Algo da vueltas en nuestra cabeza. Primero es una música martilleante que nos pone sobre aviso. Emergencias sin luces de auxilio, pero que sí nos hablan de una catástrofe: el fin del mundo. Como un Sísifo que empuja su piedra una y otra vez, un hombre se debate contra un paracaídas como si en ello le fuera la vida. Esa es la primera metáfora que nos propone Simulacro: la del Hombre frente a la adversidad de un mundo enloquecido. Mundo-burbuja que, a modo de rotonda, no nos ofrece la posibilidad de avanzar, sino la de darnos constantemente frente a una barrera invisible que no nos permite salir de los fragmentos que representan nuestras vidas. Vidas encerradas en círculos.
Autora de "Hambre"
Maribel Medina nació en Pamplona. Durante un tiempo residió en la India debido a su deseo de viajar, hasta que decidio volver a su tierra y establecer su hogar en el valle de Baztán (Navarra) durante los últimos 25 años. Huérfana desde su adolescencia, se ve obligada a renunciar a su sueño de convertirse en astrofísica y opta por estudiar Geografía e Historia. Posteriormente, se desempeña como lectora externa para una editorial nacional. En 2014, lanza su novela negra titulada "Sangre de barro", que aborda el dopaje en el deporte y logra un notable éxito entre la prensa y los lectores. Poco después, se publica el siguiente libro de la serie Connors: "Sangre intocable", que mantiene la misma temática al presentar tramas internacionales con un trasfondo de denuncia real. Ahora nos llega su nueva obra "Hambre".
Autor de "Cuando el río vuelva"
… El arte con duende es el arte superior. Es un arte oscuro, abismal, que sale de las entrañas y que, aunque sea técnicamente imperfecto, es mejor porque es único, porque es arriesgado, porque tiene algo de grito…
Col. Un gozo en mi pozo, N.4, Editorial Pandora, Sevilla, 2024
Es muy probable que Góngora atesore una lírica suprema, lo que no impidió que recibiera duras críticas en su momento. Eso sí que es un clásico, me refiero a la extraordinaria escritura poética de Góngora y a la incomprensión, rechazo y marca evidente del miedo a lo nuevo. En unos certeros y precisos preliminares del gran poeta y ensayista que es Vito Domínguez Calvo, da cuenta de estas circunstancias y del valor histórico del poema narrativo de Góngora que pese a estar sujeto a un “argumento nrrativo bien estructurado se puede decir que no obedece al noble arte del 'contar' y sí a la intención siempre lúdica y subjetiva del 'decir'. No es lo que se cuenta, es cómo se dice”.
Autora de "La casa de las amapolas"
Cuando decidió vivir con los ritmos que le marcaba la naturaleza, se sintió libre, conectada a su esencia, arraigada a esa tierra rojiza como un árbol, quizá un abedul de corteza blanca y agrietada, como su cabello, como su rostro: la dama del bosque que ya no podía volver a la ciudad, a las prisas, al tráfico, a las multitudes, a los trajes de chaqueta, a las reuniones.
Autor de "El niño del taxi"
Los secretos están hechos de esa pasta inocente, vestida de las mejores intenciones, disfrazada de preocupación por el prójimo: si no te dije nada era por tu bien. Porque siempre en el orden de las mejores familias el crimen es hablar, nunca callar.
“En los últimos tiempos, sumido en esa soledad completa, tumbado de cara al respaldo del sofá, esa soledad en medio de una ciudad populosa, entre numerosos conocidos y familiares —una soledad que en ningún otro lugar podría haber sido más completa: ni en el fondo del mar, ni en rincón alguno de la tierra—.”
La muerte de Iván Ilich, León Tolstói
Hay dos formas de escribir: desde afuera, observando y reconstruyendo un mundo ajeno, y desde adentro, con la autoridad de quien lo ha vivido y comprende sus ritmos, lenguajes y fisuras. El escritor y médico anestesiólogo Juan Manuel Morales Chávez elige la segunda. El litigio de los dioses (Verbum, 2024) no es solo una novela sobre la medicina, sino una inmersión en sus entresijos: las disputas entre especialistas, los dilemas éticos y la fragilidad de quienes ejercen una profesión que, aunque ligada a la vida, constantemente convive con la muerte.
