16/02/2026@10:10:00
Hay rastros que nunca se pierden. Son caminos, en principio, anchos y paseables, que sin embargo más tarde se convierten en sendas o incluso tortuosos senderos que nos llevan hasta ese abismo que son los recuerdos. Si a ese rastro lo interpela, una y otra vez el amor, obtendremos como resultado un incierto itinerario plagado de pulsiones, deseos, aciertos y errores que a medida que pasa el tiempo buscan cobijo en nuestro interior esperando que en alguna ocasión los saquemos de nuevo a la luz.
Cuaderno de bitácora, obra compuesta por cuatro volúmenes escritos por Ricardo Martínez-Conde, se sitúa deliberadamente al margen de los géneros convencionales. No es un diario íntimo en sentido estricto, sino, más bien, un ejercicio sostenido de introspección filosófica y estética, articulado en fragmentos que adoptan la forma de anotaciones fechadas, reflexiones sueltas y observaciones sobre la experiencia cotidiana, sin progresión narrativa ni voluntad de cierre. Esta estructura no es un rasgo accesorio, sino un principio coherente con la poética del texto, que renuncia deliberadamente a la narratividad para privilegiar la meditación sostenida y la observación especulativa.
Soledad y silencio
Al cumplir cierta edad, no digamos cuánta, mucha, (además, lo bueno es que se van cumpliendo, de lo contrario el camino es que se ha truncado ya), se agolpan en las sienes, en el cuerpo, en el corazón, tantas esperanzas que después pasaron de largo. Esas ilusiones que se cumplieron o no, pero de las que ya no se puede retroceder, porque, como escribió José Manuel Caballero Bonald, “somos el tiempo que nos queda”.
Nuestro poema de cada día
Hijos de la ira (publicado en 1944 y completado en 1946) se inscribe en la línea de la poesía que el propio Dámaso Alonso llamó “desarraigada”, en el ámbito de la poesía española de posguerra. El poemario refleja la angustia existencial de su autor, decepcionado ante un mundo injusto y caótico, y ante la desilusión que le produce la realidad humana. En palabras textuales de Alonso, es “un libro de protesta escrito cuando en España nadie protestaba. Es un libro de protesta y de indagación. Protesta ¿contra qué? Contra todo? Habíamos pasado por dos hechos de colectiva vesania, que habían quemado muchos años de nuestra vida, uno español y otro universal, y por las consecuencias de ambos. Yo escribí Hijos de la ira lleno de asco ante la estéril injusticia del mundo y la total desilusión de ser hombre”; y ante un Dios que está ausente y guarda silencio. Y lo escribe recurriendo a un duro lenguaje metafórico, eligiendo palabras desagradables por su significado -que va muchas más allá de lo meramente conceptual-, de gran dureza fónica; y convirtiendo el versículo -casi siempre majestuoso- en el vehículo poético para una expresión adolorida y amarga.
Poeta de corbata
Sola en la sala, versos con faldas, tus manos me atrapan, isla ignorada, fui partícipe de tu soledad acompañada, viniste conmigo a decirme que la poesía no es un cuento, mientras yo te leía en voz alta.
Albert Camus expresa en uno de los pasajes de su inconclusa y última novela, El Primer hombre, la extrañeza del hijo que contempla la tumba del padre muerto en la Primera Guerra Mundial. Un sentimiento que tiene su génesis en el absurdo que parte de que el padre muerto es mas joven que el hijo que le va a visitar. La esencia del absurdo de esa escena vital es, sin duda, una de las coordenadas presentes en su novela El extranjero.
Nuestro poema de cada día
El poeta vasco Blas de Otero (Bilbao, 15-3-1916; Majadahonda -Madrid-, 29-6-1979) es uno de los poetas líricos más relevantes en el panorama de la poesía contemporánea española. Fue Premio Boscán de Poesía-1950 y Premio de la Crítica de Poesía Castellana-1959, por su libro Redoble de conciencia; y Premio Fastenrath-1961 por su libro Ancia.
Nos estamos quedando sin campo. Por especulación inmobiliaria que se expande cual sombra del espectro de Brocken o porque se va quedando sin labradores, sin trabajadores que recogen el sueño con las manos.
