oh señor
no quedan palabras
no quedan lágrimas
queda la vergüenza
queda la impotencia
queda la indignación
queda ver justificar el crimen
justificar la bestialidad
alardear del miedo
que recorre las calles
los hogares
las escuelas
el miedo de un niño
de una niña
de un anciano
de un adolescente
todos preguntándose
por qué
el frío no logra congelar la escena
una vez más
una vez más
gritos
el círculo de la muerte
el círculo de agentes ocultando
el crimen
las patadas
la bestialidad
vergüenza
por aquellos que aún guardan silencio
y por el silencio culpable de los responsables
ensuciaron el país
aislaron la bondad
si es que alguna vez la hubo
vergüenza
por lo que alguna vez se tuvo miedo
vergüenza
por lo que permitieron aflorar
la escoria de la humanidad
por lo que se alinean
con la escoria de la humanidad
cuesta estar orgulloso
cuesta sonreír
la sangre salpica
la sangre de la inocente
salpica
la sangre cubre con su manto
la conciencia del país
nunca más
se repite
pensando que algún día
que algún día
reinará la paz
la del ser humano
y no la paz de los muertos
que algún día tendremos la respuesta
a la pregunta de la niña
del niño
del anciano
del adolescente
del último ser humano
hoy soy minesotano
mañana...
mañana...
ruega por mí
ruega por nosotros
Gustavo Gac-Artigas. Poeta laureado, novelista, dramaturgo y hombre de teatro chileno. Miembro de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), del PEN Chile y del PEN América. Es miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) y académico de la Academia Tomitana y de la Academia Universalis Poetarum.