Nuestro poema de cada día
09/09/2026@07:07:00
El paisaje de Moguer. III. “El pino de la Corona”. Empecemos por señalar una obviedad: Platero no es un burro real, sino literaruo. Por supuesto que reales eran los paseos que daba Juan Ramón subido en alguno de los varios burros simbolizados en la figura idílica de Platero. Conviene recordar que Juan Ramón Jiménez, tras una estancia en Madrid, regresa a Moguer en busca de tranquilidad y contacto con la naturalza, aquejado por una profunda depresión por la muerte de su padre; y aquí escribe Platero y yo, entre 1907 y 1912 (la primera edición reducida vio la luz en 1914 y la ediciìón íntegra se publicó en 1917). Por prescripción médica, a Juan Ramón se le había recomendado dar paseos al aire libre por el campo, y así lo hacía, en especial por los pinares de la finca de Fuentepiña; y sus convecinos estaban acostumbrados a verlo pasear ensimismado y vstido de riguroso luto, y hablando solo o con alguno de los burros que lo conducían.
Nuestro poema de cada día
El paisaje de Moguer. II. La cañada de las Brujas. Un ambiente de misterio envuelve todo el capítulo V de “Platero y yo”. En el primer párrafo, Juan Ramón Jiménez logra suscitar la sensación de miedo; y así, aparecen, en los prados soñolientos, cabras negras -símbolo del diablo- entre las zarzamoras -símbolo de represión y rechazo-; sombras que se ocultan al paso de Platero y Juan Ramón, no se sabe con qué enigmáticas intenciones; nubes bajas, que provocan una tenue neblina; humedad y silencio en el ambiente...; y, como marco misterioso que todo lo envuelve, la Cañada de las Brujas por la que transitan.
Nuestro poema de cada día
Retrato de una etnia: Los húngaros.
Sin perder su asombrosa capacidad lírica, no todos los capítulos de “Platero y yo” ofrecen una visión idealizadora de las realidades descritas y/o narradas. Tal es el caso, por ejemplo del capítulo XXXIII, titulado “Los húngaros”. Como sobrevolando el texto, se advierte la preocupación del autor por la pobreza e ignorancia de las gentes -los húngaros son, en este caso, el mejor exponente de la falta de educación y cultura del pueblo, simbolizada, quizá, en esta escena: “el chiquillo se orina en su barriga”, reforzada con el símil “como una fuente en su taza”-, que contrasta con la belleza natural que encierra el pueblecito de Moguer y su entorno. Sin más preámbulos, transcribimos el texto y ofrecemos su comentario.
Nuestro poema de cada día
Algo especial tiene el paisaje del Moguer natal de Juan Ramón Jiménez al alba, al mediodía, y a la hora del crepúsculo vespertino, que es capaz de trasladar al poeta una sensación de armonía y sosiego, tan necesario para contrarrestar su permanente desequilibro anímico. Lo vamos a poder comprobar leyendo un poema titulado “Auroras de Moguer”, así como dos cuentecillos de ese monumento al poema en prosa modernista que es la obra Platero, y titulados “El loco” y “La cuadra”.
Bajo 35. I Encuentro de Poetas reunirá a los autores menores de 35 años más relevantes del panorama literario actual, del 16 al 18 de mayo en Punta Umbría y Moguer (Huelva). Se celebra en el marco de la entrega del 43º Premio Iberoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez, y recoge la vocación transatlántica Juanramoniana dando visibilidad a destacados autores latinoamericanos residentes en España.
Nuestro poema de cada día
El paisaje de Moguer. I
Paisaje grana XIX. El paisaje de Moguer, en las alboradas en el los ocasos, ha sido desde siempre un elemento fundamental para trasladar a Juan Ramón Jiménez el equilibrio anímico del que tan necesitado estaba. Y si hay un capítulo en Platero y yo en el que el ocaso adquiere dimensiones que sobrepasan la pura contemplación física para adquirir un tono de eterna trascendencia, ese es el XIX, titulado “Paisaje grana”. Quienes hemos tenido la suerte de disfrutarlo -por ejemplo, en Fuentepiña, donde se encuentra la casa de verano y descanso del poeta- podemos dar fe de la grandeza de la prosa poética de Juan Ramón, que nos ha permitido descubrir sensaciones y emociones insospechadas.
