Ed. Castalia. 2023
06/03/2026@21:21:00
Este libro de Edhasa, muy poco conocido por los enemigos recalcitrantes e incultos contra la Hispanidad, es de obligada y esclarecedora lectura, ya que así se tendrá un conocimiento exhaustivo sobre el gran Hernán Cortés, y lo que pensaba e hizo en la Nueva España. Por lo tanto, acierto pleno y necesario de la conspicua editorial Edhasa. Lo demás es humo volátil, y sus juicios maliciosos se evaporarán más pronto que tarde. La edición de Ángel Delgado es impecable.
Nuestro poema de cada día
De la extraordinaria capacidad de Francisco de Quevedo para la expresión del sentimiento amoroso es indubitable testimonio el soneto titulado “Amor constante más allá de la muerte” (“Cerrar podrá mis ojos la ostrera / sombra que me llevare el blanco día...”), considerado por Dámaso Alonso como “probablemente el mejor de la literatura española” [1]. Sin duda, Quevedo alcanza en él, tal y como acertadamente señala Esteban Gutiérrez, la formulación definitiva de un motivo muy presente en su poesía amorosa: el de la trascendencia del amor, de su amor, que vence a la muerte, pero con la diferencia sustancial de que aquí el amor trascendido no solo ocupará su alma, sino también su cuerpo. Este es el impresionante soneto:
"Lorca esencial" ha corrido a cargo del filólogo y profesor Fernando Carratalá, esta edición recoge muchos de sus maravillosos poemas, alguno de ellos comentados, y está pensada para entrar en el mundo lorquiano, disfrutar de él... y no querer salir nunca jamás.
Este año se mantiene la ceremonia de entrega del Premio Fuente de Castalia otorgado a Rafael Álvarez ‘El Brujo’. Se celebrará por streaming el próximo 26 de junio, a las 20.30h
El vigésimo aniversario del Festival de Teatro Clásicos en Alcalá, organizado por el Ayuntamiento de Alcalá de Henares y la Comunidad de Madrid, se celebrará en el verano de 2021. Y es que, debido a la alerta sanitaria que atraviesa actualmente nuestro país con motivo del COVID-19, la organización ha considerado oportuno aplazar este evento con el fin de evitar aglomeraciones en calles, plazas y espacios cerrados.
Nuestro poema de cada día
El soneto "A la rosa" de José de Espronceda compara la efímera belleza de una rosa con las ilusiones amorosas del poeta. A través de sus cuartetos y tercetos, refleja la fragilidad de la felicidad y la inevitable desilusión, simbolizando el paso del esplendor a la amargura en el amor.
Nuestro poema de cada día
Una de las características que, de modo particular, definen la poesía de Blas de Otero es la intertextualidad, es decir, la inserción en sus propios textos de palabras procedentes de otros textos. Cuando Otero utiliza una cita ajena, a veces menciona la fuente de procedencia, que puede aparecer como epígrafe, con el nombre de su autor o solo con sus iniciales. Sin embargo, lo más frecuente es que entrelace la cita con sus propias palabras -omitiendo el origen de aquella- y que recurra a muy diversas modalidades de incorporación, a fin de que el texto propio converja con el de los autores de referencia.
Nuestro poema de cada día
Es Manuel Machado una de las figuras cumbres del Modernismo, del que adoptará la riqueza cromática y musical y los efectos plásticos -sin la estridencia y sonoridad que alcanzan en Rubén Darío-, aunque en su poesía no falta el sentimentalismo nostálgico y decadente; una poesía que incorpora las audacias y renovaciones técnicas de los poetas franceses contemporáneos, simbolistas y parnasianos. Todo lo cual puede comprobarse en el poema “Adelfos” -escrito en versos alejandrinos organizados en serventesios-, que data de 1901 y figura al frente de Alma, y en el que se recoge la imagen abúlica y decadente que el poeta tiene de sí mismo.
Nuestro poema de cada día
Está dedicada a Manuel Ángeles Ortiz (1895-1984), pintor, escenógrafo y ceramista, y uno de los mejores amigos de Federico García Lorca desde la época de juventud en la que frecuentaban la tertulia de El Rinconcillo, en el Café Alameda de Granada. Colaboró en las Misiones pedagógicas, especialmente en La Barraca.