Editorial etc El Toro Celeste. 2026
Mediante una prosa poética de gran belleza, Inés Montes nos envuelve con una palabra sutil y honda a la vez en las composiciones de "Incendios" que llegan al lector/a como cercanas fulguraciones. El fuego, símbolo de emoción profunda, por naturaleza intenso, refulge y arde en el interior de quien lo siente, en este caso un sujeto poético que se manifiesta con tono meditativo y contemplativo sobre la raíz que destella en cada latido en el que la soledad, el amor ausente y la memoria se fusionan en una realidad cambiante transformada por el transcurrir vital.
Autor del libro "No le digas a la mama que me he ido a Mongolia en moto"
Ricardo Fité tardó dos meses en ir de Barcelona a Mongolia en un viaje de 11.000 km sobre una antigua Yamaha de 250 c. c. Puso a prueba la resistencia de la máquina y la suya propia para sortear todas las dificultades que se le iban planteando. Todas sus experiencias las ha relatado en “No le digas a la mama que me he ido a Mongolia en moto” de manera directa y certera.
¡Quién iba a pensar!
Los Teatros Luchana acogen el estreno de Pactos y promesas, la última propuesta escrita y dirigida por Luis Flor.
Nuestro poema de cada día
Pío Baroja describe el paisaje castellano que recorre Alvarito desde el amanecer hasta la noche, destacando su relieve variado, sus contrastes de color y las escenas rurales que acompañan el viaje.
Autor de “El día que lo fuimos todo”
Ángel Martín es un conocido autor, guionista televisivo y monologuista. Ha publicado dos obras de no ficción, “Por si las voces vuelven” y “Detrás del ruido”. Y ahora llega el turno de la novela. “El día que lo fuimos todo” es su debut literario. ¡Ya tocaba! “La novela no es autobiográfica”, afirma decidido. Quiere que haya una diferencia entre su anterior obra y esta.
Ediciones Vitruvio, 2019
En un panorama poético dominado por el estruendo discursivo y el adorno confesional, la poesía de Ricardo Martínez-Conde se erige sobre la contención verbal y el recogimiento interior. Publicado en Ediciones Vitruvio (Baños del Carmen), "Con la lluvia" emana de una actitud meditativa en la que mirar deja de ser un acto receptivo para convertirse en una forma de discernimiento y en una rigurosa disciplina del espíritu.
En junio pasado se celebró en Lenox, Massachusetts, una cumbre mundial sobre Edith Wharton, una de las grandes escritoras de la época moderna. Me hubiera gustado ir, pero no pude.
La IA se ha convertido en el quinto jinete del Apocalipsis. La que nació para ayudar a los humanos, ha dado paso a un riesgo cada día más presente en nuestras vidas. El escritor y dramaturgo chileno Gustavo Gac-Artigas tiene una visión nueva sobre este fenómeno.
En los últimos meses llegaron a mi buzón algunos libros que no he podido reseñar antes como me hubiera gustado. Dicho lo cual y lamentando la demora me disponga a hacerlo ahora. Como ya alumbra el título de esta reseña, trataré en este comentario de la poesía almeriense, al menos de los últimos tres libros recibidos y que creo merecen la atención del lector.
El rastro del filo del cuchillo
El telón ha caído, pero las heridas no se han cerrado, la sangre no se ha secado, ha mudado su color por la transparencia del mito.
Nuestro poema de cada día
Que Gloria Fuertes es mucho más que un escritora de poemas para niños es algo que, por fortuna, se ha ido abriendo paso al tiempo que ha ido ganando todo tipo de lectores, sin importar edad, ideología o condición social. Su poesía sigue más viva que nunca, aunque ya hace casi tres décadas de su muerte (27 de noviembre de 1998). Y no está de más recordar que la crítica especializada la considera como la mejor poeta de la Generación del 50, y que escritores como Camilo José Cela reivindicaban la calidad de su poesía, siempre convertida en testimonio de humanidad y en compromiso ante la injusticia.
