La escurridiza historiadora Doña Gorgo nos descubre en su nuevo libro "Códigos de la muerte" los misterios del Antiguo Egipto, más allá de la pirámides y los faraones.
La muerte de su hija Teresa es el centro de "Eternidad azul" de Fernando de Villena
La muerte de un hijo o una hija, como ha sucedido en este caso, es uno de los acontecimientos más terribles que puede sufrir cualquier ser humano. El concepto de lo inefable, tan estudiado en teoría de la literatura, alcanza en este momento todo su sentido. No alcanzamos a tener palabras para expresar tanto dolor, tanta agonía, tanta desolación.
La luz de noviembre es una llama temblona en medio del Big Bang. Es delgada y recogida como una vela encendida en la oscuridad frente al rostro de los muertos que se anclan a la inmortalidad de las fotos. El pasado se cree bello en el presente a través del espejo de una foto. La luz de noviembre es una melancolía alargada y reposada frente al hedonismo y la aceleración de la sociedad. Se corta a sí misma el costado con un celaje afilado, como un dulce suicidio, para que se desangren los fotones frente al espectáculo bullicioso de las flores y los vivos en los cementerios. Los padres descansan en paz. Las madres descansan en paz. Los hijos descansan en paz, pero con un sueño perpetuo en la boca.
PLAZA DE GUIPÚZCOA
No seré yo quien hable bien de Trump, ni delante de mi abogado ni del defensor del Pueblo. “Habla pueblo, habla, libertá, libertá sin ira, libertá”. La democracia entonces estaba recién estrenada, eran otros tiempos, tío. Ir a votar era una escapada romántica, una aventura loca. Qué ingenuidad, qué inocencia. Quién nos ha visto y quién nos ve.
RIL Editores, Barcelona – Santiago de Chile, 2024
Qué iluso el ser humano alumbrando su vida con fuegos de artificio, eludiendo cualquier pensamiento que le recuerde que la noche arroja cada día su sentencia de sombras y envía un emisario para que no olvidemos cuál es nuestro final. El emisario sobrevuela la obra titulada El murciélago entre fuegos de artificio, y su autor, en el primer poema de este libro, nos advierte: “[…] Eso que imagináis un fabuloso fuego, / un fuego entre las manos que no quema, / son cerillas, / cuidado, / son cerillas y duelen / igual que una caricia en el rostro imposible”.
“Hay tres o cuatro cuestiones que me mantienen
insomne a veces: el tiempo, su sombra llamada
movimiento, los sueños y el espacio.”
A.B.M.
El sello argentino Librería de la Paz acaba de distribuir el primer tomo de un erudito trabajo del destacado autor local, con introducción del Prof. Oded Balaban, del Departamento de Filosofía de la Universidad de Haifa, Israel.
Nuestro poema de cada día
En "La tarde" de Gabriel Miró, Sigüenza pasea por la naturaleza en septiembre, disfrutando del paisaje y los pueblos de La Marina Baja. Se encuentra con un gato abandonado, lo que provoca una reflexión sobre la compasión. La prosa destaca por su belleza sensorial y conexión emocional con la tierra.
Nuestro poema de cada día
El paisaje de Moguer. I
Paisaje grana XIX. El paisaje de Moguer, en las alboradas en el los ocasos, ha sido desde siempre un elemento fundamental para trasladar a Juan Ramón Jiménez el equilibrio anímico del que tan necesitado estaba. Y si hay un capítulo en Platero y yo en el que el ocaso adquiere dimensiones que sobrepasan la pura contemplación física para adquirir un tono de eterna trascendencia, ese es el XIX, titulado “Paisaje grana”. Quienes hemos tenido la suerte de disfrutarlo -por ejemplo, en Fuentepiña, donde se encuentra la casa de verano y descanso del poeta- podemos dar fe de la grandeza de la prosa poética de Juan Ramón, que nos ha permitido descubrir sensaciones y emociones insospechadas.
Nuestro poema de cada día
Juan Ramón Jiménez, como cualquier poeta, emplea los vocablos no solo para evocarnos representaciones intelectuales y utilitarias, sino también para transmitirnos unos determinados sentimientos. De ahí que lleve a cabo una esmerada selección léxica que traduzce la correspondencia entre sus estados anímicos y las resonancias afectivas que los signos lingüísticos empleados en él despiertan. Este conjunto de asociaciones afectivas que, junto con su significado propio o específico, conllevan los vocablos -y que determina su valor connotativo- constituye un rasgo estilístico de primer orden, capaz, por sí mismo, de caracterizar al poeta de Moguer.
