Amor y deseo unidos por la melancolía de lo no poseído. Ensoñaciones del cuerpo que no conocemos. De la virtud que nunca allanaremos. Del impulso de llegar a amar por encima del miedo. A nosotros. A lo desconocido. Al otro. Estos versos nacidos de la pasión por el lenguaje, que no de la experiencia, son con los que Stefan Zweig comenzó su carrera literaria.
La melancolía había nacido ya, había llegado antes que él. De hecho, le esperaba a la sombra de un árbol antiguo y esbelto. Rostro de expresión serena; ¿un rictus de complacencia, de aceptación, de ironía en los labios? Sus ojos reflejaban el hábito de quien ejerce la reflexión como una forma de ser. Todo lo cual resultaba reconocible salvo su sexo, que era incierto.
Sabía que iba a pescar solo
a causa de la melancolía.
Peter Handke
Quizás el poeta no ha asumido todavía del todosu condición de cantor. Pero así al menos es como la naturaleza y el corazón de los hombres le conminan a ser: un cantor, un ser distinguido por cuanto, estando en posesión de las palabras (que hacen significativas las cosas y ahondan en los sentimientos) y del ritmo que propìcia el canto (por medio del cual pueden llegar al cielo y al más alejado corazón la compañía de aquel que ama), él es el único que puede añadir vida a la vida: esto es, esperanza, alegría. El puede propiciar hasta en el más humilde los sueños más aventurados, allí donde es posible la felicidad, aunque ésta pareciera quimérica y lejana.
La huida como espacio en el que perderse para experimentar en uno mismo lo insondable que resulta el destino y la necesidad de búsqueda y encuentro que posee éste. «No soy nada. / Nunca seré nada. / No puedo querer ser nada. / Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo.» nos decía el poeta portugués Fernando Pessoa en el arranque de su afamado poema Tabaquería. Y, de esa nada, Víctor Colden parte en busca de una nada capaz de volver a llenarlo todo.
Nuestro poema de cada día
El texto de Gabriel Miró describe un huerto en plena floración, destacando la belleza de los almendros y el acanto. Los almendros simbolizan la fragilidad y el sacrificio, mientras que el acanto, admirado por su estética clásica, es confundido con una planta medicinal. La obra evoca melancolía y reflexión sobre la vida y el arte.
Nuestro poema de cada día
El inconfundible estilo de Azorín. III
Cuando Azorín describe, va recogiendo las sensaciones y vivencias que en él despiertan los seres descritos, al tiempo y con el ritmo en que estas se van produciendo. Así puede contemplarse en este otro texto -perteneciente a la novela Antonio Azorín- en el que el escritor descrire -en una descripción de corte impresionista, salpicada de vocablos de uso local- una casa de campo murciana.
Editorial etc El Toro Celeste. 2026
Mediante una prosa poética de gran belleza, Inés Montes nos envuelve con una palabra sutil y honda a la vez en las composiciones de "Incendios" que llegan al lector/a como cercanas fulguraciones. El fuego, símbolo de emoción profunda, por naturaleza intenso, refulge y arde en el interior de quien lo siente, en este caso un sujeto poético que se manifiesta con tono meditativo y contemplativo sobre la raíz que destella en cada latido en el que la soledad, el amor ausente y la memoria se fusionan en una realidad cambiante transformada por el transcurrir vital.
Nuestro poema de cada día
En este texto de Valle-Inclán, perteneciente a la Sonata de primavera, aparecen cuantos elementos configuran el estilo de la prosa modernista de Valle-Inclán.
Nuestro poema de cada día
El fragmento de "Las mieles del rosal" de Ramón María del Valle-Inclán describe un paseo en barca por un río sereno, donde Eulalia experimenta nostalgia y placer. La prosa destaca por su lenguaje poético y sensorial, evocando tranquilidad a través de imágenes vívidas y una cuidadosa selección léxica que sugiere belleza y calma.
Nuestro poema de cada día
Que Gloria Fuertes es mucho más que un escritora de poemas para niños es algo que, por fortuna, se ha ido abriendo paso al tiempo que ha ido ganando todo tipo de lectores, sin importar edad, ideología o condición social. Su poesía sigue más viva que nunca, aunque ya hace casi tres décadas de su muerte (27 de noviembre de 1998). Y no está de más recordar que la crítica especializada la considera como la mejor poeta de la Generación del 50, y que escritores como Camilo José Cela reivindicaban la calidad de su poesía, siempre convertida en testimonio de humanidad y en compromiso ante la injusticia.