Editorial etc El Toro Celeste. 2026
Mediante una prosa poética de gran belleza, Inés Montes nos envuelve con una palabra sutil y honda a la vez en las composiciones de "Incendios" que llegan al lector/a como cercanas fulguraciones. El fuego, símbolo de emoción profunda, por naturaleza intenso, refulge y arde en el interior de quien lo siente, en este caso un sujeto poético que se manifiesta con tono meditativo y contemplativo sobre la raíz que destella en cada latido en el que la soledad, el amor ausente y la memoria se fusionan en una realidad cambiante transformada por el transcurrir vital.
Autor del libro "No le digas a la mama que me he ido a Mongolia en moto"
Ricardo Fité tardó dos meses en ir de Barcelona a Mongolia en un viaje de 11.000 km sobre una antigua Yamaha de 250 c. c. Puso a prueba la resistencia de la máquina y la suya propia para sortear todas las dificultades que se le iban planteando. Todas sus experiencias las ha relatado en “No le digas a la mama que me he ido a Mongolia en moto” de manera directa y certera.
¡Quién iba a pensar!
Los Teatros Luchana acogen el estreno de Pactos y promesas, la última propuesta escrita y dirigida por Luis Flor.
Nuestro poema de cada día
Pío Baroja describe el paisaje castellano que recorre Alvarito desde el amanecer hasta la noche, destacando su relieve variado, sus contrastes de color y las escenas rurales que acompañan el viaje.
Autor de “El día que lo fuimos todo”
Ángel Martín es un conocido autor, guionista televisivo y monologuista. Ha publicado dos obras de no ficción, “Por si las voces vuelven” y “Detrás del ruido”. Y ahora llega el turno de la novela. “El día que lo fuimos todo” es su debut literario. ¡Ya tocaba! “La novela no es autobiográfica”, afirma decidido. Quiere que haya una diferencia entre su anterior obra y esta.
Ediciones Vitruvio, 2019
En un panorama poético dominado por el estruendo discursivo y el adorno confesional, la poesía de Ricardo Martínez-Conde se erige sobre la contención verbal y el recogimiento interior. Publicado en Ediciones Vitruvio (Baños del Carmen), "Con la lluvia" emana de una actitud meditativa en la que mirar deja de ser un acto receptivo para convertirse en una forma de discernimiento y en una rigurosa disciplina del espíritu.
En junio pasado se celebró en Lenox, Massachusetts, una cumbre mundial sobre Edith Wharton, una de las grandes escritoras de la época moderna. Me hubiera gustado ir, pero no pude.
La IA se ha convertido en el quinto jinete del Apocalipsis. La que nació para ayudar a los humanos, ha dado paso a un riesgo cada día más presente en nuestras vidas. El escritor y dramaturgo chileno Gustavo Gac-Artigas tiene una visión nueva sobre este fenómeno.
En los últimos meses llegaron a mi buzón algunos libros que no he podido reseñar antes como me hubiera gustado. Dicho lo cual y lamentando la demora me disponga a hacerlo ahora. Como ya alumbra el título de esta reseña, trataré en este comentario de la poesía almeriense, al menos de los últimos tres libros recibidos y que creo merecen la atención del lector.
El rastro del filo del cuchillo
El telón ha caído, pero las heridas no se han cerrado, la sangre no se ha secado, ha mudado su color por la transparencia del mito.
Nuestro poema de cada día
Que Gloria Fuertes es mucho más que un escritora de poemas para niños es algo que, por fortuna, se ha ido abriendo paso al tiempo que ha ido ganando todo tipo de lectores, sin importar edad, ideología o condición social. Su poesía sigue más viva que nunca, aunque ya hace casi tres décadas de su muerte (27 de noviembre de 1998). Y no está de más recordar que la crítica especializada la considera como la mejor poeta de la Generación del 50, y que escritores como Camilo José Cela reivindicaban la calidad de su poesía, siempre convertida en testimonio de humanidad y en compromiso ante la injusticia.