Nuestro poema de cada día
La miga y la pedagogía del castigo de doña Domitila. A lo largo de esta segunda semana de septiembre, niños y adolescentes vuelven a sus colegios e institutos para iniciar un nuevo curso escolar. Afortunadamente, la educación ha abandonado los procedimentos punitivos para sancionar el bajo rendimiento de los escolares, y nada tiene que ver con la escuela a la que se refiere Juan Ramón Jiménez en el capítulo VI de Platero y yo; una escuela en la que la maestra (la [a]miga), doña Domitila, impone una severa disciplina que incluye castigos físicos para los niños. Por eso, el poeta, irónicamente, no quiere que Platero participe de la crueldad de ese modelo pedagógico, y prefiere llevárselo al campo para enseñarle a disfrutar de la Naturaleza.
«Solo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida».
— Albert Einstein (1879-1955)
«La verdadera investigación de la vida de Cervantes debe realizarse en el archivo y nunca asimilando o interpretando los textos del escritor como una fuente inagotable de sucesos biográficos».
— Emilio Maganto Pavón (1943-2026)
Es un gran honor y privilegio presentar el legado científico, humanístico e intelectual de mi queridísimo amigo y excelente profesor Emilio Maganto Pavón, de reconocido prestigio como jefe de Sección de Urología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, exprofesor de la insigne Universidad de Alcalá de Henares, prologuista de mi segunda Vida de Miguel de Cervantes Saavedra (Barcelona, Penguin Random House, 2025) y autor de los espléndidos libros sobre el ejemplar soldado aventajado de los invencibles Tercios Viejos españoles Miguel de Cervantes Saavedra, autor del Quijote (1605 y 1615), y sus familiares y amigos, entre ellos: El poeta Pedro Laínez (1538-1584) (Alcalá de Henares, Editorial Universidad de Alcalá, 2021); La partida de bautismo de Miguel de Cervantes y sus detractores (Alcalá de Henares, Editorial Universidad de Alcalá, 2015); La familia Villafranca y Miguel de Cervantes (Alcalá de Henares, Editorial Universidad de Alcalá, 2014); Isabel de Saavedra. Los enigmas en la vida de la hija de Cervantes (Madrid, Editorial Complutense, 2013); y Ana de Villafranca. Amante de Miguel de Cervantes (Madrid, Editorial Complutense, 2011).
Nuestro poema de cada día
Juan Ramón Jiménez, como cualquier poeta, emplea los vocablos no solo para evocarnos representaciones intelectuales y utilitarias, sino también para transmitirnos unos determinados sentimientos. De ahí que lleve a cabo una esmerada selección léxica que traduzce la correspondencia entre sus estados anímicos y las resonancias afectivas que los signos lingüísticos empleados en él despiertan. Este conjunto de asociaciones afectivas que, junto con su significado propio o específico, conllevan los vocablos -y que determina su valor connotativo- constituye un rasgo estilístico de primer orden, capaz, por sí mismo, de caracterizar al poeta de Moguer.
Nuestro poema de cada día
El soneto "Al soneto con mi alma" de Juan Ramón Jiménez expresa el anhelo espiritual del poeta por la belleza, encapsulando sus emociones en la forma clásica del soneto. Mediante comparaciones y un diálogo lírico, destaca cómo esta estructura permite reflejar su búsqueda de lo ilimitado dentro de lo limitado.
Eduardo Castro es un conocido y destacado escritor granadino, periodista y miembro supernumerario de la Academia de Buenas Letras de Granada donde ha desarrollado una trayectoria centrada en la escritura de buen número de obras como Muerte en Granada: la tragedia de Federico García Lorca (1975), La mala conciencia (1979), premio Ángel Ganivet de narrativa; Granada, pueblo a pueblo (2002), Tú –premio Arcipreste de Hita- (1989), Sábados a contracorriente (2004), Tiempo de hablar (2010), La Alpujarra en caballos de vapor (2017), Cajón de sastre (2023)… Ha dirigido y llevado a cabo el guion de programas televisivos, y ha participado en el Consejo Audiovisual de Andalucía. En la actualidad dirige el Boletín de la Academia de Buenas Letras de Granada y es responsable de su Diccionario de Autores Granadinos.