Las manos del artesano, endurecidas por el tiempo y la fricción, moldean la materia. Madera, metal, arcilla; sustancias inertes que, bajo su toque, adquieren forma. Un proceso repetitivo, casi mecánico, que se repite a través de los días, los años. Crea belleza, dicen algunos. Funcionalidad, añaden otros. Pero la belleza es una ilusión efímera, una construcción mental que se desvanece con la comprensión de la insignificancia. La funcionalidad, un breve aplazamiento de la inevitable decadencia. Sus herramientas, extensión de su cuerpo, reflejan su propia inexorable descomposición. El filo se embota, el mango se agrieta. Igual que él. El cuerpo, una máquina imperfecta que se deteriora con cada ciclo de trabajo. Los músculos se tensan, las articulaciones crujen, un recordatorio constante de la fragilidad inherente a la existencia. Cada pieza terminada, un pequeño triunfo sobre el desgaste, una breve resistencia a la entropía que no hará mella en el gran diseño de la nada.
Nuestro poema de cada día
"El hombre acecha" es el penúltimo poemario de Miguel Hernández, y el segundo escrito durante la Guerra Civil, tras Viento del pueblo (publicado en Valencia por Socorro Rojo Internacional el 2 de octubre de 1937). Se compone de 19 poemas sin uniformidad temática: en algunos de ellos irrumpen sus preocupaciones sociales y políticas; otros, como es el caso de los titulados “Rusia” y “La fábrica-ciudad”, surgen como resultado de su viaje a la Unión Soviética formando parte de la comisión que representaba a España en el V Festival del Teatro Soviético. Y aunque el tono exaltado de Viento del pueblo se ha moderado, un sentimiento de aflicción recorre el poemario, que está precedido por una dedicatoria a Pablo Neruda.
Nuestro poema de cada día
Ramón Gómez de la Serna (1888-1963, escritor y periodista vanguardista, adscrito al Novecentismo, es el creador de un género literario al que bautizó con el nombre de greguería -palabra que literalmente significa "lenguaje ininteligible, incomprensible", y que pasa a designar "una idea ingeniosa, plasmada en prosa, una imagen, una comparación sorprendente, un intento de redefinir metafóricamente facetas de la realidad a través de asociaciones inesperadas, originales y humorísticas".
El concepto de progreso cabe fundarlo en la idea de catástrofe. Que todo siga 'así' es la catástrofe. Ésta no es lo inminente cada vez, sino que es lo cada vez ya dado. Pensamiento de Strindberg: el infierno no es nada que nos aceche aún, sino que es esta vida aquí.
Walter Benjamin, Parque Central, en Obras, I, p. 262.
I. Las cuatro citas
Cuatro epígrafes preceden a los 28 poemas de El ángel contemporáneo, el último poemario del escritor argentino Alberto Boco. Más que ornamento, los cuatro anticipan el territorio del libro: el encuentro con el ángel es también un encuentro con los autores que Boco convoca.
Nuestro poema de cada día
En estos sencillos versos, Emilio Prados contrapone la placidez de la tarde, la serenidad del cielo, el sosiego de la noche, la quietud de las estrellas y el lento discurrir del agua del río a la fuerza del viento, que incansable, sin cesar nunca, en todo pone perturbación y desorden.
Editorial Mora Barnacle
Se podría decir aún muerta la rosa, la palabra rosa no ha muerto, parafraseando la conocida frase y es que en el bello juego que nos presenta el autor hace vivir, revivir, pensar, repensar las cosas y los actos y circunstancias de los hechos en poesía, a través del valor de la palabra, en sus conjunciones, repeticiones, yuxtaposiciones, conformando una estética performática.
Nuestro poema de cada día
El poema de Federico García Lorca presenta a Sevilla como una ciudad llena de sensualidad y dolor, contrastándola con Córdoba, asociada a la muerte. Utiliza imágenes vívidas y una métrica heterométrica para explorar la Semana Santa, fusionando elementos mitológicos y dionisíacos que reflejan la complejidad emocional de las tradiciones andaluzas.