Hemos tenido ocasión de compartir un viaje de prensa con los componentes de Carmen Mola por las calles de Marbella y Puerto Banús. Con una pasión arrolladora nos fueron contando las motivaciones para escribir el thriller "Los huérfanos" y cómo fueron surgiendo los escenarios de su novela. Con su estilo narrativo único y sus intrigantes tramas, nos conducen a un submundo de delicuencia y violencia.
Nuestro poema de cada día
El texto de Gabriel Miró describe un huerto en plena floración, destacando la belleza de los almendros y el acanto. Los almendros simbolizan la fragilidad y el sacrificio, mientras que el acanto, admirado por su estética clásica, es confundido con una planta medicinal. La obra evoca melancolía y reflexión sobre la vida y el arte.
El espejismo del éxito
En estos tiempos mediáticos de apariencias infinitas, donde el comercio puro y duro dicta el valor del arte, el teatro se convierte en el espejo incómodo de nuestra propia vacuidad.
El artículo de Antonino Nieto Rodríguez complementa el anteriormente publicado por Antonio Camaró.
Nuestro poema de cada día
Cuando redactamos estas líneas, Carlos Murciano sigue con nosotros, a sus casi 95 años de edad (nació en Arcos de la Frontera el 21 de noviembre de 1931) ¡Un monumento vivo de la mejor poesía contemporánea española!
El infierno de levantar un espectáculo
Algunas obras hablan del teatro desde dentro y otras que, además, consiguen convertir en materia dramática ese auténtico milagro que supone conseguir que un texto llegue finalmente a un escenario.
Una sinfonía de la soledad
El Teatro Maravillas pone el reloj en hora para mostrar seguidamente 90 minutos de representación. Una producción nacida de los pliegues de la realidad que se adentra en la cartografía de los afectos contemporáneos.
El silencio ya no es olvido
El escenario de Contemporánea Condeduque se transforma durante unos pocos días, en un mapa de ausencias vibrantes. No hay artificios en la propuesta dirigida por Juan Carlos Fisher; solo el latido descalzo y contundente de una verdad que quema.
Nuestro poema de cada día
Con esta nueva entrega sobre Juan Ramón Jiménez, Fernando Carratalá celebra su primer año como autor de "El rincón de la poesía". Su pasión por la poesía no solo se refleja en sus escritos, sino también en su compromiso con la difusión de la literatura a través de iniciativas como esta sección. Carratalá ha dedicado gran parte de su vida a explorar los matices del lenguaje poético. Su estilo se caracteriza por una profunda sensibilidad y una búsqueda constante de nuevas formas de expresión. Su objetivo es fomentar el amor por la poesía y proporcionar un espacio donde nuestra poesía. Fernando Carratalá y "El Rincón de la Poesía" representan un esfuerzo significativo por revitalizar el interés en la poesía. Felicidades por este primer año y esperamos que cumpla muchos más.
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Nuestro poema de cada día
Poeta en Nueva York es, sin duda, la joya del surrealismo español. La obra está escrita entre 1929 y 1930, aunque no se publica hasta 1940; y en ella, a través de sus diez secciones, el poeta dominado por la angustia existencial, va recogiendo su particular “descenso a los infiernos” en los meses en que vivió en la ciudad neoyorquina. Esas impresiones, más allá de los poemas, quedan sintetizadas en estas palabras de su Conferencia-recital “Un poeta en Nueva York”: “Nadie puede darse idea de la soledad que siente allí un español y más todavía si éste es hombre del sur. Porque, si te caes, serás atropellado, y, si resbalas al agua, arrojarán sobre ti los papeles de las meriendas”.
Nuestro poema de cada día
Un canto al amor homosexual. Desde que el poeta ha regresado de Nueva York, su homosexualidad abiertamente asumida se hace más explícita en sus poemas, y los Sonetos del amor oscuro son buen ejemplo de ello. Como señala Walter A. Dobrian (cf. “García Lorca: los Sonetos del amor oscuro como expresión culminante de su vida angustiada”. Hispania, volumen 88, núm. 3, 2005), en acertado resumen temático, “García Lorca enfoca algunas de sus preocupaciones síquicas más acuciantes y reveladoras. Dirigidos como cartas a su joven amante Rafael Rodríguez Rapún, estos sonetos revelan:
Biblioteca Castro, Madrid, 2025
No recuerdo de nuestro autor tanto su militancia social, su preocupación humana en la consideración de lo humano como protagonista, que sí (no hemos de ignorar la época trágica, esencial, un mucho delictiva de la España en que vivió) sino, y al rememorarlo me cautiva todavía, el pasaje donde, en su cuentística, narra el encuentro sexual accidental de dos viajeros, extraños entre sí, en una estación de tren.
