector -ya fuera de un tiempo y un lugar concreto-, al que no tiene reparos en dirigirse a menudo para lograr así una vía de comunicación más afectiva y afectiva. Prosa, pues, la suya despojada de toda ornamentación retórica.
Editorial etc El Toro Celeste. 2026
Mediante una prosa poética de gran belleza, Inés Montes nos envuelve con una palabra sutil y honda a la vez en las composiciones de "Incendios" que llegan al lector/a como cercanas fulguraciones. El fuego, símbolo de emoción profunda, por naturaleza intenso, refulge y arde en el interior de quien lo siente, en este caso un sujeto poético que se manifiesta con tono meditativo y contemplativo sobre la raíz que destella en cada latido en el que la soledad, el amor ausente y la memoria se fusionan en una realidad cambiante transformada por el transcurrir vital.
Pregúntale a un viajero habitual qué agarraría primero si tuviera diez segundos para salir de una habitación de hotel, y la mayoría no dirá el pasaporte. Dirán el teléfono. La tarjeta de embarque, la llave de la habitación, el mapa, el traductor, el banco, los contactos de emergencia, todo ello reside ahora en un solo dispositivo. Ese cambio ocurrió silenciosamente a lo largo de una década, aproximadamente, y ha reescrito en silencio lo que realmente implica preparar un viaje.
Nuestro poema de cada día
La gran innovación literaria de Azorín reside en su estilo, caracterizado por la sencillez, precisión y sobriedad. Oraciones muy breves, con predominio de las simples, que se suceden con fluidez y soltura; lenguaje llano, que rehuye la retórica y la afectación para ir directamente a la expresión del pensamiento de la manera más natural; y léxico increíblemente rico, extraído tanto de la lengua de los campesinos y artesanos de los distintos rincones de Castilla que recorre como de las obras de los escritores clásicos y modernos, que nos acerca a través de personalísimas interpretaciones que manifiestan su exquisita sensibilidad.
Nuestro poema de cada día
En este texto de Valle-Inclán, perteneciente a la Sonata de primavera, aparecen cuantos elementos configuran el estilo de la prosa modernista de Valle-Inclán.
Nuestro poema de cada día
En "La tarde" de Gabriel Miró, Sigüenza pasea por la naturaleza en septiembre, disfrutando del paisaje y los pueblos de La Marina Baja. Se encuentra con un gato abandonado, lo que provoca una reflexión sobre la compasión. La prosa destaca por su belleza sensorial y conexión emocional con la tierra.
Nuestro poema de cada día
Paulina disfruta de la naturaleza, sintiendo una conexión profunda con el paisaje. Sin embargo, su paz se interrumpe al encontrarse con Cara-rajada, un hombre de aspecto horrible que le suplica que no se case con don Álvaro. Su encuentro evoca contrastes entre belleza y horror, amor y repulsión.
Nuestro poema de cada día
Una de las obras cumbres de Gabriel Miró: Figuras de la Pasión del Señor. Artista puro, Miró posee una delicada sensibilidad para percibir y expresar la belleza sensorial del paisaje levantino, que se incorpora a nuestra literatura a través de sus páginas con toda su luminosidad y fragancia. La producción de Miró está integrada por un conjunto de relatos en los que el paisaje, profundamente humanizado, es más importante que la sencilla acción novelesca que lo tiene por escenario. Y a nuestro entender, la obra cumbre de Miró es Figuras de la Pasión del Señor (1916), evocación de los personajes bíblicos y del paisaje de Palestina -que no es sino el paisaje de las tierras y pueblos alicantinos-.
AdN. 2026
Lloro por mi suerte, lloro por mi cuerpo maltratado, lloro de vergüenza, lloro por esta pareja tóxica que es la mía, lloro mis decisiones, lloro mi futuro. En mi corazón, llamo a mi madre. Es un rosario, es una plegaria, es la única plegaria que repito…
En los últimos meses llegaron a mi buzón algunos libros que no he podido reseñar antes como me hubiera gustado. Dicho lo cual y lamentando la demora me disponga a hacerlo ahora. Como ya alumbra el título de esta reseña, trataré en este comentario de la poesía almeriense, al menos de los últimos tres libros recibidos y que creo merecen la atención del lector.