Nuestro poema de cada día
El poema "Los besos" de Vicente Aleixandre celebra la unión pasional entre amantes a través del acto de besar, simbolizando vida y muerte. Utiliza versos heptasílabos y recursos estilísticos que reflejan la belleza del amor y su conexión con la naturaleza, culminando en una exaltación del mundo dorado de los besos.
Nuestro poema de cada día
- De Quevedo a Bécquer.
Ha habido poetas que han comparado la risa femenina con relámpagos que se abren en el cielo rojo de los labios; tal y como podemos comprobar en el último terceto del siguiente soneto de Quevedo:
Nuestro poema de cada día
El soneto de Luis de Ulloa reflexiona sobre el sufrimiento amoroso a través de Lisardo, quien sufre por el desdén de Filis. La voz poética advierte al lector sobre los peligros del amor, destacando la persistencia del dolor incluso después de la muerte. El estilo barroco se caracteriza por su complejidad sintáctica y musicalidad.
Nuestro poema de cada día
Sinestesias, desplazamientos calificativos e hipálages [1] -tan propios del estilo simbolista de Juan Ramón Jiménez- encontramos en las primeras obras de Vicente Aleixandre. [2] Citaremos un par de ejemplos de poemas tomados de La destrucción o el amor (Madrid, Signo, 1935).
Nuestro poema de cada día
“Vemos la paja en el ojo ajeno y no vemos la viga en el nuestro” es paremia que ya figura en El Quijote (II, 43) con esta formulación: “El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo”; aunque su fuente es bíblica (San Mateo 7, 1-5; San Lucas 6, 41). Y este es su significado: Con mucha facilidad nos damos cuenta de los defectos ajenos, cuando los nuestros pueden ser mayores.
Nuestro poema de cada día
La obra de Concepción Arenal es fundamentalmente ensayística; y la mayoría de sus ensayos recogen sus preocupaciones sociales y humanitarias, planteadas desde sus convicciones católicas que convierten la filantropía y la caridad en la razón de ser de su existencia. Considerada como una pionera del feminismo español, defendió la igualdad entre hombres y mujeres y el derecho a la educación, luchando contra los estereotipos y prejuicios de su tiempo.
Nuestro poema de cada día
La «preocupación religiosa» ha sido una constante en la obra poética de Dámaso Alonso -el tema de Dios más como problema que como solución, su búsqueda incesante, su interpelación continua...-. Basta con leer muchos de los poeas escritos entre 1944 y 1985: Oscura noticia (1944), Hijos de la ira (1944), Hombre y Dios (1955), Dudas y amor sobre el Ser Supremo (última obra poética, publicada a finales de 1985). Y solo solo de manera ocasional se ocupa Dámaso Alonso de la Navidad.
Nuestro poema de cada día
Nuestro poema de cada día
Hijos de la ira (publicado en 1944 y completado en 1946) se inscribe en la línea de la poesía que el propio Dámaso Alonso llamó “desarraigada”, en el ámbito de la poesía española de posguerra. El poemario refleja la angustia existencial de su autor, decepcionado ante un mundo injusto y caótico, y ante la desilusión que le produce la realidad humana. En palabras textuales de Alonso, es “un libro de protesta escrito cuando en España nadie protestaba. Es un libro de protesta y de indagación. Protesta ¿contra qué? Contra todo? Habíamos pasado por dos hechos de colectiva vesania, que habían quemado muchos años de nuestra vida, uno español y otro universal, y por las consecuencias de ambos. Yo escribí Hijos de la ira lleno de asco ante la estéril injusticia del mundo y la total desilusión de ser hombre”; y ante un Dios que está ausente y guarda silencio. Y lo escribe recurriendo a un duro lenguaje metafórico, eligiendo palabras desagradables por su significado -que va muchas más allá de lo meramente conceptual-, de gran dureza fónica; y convirtiendo el versículo -casi siempre majestuoso- en el vehículo poético para una expresión adolorida y amarga.
