Editorial Renacimiento, Sevilla, 2023
06/11/2023@11:11:00
Tal vez sea, Vicente Cervera Salinas, uno de los pocos poetas actuales a los que les creo cuando me adentro en ese intimismo poético que despliegan en sus poemas, sin convertir estos nunca en escenarios para una voz que no sepa hacer de nuestras contumacias emocionales/sentimentales -donde se incluyen las políticas también, qué duda cabe, por religiosas que son- y del paso del tiempo, que es lo único que realmente nos ocurre, como lo cantara otro poeta en su elogio del tiempo, José Sarria…; hacer de todo ello “tripas, corazón”, como reza el homónimo poema de la página 24.
Colección Osimbo, N. 10, Ed.Pandora, Sevilla, 2023
De la excelencia editorial de Pedro Tabernero no hay duda, y, buena muestra de ello radica en este magnífico volumen donde poesía y pintura se dan la mano y se abrazan en un doble gozo. Poemas de grandes autores que dejaron huellas indelebles, 25 poetas desde la saga Francisca Aguirre, Félix Grande y Guadalupe Grande hasta Goethe que cierra el libro pasando por Cervantes, Rilke, Valente, Pessoa, Plath, Juan Ramón Jiménez, Baudelaire, Cavafis, Eliot, Lorca, Keats, Machado, Alberti o Cernuda, en suma, historia poética suprema ilustrada o más exactamente dialogada y aprehendida con la pintura de Juan Gómez Macías.
La poeta Myriam De Benito Fernández, quien también es abogada de propiedad intelectual y derechos de autor, publicará su tercer libro "Las alas del vacío" con Amargord Ediciones, su tercer poemario, el próximo Jueves 14 de Diciembre a las 19.00 horas, en Café Tida; (Plaza de las Animas 3 Esquina C. San Antón, 1, 28200 San Lorenzo De El Escorial, Madrid).
Ediciones Carena, Barcelona, 2023
La literatura de Antonio Enrique es absoluta, fascinante y cautivadora, nos vayamos a su narrativa, ensayo o poesía. Una escritura tan singular y con tantos matices que el lector sólo puede adentrarse en las profundas redes del placer del texto. En esta ocasión, estamos ante su último poemario, Los cementerios flotantes en una magnífica publicación de Ediciones Carena que se abre con un prólogo tan esclarecedor como inteligente de José Membrive. Nos ubica con toda certeza en el contexto poemático, “una obra visionaria, profética, de expresión última del universo. En ella, el poeta-profeta presta su voz al cosmos y su mirada, a los humanos, para que indaguemos y nos reconozcamos y nos reencontremos en algunos de sus recónditos misterios. Él ve con ojos planetarios, el universo habla con lengua humana”.
Hay amores que se los lleva el viento, que naufragan en las turbulentas aguas del olvido, confiesa Gustavo Gac-Artigas en su poema “amor” de la colección deseos/longings/j’aimerias tant. Lo mismo podríamos afirmar sobre algunas obras literarias: hay palabras que se las lleva el viento, que al tiempo que se escuchan o se leen, se evaporan en el aire, letra a letra, sin llegar a la razón o al corazón.
Cada vertiente artística a lo largo de la historia humana, ha adscrito y diversificado la forma de observar y en contra de lo que pudiera pensarse con dicha premisa, se continúan presentando nuevas formas y temáticas nutriendo el vasto panorama. Incluso en este punto de la historia del arte, donde el enfoque artístico se ha centrado en temas propios e internos del ser humano, todavía existe resistencia.
Seis títulos conforman la poesía reunida (1984-2014) del reconocido columnista y escritor albaceteño, Ángel Antonio Herrera, bajo el nombre de Los espejos nocturnos. Los acompañan las ilustraciones de José Manuel Ciria, en las que queda plasmada su interpretación personal de la poesía de Herrera.
