Rocío Rojas-Marcos nos invita en su poemario "Miedo" a observar el entorno con la calma que requiere la vida, para moldear nuestros sueños y nuestra libertad.
Siempre estamos esperando. La llegada de esa noticia que tanto ansiamos. La confirmación del amor por parte de la persona amada. O la felicidad que viene acompañada por la materialización de un sueño que nada más que uno conoce. De esa intimidad no manifestada surge la definición de uno mismo a través del otro.
Azucena del Valle, con esto de la primavera-verano asfixiante, se atreve a publicar un artículo-poema intimista, "Mi rincón verde", en el que regresa a un parque solitario del oeste de Madrid, refugio de recuerdos y sueños, donde entierra -como dice- afrentas y busca el silencio. En esta oda, reflexiona sobre el amor perdido, evocando momentos pasados y la conexión profunda con su amante amado, mientras observa la naturaleza que brota en una nueva primavera que no sabe que la deparará.
"En busca de la ciudad del sol poniente", es una obra, escrita por H.P. Lovecraft, donde fusiona horror y fantasía en una búsqueda épica. El libro ha sido ilustrado por Gonzalo Gruber.
"Madrid-Puerta de Atocha-Almudena Grandes", anuncia su próximo tren con destino a "Estacion de Ávila-Teresa de Ávila". Suena encantador a mis oídos con las piernas estiradas, mochila en el suelo y ojos apretados sobre los pómulos. Corro desesperado al andén vacío, silente, era un sueño, uno de esos que repito insaciablemente en mi encéfalo. No confundamos a Bucéfalo, caballo de Alejandro Magno. Pero los sueños, sueños son y Calderón de la Barca no va en ese tren. Deseo en este siglo de oro que me escuchen los poetas de la vida y al despertar dentro de ésa bola de hierro sea el maquinista quien me diga: "Señor, ha llegado a "Estación de Ávila-Teresa de Ávila". ¿Desea bajar al andén?
Ediciones Cátedra publicó hace poco la poesía completa de María Victoria Atencia. Hace poco le han dado el Premio Nacional de las Letras Españolas. Eso fue una luz imprevista que cayó sobre nosotros.
Nada se abstrae a la vida, ni siquiera la sombra que se desplaza a nuestro alrededor como una falsa huella de lo que siempre quisimos ser y nunca fuimos. Sombra que, con el paso del tiempo, se convierte en un fantasma. Fantasma que, en ocasiones, se rebela contra el mito que nos acecha, ya sea por ignorancia, genialidad, u oscurantismo. De esa trilogía suelen surgir falsas biografías cargadas de la mitología que se apodera de esa parte más vulnerable de los seres humanos: los sueños. «Los sueños, sueños son» nos advertía Calderón de la Barca en uno de sus famosos versos.
La luz que cobija las sombras
LA FAROLA. Ese objeto cotidiano del mobiliario urbano que pasa desapercibido para el transeúnte apurado, hasta que la oscuridad o el vandalismo delatan su ausencia.
El movimiento como poesía y supervivencia
La Sala Tarambana de Carabanchel se convierte en el epicentro de la vanguardia coreográfica con la llegada de Provisional Danza, la mítica compañía liderada por la maestra bailarina Carmen Werner.
Ya me gustaría a mí llamarme así. Pero esa expresión ya la usó Darío Méndez Salcedo en su libro sorprendente y fascinante “Juventud sin tierra”.
Hernán Valladares Álvarez, escritor hispanomexicano (Madrid, 1970), estudió Filología Española en la Universidad Autónoma de Madrid (1992-1997). Durante el curso 1998-1999 fue Profesor Asistente Universitario de Literatura Hispánica en Dartmouth College (New Hampshire, EE UU). De regreso a España, tras un año en Salamanca, se instaló en Oviedo, donde creó la Academia de Lengua Española de Asturias para extranjeros, ALEA. A finales de 2011 se trasladó con su esposa y dos hijos, Guzmán y Blanca, a México.