Nuestro poema de cada día
El 23 de enero de 2026, en esta revista digital, en el artículo titulado “Manuel Machado retrata su imagen abúlica”, comentamos dos autorretratos del poeta sevillano, pertenecientes a distintas épocas: “Adelfos”, incluido en Alma, y “Yo, poeta decadente”, que se encuentra en El mal poema. Ambos textos, acompañados de sus correspondientes comentarios, se encuentran en el siguiente enlace:
https://www.todoliteratura.es/noticia/62161/el-rincon-de-la-poesia/manuel-machado-retrata-su-imagen-abulica.html
Muere en Madrid, en 1920, a los 76 años, Benito Pérez Galdós, uno de los principales representantes del realismo del siglo XIX. El escritor estuvo a punto de ganar el Premio Nobel de Literatura.
Nuestro poema de cada día
Íñigo López de Mendoza (Carrión de los Condes, 1398-Guadalajara, 1458), a la par que militar y hombre político, fue un notable poeta y un apasionado humanista que realizó una prolífica obra literaria. Asistió a la batalla de Olmedo (1445), al lado de Juan II, lo que le valió los títulos de Marqués de Santillana y Conde del Real de Manzanares.
Nuestro poema de cada día
Jorge Manrique es el único poeta digno de mención -junto a su tío, Gómez Manrique, dedicado al teatro- del reinado de Enrique IV; un reinado que representa el punto más bajo en que se hunde la monarquía castellana durante los lustros que cierran la Edad Media. Al margen de sus Coplas, solo la prosa satírica alcanza amplio cultivo, precisamente porque la corrupción moral y la decadencia política son el mejor caldo de cultivo para el éxito del género satírico. Y lo que evidente es el hecho de que si no hubiera compuesto las Coplas, Jorge Manrique sería uno de entre los muchos poetas cuyo nombre y muestra de su poesía quedan recogidos -y olvidados- en los viejos cancioneros.
Nuestro poema de cada día
El mundo clásico aporta al Renacimiento un canon de belleza basado en la armonía y en la proporción, que afecta a todas las producciones artísticas. Repárese, por ejemplo, en el cuadro El nacimiento de Venus, de Sandro Botticelli; o en la escultura de Miguel Ángel Buonarroti, David: o en el dibujo El hombre de Vitruvio, de Leonardo da Vinci; o en el ideal de belleza femenino que trasladan a la literatura poetas como Garcilaso de la Vega y Fernando de Herrera.
Nuestro poema de cada día
Rubén Darío, poeta nicaragüense conocido como el Príncipe del Modernismo o el Rey del Serventesio, en su poema "Yo soy aquel que ayer no más decía", reflexiona sobre su vida y obra, fusionando experiencias de juventud con el arte. Expresa su búsqueda de autenticidad y la influencia del dolor, la melancolía y la naturaleza. El arte se convierte en su salvación y fuente de verdad.
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Nuestro poema de cada día
“Fray Luis de León -escribe el padre agustino Ángel Custodio Vega- es sin duda un gran escriturario, un gran teólogo, un gran filósofo, un gran tratadista moral y un escritor castellano de primer orden. Pero es ante todo y sobre todo Poeta “por inclinación de su estrella”, por don generoso y especial del cielo. Él, con su contemporáneo y simpatizante san Juan de la Cruz, mantiene la jefatura de la poesía lírica -poesía por excelencia- desde el siglo XVI; y no parece que surja por ahora un nuevo rey de la lira castellana, que pueda arrebatarles el cetro de la misma con derecho. Son muchas las condiciones humanas y divinas que se requieren para ello, difíciles de darse, si no es en un momento de exaltación fáustica de todos los valores raciales y religiosos, como fue la de aquel siglo dichoso llamado con justicia de Oro”. (Cf. Fray Luis de León: Poesías. Barcelona, editorial Planeta, 1975. Colección Hispánicos Planeta. Introducción, I, IX).