La luz que cobija las sombras
LA FAROLA. Ese objeto cotidiano del mobiliario urbano que pasa desapercibido para el transeúnte apurado, hasta que la oscuridad o el vandalismo delatan su ausencia.
Nuestro poema de cada día
Con el paso del tiempo, oficios que estaban muy arraigados en la sociedad de una determinada época han terminado por desaparecer en la nuestra, y en la actualidad solo pueden evocarse desde el recuerdo nostálgico. Y ahí entra la Literatura. Ahora, con los adelantos tecnológicos y la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) el “tempus fugit” se nos antoja imparable para la supervivencia de muchos trabajos que pensábamos imprescindibles.
Nuestro poema de cada día
Juan Ramón Jiménez, como cualquier poeta, emplea los vocablos no solo para evocarnos representaciones intelectuales y utilitarias, sino también para transmitirnos unos determinados sentimientos. De ahí que lleve a cabo una esmerada selección léxica que traduzce la correspondencia entre sus estados anímicos y las resonancias afectivas que los signos lingüísticos empleados en él despiertan. Este conjunto de asociaciones afectivas que, junto con su significado propio o específico, conllevan los vocablos -y que determina su valor connotativo- constituye un rasgo estilístico de primer orden, capaz, por sí mismo, de caracterizar al poeta de Moguer.
Nuestro poema de cada día
Martín Casariego se ha hecho con “El juego sigue sin mí” con el Premio de Novela Café Gijón de este año. Una novela iniciática, de descubrimiento, dolorosa, contada desde la pérdida de la inocencia.
Nuestro poema de cada día
Para situar en el contexto personal de Josefina de la Torre el poema “Mis amigos de entonces”, es necesario rastrear sus lugares de residencia y tiempo de permanencia en ellos. La polifacética Josefina de la Torre abandonó Las Palmas de Gran Canaria (en donde había nacido en 1907) a los 17 años, y se trasladó a la Península en compañía de su hermano Claudio. que había obtenido el Premio Nacional de Literatura. Este primer viaje a Madrid lo realiza en 1924, con la intención de conectar con el ambiente vanguardista y completar sus estudios artísticos, y pronto empezó a relacionarse con “las sinsombrero” y otros miembros de la Generación del 27. En el año 1927 la revista malagueña Litoral, que dirigen Manuel Altolaguirre y Emilio Prados, publica su primer libro, Versos y estampas, con prologo de Pedro Salinas. Tras esta obra surgen Poemas de la isla (1930) y Marzo incompleto (1933). Regresó a Canarias durante la Guerra Civil, y a su término vuelve Madrid, donde desarrollará una intensa carrera en el teatro, la radio y el cine hasta su fallecimiento en 2002.
Nuestro poema de cada día
El poema Iglesia abandonada (Balada de la Gran Guerra) está fechado el 29 de noviembre de 1929, y tuvo tres versiones impresas:; la primera apareció en la revista porteña Poesía (I, núms. 6-7, octubre-noviembre de 1933), con un subtítulo que posteriormente se modificará: “(Recuerdo de la Guerra Europea)”; una segunda edición publicada en el volumen VI de las Obras completas (1938), que contó como editor literario con Guillermo de Torre; y, finalmente, y ya con el subtítulo definitivo, figura en España Peregrina (I, núm. 4, 15 de mayo de 1940).
La historia de Denis Valerga no comienza en un estudio de grabación, sino en la fragilidad de una maleta vacía y la determinación de un joven de dieciséis años que, en los años setenta, se lanzó a la conquista de Londres con poco más que veintiocho libras en el bolsillo para su billete de avión, y la voz de su madre grabada a fuego: “Hagas lo que hagas, hazlo bien”. Ese mandato se convirtió en la arquitectura de su vida.
La Odisea como símbolo de un hombre y su destino. Del enigma que engendra ideas, sueños y engaños. Como fuerza que envuelve a la melancolía del ser humano en su deseo por regresar a casa. Y, como narración, en la que ningún contratiempo es lo suficientemente adverso para detener a la íntima necesidad de una persona a la hora de reencontrarse con los suyos y la tierra que le vio nacer. Una vuelta a los orígenes a la que Homero dotó de una épica incontestable.
El periodista y escritor Miguel Mena nos trasportar a los años 80 con "Foto movida", publicada por el sello Suma de Letras, un libro en el que recupera al personaje del inspector Mainar.