Nuestro poema de cada día
El poema "Allá vienen las carretas" de Juan Ramón Jiménez evoca la tristeza del campo al describir el paso de carretas cargadas de troncos muertos hacia Pueblo-nuevo. A través de imágenes sensoriales, el poeta expresa melancolía y reverencia por la naturaleza, mientras reza por los árboles que sostienen los nidos.
Nuestro poema de cada día
Juan Ramón Jiménez Mantecón (Moguer, 23 de diciembre de 1881-San Juan, 29 de mayo de 1958) fue un poeta español. Ganó el Premio Nobel de Literatura en 1956 por el conjunto de su obra, entre la que destaca la obra lírica en prosa Platero y yo.
La poesía de Juan Ramón Jiménez -que tan notable influencia ha ejercido en las posteriores generaciones de poetas españoles- no amarillea con el paso del tiempo y permanece viva, ajena a los vaivenes efímeros de las modas literarias.
Mi obra es una eternidad de latidos, solía decir JRJ
La colección Vandalia de la Fundación José Manuel Lara publica completo, por primera vez, el libro de Juan Ramón Jiménez titulado “Historias”, que contiene 27 poemas inéditos. Además, el libro incluye un estudio introductorio de la editora Rocío Fernández Berrocal, un cuaderno gráfico y facsímiles de los manuscritos. La presidenta de la Fundación Zenobia, su sobrina-nieta Carmen Hernández-Pinzón, nos adelanta que todavía quedan varios libros inéditos por publicar.
Edición de Soledad González Ródena
Soledad González Ródenas ha realizado una edición definitiva de dos obras fundamentales de Juan Ramón Jiménez, cumbres del poema en prosa en lengua española. El resultado es "Baladas y Odas" que ahora publica Vandalia.
"La niña santa", de Daniel Blanco Parra, es una historia conmovedora que narra la heroicidad de una niña que tuvo que manejar una santidad impuesta y cuyo estigma arrastró hasta la muerte.
En la Residencia de Estudiantes de Madrid, ha tenido lugar la presentación del libro "Diario íntimo", de Juan Ramón Jiménez, en cuyo acto han participado, por orden de intervención, Ignacio F. Garmendia, editor; Rosa García Gutiérrez, directora de la Cátedra Juan Ramón Jiménez- Universidad de Huelva; Soledad González Ródenas, autora de la edición y Carmen Hernández -Pinzón, sobrina nieta de Juan Ramón Jiménez.
Tagore, en su hermoso libro autobiográfico "Recuerdos", hace mención de un profesor suyo en la escuela de San Javier de Calcuta, el padre jesuíta español Peñaranda, del único que guarda un grato recuerdo y hace de él una original y afectuosa semblanza.
Como todos sabemos, Antonio Machado se formó en la Institución Libre de Enseñanza (ILE), cuyo principal creador en 1876, Francisco Giner de los Ríos, era muy amigo de su abuelo. En esta institución educativa conoció a grandes poetas y artistas, como Juan Ramón Jiménez. Su biógrafo Ian Gibson dice que mantuvieron desde que se conocieron “una amistad entrañable”. Demostrada también porque el poeta de Moguer le publica a Machado poemas en la revista Helios que él dirigía, y ya desde el número 4 de julio de 1903.
Con el "Diario de un poeta reciencasado" empieza el simbolismo moderno en la poesía española. Con esta observación, Juan Ramón Jiménez señala la enorme importancia histórica de lo que es, en el mundo hispánico, la obra poética más importante del siglo XX. Ahora la editorial Cátedra reedita esta obra fundamental de nuestra poesía. \n
|
Nuestro poema de cada día
Un texto saturado de sonoridad: “El pan”.
El pino de Fuentepiña, el pino de Platero o el pino de la Corona son diferentes nombres para un mismo árbol que tiene una gran relevancia en la obra y vida de Juan Ramón Jiménez. Este árbol es significativo no solo para Moguer, sino también para todos los admiradores de la literatura del Nobel, quien lo inmortalizó a través de sus palabras. Recientemente, un viento huracanado derribó este pino, exponiendo sus raíces y dejándolo en un estado crítico. A pesar de sus más de 200 años, este infortunio podría resultar fatal, aunque los técnicos están implementando medidas urgentes para intentar salvarlo. Lo cual va a ser muy difícil, por no decir imposible.