Reseña del poemario "Crustáceos", de Isabel Torné. Publica Editorial Olé Libros (Valencia, 2025)
Decía Shakespeare en La tempestad que “estamos hechos de la misma materia que los sueños”. La afirmación adquiere una singular resonancia después de leer Crustáceos, de Isabel Torné, aunque en su caso habría que añadir que también estamos hechos de aquello que los sueños no consiguieron ser, porque por las páginas de este poemario transita insistentemente la conciencia de una vida imaginada que no coincide con la vida vivida; ese espacio intermedio, doloroso y profundamente humano, donde permanecen las decisiones no tomadas, los deseos incumplidos, los afectos perdidos y cuanto el tiempo ha ido dejando atrás.
Hoy tengo el placer de compartir una entrevista amena que le realicé a la poeta, traductora e intérprete palestina Alice S. Yousef. Nació el 9 de diciembre de 1990 en Jerusalén, una ciudad hermosa e intrincada: llena de dolor, pero también profundamente inspiradora por ser una de las más antiguas del mundo, su magia se refleja en múltiples colores.
Nuestro poema de cada día
Para situar en el contexto personal de Josefina de la Torre el poema “Mis amigos de entonces”, es necesario rastrear sus lugares de residencia y tiempo de permanencia en ellos. La polifacética Josefina de la Torre abandonó Las Palmas de Gran Canaria (en donde había nacido en 1907) a los 17 años, y se trasladó a la Península en compañía de su hermano Claudio. que había obtenido el Premio Nacional de Literatura. Este primer viaje a Madrid lo realiza en 1924, con la intención de conectar con el ambiente vanguardista y completar sus estudios artísticos, y pronto empezó a relacionarse con “las sinsombrero” y otros miembros de la Generación del 27. En el año 1927 la revista malagueña Litoral, que dirigen Manuel Altolaguirre y Emilio Prados, publica su primer libro, Versos y estampas, con prologo de Pedro Salinas. Tras esta obra surgen Poemas de la isla (1930) y Marzo incompleto (1933). Regresó a Canarias durante la Guerra Civil, y a su término vuelve Madrid, donde desarrollará una intensa carrera en el teatro, la radio y el cine hasta su fallecimiento en 2002.
Nuestro poema de cada día
En su obra Cantares gallegos, publicada en 1863, Rosalía de Castro, partiendo del dicho popular “Non che digo nada... ¡Pero vaia!”, hace una severa crítica del comportamiento de determinados tipos de personas: la jovencita pobre, pero que va bien vestida y no se sabe en qué trabaja; la casada que baila en las fiestas y “brega” con los mozos; la chica tímida que va a misa con las beatas, pero que no tiene inconveniente en relacionarse con otras personas; el mozo siempre dispuesto a amoríos, pero poco proclive a trabajar la tierra…
Schopenhauer y Berkeley lo teorizaban. Calderón de la Barca lo ponía en escena: La vida es sueño… el sueño, a lo mejor, del idealismo de Platón, de sus ideas inmutables y de la resiliencia a lo eterno. Quizás era así. O quizás, después de siglos, las ideas parecen no ser tan perennes, sino más bien como el río de Heráclito: cambiante, mutable, serpiente.
La Odisea como símbolo de un hombre y su destino. Del enigma que engendra ideas, sueños y engaños. Como fuerza que envuelve a la melancolía del ser humano en su deseo por regresar a casa. Y, como narración, en la que ningún contratiempo es lo suficientemente adverso para detener a la íntima necesidad de una persona a la hora de reencontrarse con los suyos y la tierra que le vio nacer. Una vuelta a los orígenes a la que Homero dotó de una épica incontestable.