Nuestro poema de cada día
En estos sencillos versos, Emilio Prados contrapone la placidez de la tarde, la serenidad del cielo, el sosiego de la noche, la quietud de las estrellas y el lento discurrir del agua del río a la fuerza del viento, que incansable, sin cesar nunca, en todo pone perturbación y desorden.
El ser humano tiene la capacidad de observar, conocer y entender, de pasar el mundo por su sensorialidad (no digital) y su intelecto, es decir, de formar y conformar la realidad, que en determinadas coyunturas coincide con la actualidad vendible. Es muy viejo, tremendamente viejo, veintitantos siglos. Y se nos está olvidando. Está en la Metafísica de Aristóteles, obra clave del pensamiento occidental.
Nuestro poema de cada día
El poema "Casida de la mano imposible" de Federico García Lorca expresa el anhelo del yo poético por una mano amiga que lo acompañe en la vida y en la muerte. A través de imágenes simbólicas, se refleja la búsqueda de conexión y consuelo ante la fugacidad de la existencia.
|
El mundo puede ser tan grande como uno sea capaz de imaginar, pero también tan pequeño como uno necesite. Esa distancia entre imaginación y sentimiento es la que utilizamos las personas para sobrevivir y crearnos un universo propio donde cada uno de nosotros pone sus límites y sus reglas. Límites y reglas que, en el caso de los artistas, acaban plasmando en sus obras. Manifestaciones que surgen de la necesidad de reinterpretar lo que somos y lo que nos gustaría ser. El todo y la nada. La luz y la oscuridad. El yo y el otro.
¿Has reparado, lector, que el afamado texto universal (y lo es por cuanto se dirige al corazón y a la inteligencia) comienza por el menú? Comienza recordándole al hombre que es hombre y mortal. Luego se le añadirán los sueños, pero esa es la parte de maravilla y ficción que arropa toda historia para hacerse creíble. El hombre es así.
Nuestro poema de cada día
El inconfundible estilo de Azorín. II
Las estructuras sintácticas de la prosa azoriniana son muy sencillas: frente a los párrafos elocuentes y caudalosos, tan característicos de la novela del siglo XIX, Azorín prefiere el párrafo corto y las oraciones breves y simples unidas por yuxtaposición o por coordinación copulativa; y con verbos en presente de indicativo, que le permiten una mayor interacción “actualizada” con el lector -ya fuera de un tiempo y un lugar concreto-, al que no tiene reparos en dirigirse a menudo para lograr así una vía de comunicación más afectiva y afectiva. Prosa, pues, la suya despojada de toda ornamentación retórica.
Nuestro poema de cada día
El empleo emotivo de la adjetivación. I
El siguiente fragmento está tomado de Los pueblos, obra en la que Azorín se nos muestra como excepcional observador de la realidad española, de sus campos y aldeas olvidados por el tiempo y dormidos en sus recuerdos, a los que se acerca con mirada crítica y profundo deseo de reforma.
Reseña del libro "Mujeres con memoria". Córdoba: Babel, 2026, 146 pp
Cumplido medio siglo del golpe de Estado que el 24 de marzo de 1976 dio inicio a la última y más sangrienta dictadura cívico-militar argentina, hay que celebrar la publicación de Mujeres con memoria bajo el sello Babel que dirige el editor cordobés Ramiro Iraola. En septiembre de 2026 celebramos su aparición más aún de lo que habríamos concebido a lo largo de las tres décadas de democracia electoral que precedieron a la victoria del candidato libertario Javier Milei en el balotaje del 19 de noviembre de 2023. Es un libro coral, compuesto en dos secciones. La primera, “Poemas con memoria”, reúne poemas de Silvia Barei, Ernestina Elorriaga, Livia Hidalgo y Nora Luna; la segunda, “Relatos con memoria”, los textos de Eugenia Cabral, Carmen Colazo, Alicia Corzo y Mónica Flores. Todas ellas nacieron en la provincia argentina de Córdoba, salvo Elorriaga —nacida en Darregueira, provincia de Buenos Aires—, que ha elegido la provincia mediterránea como su lugar en el mundo.