"Juan Ramón Jiménez y las drogas" es un ensayo publicado por El Desvelo que revela una faceta a menudo ignorada del famoso poeta de Moguer. En este trabajo, Jonás Sánchez Pedrero sugiere que la adicción al opio y los años de tratamientos médicos que experimentó Juan Ramón Jiménez tuvieron un impacto directo en su sensibilidad artística y en ciertos rasgos distintivos de su obra.
Nuestro poema de cada día
El porqué de la obra. Juan Ramón Jiménez insistió hasta la saciedad en que su obra Platero y yo no tiene como destinatarios a los niños. Indiscutiblemente, la versión definitiva de 1917, con 138 capítulos, no es un libro para niños; y es muy discutible que lo fuera la versión de 63 capítulos, publicada en 1914, por la editorial La Lectura, en su “Biblioteca Juventud”. Bien es verdad que estos 63 capítulos escogidos por el autor para dicha edición, amén de la profunda lección de humanidad que encierran, resultan ser de los más alegres y poéticos del conjunto de la obra, y que en ellos se ofrece una visión idealizada del mundo de Moguer, con abundante presencia de niños y de animales domésticos. Y no es menos cierto que el libro terminó por convertirse en un clásico de la Literatura Infantil, y que su lectura llegó a ser poco menos que inexcusable en los primeros niveles educativos, tanto en España como en Hispanoamérica. Pero Juan Ramón Jiménez -insistimos- no escribió Platero y yo para los niños. Y ya que los niños del primer tercio del siglo XX leyeron la obra, se nos ocurre preguntarnos si su lectura -en la versión de 138 capítulos- está al alcance del lector infantil -y juvenil- actual.
Nuestro poema de cada día
La humanización de los borricos., I. “Platero y yo (Elegía andaluza)” es un libro que atrae a todo tipo de lectores, desde que se abre por su capítulo I, en el que Juan Ramón Jiménez nos presenta a Platero. Son 138 breves poemas en prosa lírica llenos de afortunadas imágenes y de toda una serie de recursos retóricos propios de la estética modernista que el autor emplea para obtener unas composiciones de gran belleza: adjetivación deslumbrante, palabras llenas de colorido y musicalidad….
Nuestro poema de cada día
Nuestro poema de cada día
Zenobia Camprubí [Malgrat de Mar (Barcelona), 1887-San Juan (Puerto Rico), 1956] fue mujer polifacética: escritora, traductora (en especial de las obras de Rabindranat Tagore), lingüista (ya exiliada, desarrolló una fructífera labor educativa, difundiendo nuestra lengua y cultura como profesora, entre 1943 y 1951, y tal y como deja patente en su Diario, en la Universidad de Maryland), promotora y participante en todo tipo de actividades cívicas, miembro destacado del Lyceum Club Femenino (se la puede considerar una de las pioneras del feminismo español, defensora de la presencia de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad)… y, desde 1916, esposa de Juan Ramón Jiménez (se casaron en la iglesia católica de san Esteban, en Nueva York, el 2 marzo de 1916).
Nuestro poema de cada día
Los problemas de salud de Zenobia Camprubí. Zenobia Camprubí y Juan Ramón Jiménez contrajeron matrimonio en 1916, y el primer problema grave de salud de Zenobia apareció en 1931: un tumor en el útero -que más tarde derivó en un cáncer agresivo- que requería una cirugía a la que Zenobia rechazó someterse. Dos décadas después, su dolencia se agravó y, a finales de 1951 fue operada en el Massachusetts General Hospital de Boston, extirpándosele un tumor de gran tamaño.
Nuestro poema de cada día
Dos hermosísimos poemas de Diario de un poeta recién casado ponen la figura de la madre en primer plano: los titulados “Idilio” y “Madre”.
Nuestro poema de cada día
El 23 de enero de 2026, en esta revista digital, en el artículo titulado “Manuel Machado retrata su imagen abúlica”, comentamos dos autorretratos del poeta sevillano, pertenecientes a distintas épocas: “Adelfos”, incluido en Alma, y “Yo, poeta decadente”, que se encuentra en El mal poema. Ambos textos, acompañados de sus correspondientes comentarios, se encuentran en el siguiente enlace:
https://www.todoliteratura.es/noticia/62161/el-rincon-de-la-poesia/manuel-machado-retrata-su-imagen-abulica.html
Nuestro poema de cada día
El poema "La rama robada" de Pablo Neruda evoca el paso del invierno a la primavera, simbolizado por una rama de manzano florida. A través de imágenes sensoriales, se destaca la belleza y el perfume de las flores, representando la llegada sigilosa de la primavera en un lenguaje rico y metafórico.