Colección Calíope, Editorial Alhulia, Granada, 2026
La sexta edición de este Premio Internacional de Poesía Joven “José Antonio Santano” es una muestra evidente de su consolidación. Lo es, por sus cuidadas ediciones, elegancia, equilibrio, un perfecto sinónimo de belleza en materia editorial, de la mano de las ediciones de Alhulia (Salobreña). Sin duda, la calidad literaria de poetas jóvenes que han resultado premiados es una manifiesta razón de ser y, en el caso de esta poeta argentina afincada en Brasil, una certeza de poesía absoluta que refrenda en un breve pero intenso prólogo, el escritor y ensayista, Orlando Van Bredam.
Crónica desde el punto de vista del personaje, a mi modo de ver
Tengo toda la estancia bien iluminada para que las sombras no asedien demasiado, pero el horror no se disipa con bombillas de alta intensidad. Mañana me convertiré en la primera mujer presidenta de España.
Nuestro poema de cada día
El paisaje de Moguer. II. La cañada de las Brujas. Un ambiente de misterio envuelve todo el capítulo V de “Platero y yo”. En el primer párrafo, Juan Ramón Jiménez logra suscitar la sensación de miedo; y así, aparecen, en los prados soñolientos, cabras negras -símbolo del diablo- entre las zarzamoras -símbolo de represión y rechazo-; sombras que se ocultan al paso de Platero y Juan Ramón, no se sabe con qué enigmáticas intenciones; nubes bajas, que provocan una tenue neblina; humedad y silencio en el ambiente...; y, como marco misterioso que todo lo envuelve, la Cañada de las Brujas por la que transitan.
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Nuestro poema de cada día
El poema "De cómo entró por la ventana el primer rayo de sol" de Luis Rosales presenta la gestación de María con sencillez y profundidad. A través del silencio compartido entre María y José, se evoca el misterio divino de la Natividad, culminando en una imagen poética de luz y reverberación.
Hay muchas formas de retratar la realidad y lo que la rodea. El juego de la luz sobre el objeto es una de ellas. Luz que ejerce como una anfitriona que nos muestra lo que, en este caso, el pintor quiere que veamos. A través de ella, Hammershøi intenta seducir al espectador mediante una combinación de velos y transparencias con los que dota a sus composiciones pictóricas de una armonía intrigante.
Soledad y silencio
Al cumplir cierta edad, no digamos cuánta, mucha, (además, lo bueno es que se van cumpliendo, de lo contrario el camino es que se ha truncado ya), se agolpan en las sienes, en el cuerpo, en el corazón, tantas esperanzas que después pasaron de largo. Esas ilusiones que se cumplieron o no, pero de las que ya no se puede retroceder, porque, como escribió José Manuel Caballero Bonald, “somos el tiempo que nos queda”.
Publicamos una nueva columna poética de Gustavo Gac-Artigas.
Yo qué sé
La tinta, a pesar de las palabras, mancha el papel. Y hay escenas en el teatro que invaden el escenario. En la pantalla pareciendo lo más verosímil es lo más falso. ¡Qué tontería es un anillo de boda en un dedo de una mano!
Hazme caso, por favor, y nunca olvides que todas estamos hechas de historia. Nuestra vida se reduce a un montó de historias. Secretos e historias, un sinfín de máscaras que el oído filtra a su antojo. Sí, como lo oyes. Algunas se cuentan con alegría y otras se remolcan en silencio.
Nuestro poema de cada día
El inconfundible estilo de Azorín. I
Es Azorín, uno de nuestros mayores estilistas. Su teoría del estilo queda plasmada en un capítulo del libro Un pueblecito: Riofrío de Ávila (1916) [1]. Cuenta Azorín -aunque pudiera tratarse de un mero recurso literario, similar al cervantino del autor morisco de El Quijote, el manuscrito encontrado en Toledo- que cayó en sus manos -en la Cuesta de Moyano- el libro Sentimientos patrióticos, publicado en 1791 por Jacinto Bejarano -cura párroco de la iglesia de san Martín en el pueblo abulense de Arévalo-. Y se identifica plenamente con él cuando afirma Bejarano que “El estilo es claro si lleva al instante al oyente a las cosas, sin detenerse en las palabras”; porque “De todos los defectos del estilo, el más ridículo es el que se llama hinchazón”. Y estas máximas se convertirán en la norma suprema del estilo azoriniano.
Nuestro poema de cada día
Pío Baroja describe desde un convento la naturaleza de Mirambel a través de las estaciones, sus colores, sonidos y animales, en una prosa impresionista de tono poético.
