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artículo de opinión

PLAZA DE GUIPÚZCOA

No sé ni qué decir del tsunami madrileño. Intentaré no sacar los pies del tiesto, aunque lo tengo difícil con Carmen Calvo y sus berberechos fascistas. Resultan insoportables las consignas basura, hipérboles y topicazos que han utilizado estos señores que viven a nuestra costa como dios. Como dios y como el populista Miguel Ángel Revilla, que le han pillado de farra fumándose un puro en sentido real y figurado.

«De entre la gran diversidad de testigos del fenómeno ovni sin duda son los pilotos, civiles y militares, los más cualificados por su experiencia aeronáutica. A ellos se deben normalmente los informes más precisos y ricos en datos sobre avistamientos y maniobras de objetos volantes no identificados. Sin embargo, los dossieres por ellos proporcionados permanecen casi siempre celosamente custodiados por los Gobiernos bajo el sello de Top Secret». Abrimos este artículo con las palabras escritas en su momento por un joven estudioso de nombre Manuel Carballal - un hombre tranquilo que ha publicado una de las primeras biografías en torno a un personaje llamado Carlos Castaneda celebrándose en estos días 23 años de su muerte y que Carballal ha intentado describir en su «La Vida Secreta de Carlos Castaneda» cuyo libro «Las Enseñanzas de don Juan» ha dado pie a todo un fenómeno editorial.

El día 4 de julio de 1934, en una de las sesiones más roncas de la Segunda República, tras la intervención de José María Gil-Robles, uno de los diputados de la CEDA llamado Jaime Oriol se lanzó al cuello de uno de los diputados socialistas Juan Tirado Figueroa y le propinó un puñetazo. Varios diputados socialistas acudieron en su defensa, entre ellos Indalecio Prieto que sacó una pistola y apuntó al político de derechas. Indalecio Prieto alegó que un diputado de la CEDA había sacado otra unos minutos antes. Por desgracia las balas y las pistolas no son nada nuevo en el Congreso de los Diputados, la única forma de que no hablen las balas es que lo hagan los libros.

Representa para mí una gran satisfacción poder compartir con los lectores de Todo Literatura el prólogo de “El crimen y su proyección en la cultura”, obra colaborativa publicada por Tres Fronteras ediciones. El libro que os presentamos se origina en un curso celebrado en la Universidad Internacional del Mar de Murcia en el verano de 2019, el cual nunca hubiera tenido lugar sin los desvelos y el buen hacer de su director, el profesor Juan José Nicolás Guardiola, y de la organizadora de las jornadas, Inmaculada Olmos. Se trata de una obra colaborativa que reúne 9 ponencias sobre la compleja y fértil relación entre el arte y la cultura, por una parte, y el mundo del delito y el crimen por otra.

La Sección Iberoamericana del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid comienza a desarrollar sus actividades entre 1923 y 1936, con la participación de intelectuales de ambos lados del Atlántico como Rafael Altamira, Rufino Blanco Fombona, Alfonso Reyes, Ramón J. Sender o Victoriano García Martí, entre otros. El objetivo es aumentar las relaciones entre España y América Latina, junto a otros proyectos e instituciones del hispanoamericanismo existentes en la época.

Sin lugar a dudas, a cualquier lector de la literatura greco-romana le resultarán sorprendentes las abundantes referencias a la brujería y a la magia negra que existen en sus obras. Desde la varita con la que la maga Circe convierte a los compañeros de Ulises en cerdos en la Odisea de Homero, hasta las terribles brujas que aparecen en el Asno de oro de Apuleyo; por no mencionar los cuentos de fantasmas de Luciano de Samosata o las espeluznantes resurrecciones de muertos que se leen en las Etiópicas de Heliodoro o la Pharsalia de Lucano.

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El príncipe Harry ha venido sin su churri al funeral de su abuelo. Meghan no le ha dado opción. “Mira cari –le ha dicho- estoy súper liada y mega embarazada, vas tú solito que ya sabes por dónde me paso yo a la Casa de Windsor”. La que manda es ella. Eso se nota mucho en una pareja. Eso y otras cosas, también.

