- ¡Cómo me gustaría coger el bugui y ver de nuevo el mar amarillo!
- ¿Estás loca, tía? ¿Hay una invasión de chinos cerca? Mira que chillan mucho y escupen en el suelo… además, la uña del dedo meñique no se la cortan ni para celebrar el Año Nuevo…
- No desbarres, criatura, ahora que son demócratas y los visita nuestro presi a menudo, somos amiguetes y no se puede decir nada malo contra Xi Jinping que va por el tercer mandato y es también secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China y presidente de la Comisión Militar Central desde el 15 de noviembre de 2012. Ni le repían los súbditos, porque se ha empeñado en eliminar la pobreza y promover la prosperidad común.
- Por eso Peíto quiere que España sea un interlocutor fiable entre la vieja Europa y la anciana China, y que Pekin tenga mayor protagonismo en el orden internacional. Ándate con ojo que estos te amplían la muralla de Ávila dando la vuelta por Torrelodones. Y agarrad bien los cerdos que he oído que también los quieren clonar. Donde haya un Cerdo Ibérico -2 o 4 patas-, que se quite el Meishan, del grupo Taihu, -de cara dura, un suponer-, de piel negra muy arrugada, orejas caídas y carne grasa muy apreciada, similar a algún negociador que yo me conozco…
- Orejas gachas… me suena…
- ¡Ya estamos con las comparanzas! ¡Es mentar el gobierno y se te va el cuerpo! Solo me refería a que vamos a mejorar mucho la economía cuando nos vendan los transistores más baratos que a Trump.
- Pues pido que también incluyan los sonotones, que con la edad cada vez me entero menos de las conversaciones ajenas en el bus…
- Son amarillos, pero no tontos. Creo que además del jamón quieren llevarse también las cerezas gordas del Jerte, los pistachos y los higos secos, ¡no te jode!
- Pues a mí lo que mejor me parece es la cooperación en ámbitos como el transporte sostenible, la gestión forestal y la biodiversidad. Me veo ya en el tren bala llegando a Ávila en cero coma.
- ¡Y qué me dices de la cooperación en deportes y turismo! Ya veo a Luis García Montero traduciendo sus libros de poemas al chino mandarín para leerlos en los 2 nuevos Institutos Cervantes que van a poner en la China na na.
- Pues yo hablaré con Andreas Janousch, director local del Instituto Confucio de Madrid para que, de los 7 nuevos Confucio que van a colocar en suelo español, uno esté pegadito a casa y apunte a mi vecina china de abajo a clases de fonética. La tía se pasa el día dando gritos y no la entiendes ni 早上好 -Zǎoshang hǎo-.
- Y hablando de tanto negocio, se nos ha ido el oremus. Decías algo de surcar el mar amarillo y me da que no ibas por los 中国人 -Zhōngguó rén-…
- En efecto, pequeño saltamontes. Sueño con volver a contemplar el manto amarillo que cubre en esta época laderas y, sobre todo, los montes de la Sierra de Gredos…
- ¡Los piornos en flor, Puri! Un arbusto leñoso (Cytisus oromediterraneus) que, cuando florece, es como si la naturaleza hubiera explotado de repente inundándolo todo de una de belleza que te deja sin palabras. Allá donde poses la mirada, el mar amarillo lo cubre todo invadiendo los sentidos, embriagándote con un aroma intenso y dulzón, como a vainilla, a miel, a primavera, a vida… ¡65.000 hectáreas de monte cubierto de amarillo!, que han convertido a Gredos en la Capital Mundial del Piorno en Flor.
- Y cómo se lo curra la Asociación de Empresarios de Gredos, Asvepa y los habitantes de los pueblos de la zona que trabajan unidos. No paran, tía, organizando el Festival del Piorno en Flor para disfrute de lugareños y foráneos, engalanando las villas con piornos blancos y amarillos y otras muchas actividades que devuelven recuerdos de otros tiempos…
- … Cuando los piornos servían para techar casas, pajares y chozas para los pastores y el ganado; para encender la lumbre en los hogares; para hacer escobas…
- ¡Pues vámonos a Gredos a escuchar historias maravillosas que atesoran los ancianos! A disfrutar de vistas increíbles donde se funde el mar amarillo de las laderas con la nieve en los picos Almanzor o La Galana y a dar un abrazo a Aurora, a Eva, a Alfredo y a todas las personas que nos recibieron con los brazos abiertos hace unos años.
- ¡Cien por cien, tía! Corre que se llena San Bartolo y aún no ha empezado la fiesta. ¡Ahí lo dejo!