Nuestro poema de cada día
La renovación estética de la prosa noventayochista tiene en José Martínez Ruiz- Azorín- uno de sus más egregios representantes. De entre todos los miembros de la Generación del 98, es el escritor de mayor concisión; y para ello emplea una sintaxis simplicísima, a base de la oración breve, con una ordenación lógica de sus elementos. Pero también es el de la mayor propiedad léxica, con un vocabulario -buscado y aun rebuscado tanto en los clásicos como en las "fuentes vivas" de artesanos y labriegos- que sorprende por su inigualable riqueza. Ese gusto por el detalle, por las pequeñas cosas cotidianas en las que no solemos reparar, le permitió a Ortega y Gasset referirse a “los primores de lo vulgar”, en afortunada expresión con que titula su ensayo sobre Azorín -de 1917-, y que resume con claridad un estilo tan personal como inigualable.
Ediciones Vitruvio, 2019
En un panorama poético dominado por el estruendo discursivo y el adorno confesional, la poesía de Ricardo Martínez-Conde se erige sobre la contención verbal y el recogimiento interior. Publicado en Ediciones Vitruvio (Baños del Carmen), "Con la lluvia" emana de una actitud meditativa en la que mirar deja de ser un acto receptivo para convertirse en una forma de discernimiento y en una rigurosa disciplina del espíritu.
La melancolía que envuelve a la nostalgia del pasado es una fuerza centrípeta que nos obliga a dar vueltas y vueltas sobre la incertidumbre que engendra a nuestras vidas. De esa forma nacen las melodías de los días y sus noches que, como los ecos infinitos de las canciones que una vez nos obsesionaron, nos susurran al oído aquello que fuimos y ya no volveremos a ser. Y nacen igual que cuando alguien intenta atrapar la luz, como si eso fuera posible con tan solo estirar el brazo y cerrar el puño sin darse cuenta que el paso del tiempo es un animal salvaje, a veces herido y otras inescrutable, porque su materia prima es la de los recuerdos que por mucho que los hagamos presentes nunca llegarán a ser fieles a lo que vivimos por esa intrínseca manía de nuestra memoria de ser selectiva y, sobre todo, caprichosa.
Nuestro poema de cada día
El paisaje de Moguer. III. “El pino de la Corona”. Empecemos por señalar una obviedad: Platero no es un burro real, sino literaruo. Por supuesto que reales eran los paseos que daba Juan Ramón subido en alguno de los varios burros simbolizados en la figura idílica de Platero. Conviene recordar que Juan Ramón Jiménez, tras una estancia en Madrid, regresa a Moguer en busca de tranquilidad y contacto con la naturalza, aquejado por una profunda depresión por la muerte de su padre; y aquí escribe Platero y yo, entre 1907 y 1912 (la primera edición reducida vio la luz en 1914 y la ediciìón íntegra se publicó en 1917). Por prescripción médica, a Juan Ramón se le había recomendado dar paseos al aire libre por el campo, y así lo hacía, en especial por los pinares de la finca de Fuentepiña; y sus convecinos estaban acostumbrados a verlo pasear ensimismado y vstido de riguroso luto, y hablando solo o con alguno de los burros que lo conducían.
Nuestro poema de cada día
Cuando redactamos estas líneas, Carlos Murciano sigue con nosotros, a sus casi 95 años de edad (nació en Arcos de la Frontera el 21 de noviembre de 1931) ¡Un monumento vivo de la mejor poesía contemporánea española!
Nuestro poema de cada día
El poema "El sereno" de Gloria Fuertes retrata a un vigilante nocturno que, con un carácter misterioso, conoce el mundo suburbano y sus secretos. A través de su figura, la poeta aborda temas de soledad y justicia social, culminando en la denuncia de su encarcelamiento por proteger a los mendigos.
El movimiento como poesía y supervivencia
La Sala Tarambana de Carabanchel se convierte en el epicentro de la vanguardia coreográfica con la llegada de Provisional Danza, la mítica compañía liderada por la maestra bailarina Carmen Werner.
Ya me gustaría a mí llamarme así. Pero esa expresión ya la usó Darío Méndez Salcedo en su libro sorprendente y fascinante “Juventud sin tierra”.
Nuestro poema de cada día
Como escritora, la obra cumbre de Zenobia Camprubí son sus tres diarios: Diario I. Cuba (1937-1939), Diario II. Estados Unidos (1939-1950), Diario III. Puerto Rico (1951-1956): unos Diarios de incalculable valor: histórico, porque constituyen un testimonio del día a día de exiliados por la Guerra Civil; literario, porque están escritos en prosa de extraordinaria calidad; y humano, porque permiten conocer las interioridades de su relación con Juan Ramón Jiménez a lo largo de 40 años de matrimonio, hasta el extremo de convertirse en su “soporte creativo”.