Hemos tenido ocasión de compartir un viaje de prensa con los componentes de Carmen Mola por las calles de Marbella y Puerto Banús. Con una pasión arrolladora nos fueron contando las motivaciones para escribir el thriller "Los huérfanos" y cómo fueron surgiendo los escenarios de su novela. Con su estilo narrativo único y sus intrigantes tramas, nos conducen a un submundo de delicuencia y violencia.
Nuestro poema de cada día
El texto de Gabriel Miró describe un huerto en plena floración, destacando la belleza de los almendros y el acanto. Los almendros simbolizan la fragilidad y el sacrificio, mientras que el acanto, admirado por su estética clásica, es confundido con una planta medicinal. La obra evoca melancolía y reflexión sobre la vida y el arte.
El espejismo del éxito
En estos tiempos mediáticos de apariencias infinitas, donde el comercio puro y duro dicta el valor del arte, el teatro se convierte en el espejo incómodo de nuestra propia vacuidad.
El artículo de Antonino Nieto Rodríguez complementa el anteriormente publicado por Antonio Camaró.
Nuestro poema de cada día
Cuando redactamos estas líneas, Carlos Murciano sigue con nosotros, a sus casi 95 años de edad (nació en Arcos de la Frontera el 21 de noviembre de 1931) ¡Un monumento vivo de la mejor poesía contemporánea española!
El infierno de levantar un espectáculo
Algunas obras hablan del teatro desde dentro y otras que, además, consiguen convertir en materia dramática ese auténtico milagro que supone conseguir que un texto llegue finalmente a un escenario.
Una sinfonía de la soledad
El Teatro Maravillas pone el reloj en hora para mostrar seguidamente 90 minutos de representación. Una producción nacida de los pliegues de la realidad que se adentra en la cartografía de los afectos contemporáneos.
El silencio ya no es olvido
El escenario de Contemporánea Condeduque se transforma durante unos pocos días, en un mapa de ausencias vibrantes. No hay artificios en la propuesta dirigida por Juan Carlos Fisher; solo el latido descalzo y contundente de una verdad que quema.
Nuestro poema de cada día
Con esta nueva entrega sobre Juan Ramón Jiménez, Fernando Carratalá celebra su primer año como autor de "El rincón de la poesía". Su pasión por la poesía no solo se refleja en sus escritos, sino también en su compromiso con la difusión de la literatura a través de iniciativas como esta sección. Carratalá ha dedicado gran parte de su vida a explorar los matices del lenguaje poético. Su estilo se caracteriza por una profunda sensibilidad y una búsqueda constante de nuevas formas de expresión. Su objetivo es fomentar el amor por la poesía y proporcionar un espacio donde nuestra poesía. Fernando Carratalá y "El Rincón de la Poesía" representan un esfuerzo significativo por revitalizar el interés en la poesía. Felicidades por este primer año y esperamos que cumpla muchos más.
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Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2025
La poesía del desposeído acaso deba entenderse como una poesía más exigente por comprometida; ha de ser poesía del corazón pero también de la inteligencia. En ella va integrada la condición del hombre en su totalidad de hombre: perteneciente a un paisaje pero también, inextinguiblemente, perteneciente a un pueblo que le otorga un estatus acaso especial de unidad, de identificación.
Ed. Seix Barral.
Así de entrada comentar que nos hallamos ante un libro un poco especial debido a que la historia la cuenta un gato. Frankie es el que habla todo el tiempo y deja claro desde el principio que él es el único narrador que va a haber en la obra. En el primer capítulo conocemos cómo conoce a Richard Gold. Frankie tiene una visión realista de la vida y dice lo que piensa. Además del comportamiento típico de un gato, también puede hablar con Richard, lo que lo convierte casi en un personaje humano.
Fernando Alonso Barahona:
“Señor, la jaula se ha vuelto pájaro. ¿Qué haré con el miedo?” — Alejandra Pizarnik
Con esa cita como umbral, se abre PEDAZOS DE TIEMPO, una novela que no solo se lee, sino que se vive. Una obra que no busca agradar ni complacer, sino despertar, desafiar y romper los espejos en los que nos miramos cada día. La literatura, cuando es auténtica, no se esconde: se expone. Y eso hace este libro desde su primer capítulo: desnuda la noche, la mente, el alma.
