Ed. Alfaguara, Barcelona, 2025
30/03/2026@16:16:00
Sin duda, un escritor como Juan Gabriel Vásquez, galardonado con los premios Alfaguara, IMPAC Dublin, Gregor von Rezzori, Real Academia Española, Bienal de novela Mario Vargas Llosa, Casa América latina de Lisboa, Novela Europea o mejor libro extranjero entre otros, traducido a más de treinta idiomas, siendo él mismo traductor de J. Conrad y V. Hugo, miembro de la Academia Colombiana de Lengua y columnista del diario El País, sugiere un perfil en el que necesariamente hemos de detenernos.
Por primera vez, tres grandes obras que establecieron a Alexis Ravelo como un referente imprescindible de la novela negra en español se presentan en un único volumen: La ceguera del cangrejo, Un tío con una bolsa en la cabeza y Los nombres prestados. El libro cuenta con un prólogo de Ernesto Mallo.
José Mateos reúne en "Los nombres que te he dado" cuarenta años de dedicación a la poesía (1983-2023) que comprenden toda su obra publicada y un libro inédito.
El escritor canario Alexis Ravelo consigue el Premio de Novela Café Gijón con la obra “Los nombres prestados”, un thriller psicológico con una trama político-social protagonizado por una traductora que esconde un pasado terrorista y un ex comisario que le ha seguido la pista durante años. El tema de la comunicación está muy presente en toda la novela.
Para impulsar la carrera literaria de sus mejores autores, Caligrama ha creado un premio que se otorga una vez al año a la mejor obra, y que consiste en la publicación tradicional dentro del sello Suma de Letras. La novela ganadora de la I Edición de los Premios Caligrama es "Todos tus nombres", de Fernando García Pañeda
Editorial De Conatus. 2026
Estas tres obras, entre las más conocidas de Florian Zeller, forman una trilogía, como lo demuestran sus títulos, su enfoque en una unidad familiar, la recurrencia de ciertos gestos o situaciones y la elección de los nombres de los personajes (siempre hay una pareja, Pierre y Anne, y su hijo, si lo tienen, se llama Nicolas y está destinado a conocer a una Elodie), aunque en realidad no se trate de los mismos personajes: los elementos de las tres obras son claramente incompatibles. Pero esta trilogía, según el autor, no fue planeada en absoluto desde el principio: la descubrió a medida que la escribía, a lo largo de unos diez años, parte por parte. Por lo tanto, analicémoslas en el orden de su creación (que no es el orden en que aparecen en este volumen).
Pocos lugares han dado tanto juego a la novela del siglo XIX como una sala con tapete verde. Allí cabían el aristócrata arruinado, el oficial ambicioso, la viuda que observa desde una esquina y el croupier que anuncia el número con la misma voz para todos. Balzac, Pushkin y, ya en el siglo XX, Stefan Zweig entendieron que bastaba con sentar a un personaje frente a una ruleta o una baraja para que la historia echara a andar.
Nuestro poema de cada día
La fuerza lírica de la introspección psicológica de los personajes
El lirismo galdosiano se intensifica cuando la narrativa se adentra en el terreno del subconsciente, los sueños y la locura. En Fortunata y Jacinta -y, por supuesto en sus novelas en general-, Benito Pérez Galdós recurre al estilo indirecto libre y, de esta manera, introduce los pensamientos y la voz interior de los personajes directamente en la narración, con lo que se borra la frontera entre el narrador y el personaje, permitiendo al lector sumergirse en su profunda psicología. Así ocurre, por ejemplo, en el fragmento en el que el novelista nos presenta a Manuel Moreno Isla, el perpetuo enamorado de Jacinta, a cuya muerte vamos a asistir; un fragmento en el que no faltan ciertos toques líricos (lenguaje metafórico, exclamaciones, interrogaciones retóricas, adecuación del ritmo narrativo al contenido, etc.).