Autor de "El primer caso del Marlo"
Antonio Ortega nació en Cartagena en 1947, cuenta con un doctorado en Ciencias Empresariales por la Universidad de Nebrija y otro en Literatura por la Universidad de Salamanca. Su investigación doctoral, que aborda la novela negra mediterránea y la crisis financiera de 2008, establece una conexión entre dos ámbitos poco relacionados: el poder económico y la ficción criminal. A lo largo de su carrera, ha acumulado una extensa experiencia en el sector financiero. Además, ha ejercido como profesor y conferenciante, y ha escrito varios libros sobre liderazgo y cultura empresarial. No obstante, es en el género de la novela negra donde logra indagar sin restricciones las tensiones, sombras y contradicciones del poder.
Nuestro poema de cada día
"El hombre acecha" es el penúltimo poemario de Miguel Hernández, y el segundo escrito durante la Guerra Civil, tras Viento del pueblo (publicado en Valencia por Socorro Rojo Internacional el 2 de octubre de 1937). Se compone de 19 poemas sin uniformidad temática: en algunos de ellos irrumpen sus preocupaciones sociales y políticas; otros, como es el caso de los titulados “Rusia” y “La fábrica-ciudad”, surgen como resultado de su viaje a la Unión Soviética formando parte de la comisión que representaba a España en el V Festival del Teatro Soviético. Y aunque el tono exaltado de Viento del pueblo se ha moderado, un sentimiento de aflicción recorre el poemario, que está precedido por una dedicatoria a Pablo Neruda.
Rainer María Rilke murió en 1926. No hay nada más melancólico que morirse.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
El digital Vanitatis dice que Letizia ha vuelto a retocarse el pecho. No será la primera vez que se retoca, se perfila, se expande y se comprime. Tampoco me extraña.
En un reciente viaje de la Puri y la Vani a Asturias, se toparon en un chigre con el deterioro de la vida de dos ancianos; ella con Alzheimer y él, pese al cansancio de toda una vida, solícito y servicial, quizá todavía enamorado. Al salir del local se toparon con un bidón de vermú Picofino que decía: !Sólo se vive una vez, pero si lo haces bien, una vez es suficiente!. Esos dos ancianos, sí lo han hecho bien, no todos pueden decir lo mismo. Nos lo cuenta Azucena del Valle en "¡No te vayas niña!"
Reseña del poemario "Google Maps no responde", de María Rosal
En la sociedad contemporánea, existe una gran mayoría que está convencida de que bastan los dispositivos tecnológicos para orientarnos en cualquier lugar del mundo, ya sea para encontrar una calle desconocida, un restaurante escondido o el camino más corto hasta nuestro destino. Sin embargo, existen momentos en la vida en los que ninguna aplicación puede decirnos hacia dónde encaminar nuestros pasos y, mucho menos, nuestro corazón, ya sea cuando perdemos a aquellos que nos acompañaron, cuando la infancia se convierte en un territorio caliginoso o en los instantes en los que la memoria golpea nuestra puerta para susurrarnos el nombre que un día tuvimos. Es entonces cuando Google Maps deja de responder y solo queda la cartografía íntima de los afectos.
Zadar eds., 2018 (Reeditado en 2024)
En El tiempo en las manos encontramos una cuidada colección de microrrelatos que explora los territorios del recuerdo, el amor, el paso del tiempo o la creación artística desde una mirada atenta a las revelaciones de lo cotidiano: estas piezas breves convierten una mariposa, una conversación inesperada o el simple rumor del viento en materia literaria y reflexión existencial. Con una escritura sutil, sugerente y cargada de simbolismo, el autor invita al lector a contemplar la realidad y descubrir, tras la apariencia de las cosas, un espacio misterioso donde habitan la emoción y el asombro (lo inesperado).
Nuestro poema de cada día
Muy poco sabemos del poeta renacentista encuadrado en la Escuela de Salamanca Francisco de la Torre (¿1534?-¿1594?); aunque conocemos sus poesías porque Francisco de Quevedo las editó, en 1631, junto a las de fray Luis de León, para combatir los excesos del Culteranismo. Y la poca información que poseemos de su vida hay que buscarla en el discurso de toma de posesión como académico de la RAE (21 de junio de 1857) de Aureliano Fernández-Guerra y Orbe.
https://www.rae.es/sites/default/files/Discurso_de_ingreso_Aureliano_Fernandez-Guerra_y_Orbe.pdf
|