Ver en un Berlingot de lait, esos merengues piramidales tan populares en la Francia de los ’70, una presencia fantasmal, una sombra blanca que crece hasta alcanzar la magnitud de una montaña. Y, ya en Tránsito, convertir esa montaña en el Revolving Castle artúrico, Avalón o Innis-Vitrin, la isla giratoria de las tradiciones celtas. Congelar la serpiente que atraviesa el corazón de Africa, el río Congo, en una arborescencia vegetal que desborda la escala humana. Y ésta, elocuentemente miniaturizada, encriptada. Como si fuera posible extractar los siete tomos de À la recherche du temps perdu en la pálida imagen de una cocotte abandonada en el camino-río que conduce a Chez Swann.
Autora de "Polis y cacos"
Tuve la suerte de asistir al preestreno de la película “Solos”, basada en la novela del mismo nombre de Paloma Bravo. Al salir del cine no quería hablar, solo pensar y recordar las frases de la película, que me parecía una obra de teatro. Paloma tiene la virtud de noquearte y ponerte frente al espejo, como también lo ha conseguido con “Polis y Cacos”. He escrito dos hojas con frases que me han impactado, y pienso de revisarlas de vez en cuando. Avanzar y aprender.
"El secreto de la niñera", de Sidonie Bonnec, es un debut lleno de adrenalina que disfrutarás durante estas vacaciones es el thriller de suspense que no querrás perderte.
De entrada podemos afirmar que nos hallamos ante una propuesta que cumple con creces su promesa de ofrecer una historia inspiradora y realista. Es cierto que la música, con sus marcadas tendencias manipuladoras, interrumpe el ritmo con frecuencia. Esto resulta aún más sorprendente si tenemos en cuenta que Anthony Marciano es coautor tanto de estas melodías puramente ilustrativas como de una narrativa mucho más sobria. Pero, en última instancia, quizás sea este doble papel —la música para los aspectos más accesibles y la dirección para contar la extraordinaria historia de estos dos agentes franceses sin excesivo énfasis— lo que explica el éxito del cuarto largometraje del director. Gracias a las interpretaciones profundamente comprometidas de Jean-Pascal Zadi y Raphaël Quenard, creemos firmemente en esta odisea llena de obstáculos en suelo estadounidense.
Ed. Valparaíso. 2026
En "Despertar en la aurora", de Alicia Aza, nos encontramos con una luminosa y sosegada poesía, concisa y rica al mismo tiempo, que actúa de manera eficaz a través de la simbología del mundo de los sentidos y de la naturaleza para expresar un camino de aprendizaje y de transformación personal necesaria. La herida, el abatimiento, el amor y desamor y la complejidad de la vida en general la empujan a la búsqueda de ese camino. El cuerpo concebido como expresión de la experiencia subjetiva del yo poético, el mundo sensorial, la feminidad, el lenguaje y la memoria se articulan en la insistencia de un espacio de autoafirmación y plenitud, de un despertar en un horizonte propio lejos de la herida, cerca de la esperanza.
La biblia de los musicales
Parece entenderse que para hacer un musical hacen falta cuarenta artistas en escena, una orquesta donde el arco del violín se le mete en el ojo al músico de al lado, un decorado que se asemeje a la construcción de La Sagrada Familia y un presupuesto que obligue a hipotecar un país pequeño.
Reseña de la novela de Francisco Morales Lomas. "Un siglo llamado invierno". Granada, Esdrújula Ediciones, 2025
Sabemos de antemano que Francisco Morales Lomas es un escritor prolífico, y lo subrayo, muy prolífico, que en su trayectoria ha tocado prácticamente todos los palos de los géneros literarios, incluso ese menos difundido pero que tanto le apasiona como es el del teatro, para el cual ha creado un término que por su temática ha denominado “teatro caníbal”. Sin duda en sus inicios demostró ya que era un investigador de valía cuando se atrevió a realizar su tesis doctoral sobre Valle Inclán. Y esta atención investigadora tan constante no ha cesado de dar muy variados frutos, uno de los cuales -aunque dejo atrás muchos otros- digo que es el del ensayo, con datos siempre muy bien documentados; por ejemplo, el dedicado al más admirado poeta también de la Generación de 1898, titulándolo Poética machadiana en tiempos convulsos que a la vez subtitula como Antonio Machado entre la República y la Guerra Civil. Toda esta actividad literaria la completa, y muy dignamente, con la poesía y la narración (incluyendo en esta la modalidad del relato breve).