OPINIONES DE UN LECTOR
Rosa Berbel es una autora que con solo dos libros ya forma parte de los Nuevos textos sagrados de Tusquets Editores. Un libro con una elegante cubierta en dorado y negro y con la ilustración de un cordero vegetal de Tartaria. Colección dirigida por Antoni Marí. Primera Edición: mayo de 2022. 32 poemas y 86 páginas, repartidos en tres partes: La muerte natural con 20 poemas, La conquista del paisaje con un poema largo muy eremita y Cuando acabó la fiesta con otros 11 poemas. Apadrinada en la solapa del libro, como si fuera una avenida de esfinges, por Fernando Aramburu, Daniel J. Rodríguez, Joaquín Pérez Azaústre y Luis García Montero.
Nuestro poema de cada día
La galería de personajes femeninos creados por la sensibilidad artística de García Lorca es copiosa, tanto en su producción poética como teatral.
Venecia en lo oscuro de una oscuridad donde flota un ataúd entre barcas, la nave va, sin ropaje, ni velos ni mortaja va, en un movimiento veloz que nos acerca a la muerte. Abrimos un diario con sus páginas que el músico de la corte nos da a conocer venciendo al silencio y a su vez a la vejez con su sentido. Invierno, desdicha y llanto son sinónimos que inundan el cuerpo del texto, son papeles, vestigios del derrotero, un sentir más la muerte que la vida, en un ir del corazón a los asuntos, donde no se perdona la vida oscura, donde inventar un canto que salve, un escarbar para recuperar la potencialidad de la infancia en oposición a la decrepitud, en la peste encontrar un sonido que escribir. Un volver o imaginar, soñar con un volver a los brazos fraternales, a la CASA, esa triste belleza que acuna el dolor y la pesadumbre que solo la música redime.
Nuestro poema de cada día
La "Gacela del amor imprevisto" de Federico García Lorca explora un amor fugaz y doloroso, caracterizado por la tensión entre el deseo y la pérdida. A través de imágenes sensuales y metáforas, el poeta expresa su sufrimiento y la incomprensión que rodea su experiencia amorosa, fusionando amor y muerte en un intenso diálogo lírico.
Hay libros que no nacen de una intención literaria, sino de una necesidad vital de dar orden al caos. Para Beatriz Torregrosa, escribir Te quise, te quiero y SIEMPRE te querré fue el proceso natural de transformar una experiencia de pérdida profunda —la de su hijo y la de su madre— en un testimonio de fortaleza. Lejos de ser un texto sobre el final, esta obra se presenta como un mapa emocional diseñado para quienes buscan entender cómo el amor sobrevive a la ausencia física y se convierte en una presencia nueva y constante.
Luis Bacigalupo nació el 5 de octubre de 1958 en Buenos Aires, ciudad en la que reside, la Argentina. Cursó la Carrera de Letras en la Universidad de Buenos Aires. Coordina talleres de escritura. Es director de la editorial El Jardín de las Delicias. Dirigió la revista de literatura y el sello editorial de poesía “La Papirola”. Textos suyos han sido incluidos en antologías —“70 poetas argentinos, 1970-1994”, compilador: Antonio Aliberti, 1994, “El textonauta”, compiladoras: Graciela Komerovsky y Noemí Pendzik, 1994, etc.—, como así también en publicaciones periódicas del país y de España, Venezuela, Perú, Estados Unidos y Uruguay. Publicó entre 1987 y 2014 los poemarios “Trogloditas”, “Yo escribía un poemita”, “El relumbrón de la claraboya”, “Madagascar”, “Las purpurinas”, “El océano”, “Elíptica del espíritu” y “Mixtión”. En 2000, a través de Ediciones Simurg, aparece su novela “Los excomulgados”, precedida por su relato “La deuda”.
Traducción del hebreo al inglés: Iris Calif
Traducción del inglés al español: Jorge Daniel Tejeda Palafox
Publicamos tres poemas de la poeta israelí Iris Calif.
Ed. HarperCollins Ibérica. 2024
Deseo comenzar por el final, y realizar una crítica historiografía rigurosa y correcta, como corresponde al Medievalista que soy, al capítulo que, el autor, define como Cronología: Fernando I NO es Rey de Castilla, entidad totalmente inexistente hasta Sancho II y referida solo al Condado de Burgos (‘imperando el conde Fernando en Burgos’). Asimismo: ‘Imperando el Príncipe Sancho en Burgos, y mi hermano el Emperador Alfonso en León’.