"El portador de la esvástica" es una recopilación fascinante y completamente actual de Joseph Roth. Este volumen reúne los artículos que el autor publicó entre 1919 y 1927 en las principales revistas de la República de Weimar. A través de su contenido, se recupera un conjunto de crítica política que diagnosticó con gran precisión la descomposición ideológica y moral que vivió Alemania en los años previos al colapso de la democracia. La publicación del libro se produce en un contexto particularmente complicado para Alemania, donde el ascenso del AfD, una ultraderecha que ha ganado terreno tras su reciente éxito en las elecciones de Sajonia Anhalt y Mecklemburgo, se hace evidente.
Nuestro poema de cada día
Para Pío Baroja, la novela "es un saco en el que cabe todo". Y, en efecto, sus novelas son de construcción muy libre y no se ajustan a ningún plan. Predomina en ellas la acción ("La acción por la acción -dice Baroja- es el ideal del hombre”), pero no son menos importantes sus amargas consideraciones sobre la vida y la sociedad, así como la pintura de paisajes -más emotivamente líricos los vascos que los castellanos, por lo general tétricos y hoscos- y de los más variados personajes, cuyos perfiles físicos y psicológicos están trazados con sorprendente rapidez y energía.
Nuestro poema de cada día
El empleo emotivo de la adjetivación. III
De paseo por Monóvar, Castalla, Sax, Villena, Elda… desde su evocación por Azorín.
Nuestro poema de cada día
Azorín “paisajista”. I
Ante todo y sobre todo, Azorín es un gran paisajista. Pocos como él han sabido percibir el alma de los pueblos castellanos y de sus gentes, y evocar los ambientes vetustos -con ligero sabor arcaico- de tantos lugares de Castilla en los que el tiempo parece que se ha detenido. Azorín se ha dedicado a desentrañar las bellezas que se esconden en las áridas estepas y en las calvas y ceñudas montañas castellanas, en las antiguas ciudades provincianas y en las aldeas perdidas, sumidas en la quietud de su inmovilismo; y las ha descrito con sostenida emoción cargada de lirismo, hasta extremos tales que el sentimiento de la naturaleza es consustancial a esa evocación de la vida castellana tradicional que se desparrama por sus obras. Y precisamente de Castilla entresacamos estos textos con el título global de “Una flauta en la noche”. [El texto de Azorín está dividido en cuatro partes, tres de las cuales van encabezadas por una fecha que alude al paso del tiempo: 1820, 1870, 1900].
Nuestro poema de cada día
La renovación estética de la prosa noventayochista tiene en José Martínez Ruiz- Azorín- uno de sus más egregios representantes. De entre todos los miembros de la Generación del 98, es el escritor de mayor concisión; y para ello emplea una sintaxis simplicísima, a base de la oración breve, con una ordenación lógica de sus elementos. Pero también es el de la mayor propiedad léxica, con un vocabulario -buscado y aun rebuscado tanto en los clásicos como en las "fuentes vivas" de artesanos y labriegos- que sorprende por su inigualable riqueza. Ese gusto por el detalle, por las pequeñas cosas cotidianas en las que no solemos reparar, le permitió a Ortega y Gasset referirse a “los primores de lo vulgar”, en afortunada expresión con que titula su ensayo sobre Azorín -de 1917-, y que resume con claridad un estilo tan personal como inigualable.
Reseña del poemario "Homenajes. Imágenes. Y márgenes", de Rosa Romojaro. Publica Centro Cultural Generación del 27 (Málaga, 2025)
Hay libros que nacen de una voluntad previa, de una arquitectura largamente meditada, y otros que se van haciendo con el tiempo, reuniendo materiales que parecían destinados a permanecer dispersos. "Homenajes. Imágenes. Y márgenes", de Rosa Romojaro, pertenece en buena medida a estos últimos. No estamos ante un poemario concebido desde su origen como una unidad cerrada, sino ante poemas escritos en épocas y circunstancias disímiles: homenajes, fotografías, poemas escritos en tiempos distintos, pinturas, partituras y recuerdos que ahora, al encontrarse bajo una misma cubierta, establecen entre ellos inesperadas correspondencias, hasta construir ese particular libro-álbum del que habla la propia autora en las páginas iniciales. Porque existe finalmente una voluntad ordenadora: hermanar poesía e imagen, pero también palabra y música, haciendo convivir artes diferentes dentro de un mismo espacio.