Nuestro poema de cada día
El inagotable acervo léxico de Azorín
El léxico de Azorín es tan variado como extenso; y lo mismo toma vocablos de la legua hablada por los campesinos y por los diferentes artesanos de los rincones de Castilla que visita -dignificando así el habla rural-, como de los escritores clásicos -empleando arcaísmos y vocablos de contenido fuertemente decadentista- y modernos -de los que sabe extraer acertados neologismos. En el artículo “La palabra y la vida” afirma Azorín que “lo que debemos desear al escritor es ser claros, precisos y concisos”. Y añade más adelante: “Cada cosa en el lenguaje escrito debe ser nombrada con su nombre propio; los rodeos, las perífrasis, los circunloquios embarazarán y recargarán y ofuscarán el estilo. Pero para poder nombrar casa cosa con su nombre… debemos saber los nombres de las cosas. Echemos una mirada por la casa y por el campo; a centenares se nos ofrecerán las cosas, los detalles, los particulares, las faenas y operaciones que no sabemos nombrar. Y, sin embargo todo eso tiene o ha tenido su nombre; debemos conocer y usar esos nombres. Si están esos nombres en el habla baja, popular, llevémoslos sin vacilar al lenguaje literario: si están en libros viejos -en los clásicos-, exhumémoslos también sin reparo”.
Nuestro poema de cada día
Pérez Galdós y la reanudación de la tradición novelística española del Siglo de Oro. Es necesario llegar a Benito Pérez Galdós (1842-1920) para que se restaure nuestra tradición novelística. “Entre ñoñeces y monstruosidades dormitaba la novela española por los años de 1870, fecha del primer libro del señor Pérez Galdós. Los grandes novelistas que hemos visto aparecer después eran ya maestros consumados en otros géneros de literatura, pero no habían ensayado todavía sus fuerzas en la novela propiamente dicha. No se habían escrito aún ni Pepita Jiménez [Juan Valera, 1874], ni Las ilusiones del doctor Faustino [Juan Valera, 1875], ni El escándalo [Pedro Antonio de Alarcón, 1875], ni Sotileza [José María Pereda, 1885], ni Peñas arriba [José María Pereda, 1885]”. [1] Y, en efecto, Pérez Galdóses nuestro mayor novelista después de Cervantes, y puede emparejarse concualquiera de su siglo (Dickens, Balzac, Zola, Flaubert, Doistoievski o Tolstoi); y pocos novelistas europeos -más bien ninguno- pueden competir con él en capacidad creadora: así lo atestiguan los cerca de ocho mil personajes producto de su rica inventiva; unos personajes que sorprenden por su variedad y por su caracterización psicológica, que permite comprobar el interés que el autor siente por su condición humana.
Ed. Crítica. 2024
Otro libro muy cuidadoso de la editorial Crítica, que sigue sin perder su esencia de calidad. Este magnífico volumen, original como pocos, realiza un estudio preciso sobre las costumbres y la sociología de los griegos durante un año. Comenzaremos, pues, con el análisis. En la Grecia de la Edad Antigua, la cuestión de la cronología anual era sumamente complicada, ya que cada una de las poleis utilizaban una fecha diferente y determinada para el cómputo de los años, desde la fundación de la referida polis, un hecho legendario y definitorio, o dedicado a un personaje especialmente conspicuo. Inclusive los reyes en Esparta o los arcontes en Atenas podían considerar que el calendario tenía un mes excesivamente apretado para las necesidades municipales, y, por lo tanto, incrementaban los días, que luego se los quitaban a otro mes menos dificultoso.
Ed. Acantilado. 2026
La memoria de un autor es una parte que podría ser de lo más interesante de su testimonio literario. Y ello por varias razones: por ser él mismo el protagonista (con el buen añadido de los secretos revelados; porque no siendo él el protagonista, ha de aludir a su obra de un modo más preciso y argumentado literariamente, lo que nos revelaría una parte de su cocina de autor; porque el no argumento, según Becket, puede encerrar ejemplos de la mejor literatura…
Sergio Hernández ha sido finalista con "La añoranza"
La escritora chilena Isabel Allende se ha alzado con el Premio Planeta de Novela 2026 presentada como "Los que faltan" y que tendrá como título definitivo "La hora antes del alba" en una edición especial que ha celebrado los 75 años del galardón. El escritor valenciano Sergio Hernández ha sido finalista con "Los caminantes" que se publicará con el título "La añoranza". La tradicional cena literaria, que se celebra cada el 15 de octubre, festividad de Santa Teresa, desde que José Manuel Lara creara el galardón en el año 1952, ha tenido lugar este jueves en el recinto de Montjuïc de la Fira de Barcelona; la ceremonia ha estado presidida por los Reyes.