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Benito Pérez Galdós, para unos, don Benito; para otros, Benito el Garbancero, es, probablemente el mejor autor español del siglo XIX. Ramón María del Valle-Inclán fue sin duda un poco cruel al ponerle dicho apelativo que hizo tanta fortuna. En el año 1912 fue propuesto como candidato al premio Nobel de Literatura, su principal enemigo no fue otro escritor de la época, en este caso el alemán Gerhart Hauptmann que ganó el Nobel ese año, sino la Iglesia Católica que ya se la tenía jurada desde hace más de 10 años, concretamente desde el estreno de la obra teatral “Electra” en enero de 1901. Y nos remontar un poco más atrás en el tiempo, cuando publicó en 1884 la novela “Tormento” que también levantó ampollas en la Iglesia porque uno de los protagonistas era el sacerdote Pedro Polo que chantajeaba a la joven Amparo Sánchez Emperador “Tormento” por un secreto de confesión. Un lujurioso personaje bebía los vientos por la joven.
Nuestro poema de cada día
Dos hermosísimos poemas de Diario de un poeta recién casado ponen la figura de la madre en primer plano: los titulados “Idilio” y “Madre”.
Concetta La Placa Tumminelli (nació el 30 de julio de 1960 en Caltanissetta, Sicilia, desde el 2006 vive en Roma) es una poeta, escritora, aforista y activista social italiana. Desde pequeña ha tenido interés por las artes especialmente por la literatura, escribe poesia desde los 15 años. Parte de su trabajo literario ha sido incluido en innumerables antologías de diferentes partes del mundo. Por la calidad de su trabajo poético ha recibido diferentes premios y reconocimientos nacionales e internacionales.
El libro que hoy nos ocupa, Cicuta de tiempo de Beatriz Saavedra, contiene una selección de poemas de 12 libros distintos, que nos sorprende, porque, aunque cada uno de estos libros se puede distinguir por sus particularidades, todos los versos elegidos en Cicuta de tiempo pertenecen a un mismo mundo poético.
Sin pretenderlo me hallaba ante el televisor viendo Un hombre para la eternidad (1966). Recordaba haberla disfrutado hace décadas, en el cine de mi pueblo, seguramente en sesión doble, y que era una película de Fred Zinnemann, a quien debemos también la excepcional Solo ante el peligro (1952); con la que ineludiblemente guarda enormes concomitancias, porque en ambos films su protagonista —sea el marshall Will Kane en el western o sea Tomás Moro en esta recreación histórica— opta, contra los ruegos de todos cuantos le rodean, por una decisión sumamente arriesgada; incluso fatídica para el santo católico —y muy posteriormente, también anglicano—.
"Cleopatra. La reina que desafío a Roma y conquistó la eternidad", de Alberto Angela
Ed. Harper Collins Ibérica.
Estamos ante una de las mejores novelas-históricas sobre la vida y la obra política de la gran reina de los egipcios, Cleopatra VII Filopátor. El método utilizado es el que goza de todas mis bendiciones, y se refiere a una evolución continua narrativa, sin diálogos, ya que estos suelen estar más o menos inventados.
Nuestro poema de cada día
“Platero y yo”: Una de las cumbres absolutas del poema en prosa y de la prosa lírica en lengua española. XII
El paisaje de Moguer. III. “El pino de la Corona”. Empecemos por señalar una obviedad: Platero no es un burro real, sino literaruo. Por supuesto que reales eran los paseos que daba Juan Ramón subido en alguno de los varios burros simbolizados en la figura idílica de Platero. Conviene recordar que Juan Ramón Jiménez, tras una estancia en Madrid, regresa a Moguer en busca de tranquilidad y contacto con la naturalza, aquejado por una profunda depresión por la muerte de su padre; y aquí escribe Platero y yo, entre 1907 y 1912 (la primera edición reducida vio la luz en 1914 y la ediciìón íntegra se publicó en 1917). Por prescripción médica, a Juan Ramón se le había recomendado dar paseos al aire libre por el campo, y así lo hacía, en especial por los pinares de la finca de Fuentepiña; y sus convecinos estaban acostumbrados a verlo pasear ensimismado y vstido de riguroso luto, y hablando solo o con alguno de los burros que lo conducían.