Editorial Caleta Olivia
La pequeña patria, el lugar que uno habita donde se está al amparo, donde nada puede pasarte ya que lo inevitable no lo es aquí donde solo vale vagar en silencios, atravesar terrenos, hacer del viento un desalambrar. Así se territorializa en estas páginas que nacieron para ser espacio y literatura, palabra e imagen que dan el lugar.
Escritor en gallego y castellano, poeta, aforista, ensayista y crítico literario, Ricardo Martínez-Conde, autor de una diversa y abundante bibliografía, nos ofrece en La poesía como representación (Poética/Poiesis), libro publicado en 2020, su personal concepción del “Ars poética”. Y lo hace tratando el tema a modo de juicio particular y potestativo, más que pretendiendo establecer una preceptiva general. No se trata, por tanto, de dictar las normas estilísticas de una poética común, sino de manifestar y poner en claro cuál es el gusto estético y cuáles son los principios esenciales que determinan y definen la composición de su propia poesía. Excelente oportunidad, pues, para conocer y apreciar los mecanismos íntimos que mueven no solo la obra lírica, sino también la obra literaria del autor. Porque parece difícil poder separar una de otra y, todavía más, siendo Martínez-Conde un autor coherente y bien definido en sus ideas y propósitos literarios, tal como se percibe y comprueba en La poesía como representación (Poética / Poiesis).
Fernando José Martínez Rojas, nacido el 24 de abril de 2000 en Morrito, Río San Juan, Nicaragua, es un joven docente y apasionado escritor. A los 24 años, ha destacado en la poesía y la declamación, logrando importantes premios en estos campos. En 2024, compiló las obras El portal de los sueños, Un detalle que nunca dije y Atrapados en la penumbra, proyectos literarios creados en colaboración con sus estudiantes como parte de su labor educativa. Reconocido por su proactividad, Fernando es una persona comprometida con sus valores de honestidad, respeto y dedicación. Su capacidad para inspirar y motivar a los jóvenes es un testimonio de su amor por la enseñanza y su creencia en el poder de la escritura para transformar vidas. Autor del libro “Una cita de amor en El Jarro Café”, este libro compuesto por dos fases que se sumergen a la palabra universal Amor y su contradicción con prólogo de Jader González.
Nuestro poema de cada día
La fuerza lírica de la introspección psicológica de los personajes
El lirismo galdosiano se intensifica cuando la narrativa se adentra en el terreno del subconsciente, los sueños y la locura. En Fortunata y Jacinta -y, por supuesto en sus novelas en general-, Benito Pérez Galdós recurre al estilo indirecto libre y, de esta manera, introduce los pensamientos y la voz interior de los personajes directamente en la narración, con lo que se borra la frontera entre el narrador y el personaje, permitiendo al lector sumergirse en su profunda psicología. Así ocurre, por ejemplo, en el fragmento en el que el novelista nos presenta a Manuel Moreno Isla, el perpetuo enamorado de Jacinta, a cuya muerte vamos a asistir; un fragmento en el que no faltan ciertos toques líricos (lenguaje metafórico, exclamaciones, interrogaciones retóricas, adecuación del ritmo narrativo al contenido, etc.).