Rafael Álvarez ‘El Brujo’ recogió ayer, viernes 26 de junio, el Premio Fuente de Castalia, un galardón que concede anualmente el festival Clásicos en Alcalá , que organizan la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Alcalá de Henares para celebrar el legado de los clásicos en las artes escénicas, y cuya edición de este año, que conmemoraría su XX aniversario, se ha aplazado a 2021 debido a la crisis de la COVID-19.
Nuestro poema de cada día
El poema está dedicado a Manuel Moreno Villa (Málaga 1887-México, 1955), poeta, pintor, historiador especializado en arte, archivero…, al que Federico García Lorca conoció en la Residencia de Estudiantes.
Nuestro poema de cada día
Fernando de Herrera nació en Sevilla en 1534. Su padre fue hidalgo de pocos bienes, y el futuro poeta se educó a las órdenes del maestro Pedro Fernández de Castilleja sin obtener título académico alguno. Fue amigo del humanista Juan de Mal Lara, con quien compartió la ambición de saber enciclopédico, característica del hombre del Renacimiento. Herrera cursó estudios eclesiásticos y recibió órdenes menores.
Nuestro poema de cada día
DE LA PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESÚ CHRISTO,
DEL ARCIPRESTE DE HITA
[Coplas 1049-1058 y 1059-1066 del “Libro de Buen Amor”]
Junto al desenfado más liviano, Juan Ruiz muestra en el Libro de Buen Amor una auténtica fe religiosa, que se plasma en varias fervorosas composiciones dedicadas a la Virgen: cuatro gozos a la Virgen (20-32, 33-43, 1635-1641, 1642-1649), una glosa del Ave María (1661-1667) y cuatro cantigas de Loores a la Virgen (1668-1672, 1673-1677, 1678-1683, 1684-1689); composiciones a las que hay que añadir otras dos dedicadas a la Pasión de Cristo (1049-1058; 1059-1066), y que enriquecen el elemento juglaresco, esencialmente lírico, de la obra. Juan Ruiz, en honor a la Virgen -de la que se declara ferviente devoto (1046-1047)- se decide a cantar en verso -en hexasílabos y heptasílabos, respectivamente-, la Pasión de Cristo: “Por que en grand gloria / estás e con plazer, / yo en tu memoria / algo quiero fazer: / la triste estoria / que a Jesú yazer / fizo en presiones / en penas e en dolor.” (1048). A continuación reproducimos ambas composiciones, siguiendo la edición de G. B. Gybbon-Monypenny (Madrid, editorial Castalia, 2003. Colección Clásicos Castalia, núm. 161; págs. 330-335). Hemos subrayado las palabras que pueden requerir la explicación de su significado, y que aclaramos entre corchetes.
Nuestro poema de cada día
El quiasmo. Consiste en presentar en órdenes inversos los elementos de dos estructuras sintácticas. Poetas barrocos, como es el caso de Góngora, se han valido con relativa asiduidad del quiasmo. En los siguientes poemas se ofrecen ejemplos que ponen de manifiesto la habilidad con que Góngora maneja este recurso sintáctico.
Nuestro poema de cada día
El "Cántico espiritual" de San Juan de la Cruz expresa la búsqueda del alma por unirse con Dios, utilizando una alegoría amorosa. La obra destaca por su lirismo y recursos estilísticos, como la aliteración, que intensifican la emoción y reflejan el proceso místico de transformación y fusión espiritual.
Nuestro poema de cada día
El poema "Unidad en ella" de Vicente Aleixandre explora la fusión entre amor y muerte, donde el amante anhela integrarse con la amada y la naturaleza. A través de imágenes surrealistas, se expresa un deseo profundo de unidad cósmica, reflejando la intensa conexión entre el ser y el universo.
Nuestro poema de cada día
El poema "Pierrot y Arlequín" de Manuel Machado presenta un diálogo entre dos personajes de la commedia dell’arte, quienes conversan sobre el amor y sus intereses. Utiliza un esquema métrico polimétrico que resalta la musicalidad del lenguaje, reflejando influencias de Paul Verlaine en su estructura y estilo.