Cuando el teatro vuelve a hacer magia
Un camino de baldosas amarillas, un tornado, una casa suspendida en el aire, una bruja de sombrero puntiagudo y una niña que mira el mundo con la mezcla exacta de asombro y determinación de quienes todavía creen y tienen la inocencia de que las cosas pueden cambiar: El Mago de Oz.
Colección El levitador, Ediciones Polibea, Madrid, 2026
Cada publicación de Francisco Acuyo encierra gratas sorpresas, experimentación desde la metodología e intuición y la consolidación de una obra poética singular, profunda y exquisitamente original. Para la ocasión, un tributo a los felinos que en su vida incidieron y, presentados aquí bajo el abanico del pensamiento, filósofos o “felinos socráticos, aristotélicos, platónicos o kantianos”, según nos reconoce el propio autor. A todas luces, los ecos de grandes obras de Lope de Vega y Cervantes, como La gatomaquia y El coloquio de los perros tomarán la palabra y, los 17 poemas que conforman el poemario podrían leerse como un solo y extenso poema, una suerte de poema río donde confluyen afluentes, arroyos, estanques, cualquier espacio que permita indagar, teorizar, poetizar.
Nuestro poema de cada día
El empleo emotivo de la adjetivación. III
De paseo por Monóvar, Castalla, Sax, Villena, Elda… desde su evocación por Azorín.
Nuestro poema de cada día
Azorín “paisajista”. I
Ante todo y sobre todo, Azorín es un gran paisajista. Pocos como él han sabido percibir el alma de los pueblos castellanos y de sus gentes, y evocar los ambientes vetustos -con ligero sabor arcaico- de tantos lugares de Castilla en los que el tiempo parece que se ha detenido. Azorín se ha dedicado a desentrañar las bellezas que se esconden en las áridas estepas y en las calvas y ceñudas montañas castellanas, en las antiguas ciudades provincianas y en las aldeas perdidas, sumidas en la quietud de su inmovilismo; y las ha descrito con sostenida emoción cargada de lirismo, hasta extremos tales que el sentimiento de la naturaleza es consustancial a esa evocación de la vida castellana tradicional que se desparrama por sus obras. Y precisamente de Castilla entresacamos estos textos con el título global de “Una flauta en la noche”. [El texto de Azorín está dividido en cuatro partes, tres de las cuales van encabezadas por una fecha que alude al paso del tiempo: 1820, 1870, 1900].
Nuestro poema de cada día
Industrias y andanzas de Alfanhuí es la primera novela de Rafael Sánchez Ferlosio, publicada en 1951, y puede considerarse como una de las obras pioneras del “realismo mágico” español. La obra narra, en una prosa de gran aliento poético, el “viaje” de crecimiento y aprendizaje del protagonista, amante de la naturaleza, por pueblos y caminos de la Espala rural, y de los artificios de que se vale para salir adelante construyendo su propia realidad, totalmente ajena al mundo de los adultos. Vamos a centrarnos en el capítulo XI de la tercera parte: “De la ciudad de Palencia y la herboristería de Don Diego Marcos”.
Que nuestros nombres no se borren de la historia
Acérquense al Gran Teatro Pavón, y contemplen, no impasibles, que el silencio de las cunetas y los húmedos muros de la Cárcel de Ventas el 5 de agosto de 1939 viene a exigir su sitio sobre las tablas en este inicio de la temporada 26/27.
Siempre me gustaron los mapas. Incluso dibujé alguno en ocasiones inesperadas. Sus líneas rojas, las batimétricas azules del mar, o las verdes de los enclaves próximos a grandes montañas fueron parte de un reto y un deseo: llegar. Sin olvidar, por supuesto, los nombres que en ellos aparecían en letra romanilla o heráldica. Los mapas, entonces, eran lo más parecido a un juego. Un juego en el que volcar deseo e imaginación.
Nuestro poema de cada día
A la etapa modernista de Valle-Inclán pertenecen las cuatro Sonatas -Sonata de Otoño, Sonata de Invierno, Sonata de Primavera y Sonata de Estío-, así como las Comedias Bárbaras y el libro de poemas Aromas de leyenda. Progresivamente, Valle-Inclán se aparta del estilo modernista y crea una prosa enormemente expresiva con la que deforma y degrada la realidad con terrible ironía y mordacidad.