Ediciones Vitruvio, 2019
En un panorama poético dominado por el estruendo discursivo y el adorno confesional, la poesía de Ricardo Martínez-Conde se erige sobre la contención verbal y el recogimiento interior. Publicado en Ediciones Vitruvio (Baños del Carmen), "Con la lluvia" emana de una actitud meditativa en la que mirar deja de ser un acto receptivo para convertirse en una forma de discernimiento y en una rigurosa disciplina del espíritu.
Reseña del poemario "Un cielo con mi nombre", de Ahmad Al-Shahawy. Traducción al español de Abeer Abdel Hafez. Valparaíso Ediciones (Granada, 2026)
La poesía verdadera no se establece para describir el mundo, sino para ensancharlo. No se limita a nombrar las cosas, sino que las devuelve a su estado primordial, cuando el lenguaje aún no había sido desgastado por el uso y las palabras conservaban intacta su capacidad de revelación. Martin Heidegger escribió en su célebre Carta sobre el humanismo que “El lenguaje es la morada del ser. En su morada habita el hombre. Los pensadores y los poetas son los guardianes de esa morada”.
Nuestro poema de cada día
En "El remiendo", Gabriel Miró describe un molino que, a pesar de tener una vela remendada, irradia belleza y alegría. Las hormigas comentan sobre su apariencia, mientras el molino espera en silencio. La prosa impresionista destaca la luz y los colores del paisaje rural, creando una atmósfera poética y evocadora.
"El niño del establo de Auschwitz" es la historia real de un joven judío que halló en los caballos una manera de sobrevivir al Holocausto, la historia la ha escrito el superviviente Henry Oster y Dexter Ford.
Hay viajes que no solamente se hacen con maletas, sino con versos guardados en el pecho. Eso fue lo que hice a principios de enero de 2004. Agarré el manuscrito de mi primer poemario «Preámbulos y ausencias» y me largué a Bolivia con el corazón alegre y las manos temblando de emoción.
El silencio ya no es olvido
El escenario de Contemporánea Condeduque se transforma durante unos pocos días, en un mapa de ausencias vibrantes. No hay artificios en la propuesta dirigida por Juan Carlos Fisher; solo el latido descalzo y contundente de una verdad que quema.
Estela Barrenechea nació el 17 de febrero de 1938 en Buenos Aires, ciudad en la que reside, República Argentina. Es Contadora Pública Nacional, por la Universidad de Buenos Aires, egresada en 1961. En 1984 completó el curso de Metodología de la Investigación, por la Universidad de Belgrano. Ejerció la docencia en Filosofía a partir de sus ensayos y de su condición de miembro de grupos de investigación, tanto en instituciones públicas como privadas. Participó en los volúmenes “La filosofía en los laberintos” (1994), “El pensamiento en los umbrales del siglo XXI” (1994) y “La filosofía, los filósofos, las instituciones filosóficas. Una perspectiva generacional en la Argentina de fin de siglo” (1995). Además de organizadora de jornadas de filosofía, fue expositora en el lapso 1991-2000. Obtuvo primeros premios y otros reconocimientos de orden literario en su país y en el exterior. Fue incluida, entre 2001 y 2018, en diversas antologías: “Homenaje a Oliverio Girondo”, “No toda belleza redunda en felicidad”, “XXVIII World Congress of Poets” (Acapulco, México, 2008), “Ceremonias de la luz”, “Poetas sobre poetas IV”, etc. En 2007 se editó la plaqueta “Clinamen y otros poemas”. Poemarios publicados: “La distancia y el foco” (2003), “En los confines” (2005), “Del silencio” (2009), “El filo de la grieta” (2012), “El revés de la luz” (2014) y “De claros y de sombras” (2016).
Nuestro poema de cada día
Gabriel Miró describe con sensibilidad el paisaje de Calpe, evocando su belleza a través de una rica adjetivación que resalta la conexión entre el ser humano y la naturaleza. El campanario del pueblo se presenta como símbolo de identidad, en un entorno donde flora y fauna conviven en armonía.
Nuestro poema de cada día
[Sigüenza se reencuentra con un lugar en el que estuvo hace muchos años”].
Colección La Gruta de las Palabras, N. 137, Prensas de la Universidad de Zaragoza, 2026
El lector está de suerte con este nuevo poemario del poeta Enrique Villagrasa. Un poeta inquieto y que se acerca a la literatura desde diversos ángulos; como lector de poesía y crítico literario tan lúcido como honesto, como activista lírico en sus funciones de responsable de la sección de poesía en la revista Librújula, también en Alhucema y, director de la colección de poesía Rayo Azul bajo los auspicios de la editorial Huerga&Fierro.
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