LA ROSA 14
Que nuestros nombres no se borren de la historia
Acérquense al Gran Teatro Pavón, y contemplen, no impasibles, que el silencio de las cunetas y los húmedos muros de la Cárcel de Ventas el 5 de agosto de 1939 viene a exigir su sitio sobre las tablas en este inicio de la temporada 26/27.
Nuestro poema de cada día
El descubrimiento de una poetisa largo tiempo desconocida: Zenobia Camprubí. II
La biografía de Zenobia Camprubí está extensamente recogida en la web casamuseozenobiajuanramonjimenez.com, en el apartado que hay a su nombre, en el siguiente enlace:
CRUSTÁCEOS: EL EXOESQUELETO DE LA EXISTENCIA
Reseña del poemario "Crustáceos", de Isabel Torné. Publica Editorial Olé Libros (Valencia, 2025)
Decía Shakespeare en La tempestad que “estamos hechos de la misma materia que los sueños”. La afirmación adquiere una singular resonancia después de leer Crustáceos, de Isabel Torné, aunque en su caso habría que añadir que también estamos hechos de aquello que los sueños no consiguieron ser, porque por las páginas de este poemario transita insistentemente la conciencia de una vida imaginada que no coincide con la vida vivida; ese espacio intermedio, doloroso y profundamente humano, donde permanecen las decisiones no tomadas, los deseos incumplidos, los afectos perdidos y cuanto el tiempo ha ido dejando atrás.
Nuestro poema de cada día
Análisis de “La Iglesia abandonada”, uno de los poemas de mayor dificultad de "Poeta en Nueva York", de García Lorca
El poema Iglesia abandonada (Balada de la Gran Guerra) está fechado el 29 de noviembre de 1929, y tuvo tres versiones impresas:; la primera apareció en la revista porteña Poesía (I, núms. 6-7, octubre-noviembre de 1933), con un subtítulo que posteriormente se modificará: “(Recuerdo de la Guerra Europea)”; una segunda edición publicada en el volumen VI de las Obras completas (1938), que contó como editor literario con Guillermo de Torre; y, finalmente, y ya con el subtítulo definitivo, figura en España Peregrina (I, núm. 4, 15 de mayo de 1940).
"A-dioses", poemario de Sonia Solarte Orejuela
Atendiendo a la sugerencia lúcida de Borges: censurar y alabar son operaciones sentimentales que nada tienen que ver con la crítica, le propongo a mis lectores una operación más sensata: un seguimiento al texto "A-Dioses", que hable el libro, no quien traza estas líneas.
Nuestro poema de cada día
Ernestina de Champourcín, poetisa del 27: “Debo mi libertad al Dios que llevo dentro”
El poema "El secreto" de Ernestina de Champourcín explora la relación entre el amor divino y la vida humana. La poetisa destaca su conexión interna con Dios, contrastando su experiencia espiritual con la superficialidad del amor terreno. Al final, afirma que su libertad proviene de esta relación divina.
Nuestro poema de cada día
José García Nieto: Sonetos metapoéticos, VII
El soneto de José García Nieto, dedicado a Dámaso Alonso, reflexiona sobre la disciplina y las limitaciones del soneto, simbolizando la madurez emocional del poeta. A través de imágenes vegetales y metáforas, explora la conexión entre la creación poética y lo divino, destacando el dominio técnico en su composición.
LA CERTEZA DE LA LUZ: EPIFANÍA SOBRE LA CONDICIÓN HUMANA
Reseña del poemario "La certeza de la luz de Aziz Tazi. Diwan Mayrit (Madrid, 2026)
En La certeza de la luz, de Aziz Tazi, uno de los hispanistas marroquíes contemporáneos más destacados, el poeta erige un itinerario lírico a través del dédalo de la memoria, del tiempo y de la identidad, desplegando una imaginería de exquisita sensibilidad. El verbo transita entre la melancolía y la contemplación filosófica, revelando una abisal indagación sobre la transitoriedad de la existencia y la pervivencia de la emoción en el entramado del recuerdo, entre lo efímero y lo imperecedero, entre la inconsistencia de las reminiscencias y la solidez inexorable de la experiencia humana.