Nuestro poema de cada día
En este texto de Valle-Inclán, perteneciente a la Sonata de primavera, aparecen cuantos elementos configuran el estilo de la prosa modernista de Valle-Inclán.
Autora de "Precoz"
Con “Precoz” la escritora argentina Ariana Harwicz finaliza su trilogía dedicada a las mujeres y al mundo rural. Todas sus obras las ha publicado en España con éxito de críticas. “Es un país con el que mantengo una relación muy estrecha. Colaboro en varias revistas y vengo varias veces al año”, nos dice la autora en la entrevista que mantuvimos con ella a raíz de la publicación de su última novela corta.
Nuestro poema de cada día
Paulina disfruta de la naturaleza, sintiendo una conexión profunda con el paisaje. Sin embargo, su paz se interrumpe al encontrarse con Cara-rajada, un hombre de aspecto horrible que le suplica que no se case con don Álvaro. Su encuentro evoca contrastes entre belleza y horror, amor y repulsión.
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Ponerte un nombre al nacer se hace difícil cuando tus progenitores rebuscan en ancestros, en revistas de moda, series de televisión o en profundos recuerdos de sueños, viajes, exparejas, en el nombre del padre, de la madre y del sunsuncorde. Ya de por sí habrá algún que otro enfado,discusiones familiares, suegros con pataletas y tíos con anginas de suplicar en sus segundos compuestos un acuérdate de mí cuando lo inscribas. Es una tarea titanica mientas el vientre se hincha apresurado y las aguas vienen de camino, sobre todo las que rompen en cualquier lugar. En una parada de autobús, taxi, en el portal de la vecina, o en el preámbulo de un antojo. En cualquier caso es difícil, muy difícil o cuesta mucho llamarse Antonio, Manuel o Maria Concepción. Una vez que lo llevas en una pulsera de plástico reciclado con un código de barras en un hospital de cualquier lugar ya es imposible que se borre de la memoria del grupo familiar que te visita, del ramo de flores del amigo o amiga que te ha llamado o escrito por WhatsApp ni se sabe las veces.
CRÓNICAS CANALLAS V
Se acerca el momento definitivo. En unas horas sabremos quien es el ganador o ganadora del Premio Planeta 2023. La sala de prensa bulle con los más rocambolescos pronósticos. Nuestros enviados especiales Orencio y Lisandro nos mandan, en exclusiva, todo lo que se han enterado. A ver que les parece, de momento creo que se han ganado la asistencia al evento más planetario del mundo mundial.
La Fundación José Manuel Lara, ha presentado en el restaurante Saporem de Madrid la novela "Los nombres de los barcos” de Juan Carlos Vázquez, ganadora del Premio Felipe Trigo que patrocina el ayuntamiento de Villanueva de la Serena.
Cómo fundir la riqueza de un verso con la fuerza de una imagen, de eso se trata
Desde la honda contemplación, la ejecución, el pictograma o lo caligráfico, la pintura ha estado siempre ligada a la obra de José-Miguel Ullán, fundiéndose íntimamente con los materiales mixtos de una escritura única que constituye una «lengua híbrida, de raíz heterogénea», en palabras de Miguel Casado.
Nuestro poema de cada día
Pérez Galdós ante la “sinfonía coral” de la miseria y su espiritualización lírica
En la descripción de las tres viejas pordioseras que piden limosna a las puertas de la iglesia de san Sebastián -en la novela Misericordia-, Pérez Galdós sabe extraer poesía y belleza de la pobreza más extrema, que presenta impregnada de un lirismo que va más allá de lo puramente estético. Por muy desagradable que resulte la “mendicidad profesional”, Pérez Galdós se las ingenia para que el lector sienta una intensa “misericordia poética” ante el sufrimiento humano. El fragmento que reproducimos y comentamos a continuación, con una prosa de marcado calado rítmico, trasciende la mera visión costumbrista, insuflada por un aliento a la vez trágico y lírico.