Las piedras rúnicas erguidas por los vikingos a lo largo de las tierras nórdicas han sido testigos silenciosos de una época marcada por la intriga y la magia. Los símbolos grabados en esas piedras, conocidos como runas, conformaron el alfabeto de los pueblos germanos y del norte de Europa. Su legado perdura hasta nuestros días como un fascinante enigma. La palabra runa significa «secreto» o «misterio». Y el origen de la escritura rúnica ha sido objeto de especulación para muchos arqueólogos, historiadores e investigadores interesados en el tema. Se cree que el alfabeto rúnico es producto de una mezcla de alfabetos como el romano antiguo, el griego y el etrusco. El lenguaje rúnico recibió el nombre de futhark, originado por el sonido de las primeras letras llamadas runas: fehu, uruz, thurisaz, ansuz, raidha y kaunaz.
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Emma Donoghue es la autora de "La habitación", su nueva novela "El expreso de París" ofrece un emocionante viaje a través de un París vibrante y en transformación al final del siglo.
"La mente del arquitecto", de Manuel Salado, es una novela que fusiona ficción y realidad, explorando la vida de un arquitecto desde su formación hasta su carrera. A través de elementos estructurales y reflexiones de arquitectos contemporáneos, se revela el trasfondo de los diseños. El autor ha publicado 51 obras y defiende una literatura libre.
El poeta y dramaturgo chileno Gustavo Gac-Artigas nos deja sus reflexiones poética sobre el Primero de mayo.
El contador de historias
Con esta vida que llevamos de vorágine y rapidez, de prisas, que parece que vamos perseguidos o persiguiendo a alguien, en esta huida hacia adelante que no nos reporta, en realidad, nada, a veces, cuesta darse cuenta de lo que tenemos.
Como cada año, Azucena del Valle escribe su carta a las Reyes Magos. Este año, debido al colapso que dejó Leire 10 en Correos, van con retraso. ¡A quién se le ocurre poner una fontanera a llevar cartas! Están llegando todas mojadas. Más curro para esos reyes que tienen que ser muy magos para solucionar el desaguisado. Menos mal que la Azu no pide cosas tangibles, ya que se mueve en el campo de lo intangible y casi seguro que este año la nombran Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
La era está enterrando un corazón
no puede más se muere de dolor…
Era un fin de semana, el día exacto no lo recuerdo, pero sí el lugar. Íbamos camino a la quebrada Las Sardinas. Paramos para la foto a la salida de Chaguaní, por la carretera rumbo a San Vicente.
Ed. Alhulia. 2025
«El lenguaje habla a través / del poeta. Es su instrumento. / En la gruta feroz de las palabras / no hay otra verdad que el verso. / El verso trasciende porque transmuta. / El verso es verso porque ama ser. (…) Para ser, el poeta es una / metáfora incompletea / cuyo sujeto se ha perdido. / He ahí lo infinito / de lo finito. / Todo es posible. Solo es amar…Belleza / perecedera / del instante», escribe el poeta y crítico Enrique Villagrasa en su último libro En la esquina del verso. Me quedo con: «Todo es posible. Solo es amar…Belleza / perecedera / del instante», que viene a conformar una sabia manera de entender el mundo, la poesía, la vida, al fin y al cabo.
Decía Borges, uno de los grandes ensayistas del tango, que estudiar el tango era profundizar en una de las vicisitudes del alma; y la historia de los argentinos es la historia del tango, su propia historia, su idiosincrasia. Será a finales del XIX; en las casas de mala vida y “los casinos de baja estofa” donde comienza el tango a despuntar. Este género inicial era alegre, descarado y valiente; un baile de cortes y quebradas asociado al honor, al guapo y al duelo a cuchillo entre compadritos. Este tango de cimitarra y resarcimiento era el que admiraba Borges.