Nuestro poema de cada día
El interés de Pérez Galdós por la condición humana. Las novelas de Pérez Galdós son una expresión viva e intensa de la vida humana en todo su ritmo complejo de sentimientos y pasiones. Menéndez Pelayo, hablando de Fortunata y Jacinta, escribe: “Tal es Fortunata y Jacinta, libro excesivamente largo, pero en el cual la vida es tan densa; tan profunda a veces la observación moral; tan ingeniosa y amena la psicología, o como quiera llamarse aquel entrar y salir por los subterráneos del alma; tan interesante la acción principal en medio de su sencillez; tan pintoresco y curioso el detalle, y tan amplio el escenario, donde caben holgadamente todas las transformaciones morales y materiales de Madrid desde 1868 a 1875, las vicisitudes del comercio al por menor y las peripecias de la revolución de Septiembre. Es un libro que da la ilusión de la vida: tan completamente estudiados están los personajes y el medio ambiente. Todo es vulgar en aquella fábula, menos el sentimiento; y, sin embargo, hay algo de épico en el conjunto, por gracia, en parte, de la manera franca y valiente del narrador, pero todavía más de su peregrina aptitud para sorprender el íntimo sentido e interpretar las ocultas relaciones de las cosas, levantándolas de este modo a una región más poética y luminosa. Por la realización natural, viviente, sincera; por el calor de humanidad que hay en ella; por la riqueza del material artístico allí acumulado, Fortunata y Jacinta es uno de los grandes esfuerzos del ingenio español en nuestros días, y los defectos que se la pueden notar, y que se reducen a uno solo, el de no presentar la realidad bastante depurada de escorias, no son tales que puedan contrapesar el brío de la ejecución, con que prácticamente se demuestra que el ideal puede surgir del más humilde objeto de la naturaleza y de la vida, pues, como dice un gran maestro de estas cosas, no hay ninguno que no presente una faz estética, aunque sea eventual y fugitiva.” [1].
Nuestro poema de cada día
Miguel de Unamuno describe Castilla como una llanura austera, seca y de contrastes extremos, y sostiene que su paisaje monótono y áspero influye en el espíritu castellano, apartándolo de lo material y orientándolo hacia lo ideal.
Séanos disculpado volver sobre un concepto lezamiano que ya hemos enunciado en estas mismas páginas; ni influencia, ni plagio, ni intertextualidad (pese a que las tres especies no faltan, sino que abundan): impregnación. El propio Lezama Lima lo manifiesta con meridiana claridad: “La impregnación, la conjugación (…) son formas de la creación más sutiles que los desarrollos causales. Además, continuar a ‘A’ no significa seguir a ‘A’, pues la historia de la sensibilidad y de la cultura es una mágica continuación y no un seguimiento” (“Asedio a Lezama Lima” en Diarios, Ediciones Unión, La Habana, 2010, p. 167).
La huida como espacio en el que perderse para experimentar en uno mismo lo insondable que resulta el destino y la necesidad de búsqueda y encuentro que posee éste. «No soy nada. / Nunca seré nada. / No puedo querer ser nada. / Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo.» nos decía el poeta portugués Fernando Pessoa en el arranque de su afamado poema Tabaquería. Y, de esa nada, Víctor Colden parte en busca de una nada capaz de volver a llenarlo todo.
El autor sayagués afincado en Valladolid Atilano Sevillano presenta el jueves 15 de octubre su nuevo libro de aforismos “VISLUMBRES” (Ediciones Vitruvio, 2026), en la Librería Semuret (c/ Ramos Carrión, 21). La presentación arrancará a las 19h. y acompañará al autor Luis Ramos de la Torre, doctor en Filosofía, poeta, escritor y músico.
Nuestro poema de cada día
El inconfundible estilo de Azorín. I
Es Azorín, uno de nuestros mayores estilistas. Su teoría del estilo queda plasmada en un capítulo del libro Un pueblecito: Riofrío de Ávila (1916) [1]. Cuenta Azorín -aunque pudiera tratarse de un mero recurso literario, similar al cervantino del autor morisco de El Quijote, el manuscrito encontrado en Toledo- que cayó en sus manos -en la Cuesta de Moyano- el libro Sentimientos patrióticos, publicado en 1791 por Jacinto Bejarano -cura párroco de la iglesia de san Martín en el pueblo abulense de Arévalo-. Y se identifica plenamente con él cuando afirma Bejarano que “El estilo es claro si lleva al instante al oyente a las cosas, sin detenerse en las palabras”; porque “De todos los defectos del estilo, el más ridículo es el que se llama hinchazón”. Y estas máximas se convertirán en la norma suprema del estilo azoriniano.
