Esta España mía, esta España nuestra, ¡ay, ay!
De un plan de estudios que abarque toda la historia de España, lógicamente, en varios cursos escolares, a 70 minutos, aproximadamente, de función (para todos los públicos) en un escenario con tres intérpretes que se multiplican por un sin número infinito o indeterminado de personajes históricos, divertidos, joviales, pimientosos y críticos.
Por orden alfabético
Lo que se dice en el fondo subyace y lo que sucede a veces se dice y otras no. Subyace lo que aguanta el paso del tiempo, y lo que no aguanta ese transitar flota y sale a la superficie delatando lo que ocurrió entonces.
Normalizar el horror
Hay muchas cosas que se escapan a la historia, a lo que sucedió en su día, a lo que los protagonistas de ciertos acontecimientos terribles callan.
El proceso identitario no sólo se refleja en el cuerpo, también es una manera de estar en el mundo geográficamente. Ahora que está tan de moda romper con todo lo anterior, y las tradiciones de la clase que sean huelen a rancio, todavía existe esa necesidad de pertenencia a un lugar sin el cual no seríamos las mismas personas. Por mucho que nos cueste reconocerlo somos de donde hemos nacido por muchos kilómetros que nos alejemos de ese punto inicial que nos perseguirá el resto de nuestros días.
Ibsen planteó su obra dramática de una forma contestataria frente a la sociedad victoriana que le tocó vivir. Y, uno de los conflictos que planteó en ella, fue el de dar a la mujer la posibilidad de ser ella misma a la hora de decidir acerca de su vida y de caminar por una senda de libertad impensable en el siglo XIX.
Que tengo miedo…
“Oh sí, la conozco. Esta mujer yo la conozco: ha venido en un tren, en un tren muy largo; ha viajado durante muchos días y durante muchas noches”
Dámaso Alonso – Mujer con alcuza
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Erradicar ciertas tradiciones
Es tan difícil, a veces, erradicar ciertas tradiciones… La tradición de las semanas santas, de las navidades, de la misa del gallo, del mes de agosto en la playa, del fútbol los domingos (bueno, esa sí, porque ahora hay fútbol de diario), la tradición de los encierros en Pamplona, la de las Fallas valencianas, la del aperitivo los domingos a mediodía, la del doblaje en las películas que no son españolas, la de la siesta (cuando se puede), y la del mito de don Juan, el 1 de noviembre.
IGNACIO AMESTOY PUBLICA EN CÁTEDRA LA TRILOGÍA "TODO POR LA CORONA"
El pasado 2023 tuve oportunidad de compartir amistad y conferencias con Ignacio Amestoy, sobre el que dicté una titulada “Disidencia, renovación y heterodoxia en el teatro de Ignacio Amestoy y José Moreno Arenas”, en el Décimo Seminario Internacional de Estudios Teatrales. Lo considero uno de los grandes de la escena española contemporánea desde 1980, con cuarenta obras escritas y estrenadas.
Imprescindible personaje
Hablar de la palabra con la propia palabra. Obrar con la voz para convertir los sueños en algo que puede expresarse. Contemplar su significación y su semántica, dormirte con ellas y espabilar a través de ellas, hablar con la escritura, decir siendo precisos, reflejo de uno mismo, de cada uno de nosotros, oír, leer, escuchar, narrar, dialogar, recitar… la palabra como imprescindible personaje, como palpitación necesaria, que las palabras no sean un discurso vacío de contenido.
La necesidad unos de otros
El refugio
Atardece, o quizás, amanece, da igual. Dos personajes desconocidos coinciden en la parada del autobús, o en cualquier parte, son Personas que se encuentran en lugares. En diversos lugares, personas dispares, personas intercomunicadas, que se necesitan, aunque no lo sepan, que se complementan, aunque lo nieguen, que forjarán recuerdos después de esos encuentros.
Un personaje peculiar
Todo acaba en la muerte. Pero, parece ser que, Orlando es imperecedero, y cuando tenga que desaparecer, dejará un vástago que, quizás, viva otros trescientos años, como él.
Blanco sobre blanco, verde sobre verde, incluso negro sobre negro. Todo se expande sobre un imaginario tablero de ajedrez que se retroalimenta de sabias palabras sobre la juventud, el deseo o el amor. En ese suelo sin fondo es donde la libertad es expresada bajo la fervorosa manifestación de la belleza. Una belleza única; una belleza que se apropia de nuestros sentidos como el mejor de los láudanos. Luces. Colores. Sonidos. Danzas. Todos juntos crean nuevos espacios donde caemos rendidos sin más.
Poniéndonos en antecedentes, es 1943, en plena II Guerra Mundial y durante la ocupación nazi en Francia.
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