Nuestro poema de cada día
De nombre Félix Rubén García Sarmiento, nace y muere en Nicaragua (1867-1916). En 1892 viene a España, como delegado de su gobierno, con ocasión del centenario del descubrimiento de América, y conoce a los principales escritores de la restauración. Vuelve en 1899, célebre ya en el mundo de las letras, y traba amistad con los miembros de la Generación del 98. Desde 1900 se ocupa en actividades diplomáticas. Muere cuando solo contaba 49 años, tras una vida desordenada que arruinó su salud.
Nuevo curso en la Universidad de Mayores del Colegio Oficial de Filosofía y Letras y Ciencias de Madrid
14 años, el Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de Madrid, Colegio Oficial de Docentes, puso en marcha una Universidad de Mayores bajo el doble lema “Disfrutar del Conocimiento” y “Disfrutar de la Convivencia”. El objetivo, desde entonces, ha sido conseguir que los alumnos matriculados, procedentes de diferentes ámbitos profesionales, disfruten de las disciplinas de Humanidades en un entorno amable y de relaciones enriquecedoras.
La colección de poesía Vandalia, de la Fundación José Manuel Lara, rescata del olvido el poemario "Poemas impersonales", de nuestro Premio Nobel de Literatura Juan Ramón Jiménez. La obra no fue publicada en su momento y ahora se publica en una cuidadísima edición que ha llevado a cabo Soledad González Ródenas con gran maestría.
Dice Kant en su Crítica del juicio que en poesía todo ocurre honrada y sinceramente. Incluso en poetas que como Pessoa -al que José Joaquín Bermúdez Olivares trae a colación en su excelente prefacio-, de quien conocemos varias personalidades a través de sus heterónimos, intuimos la verdadera naturaleza del autor a través de sus versos. De hecho, se suele incluir en el género de ficción a todas las narraciones creativas, como si no hubiera fingimiento -y no entremos en Pessoa de nuevo ya en el primer párrafo- en lo que los poetas crean.
«Oh dulce España, patria querida», Miguel de Cervantes Saavedra
El benemérito escritor moguereño José Luis Gozálvez Escobar, técnico de la cultura de la Diputación Provincial de Huelva y autor de los magníficos trabajos de investigación: La inquisición en Huelva: judeoconversos, libertarios y hechiceras (Huelva, Editorial Niebla, 2018); El castillo de San Pedro (Huelva) (Huelva: Publicaciones del Convenio Vicerrectorado de los Centros Universitarios y la Asociación de Industrias Químicas y Básicas, 1993); Medicina y sociedad en la Huelva de los siglos XVI-XIX (Huelva, Colegio Universitario, 1983); «Desde los tiempos de la colonización a la independencia de América» (La Rábida: Historia, cultura, naturaleza, 2013, 77-88); y «La piratería y la redención de cautivos en las Costas de Huelva: siglos XVI-XVIII» (Huelva en su historia, 1988, 387-400), descubrió una nueva joya documental del Manco de Lepanto, localizada en las escrituras de Lucena del Puerto del Archivo de Protocolos Notariales de Moguer.
Algaida editores presenta "Como era en un principio", de Daniel Blanco Parra, un thriller intimista que recoge la corriente europea del domestic noir.
El testimonio de unos días inolvidables y cruciales para la cultura española
La Fundación José Manuel Lara, ha presentado en el restaurante Saporem de Madrid, situado en la calle Hortaleza 74, el libro editado por esta Fundación, “Días como aquellos, Granada 1924. Juan Ramón Jimenez y Federico García Lorca”, de Alfonso Alegre Heitzmann.
La Isla de Siltolá, 2018
Leer a Juan Ramón Jiménez es siempre un grato ejercicio intelectual. Su poesía o su prosa nunca dejan indiferente a quienes se adentran en ellas. No en vano el gran escritor andaluz construyó una obra extensa y sobresaliente que en las postrimerías de su vida le hizo merecedor del premio Nobel. Una obra diversa, heterogénea, pero unida por un quehacer literario asumido como experiencia vital. Una obra singular, personalísima, como quizá la definiría el propio poeta, para cuya elaboración su autor emplea diversas formas de expresión, entre ellas el aforismo.
|
|
|