Digresiones sobre Esclava de mí, de Rafael Ballesteros[1]
[1] Ballesteros, Rafael (2025): Esclava de mí, novela, Barcelona, Espasa, sello editorial de Planeta, S. A.
…Y puesto que el Cosmos, o sea, «el Orden», nos ha compuesto de las mismas sustancias elementales de los astros (aún sin ser conscientes de ello en nuestras rutinas), un no descifrado trastorno químico nos completa como organismos con instintos, impulsos responsables de muchas concupiscencias reprimidas de nuestra conducta y de que olvidemos comprendernos como testigos únicos de ese milagro –o rareza– creacional que somos.
Duomo Ediciones. 2025
¿Alguna vez has sentido que la vida se te escapaba y que, aunque estabas rodeado de gente,te sentías más solo que la una?. Igual acertamos si decimos que la amplia mayoría de quien nos lee ha pasado o sufrido alguna sensación o situación parecida. Y quizás por eso "Las maravillas de la tienda de Cheongpa-dong" de Kim Ho-Yeon puede llegar a dejar huella en el lector. No es solo la continuación de una historia única sobre una tienda en una calle de Seúl (el título precedente fue La asombrosa tienda de la señora Yeom, también publicado por Duomo ediciones hace tan solo dos años); sino que es sobre todo un tierno retrato de la gente moderna, sus anhelos, sus dramas silenciosos y los microscópicos milagros que pueden ocurrir incluso a las dos de la madrugada, enun lugar apartado del mundanal ruido.
Nuestro poema de cada día
El poema de Antonio Machado evoca un paisaje crepuscular que refleja su melancolía y abatimiento. Utiliza imágenes de muerte y soledad, como el agua muerta en la fuente, para transmitir su desilusión vital. La conexión entre el entorno y su estado emocional resalta la tristeza del autor ante la pérdida de ilusiones.
Nuestro poema de cada día
La fuerza lírica de la introspección psicológica de los personajes
El lirismo galdosiano se intensifica cuando la narrativa se adentra en el terreno del subconsciente, los sueños y la locura. En Fortunata y Jacinta -y, por supuesto en sus novelas en general-, Benito Pérez Galdós recurre al estilo indirecto libre y, de esta manera, introduce los pensamientos y la voz interior de los personajes directamente en la narración, con lo que se borra la frontera entre el narrador y el personaje, permitiendo al lector sumergirse en su profunda psicología. Así ocurre, por ejemplo, en el fragmento en el que el novelista nos presenta a Manuel Moreno Isla, el perpetuo enamorado de Jacinta, a cuya muerte vamos a asistir; un fragmento en el que no faltan ciertos toques líricos (lenguaje metafórico, exclamaciones, interrogaciones retóricas, adecuación del ritmo narrativo al contenido, etc.).