Nuestro poema de cada día
Juan Ramón Jiménez, como cualquier poeta, emplea los vocablos no solo para evocarnos representaciones intelectuales y utilitarias, sino también para transmitirnos unos determinados sentimientos. De ahí que lleve a cabo una esmerada selección léxica que traduzce la correspondencia entre sus estados anímicos y las resonancias afectivas que los signos lingüísticos empleados en él despiertan. Este conjunto de asociaciones afectivas que, junto con su significado propio o específico, conllevan los vocablos -y que determina su valor connotativo- constituye un rasgo estilístico de primer orden, capaz, por sí mismo, de caracterizar al poeta de Moguer.
“He tenido un sueño” dijo Luther King en su icónico discurso defendiendo la convivencia entre blancos y negros. Fue un momentazo global. Se hicieron camisetas con la frase en inglés “I have a dream”.
«El Quijote es, entre otras cosas, nuestro campo de entrenamiento para
aprender métodos de aproximación a Dickens, Flaubert, etcétera»
(Vladimir Nabokov, “Curso sobre el Quijote”)
«A lo largo de todas las demás novelas que leamos, el Quijote,
en cierto modo, seguirá estando con nosotros»
(Vladimir Nabokov, “Curso sobre el Quijote”)
¿Ganó o perdió el hidalgo más famoso de la literatura? Un profesor ruso enamorado de las mariposas, del ajedrez y de Cervantes se sentó a contar, uno por uno, los 40 combates del Caballero de la Triste Figura. El resultado, digno de una final de infarto, lleva setenta años esperando a que alguien le encuentre refutación.
Vivir una soledad no deseada en una ciudad muda, es como tener un aguacero inmediato y no tener el paraguas chino que aunque se vuelque hacia arriba con el viento inesperado, al menos protege hasta el primer soportal. En cuaquier papelera caerá retorcido como los sueños enjaulados del trotamundos que llevamos dentro. Una vez un cantero abulense, de esos de voz también canteada por los años, me dijo que las piedras hablan y que la lluvia las termina de acomodar, de biselar. Tambien estan solas a merced del tiempo devorador de su brillo, en la soledad de sus gárgolas, que te protegen, pero también te aísla entre el silencio de los arcos, testigos inmortales y callados de tu paso.
Las manos del artesano, endurecidas por el tiempo y la fricción, moldean la materia. Madera, metal, arcilla; sustancias inertes que, bajo su toque, adquieren forma. Un proceso repetitivo, casi mecánico, que se repite a través de los días, los años. Crea belleza, dicen algunos. Funcionalidad, añaden otros. Pero la belleza es una ilusión efímera, una construcción mental que se desvanece con la comprensión de la insignificancia. La funcionalidad, un breve aplazamiento de la inevitable decadencia. Sus herramientas, extensión de su cuerpo, reflejan su propia inexorable descomposición. El filo se embota, el mango se agrieta. Igual que él. El cuerpo, una máquina imperfecta que se deteriora con cada ciclo de trabajo. Los músculos se tensan, las articulaciones crujen, un recordatorio constante de la fragilidad inherente a la existencia. Cada pieza terminada, un pequeño triunfo sobre el desgaste, una breve resistencia a la entropía que no hará mella en el gran diseño de la nada.
Intentar atrapar la luz, como si eso fuera posible con sólo estirar el brazo y cerrar el puño. Es, en ese punto, donde la evanescencia de una nube se convierte en cielo, o donde los sueños chocan contra la realidad de las esquinas de una habitación mientras intentan convertirse en otra cosa.
La repetición de la Historia es un hecho conocido por todos, y por ello, el divulgador David Botello comparte en este libro diversas lecciones, moralejas y anécdotas de figuras destacadas y fracasados que cometieron errores tan graves que quedaron registrados en los libros. Tal vez, con un poco de fortuna, logremos extraer alguna enseñanza de sus experiencias.