La Guerra Civil española (1936-1939) es uno de los eventos que despertaron más interés en Europa durante la primera mitad del siglo XX. En Irlanda, como en otros países, se vivió la Guerra Civil española pero hasta el punto de dividir la sociedad irlandesa. Leyendo la prensa del país de aquellos días que informaba sobre los acontecimientos en España podemos ver como los partidos políticos, sindicatos, el gobierno y la iglesia tenían posturas opuestas.

Me he enterado de un proyecto que lleva años incubándose, para crear la Casa de América o un Instituto Cultural Latinoamericano en Málaga, por parte de un grupo de amantes de la cultura hispana y su proyección mundial, liderado por José Antonio Sierra. Y me ha sorprendido la noticia. No porqué unas personas de reconocida trayectoria hayan tenido esta ocurrencia, sino ¿cómo no existe ya en esta muy noble, muy leal y muy hospitalaria ciudad mediterránea una institución que conserve y refuerce los lazos que la unen con esos países que, además de la lengua, comparten una cultura y una historia común?

Ricardo Bellveser Icardo (Valencia, 27 de noviembre de 1948) se licenció en Periodismo por la Escuela Superior de Madrid con una tesis de licenciatura sobre la revista Clima que obtuvo la máxima calificación. Después, se licenció en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Como último trayecto como estudiante universitario se licenció en Filología Hispánica por la Universidad de Valencia con una tesis de licenciatura sobre La Comedia Bribona del «pare» Mulet (1624-1675) que obtuvo la máxima calificación. Bellveser es ensayista, novelista, profesor, conferenciante; un periodista de dilatada experiencia que, también como poeta, es autor de una apreciada obra que comenzó a publicar en 1977 y llega hasta 2020. El mediterranismo, es uno de los rasgos que se ha mantenido vivo en su poética a lo largo de esos cuarenta y tres años de trayectoria.

España conquistó imperios y reinos y los consideró como tales, hasta su emancipación entre 1810 y 1824. Reinos con la misma consideración que los peninsulares, siendo los virreyes la máxima jerarquía en dichos territorios que representaban y ejercían la autoridad del Rey en Valencia, Navarra, Nápoles, …, Nueva España, Perú, Nueva Granada y Río de la Plata.

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Cuando eres joven lo quieres poner todo patas arriba. Dicen que en la madurez despierta el “sentido común”. Me parece una gilipollez. A mí en la madurez se me ha despertado el sentido del humor que es más importante. Saber reírse de uno mismo y de toda la peña, debería ser asignatura obligatoria desde preescolar.

«Oh dulce España, patria querida», Miguel de Cervantes Saavedra

El benemérito historiador Francisco Ledesma Gámez, archivero y bibliotecario del Ayuntamiento de Osuna, archivero del Archivo Municipal de Osuna y autor de los excelentes libros, entre ellos: Las murallas de Osuna (J.J. Iglesias Rodríguez y F. Ledesma Gámez, Sevilla, 2003) o La toga y el pergamino (Sevilla, 2014), así como múltiples artículos, en uno de sus recientes trabajos intitulado: «Un oscuro episodio: Cervantes, la Universidad de Osuna y Rodríguez Marín», que se contiene en: Trigo y aceite para la Armada. El Comisario Miguel de Cervantes en el Reino de Sevilla, 1587-1593 (Sevilla, 2015, 55-74), pone en letras de molde un documento inédito sobre el cordobés Juan de Cervantes, abogado del Real Fisco del Tribunal de la Santa Inquisición, de Córdoba.

Ya tienen ustedes en los escaparates de las librerías la nueva biografía de Javier Krahe: Ni feo, ni católico, ni sentimental; la anterior, la de Ángel Vivas, es inencontrable y, además, se quedó detenida allá por el 1991, cuando se publicó. Esta llega hasta el final (por desgracia), aunque, para compensar, Federico de Haro la ha escrito con una ilusión contagiosa, ante la que no fuimos inmunes cuantos aportamos nuestro testimonio, tanto que aguardábamos ansiosos por verla editada desde hace al menos un par de años cuando se anunciaba como inminente.

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Lamento decepcionar a tanto buenista que anda suelto, pero a mí la pandemia me ha hecho aún más borde y escéptica (si cabe) con los poderes fácticos. Una vez más demuestran que no merecen el pastizal que les pagamos.