OPINIONES DE UN LECTOR
"El magisterio de los árboles", de Javier Gilabert
Editorial Renacimiento. 2026
EL MAGISTERIO DE LOS ÁRBOLES de Javier Gilabert. Editorial Renacimiento, Espuela de Plata. 2026. De 17x24 centímetros. Premio XXXI Certamen de Letras Hispánicas Rafael de Cózar. 75 páginas y 43 poemas, repartidos en dos partes: El primer árbol con 14 poemas y El magisterio de los árboles con 29 poemas. Aquí el mejor amigo del poeta no es un perro, sino un árbol, con su enseñanza y magisterio, como metáforas que aglutinan su poética. El libro está dedicado a sus amigos, su brújula en los momentos difíciles. Una cita de Herman Hesse abre el libro. «Los libros son santuarios. Quien sabe hablar con ellos, quien sabe escucharlos, aprenden la verdad. (...)» La primera parte nos recibe con una cita de Roberto Juarroz: «La vida dibuja un árbol y la muerte dibuja otro.» El poemario tiene algo de bosque y panegírico, de alabanza y oración, de homenaje-funeral que loa a un padre que se hace árbol y símbolo de vida y consuelo, como sus amigos, que son otro refugio dentro de su jardín espiritual y lingüístico. Un libro que pretende “asimilar el vacío”. Este libro es el tiesto en el que el poeta se ha hecho poesía bonsái, se ha dado forma y se ha esculpido en cada verso hasta transformarse, como Dafne, salvando las distancias con el mito, en otro árbol de palabras y hojas escritas. Porque el poemario es una metamorfosis emocional del poeta y de su mundo interior que se trasplanta al lenguaje compost, y con él, también lo hacemos sus lectores. Como si sucediese un milagro, un lugar donde busca el arraigo de los recuerdos y los amigos para no desarraigarse de la vida y su sentido. En él se mezclan, como dos corrientes marinas, meditación y contemplación, la espiritualidad o transcendencia oriental japonesa con la espiritualidad o transcendencia occidental, de herencia más católica. Por lo que tiene algo de oración o rezo, de búsqueda de lo importante, de tintineo divino y humano, de tintineo contemplativo y experimental.
Nuestro poema de cada día
La lucha entre la deshumanización neoyorquina y la belleza natural en "Cielo vivo", de Federico García Lorca
En "Cielo vivo", Federico García Lorca expresa su insatisfacción y búsqueda de amor en un paisaje idealizado, contrastando la deshumanización de Nueva York con la belleza natural. A través de imágenes vívidas, el poema refleja su anhelo por una conexión auténtica y la esperanza de encontrar alegría en el amor.
LOS MISTERIOS DEL CONTEMPLATIVO
I – La modelo de Vermeer
Contemplar es, contra lo que pueda suponerse de un modo un tanto adocenado o irreflexivo, un quehacer de carácter participativo: quien contempla, transforma, y su mirada es el agente activo del cambio: reconstruye el paisaje y, en el acto de reconstruirlo, lo crea y lo re-crea. La contemplación es, en este aspecto, análoga a la lectura: el Pierre Menard borgeano o, mejor aún, el elusivo Homero de su cuento “El inmortal” (El Aleph, 1949) eximen de todo comentario: cada lector reescribe el libro que está leyendo, y hasta puede pensarse con suficiente fundamento que no hay dos lectores más extraños entre sí que aquel que leyó el Quijote en el siglo XVIII y el que está en trance de leerlo en la actualidad; este último –y la diferencia no es de poca monta- carga, en principio, con todo el aparato crítico que la obra ha suscitado hasta nuestros días, lo cual puede convertirse en bienaventurado acicate o enfadoso gravamen. En esta línea de recreación ad infinitum, en un compás de tiempo que se subsume y se desdibuja en la eternidad, todo libro es el Talmud: se seguirá reinterpretando (reinventando, reescribiendo) hasta que desaparezca el último lector que se haya internado en sus páginas.