Nuestro poema de cada día
La renovación estética de la prosa noventayochista tiene en José Martínez Ruiz- Azorín- uno de sus más egregios representantes. De entre todos los miembros de la Generación del 98, es el escritor de mayor concisión; y para ello emplea una sintaxis simplicísima, a base de la oración breve, con una ordenación lógica de sus elementos. Pero también es el de la mayor propiedad léxica, con un vocabulario -buscado y aun rebuscado tanto en los clásicos como en las "fuentes vivas" de artesanos y labriegos- que sorprende por su inigualable riqueza. Ese gusto por el detalle, por las pequeñas cosas cotidianas en las que no solemos reparar, le permitió a Ortega y Gasset referirse a “los primores de lo vulgar”, en afortunada expresión con que titula su ensayo sobre Azorín -de 1917-, y que resume con claridad un estilo tan personal como inigualable.
"La balada del último cliente", del Premio Nobel de Literatura 2019 Peter Handke, es una historia envolvente sobre el regreso, el extrañamiento y los secretos familiares.
Nuestro poema de cada día
En este texto de Valle-Inclán, perteneciente a la Sonata de primavera, aparecen cuantos elementos configuran el estilo de la prosa modernista de Valle-Inclán.
Nuestro poema de cada día
En "El remiendo", Gabriel Miró describe un molino que, a pesar de tener una vela remendada, irradia belleza y alegría. Las hormigas comentan sobre su apariencia, mientras el molino espera en silencio. La prosa impresionista destaca la luz y los colores del paisaje rural, creando una atmósfera poética y evocadora.
Nuestro poema de cada día
Paulina disfruta de la naturaleza, sintiendo una conexión profunda con el paisaje. Sin embargo, su paz se interrumpe al encontrarse con Cara-rajada, un hombre de aspecto horrible que le suplica que no se case con don Álvaro. Su encuentro evoca contrastes entre belleza y horror, amor y repulsión.
Vivir una soledad no deseada en una ciudad muda, es como tener un aguacero inmediato y no tener el paraguas chino que aunque se vuelque hacia arriba con el viento inesperado, al menos protege hasta el primer soportal. En cuaquier papelera caerá retorcido como los sueños enjaulados del trotamundos que llevamos dentro. Una vez un cantero abulense, de esos de voz también canteada por los años, me dijo que las piedras hablan y que la lluvia las termina de acomodar, de biselar. Tambien estan solas a merced del tiempo devorador de su brillo, en la soledad de sus gárgolas, que te protegen, pero también te aísla entre el silencio de los arcos, testigos inmortales y callados de tu paso.
Estela Barrenechea nació el 17 de febrero de 1938 en Buenos Aires, ciudad en la que reside, República Argentina. Es Contadora Pública Nacional, por la Universidad de Buenos Aires, egresada en 1961. En 1984 completó el curso de Metodología de la Investigación, por la Universidad de Belgrano. Ejerció la docencia en Filosofía a partir de sus ensayos y de su condición de miembro de grupos de investigación, tanto en instituciones públicas como privadas. Participó en los volúmenes “La filosofía en los laberintos” (1994), “El pensamiento en los umbrales del siglo XXI” (1994) y “La filosofía, los filósofos, las instituciones filosóficas. Una perspectiva generacional en la Argentina de fin de siglo” (1995). Además de organizadora de jornadas de filosofía, fue expositora en el lapso 1991-2000. Obtuvo primeros premios y otros reconocimientos de orden literario en su país y en el exterior. Fue incluida, entre 2001 y 2018, en diversas antologías: “Homenaje a Oliverio Girondo”, “No toda belleza redunda en felicidad”, “XXVIII World Congress of Poets” (Acapulco, México, 2008), “Ceremonias de la luz”, “Poetas sobre poetas IV”, etc. En 2007 se editó la plaqueta “Clinamen y otros poemas”. Poemarios publicados: “La distancia y el foco” (2003), “En los confines” (2005), “Del silencio” (2009), “El filo de la grieta” (2012), “El revés de la luz” (2014) y “De claros y de sombras” (2016).
Nuestro poema de cada día
El poema "El sereno" de Gloria Fuertes retrata a un vigilante nocturno que, con un carácter misterioso, conoce el mundo suburbano y sus secretos. A través de su figura, la poeta aborda temas de soledad y justicia social, culminando en la denuncia de su encarcelamiento por proteger a los mendigos.