Nuestro poema de cada día
El interés de Pérez Galdós por la condición humana. Las novelas de Pérez Galdós son una expresión viva e intensa de la vida humana en todo su ritmo complejo de sentimientos y pasiones. Menéndez Pelayo, hablando de Fortunata y Jacinta, escribe: “Tal es Fortunata y Jacinta, libro excesivamente largo, pero en el cual la vida es tan densa; tan profunda a veces la observación moral; tan ingeniosa y amena la psicología, o como quiera llamarse aquel entrar y salir por los subterráneos del alma; tan interesante la acción principal en medio de su sencillez; tan pintoresco y curioso el detalle, y tan amplio el escenario, donde caben holgadamente todas las transformaciones morales y materiales de Madrid desde 1868 a 1875, las vicisitudes del comercio al por menor y las peripecias de la revolución de Septiembre. Es un libro que da la ilusión de la vida: tan completamente estudiados están los personajes y el medio ambiente. Todo es vulgar en aquella fábula, menos el sentimiento; y, sin embargo, hay algo de épico en el conjunto, por gracia, en parte, de la manera franca y valiente del narrador, pero todavía más de su peregrina aptitud para sorprender el íntimo sentido e interpretar las ocultas relaciones de las cosas, levantándolas de este modo a una región más poética y luminosa. Por la realización natural, viviente, sincera; por el calor de humanidad que hay en ella; por la riqueza del material artístico allí acumulado, Fortunata y Jacinta es uno de los grandes esfuerzos del ingenio español en nuestros días, y los defectos que se la pueden notar, y que se reducen a uno solo, el de no presentar la realidad bastante depurada de escorias, no son tales que puedan contrapesar el brío de la ejecución, con que prácticamente se demuestra que el ideal puede surgir del más humilde objeto de la naturaleza y de la vida, pues, como dice un gran maestro de estas cosas, no hay ninguno que no presente una faz estética, aunque sea eventual y fugitiva.” [1].
Nuestro poema de cada día
Miguel de Unamuno describe Castilla como una llanura austera, seca y de contrastes extremos, y sostiene que su paisaje monótono y áspero influye en el espíritu castellano, apartándolo de lo material y orientándolo hacia lo ideal.
Séanos disculpado volver sobre un concepto lezamiano que ya hemos enunciado en estas mismas páginas; ni influencia, ni plagio, ni intertextualidad (pese a que las tres especies no faltan, sino que abundan): impregnación. El propio Lezama Lima lo manifiesta con meridiana claridad: “La impregnación, la conjugación (…) son formas de la creación más sutiles que los desarrollos causales. Además, continuar a ‘A’ no significa seguir a ‘A’, pues la historia de la sensibilidad y de la cultura es una mágica continuación y no un seguimiento” (“Asedio a Lezama Lima” en Diarios, Ediciones Unión, La Habana, 2010, p. 167).
La huida como espacio en el que perderse para experimentar en uno mismo lo insondable que resulta el destino y la necesidad de búsqueda y encuentro que posee éste. «No soy nada. / Nunca seré nada. / No puedo querer ser nada. / Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo.» nos decía el poeta portugués Fernando Pessoa en el arranque de su afamado poema Tabaquería. Y, de esa nada, Víctor Colden parte en busca de una nada capaz de volver a llenarlo todo.
El autor sayagués afincado en Valladolid Atilano Sevillano presenta el jueves 15 de octubre su nuevo libro de aforismos “VISLUMBRES” (Ediciones Vitruvio, 2026), en la Librería Semuret (c/ Ramos Carrión, 21). La presentación arrancará a las 19h. y acompañará al autor Luis Ramos de la Torre, doctor en Filosofía, poeta, escritor y músico.
Nuestro poema de cada día
El inconfundible estilo de Azorín. I
Es Azorín, uno de nuestros mayores estilistas. Su teoría del estilo queda plasmada en un capítulo del libro Un pueblecito: Riofrío de Ávila (1916) [1]. Cuenta Azorín -aunque pudiera tratarse de un mero recurso literario, similar al cervantino del autor morisco de El Quijote, el manuscrito encontrado en Toledo- que cayó en sus manos -en la Cuesta de Moyano- el libro Sentimientos patrióticos, publicado en 1791 por Jacinto Bejarano -cura párroco de la iglesia de san Martín en el pueblo abulense de Arévalo-. Y se identifica plenamente con él cuando afirma Bejarano que “El estilo es claro si lleva al instante al oyente a las cosas, sin detenerse en las palabras”; porque “De todos los defectos del estilo, el más ridículo es el que se llama hinchazón”. Y estas máximas se convertirán en la norma suprema del estilo azoriniano.