Ed. Crítica. 2024
Este libro de casi mil páginas es una auténtica joya sobre la evolución y el triunfo de la religión fundamentada en las enseñanzas del Hijo de Dios, Jesucristo. En la segunda mitad del siglo IV d. C. el cristianismo ya está en sazón, tras haber sufrido una enormidad pavorosa y sangrienta, en forma de persecuciones por parte de los emperadores de Roma.
"Foto movida" ofrece una representación de años inolvidables, proporcionando una visión global y precisa de los primeros años ochenta. Fueron tiempos marcados no solo por la movida, sino también por los atentados de ETA y los secuestros, momentos difíciles. Se trata de una novela emocionante e intrigante.
Que se entere todo el mundo
Voy a ir al teatro, “Pero no se lo digas” a nadie, aunque todos saben que me dedico a ver obras de teatro y escribir después sobre ellas. Pero no se lo digas a nadie.
Reseña del poemario "Google Maps no responde", de María Rosal
En la sociedad contemporánea, existe una gran mayoría que está convencida de que bastan los dispositivos tecnológicos para orientarnos en cualquier lugar del mundo, ya sea para encontrar una calle desconocida, un restaurante escondido o el camino más corto hasta nuestro destino. Sin embargo, existen momentos en la vida en los que ninguna aplicación puede decirnos hacia dónde encaminar nuestros pasos y, mucho menos, nuestro corazón, ya sea cuando perdemos a aquellos que nos acompañaron, cuando la infancia se convierte en un territorio caliginoso o en los instantes en los que la memoria golpea nuestra puerta para susurrarnos el nombre que un día tuvimos. Es entonces cuando Google Maps deja de responder y solo queda la cartografía íntima de los afectos.
Hoy tengo el privilegio de presentarles a una excelente artista, una mujer a quien admiro profundamente, no solo por su trayectoria, sino por la humanidad que habita en ella. Me refiero a la artista plástica María Elcy Ramírez Cuartas, nacida el 24 de julio de 1954 en el municipio de Sevilla, Valle del Cauca, Colombia.
Colección Alayateveré, N. 13, Pandora Ediciones, Sevilla 2026
Colores que vibran y texturas que nos marcan conforman las ilustraciones del pintor sanroqueño. Flores rojas que se refuerzan con copas de vino y un fondo amarillo nos abre las puertas a un bodegón con dosis abstractas. El manejo de colores que contrastan generan una atmósfera cálida para ese cuento titulado “Demasiada realidad”, que se inspira del poema de Eliot “Burnt Norton”, en concreto del verso “Go, go, said the bird. Human kind cannot bear too much reality”, con la certeza del ser humano precisando ocio y distracción para superar, al menos tolerar, la desconcertante naturaleza de la existencia.
"La memoria es el único paraíso del cual no podemos ser expulsados." — Jean Paul
La reciente entrega del Internacional de literatura Rubén Darío entregado en España a la poeta mexicana Beatriz Saavedra Gastélum constituye mucho más que un reconocimiento a una trayectoria literaria. Se trata de un acto simbólico que enlaza la reflexión contemporánea sobre la presencia de las mujeres con una de las figuras más fascinantes de la historia mesoamericana: Tz’akbu Ajaw, la llamada Reina Roja de Palenque. Esta conexión adquiere una dimensión particular a través del libro que la autora dedica a la soberana maya, una obra donde la arqueología, la poesía y la memoria dialogan para reconstruir una voz femenina que el tiempo había cubierto con siglos de silencio.
Acantilado, 2026
Un lenguaje suelto, abierto, animado por la curiosidad y el conocimiento –exigencias que propicia el vivir- es lo que muestra este libro que cautiva por su decir y que evoca, en un momento u otro, la figura de la madre como vínculo de significación y unidad.
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