Nuestro poema de cada día
Con el paso del tiempo, oficios que estaban muy arraigados en la sociedad de una determinada época han terminado por desaparecer en la nuestra, y en la actualidad solo pueden evocarse desde el recuerdo nostálgico. Y ahí entra la Literatura. Ahora, con los adelantos tecnológicos y la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) el “tempus fugit” se nos antoja imparable para la supervivencia de muchos trabajos que pensábamos imprescindibles.
Decía Borges, uno de los grandes ensayistas del tango, que estudiar el tango era profundizar en una de las vicisitudes del alma; y la historia de los argentinos es la historia del tango, su propia historia, su idiosincrasia. Será a finales del XIX; en las casas de mala vida y “los casinos de baja estofa” donde comienza el tango a despuntar. Este género inicial era alegre, descarado y valiente; un baile de cortes y quebradas asociado al honor, al guapo y al duelo a cuchillo entre compadritos. Este tango de cimitarra y resarcimiento era el que admiraba Borges.
Nuestro poema de cada día
El paisaje de Moguer. III. “El pino de la Corona”. Empecemos por señalar una obviedad: Platero no es un burro real, sino literaruo. Por supuesto que reales eran los paseos que daba Juan Ramón subido en alguno de los varios burros simbolizados en la figura idílica de Platero. Conviene recordar que Juan Ramón Jiménez, tras una estancia en Madrid, regresa a Moguer en busca de tranquilidad y contacto con la naturalza, aquejado por una profunda depresión por la muerte de su padre; y aquí escribe Platero y yo, entre 1907 y 1912 (la primera edición reducida vio la luz en 1914 y la ediciìón íntegra se publicó en 1917). Por prescripción médica, a Juan Ramón se le había recomendado dar paseos al aire libre por el campo, y así lo hacía, en especial por los pinares de la finca de Fuentepiña; y sus convecinos estaban acostumbrados a verlo pasear ensimismado y vstido de riguroso luto, y hablando solo o con alguno de los burros que lo conducían.
Ha sido una grata experiencia, Yoel (usaremos este nombre, ¿vale?, que suena casi como el tuyo y sirve para protegerte), ha sido muy agradable pasar una parte de nuestro tiempo en tu compañía este verano. Es bueno que muestres alguna gratitud, pero en realidad no nos debes nada, o muy poco. Integrarte en nuestra familia, en la medida de lo posible, forma parte de nuestras obligaciones, si queremos ser mínimamente coherentes. Además, tienes derecho a disfrutar de la atención, del cariño y de las oportunidades que merece cualquier chico de tu edad, especialmente si se orienta -y creo que ese es tu caso, precisamente- hacia la luz y hacia la vida, para expresarlo con las palabras acendradas y precisas de don Antonio Machado. Y no supone sacrificio alguno compartir nuestras horas de ocio con un muchacho tan cariñoso, tan solícito como estás demostrando serlo tú. No es ningún esfuerzo, Yoel, te lo aseguro; y lo que no duele –la vida te confirmará esto que yo te anticipo-, lo que no resulta gravoso o hiriente para nuestro ego, aunque pueda entrañar algún valor no tiene demasiado mérito.
Reseña del libro También la sombra crece (Elenvés Editoras, 2026). XXXVIII Premio de Poesía Joaquín Lobato Ciudad de Vélez-Málaga
Hay una luz muy concreta que solo captan las retinas acostumbradas al modelado de las formas, al estudio del volumen y al comportamiento exacto del matiz sobre la superficie, o esa claridad aséptica y extraña que entra por la ventana de una habitación de hospital en una cuarta planta. Sergio M. Moreno Domínguez posee esa doble mirada. Creador de formas, docente de la sensibilidad, artista plástico cuyo pulso de pintor y escultor vibra sotto voce tras cada uno de sus trazos, y cada vez más pujante y reconocible voz de la poesía andaluza, nos entrega en También la sombra crece algo más que una bitácora sobre la enfermedad o la convalecencia: valiéndose de un lúcido juego de opuestos, nos regala un verdadero tratado sobre la luz y la memoria.
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