Nuestro poema de cada día
La poesía de Ernestina de Champourcín; del amor humano al amor divino
“Los versos de Ernestina de Champourcín rezuman una aspiración de verdad,hondura, eternidad y transparencia. Su poesía transita angustiadamente de lo humano a lo divino, alumbrada por su conciencia de la temporalidad del ser. Poeta de talante muy personal, prefirió rendir culto a la inspiración que hacer oficio de su vocación, que vivió sin plazos ni escuelas, ni más constricciones que las de su propio yo anhelante de plenitud. Cantó a los placeres del amor sensual cuando las mujeres callaban, encauzó su sentimiento religioso cuando no era moda y verbalizó el extrañamiento del regreso a un territorio geográfico, humano y poético al que ya era ajena”.
ENTRE VISITA Y VISITA
Entrevista a Dolors Fernández: "La última moda es propugnar que cualquiera puede escribir un libro y ser un superventas, que solo es cuestión de herramientas, estrategia y marketing"
Entre la intensidad poética y la narración de largo aliento se mueve la obra de Dolors Fernández Guerrero, una autora que ha sabido construir una voz propia desde la exploración de la memoria, el deseo y las fracturas íntimas. Novelista y poeta, Fernández transita con naturalidad entre géneros, combinando una escritura sensorial con una mirada lúcida sobre las emociones y los vínculos humanos. Su literatura, profundamente humana y contemporánea, confirma una trayectoria sólida que dialoga con el presente sin renunciar a la intensidad del lenguaje. Su última obra, Lluvia de cristal (2025), fue finalista del 73 Premio Planeta de Novela —uno de los galardones literarios más importantes en lengua española— lo que ha consolidado su presencia en el panorama literario contemporáneo.
"Cronotopos", de Ángel Olgoso, con imágenes de Antonio Madrigal
Colección “Relatos del desertor del presidio” N.20, ediciones Pandora, Sevilla. 2025
La pintura de Antonio Madrigal es una aplicación práctica de humanismo solidario, donde lo multidisciplinar juega un rol determinante. Digamos que Antonio Madrigal explora la interdisciplinariedad con resultados sobresalientes. Además de sus licenciaturas en Derecho y Periodismo, es pintor, humorista, dibujante, escritor y participante de tantos proyectos e inquietudes que precisaríamos mucho más espacio para dar cuento de ello. No obstante, ese espacio de humor gráfico se ha reflejado en numerosas publicaciones, desde sus comienzos en la revista de humor Don José (entonces dirigida por Antonio Mingote) hasta la inolvidable revista La Codorniz, pasando por Diario 16, El País, ABC y un largo listado que confirma su labor incontestable, sincera y honesta como dibujante gráfico.
El pino de la Corona: un símbolo literario en la vida de Juan Ramón Jiménez
El pino de Fuentepiña, el pino de Platero o el pino de la Corona son diferentes nombres para un mismo árbol que tiene una gran relevancia en la obra y vida de Juan Ramón Jiménez. Este árbol es significativo no solo para Moguer, sino también para todos los admiradores de la literatura del Nobel, quien lo inmortalizó a través de sus palabras. Recientemente, un viento huracanado derribó este pino, exponiendo sus raíces y dejándolo en un estado crítico. A pesar de sus más de 200 años, este infortunio podría resultar fatal, aunque los técnicos están implementando medidas urgentes para intentar salvarlo. Lo cual va a ser muy difícil, por no decir imposible.
Nuestro poema de cada día
La Navidad poética de García Nieto, I
José García Nieto se mueve con la misma habilidad técnica tanto en la métrica de tipo tradicional como en el terreno del versículo, donde ya no existe rima alguna, ni regularidad silábica, ni agrupamientos estróficos tradicionales –si bien las combinaciones de versículos se separan unas de otras en el ámbito del poema por espacios en blanco, originando agrupamientos similares a los de las estrofas–; y el ritmo interno se obtiene mediante otros procedimientos morfosintácticos y léxico-semánticos, basados, fundamentalmente, en el «principio de recurrencia»: paralelismos de distintos tipos, reiteración de palabras e ideas, peculiar organización estructural de los poemas... Y los versículos de García Nieto en modo alguno implican prosaísmo, defecto poético este jamás rastreado en ninguno de sus poemas, sean de la temática que fueren.
Nuestro poema de cada día
La Navidad poética de José García Nieto, II
El poema "Nacimiento en el hogar" de José García Nieto evoca la espiritualidad y la fe familiar a través de la construcción del belén. Refleja el encuentro con lo divino en la sencillez del hogar, invitando a los hombres a reconocer al Niño Dios como fuente de esperanza y vida.
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