Nuestro poema de cada día
La renovación estética de la prosa noventayochista tiene en José Martínez Ruiz- Azorín- uno de sus más egregios representantes. De entre todos los miembros de la Generación del 98, es el escritor de mayor concisión; y para ello emplea una sintaxis simplicísima, a base de la oración breve, con una ordenación lógica de sus elementos. Pero también es el de la mayor propiedad léxica, con un vocabulario -buscado y aun rebuscado tanto en los clásicos como en las "fuentes vivas" de artesanos y labriegos- que sorprende por su inigualable riqueza. Ese gusto por el detalle, por las pequeñas cosas cotidianas en las que no solemos reparar, le permitió a Ortega y Gasset referirse a “los primores de lo vulgar”, en afortunada expresión con que titula su ensayo sobre Azorín -de 1917-, y que resume con claridad un estilo tan personal como inigualable.
"La balada del último cliente", del Premio Nobel de Literatura 2019 Peter Handke, es una historia envolvente sobre el regreso, el extrañamiento y los secretos familiares.
Nuestro poema de cada día
En este texto de Valle-Inclán, perteneciente a la Sonata de primavera, aparecen cuantos elementos configuran el estilo de la prosa modernista de Valle-Inclán.
Nuestro poema de cada día
En "El remiendo", Gabriel Miró describe un molino que, a pesar de tener una vela remendada, irradia belleza y alegría. Las hormigas comentan sobre su apariencia, mientras el molino espera en silencio. La prosa impresionista destaca la luz y los colores del paisaje rural, creando una atmósfera poética y evocadora.
Nuestro poema de cada día
Paulina disfruta de la naturaleza, sintiendo una conexión profunda con el paisaje. Sin embargo, su paz se interrumpe al encontrarse con Cara-rajada, un hombre de aspecto horrible que le suplica que no se case con don Álvaro. Su encuentro evoca contrastes entre belleza y horror, amor y repulsión.
Vivir una soledad no deseada en una ciudad muda, es como tener un aguacero inmediato y no tener el paraguas chino que aunque se vuelque hacia arriba con el viento inesperado, al menos protege hasta el primer soportal. En cuaquier papelera caerá retorcido como los sueños enjaulados del trotamundos que llevamos dentro. Una vez un cantero abulense, de esos de voz también canteada por los años, me dijo que las piedras hablan y que la lluvia las termina de acomodar, de biselar. Tambien estan solas a merced del tiempo devorador de su brillo, en la soledad de sus gárgolas, que te protegen, pero también te aísla entre el silencio de los arcos, testigos inmortales y callados de tu paso.
Estela Barrenechea nació el 17 de febrero de 1938 en Buenos Aires, ciudad en la que reside, República Argentina. Es Contadora Pública Nacional, por la Universidad de Buenos Aires, egresada en 1961. En 1984 completó el curso de Metodología de la Investigación, por la Universidad de Belgrano. Ejerció la docencia en Filosofía a partir de sus ensayos y de su condición de miembro de grupos de investigación, tanto en instituciones públicas como privadas. Participó en los volúmenes “La filosofía en los laberintos” (1994), “El pensamiento en los umbrales del siglo XXI” (1994) y “La filosofía, los filósofos, las instituciones filosóficas. Una perspectiva generacional en la Argentina de fin de siglo” (1995). Además de organizadora de jornadas de filosofía, fue expositora en el lapso 1991-2000. Obtuvo primeros premios y otros reconocimientos de orden literario en su país y en el exterior. Fue incluida, entre 2001 y 2018, en diversas antologías: “Homenaje a Oliverio Girondo”, “No toda belleza redunda en felicidad”, “XXVIII World Congress of Poets” (Acapulco, México, 2008), “Ceremonias de la luz”, “Poetas sobre poetas IV”, etc. En 2007 se editó la plaqueta “Clinamen y otros poemas”. Poemarios publicados: “La distancia y el foco” (2003), “En los confines” (2005), “Del silencio” (2009), “El filo de la grieta” (2012), “El revés de la luz” (2014) y “De claros y de sombras” (2016).
Nuestro poema de cada día
El poema "El sereno" de Gloria Fuertes retrata a un vigilante nocturno que, con un carácter misterioso, conoce el mundo suburbano y sus secretos. A través de su figura, la poeta aborda temas de soledad y justicia social, culminando en la denuncia de su encarcelamiento por proteger a los mendigos.