Nuestro poema de cada día
Uno de los momentos de mayor lirismo trágico de toda la obra de Pérez Galdós: Los fusilamientos de los Sargentos de San Gil
Un lirismo de tinte trágico envuelve la recreación que Pérez Galdós hace del fusilamiento de los sargentos de San Gil, un acontecimiento histórico acaecido el 25 de junio de 1866, y que dejó tan impresionado al escritor que lo recoge tres veces en su obra: aparece en la novela Ángel Guerra (1890-1891), en un episodio nacional -La de los tristes destinos (1907), novela que cierra la cuarta serie-, y en las Memorias de un desmemoriado (1915-1916). El lirismo al que aludimos se traduce en una estética de la compasión popular: el pueblo de Madrid llora desconsoladamente el destino de los sargentos condenados, y su ejecución adquiere los tintes de una tragedia compartida. Es la sublimación del dolor, revestido de un hondo lirismo elegíaco. Leamos y comentemos un fragmento en el que una trágica realidad histórica queda reflejada con la sensibilidad literaria de la que siempre hace gala Pérez Galdós.
Atravesar el río del olvido
La historia también tiene sus mecanismos de asfixia: nombres que desaparecen, fotografías que se esconden, palabras que dejan de pronunciarse hasta que parece que nunca existieron.
Nuestro poema de cada día
Juan Valera no pretendió reflejar en sus obras los ambientas más crudos de la sociedad, como hicieron otros escritores realistas, sino que se mostró partidario de “el arte por el arte” y las impregnó de un poderoso aliento lírico, Su prosa narrativa, especialmente en los pasajes descriptivos, y más si se trata de la naturaleza andaluza, está dotada de una alta carga poética que deja al descubierto su su fuerte sensibilidad estética. A modo de ejemplo, transcribimos dos fragmentos del artículo misceláneo “La cordobesa”, escrito en 1872.
Ed. HarperCollins. 2026
En El imperio en la tormenta, Pepe Calvo nos conduce a uno de los episodios más apasionantes y menos conocidos de nuestra historia: el enfrentamiento entre Felipe II e Isabel I de Inglaterra a finales del siglo XVI. Intrigas políticas, rivalidades religiosas, ambiciones imperiales y expediciones navales se entrecruzan en una época en la que el destino de dos grandes potencias parecía decidirse en las aguas del Atlántico. Una novela que entretiene, instruye y, sobre todo, invita a cuestionar algunas de las versiones históricas que hemos heredado.
Nuestro poema de cada día
Miguel de Unamuno describe Castilla como una llanura austera, seca y de contrastes extremos, y sostiene que su paisaje monótono y áspero influye en el espíritu castellano, apartándolo de lo material y orientándolo hacia lo ideal.
Séanos disculpado volver sobre un concepto lezamiano que ya hemos enunciado en estas mismas páginas; ni influencia, ni plagio, ni intertextualidad (pese a que las tres especies no faltan, sino que abundan): impregnación. El propio Lezama Lima lo manifiesta con meridiana claridad: “La impregnación, la conjugación (…) son formas de la creación más sutiles que los desarrollos causales. Además, continuar a ‘A’ no significa seguir a ‘A’, pues la historia de la sensibilidad y de la cultura es una mágica continuación y no un seguimiento” (“Asedio a Lezama Lima” en Diarios, Ediciones Unión, La Habana, 2010, p. 167).
Nuestro poema de cada día
El empleo emotivo de la adjetivación. I
El siguiente fragmento está tomado de Los pueblos, obra en la que Azorín se nos muestra como excepcional observador de la realidad española, de sus campos y aldeas olvidados por el tiempo y dormidos en sus recuerdos, a los que se acerca con mirada crítica y profundo deseo de reforma.
Nuestro poema de cada día
Baroja está considerado como el mayor novelista español del siglo XX. Su actitud crítica ante los defectos de la sociedad y la sobriedad de su estilo -que Azorín comparaba con el de Cervantes- le han convertido en el modelo indiscutible de nuestros novelistas de posguerra.
El último latido de la memoria
El teatro, cuando es verdadero, no es un mero escenario; es una herida abierta que sangra luz sobre la penumbra de la historia.
Nuestro poema de cada día
El empleo emotivo de la adjetivación. II
A base de sensaciones cromáticas y auditivas, Azorín va describiendo el paisaje urbano de Yecla al amanecer.
