www.todoliteratura.es

artículo de opinión

In the last days I read the American press, and I remembered an old, classic problem between the Humanities and the Natural Sciences, which I can formulate in the next fast question: are the Humanities useless for Natural Sciences? Leon Wieseltier says[1] (1) that the Humanities, in the technocratic world, without solid reasons have been accused of having a “nonutilitarian character”. With criticism he remarks, besides, “the essential inability of the natural sciences to offer a satisfactory explanation” of human concerns, such as Soul, God, World, Freedom, abortion, euthanasia, etc. He argues that “the character of our society cannot be determined by engineers”. He says that “no distinction between human and machine”, as a director of engineering at Google wants, is nonsense.

He colapsado. Me ha dado la paranoia y no salgo del gimnasio. Iba dos días a la semana y ya voy cuatro. No doy abasto y aún no he cambiado la ropa de verano en los armarios. Lo voy a mandar todo a tomar por saco. Se acabó la lujuria de lo fashion.

De la revolución cultural china, solo ha quedado el “cuello mao”, que por cierto ni me gusta ni me favorece. De revoluciones y epopeyas el hombre no aprende nada. Pero no hablemos de política, sino de cultura. Si la política está corrompida es porque la cultura está prostituida. Qué ganas tenía de escribir esto, tío.

El libro es aquel compañero de muchos que lo encuentran como un pasatiempo, una forma de viajar, entretenerse, inspirarse, etc. El 68,5% de la población española lee con frecuencia según la FGEE. Quizás muchos lean, pero pocos conocen las distintas partes de un libro y sus componentes.

Kant, en famoso soapuntamiento (1), quéjase de que los alemanes, al proferir la germánica palabra “Ästhetik” (lo captable sensorialmente), “estética” en español, signan con sinonimia también el término “Geschmacks” (lo agradable), “gusto” en español, que es ambiguo quehacer que estorba el escrutar científicamente la humana sensibilidad y el arte, vía hacia lo bello.

No es ninguna novedad que el capitalismo es capaz de reciclar sus productos culturales para volverlos mercancías. Sin embargo, siempre es prudente volver sobre el análisis de esos mecanismos, con el doble fin de entenderlos en su estado procedimental y de buscar su desestabilización.

Si existiese un manual avalado que incluyera las mejores herramientas para mantener la armonía y alejar los problemas y el dolor de tu vida, ¿qué harías para conseguirlo?

Sonríe porque este manual existe y lo tienes ahora entre tus manos: Si trabajas en ti, seguro que con él tendrás una vida más sana y feliz.

Dice el ministro Illa que la paciencia tiene un límite. Un aforismo muy a la pata la llana para una rueda de prensa oficial. Eso lo puedo decir yo que soy una columnista insolente y procaz. Tampoco sabemos de qué límite estamos hablando. Poner límites suena muy facha, tío.

RTVE se homologa a los estándares europeos. Que el “prime time” empiece a las diez, y a las once y media todos a la cama. A dormir, claro ¿Quién tiene ganas de orgías sexuales?

Los predicados usuales en matemáticas, es decir, en geometría y en aritmética, dice Kant que son útiles al estudiar objetos físicos, que se “conocen”, mas no al hablar de ideas, que sólo se “piensan” y que carecen de objeto sensorial correspondiente. Aplicar dichos predicados en ideas, sugerimos, es causa de supersticiones, que provocan o contradicción moral, es decir, hipocresía, o indiferentismo cultual.

Que oficiosamente los medios juancarlistas repitan, a agua pasada, que “todos lo sabíamos” –en referencia al reciente goteo de informaciones escandalosas sobre las operaciones financieras que han marcado, y sobrecargado, los casi cuarenta años que el padre de nuestro monarca ocupó el trono– me parece ahora, a la luz de la últimísima tomadura de pelo al sufriente pueblo español, es decir, la huida del Emérito por la puerta de atrás, tan escandaloso e irresponsable como el mismo modo de vida “a cuerpo de rey” que llevaba el susodicho.

Para alguien que, como yo, ha ejercido de librero durante una larga etapa de mi vida, asistir al triste espectáculo del cierre de una librería es una situación dramática.

El profesor de Economía Internacional y del Desarrollo de la Universidad Complutense de Madrid Juan Antonio de Castro publicó el año pasado, con la ayuda de la periodista Aurora Ferrer el libro “Soros. Rompiendo España”. Esta semana he tenido la oportunidad de entrevistarlo en el programa “Descubriendo al escritor”, que dirige Joaquín Abad y en el que colaboro semanalmente. En esta ocasión, hemos contado con la inestimable ayuda de Raúl Heras y Honorio Feito, que se quisieron sumarse al mismo debido a la importancia del entrevistado y del libro en cuestión.

Gio Zararri es el pseudónimo del escritor vitoriano Sergio Gónzalez de Zárate Pérez de Arriluces, su libro "El fin de la ansiedad" es uno de los mejor valorados y más utilizados para comprender y tratar el trastorno de ansiedad. Ha sido el libro mejor valorado en el género de autoayuda según un reciente estudio de la empresa Netrivals. En redes sociales la comunidad de El fin de la ansiedad cuenta ya con más de 100000 miembros.