Nuestro poema de cada día
Con el paso del tiempo, oficios que estaban muy arraigados en la sociedad de una determinada época han terminado por desaparecer en la nuestra, y en la actualidad solo pueden evocarse desde el recuerdo nostálgico. Y ahí entra la Literatura. Ahora, con los adelantos tecnológicos y la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) el “tempus fugit” se nos antoja imparable para la supervivencia de muchos trabajos que pensábamos imprescindibles.
Decía Borges, uno de los grandes ensayistas del tango, que estudiar el tango era profundizar en una de las vicisitudes del alma; y la historia de los argentinos es la historia del tango, su propia historia, su idiosincrasia. Será a finales del XIX; en las casas de mala vida y “los casinos de baja estofa” donde comienza el tango a despuntar. Este género inicial era alegre, descarado y valiente; un baile de cortes y quebradas asociado al honor, al guapo y al duelo a cuchillo entre compadritos. Este tango de cimitarra y resarcimiento era el que admiraba Borges.
Nuestro poema de cada día
El paisaje de Moguer. III. “El pino de la Corona”. Empecemos por señalar una obviedad: Platero no es un burro real, sino literaruo. Por supuesto que reales eran los paseos que daba Juan Ramón subido en alguno de los varios burros simbolizados en la figura idílica de Platero. Conviene recordar que Juan Ramón Jiménez, tras una estancia en Madrid, regresa a Moguer en busca de tranquilidad y contacto con la naturalza, aquejado por una profunda depresión por la muerte de su padre; y aquí escribe Platero y yo, entre 1907 y 1912 (la primera edición reducida vio la luz en 1914 y la ediciìón íntegra se publicó en 1917). Por prescripción médica, a Juan Ramón se le había recomendado dar paseos al aire libre por el campo, y así lo hacía, en especial por los pinares de la finca de Fuentepiña; y sus convecinos estaban acostumbrados a verlo pasear ensimismado y vstido de riguroso luto, y hablando solo o con alguno de los burros que lo conducían.
Ha sido una grata experiencia, Yoel (usaremos este nombre, ¿vale?, que suena casi como el tuyo y sirve para protegerte), ha sido muy agradable pasar una parte de nuestro tiempo en tu compañía este verano. Es bueno que muestres alguna gratitud, pero en realidad no nos debes nada, o muy poco. Integrarte en nuestra familia, en la medida de lo posible, forma parte de nuestras obligaciones, si queremos ser mínimamente coherentes. Además, tienes derecho a disfrutar de la atención, del cariño y de las oportunidades que merece cualquier chico de tu edad, especialmente si se orienta -y creo que ese es tu caso, precisamente- hacia la luz y hacia la vida, para expresarlo con las palabras acendradas y precisas de don Antonio Machado. Y no supone sacrificio alguno compartir nuestras horas de ocio con un muchacho tan cariñoso, tan solícito como estás demostrando serlo tú. No es ningún esfuerzo, Yoel, te lo aseguro; y lo que no duele –la vida te confirmará esto que yo te anticipo-, lo que no resulta gravoso o hiriente para nuestro ego, aunque pueda entrañar algún valor no tiene demasiado mérito.
Reseña del libro También la sombra crece (Elenvés Editoras, 2026). XXXVIII Premio de Poesía Joaquín Lobato Ciudad de Vélez-Málaga
Hay una luz muy concreta que solo captan las retinas acostumbradas al modelado de las formas, al estudio del volumen y al comportamiento exacto del matiz sobre la superficie, o esa claridad aséptica y extraña que entra por la ventana de una habitación de hospital en una cuarta planta. Sergio M. Moreno Domínguez posee esa doble mirada. Creador de formas, docente de la sensibilidad, artista plástico cuyo pulso de pintor y escultor vibra sotto voce tras cada uno de sus trazos, y cada vez más pujante y reconocible voz de la poesía andaluza, nos entrega en También la sombra crece algo más que una bitácora sobre la enfermedad o la convalecencia: valiéndose de un lúcido juego de opuestos, nos regala un verdadero tratado sobre la luz y la memoria.
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