Nuestro poema de cada día
Nuestro poema de cada día
Los siguientes poemas de Rafael Alberti -que figuran como prólogo a la segunda edición de Marinero en tierra- reflejan la irreprimible añoranza por el mar que el vivir tierra adentro ha creado en el espíritu del poeta.
Nuestro poema de cada día
El poema "Debo ser algo tonto" de Gabriel Celaya refleja la felicidad del hablante al experimentar con el lenguaje, evocando imágenes y sonidos. La simplicidad y el juego fonético revelan su conexión entre la alegría y la "tontería", mostrando cómo el lenguaje puede generar placer y autoconocimiento.
Nuestro poema de cada día
El poema que presentamos a continuación forma parte del tercero de los libros que componen La realidad y el deseo: “Un río, un amor”; obra de 1929, adscrita al surrealismo, aunque distante de los excesos del surrealismo francés. El tema de la composición es la lamentación del poeta por su penoso estado espiritual. Y, para articular este tema, el poeta compara su depresiva interioridad -plano real- con el viento -plano evocado-. Dicha comparación se extiende por catorce de los quince versos de que consta el poema para, en el quince, recordar, frente a la situación presente de desolación, una situación pasada de alegría, felicidad y dicha, de plenitud vital perdida.
Nuestro poema de cada día
En las coplas 1485-1489 del "Libro de Buen Amor", Trotaconventos describe al Arcipreste, resaltando su robustez y características físicas. Aunque el retrato puede ser autobiográfico, se ajusta al canon medieval del "doñeador". Se destaca su vitalidad, habilidades musicales y temperamento festivo, a pesar de sus problemas con la iglesia.
Nuestro poema de cada día
Luis de Góngora y Argote se mantiene tan presente a través de los siglos que siempre suscita las mismas discusiones acaloradas que provocó en vida. Algo muy hondo tiene que latir en el hombre y, sobre todo, en la obra, para que su vigencia sea permanente.
Nuestro poema de cada día
Nuestro poema de cada día
En el Libro de Buen Amor encontramos también la descripción de la “mujer deseable para el amor”, que Don Amor le presenta al Arcipreste (coplas 431-449); amplio fragmento del que solo seleccionamos las coplas iniciales (431-435).
Nuestro poema de cada día
El poema "Patria de cada día" de Leopoldo de Luis refleja cómo cada trabajador, con sus herramientas y materiales, contribuye a la construcción colectiva de la patria. A través de diversas profesiones, se destaca el esfuerzo diario y la esperanza que generan en la sociedad, enfatizando un compromiso social y humano.
Nuestro poema de cada día
La publicación de "Hijos de la ira" sitúa a Dámaso Alonso en el ámbito de una poesía de intención anticlasicista y antiformalista -en respuesta al neogarcilasismo de José García Nieto y de otros poetas de la llamada “Juventud Creadora”-, más humana y auténtica. Los poemas titulados “Insomnio”, “De profundis”, “La injusticia”, y “La obsesión” -sirvan como ejemplo- son una buena muestra de esta poesía que anuncia lo que más tarde se llamará “poesía social”. Para un amante de la poesía, estos poemas, reproducidos a continuación, resultan de lectura obligada: late en ellos una fuerte temperatura afectiva, compatible con un empleo riguroso del lenguaje que aprovecha los recursos fónicos de los vocablos -y el versículo- para suscitar las más diversas emociones.
Nuestro poema de cada día
"Prendimiento de Antoñito el Camborio", de Federico García Lorca, narra la detención de Antonio Torres Heredia, un gitano que, mientras se dirigía a Sevilla para ver toros, es apresado por la guardia civil por robar limones. El poema refleja su orgullo y la decadencia de su estirpe frente a la cobardía y marginación contemporáneas.
Nuestro poema de cada día
La originalidad de la plasmación literaria de tópicos sobre la muerte y la vida
En riqueza temática, Quevedo está muy por encima de Góngora. Su mente poderosa, excepcional en su siglo, se sintió atraída por cuestiones políticas, teológicas, filosóficas y morales, expresadas con un idioma cargado de gravedad, y con un estilo sentencioso, conciso, agudo, de austera sobriedad y penetrante profundidad de pensamiento.
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