Nuestro poema de cada día
El inconfundible estilo de Azorín. I
Es Azorín, uno de nuestros mayores estilistas. Su teoría del estilo queda plasmada en un capítulo del libro Un pueblecito: Riofrío de Ávila (1916) [1]. Cuenta Azorín -aunque pudiera tratarse de un mero recurso literario, similar al cervantino del autor morisco de El Quijote, el manuscrito encontrado en Toledo- que cayó en sus manos -en la Cuesta de Moyano- el libro Sentimientos patrióticos, publicado en 1791 por Jacinto Bejarano -cura párroco de la iglesia de san Martín en el pueblo abulense de Arévalo-. Y se identifica plenamente con él cuando afirma Bejarano que “El estilo es claro si lleva al instante al oyente a las cosas, sin detenerse en las palabras”; porque “De todos los defectos del estilo, el más ridículo es el que se llama hinchazón”. Y estas máximas se convertirán en la norma suprema del estilo azoriniano.
Nuestro poema de cada día
La renovación estética de la prosa noventayochista tiene en José Martínez Ruiz- Azorín- uno de sus más egregios representantes. De entre todos los miembros de la Generación del 98, es el escritor de mayor concisión; y para ello emplea una sintaxis simplicísima, a base de la oración breve, con una ordenación lógica de sus elementos. Pero también es el de la mayor propiedad léxica, con un vocabulario -buscado y aun rebuscado tanto en los clásicos como en las "fuentes vivas" de artesanos y labriegos- que sorprende por su inigualable riqueza. Ese gusto por el detalle, por las pequeñas cosas cotidianas en las que no solemos reparar, le permitió a Ortega y Gasset referirse a “los primores de lo vulgar”, en afortunada expresión con que titula su ensayo sobre Azorín -de 1917-, y que resume con claridad un estilo tan personal como inigualable.
“Toda familia guarda secretos y esa potencia callada se perpetúa y enferma”
Esta semana hemos charlado con Diana Paris, autora de "Secretos familiares". Un libro en el que a través del psicogenealogía transgeneracional, la autora explora los pactos ocultos que pasan de generación en generación para descubrir los lazos secretos que condicionan a las personas. Secretos se acomodan en los rincones del árbol genealógico. De tanto callarlos se hacen innombrables y terminamos creyendo que no existen. Conocer estos secretos, defiende la autora, que nos puede liberar y permitirnos crecer.
Recuperar, desde las artes escénicas, las luchas vecinales, barriales y sindicales que acontecieron desde el final de la dictadura hasta el inicio de la Transición. Luchas que, a su vez, ayudaron al surgimiento de una nueva era democrática: luchas que sirven como muestra de los conflictos y luchas que ocurrieron a lo largo del Estado español durante los últimos coletazos del franquismo.
Ático de los Libros. 2024
Realmente la colección de Historia de Ático de los Libros presenta un esfuerzo y rigor muy paradigmáticos. En este caso el estudio sobre el Libro de los Libros es de lo mejor realizado hasta ahora y, sobre todo, muy necesario y pertinente; y más a un servidor que le interesa una enormidad este hecho bíblico, por cuestiones históricas y religiosas. La Biblia nos llega a Occidente desde el Oriente del Mediterráneo. Es muy probable que se escribiera, aquello que los cristianos católicos o protestantes u ortodoxos denominan como el Antiguo Testamento en las tierras de la Palestina definida así por el emperador Adriano, al ser el lugar conquistado por uno de los más belicosos Pueblos del Mar, es decir los filisteos, venidos desde el mar Egeo, hoy tierras de Israel y de Palestina.
El rastro del filo del cuchillo
El telón ha caído, pero las heridas no se han cerrado, la sangre no se ha secado, ha mudado su color por la transparencia del mito.
Nuestro poema de cada día
En "El remiendo", Gabriel Miró describe un molino que, a pesar de tener una vela remendada, irradia belleza y alegría. Las hormigas comentan sobre su apariencia, mientras el molino espera en silencio. La prosa impresionista destaca la luz y los colores del paisaje rural, creando una atmósfera poética y evocadora.
Nuestro poema de cada día
En "La tarde" de Gabriel Miró, Sigüenza pasea por la naturaleza en septiembre, disfrutando del paisaje y los pueblos de La Marina Baja. Se encuentra con un gato abandonado, lo que provoca una reflexión sobre la compasión. La prosa destaca por su belleza sensorial y conexión emocional con la tierra.
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