Reseña del poemario "Al hilván que traza la luna", de María Jesús Fuentes. Poesía Hiperión (2023)
Ramón Pérez de Ayala, escribió que el amor era uno de los temas eternos de la poesía, junto a Dios y la muerte. El fecundo caudal de la tradición clásica de la literatura española ha venido a traernos magníficos poemas y extraordinarios libros, inspirados en el profundo, a la vez que convulsivo, sentimiento del amor.
Nuestro poema de cada día
Pérez Galdós ante la “sinfonía coral” de la miseria y su espiritualización lírica
En la descripción de las tres viejas pordioseras que piden limosna a las puertas de la iglesia de san Sebastián -en la novela Misericordia-, Pérez Galdós sabe extraer poesía y belleza de la pobreza más extrema, que presenta impregnada de un lirismo que va más allá de lo puramente estético. Por muy desagradable que resulte la “mendicidad profesional”, Pérez Galdós se las ingenia para que el lector sienta una intensa “misericordia poética” ante el sufrimiento humano. El fragmento que reproducimos y comentamos a continuación, con una prosa de marcado calado rítmico, trasciende la mera visión costumbrista, insuflada por un aliento a la vez trágico y lírico.
"La hora antes del alba", ganadora del Premio Planeta de novela 2026, y "La añoranza", finalista, han sido presentadas, respectivamente, por Isabel Allende y Sergio Hernández. Sonsoles Ónega también ha presentado las novelas y ha podido conversar con los dos autores galardonados.
Colección “A la ya te ve ré”, N.10, Sevilla, 2026
"Sueño del viento negro" no es una novela con un único argumento continuo, sino una antología compuesta por 16 relatos fantásticos, o por ser exacto, 16 magníficos relatos fantásticos. Escritor, docente, ha publicado novela con títulos como Mi nunca dicha razón de amor, Tarde sin orillas (Premio Internacional Luis Berenguer), Princesa en la red, recientemente una novela histórica Eras la noche, poesía con libros como La mirada inclemente o Palabra de Adán, sin olvidar el ensayo histórico Crónica del desarraigo y, por supuesto, su faceta de articulista en periódicos como Diario de Cádiz o La voz de Cádiz.
Nuestro poema de cada día
"Pepita Jiménez" (1874) es el máximo exponente de la prosa lírica de Juan Valera. De las tres partes de que se compone la obra (“Cartas de mi sobrino”, “Paralipómenos” y “Epílogo. Cartas de mi hermano”), la primera de ellas -una recopilación de las cartas del seminarista don Luis de Vargas- posee fragmentos de un altísimo clima poético, ya sea cuando se describe idíìlicamente la naturaleza, ya sea cuando se manifiestan los conflictos que aquejan el alma del seminarista, ya sea en la forma en la que se expresa la idealización del amor.
Abre la pantalla un guiño macabro a ‘Bienvenido Mister Marshall’: ese pueblecito que se prepara para festejar a los italianos y la fiesta se invierte en un bombardeo. De Berlanga a Picasso, el ‘Guernica’ se desdobla en dos imágenes a cada cual más estremecedora. Un caballo negro que huye despavorido. Un jinete del espanto, con trompeta y sin montura, que se encarama a una escultura hecha pedazos, la del mártir que lleva su nombre: Sebastián, el protagonista medular de las tres historias que enhebra ‘La bola negra’. Desde mi perspectiva el largometraje de mayor potencia visual del cine español en los últimos cincuenta años.
Nuestro poema de cada día
A la etapa modernista de Valle-Inclán pertenecen las cuatro Sonatas -Sonata de Otoño, Sonata de Invierno, Sonata de Primavera y Sonata de Estío-, así como las Comedias Bárbaras y el libro de poemas Aromas de leyenda. Progresivamente, Valle-Inclán se aparta del estilo modernista y crea una prosa enormemente expresiva con la que deforma y degrada la realidad con terrible ironía y mordacidad.
Sergio Hernández ha sido finalista con "La añoranza"
La escritora chilena Isabel Allende se ha alzado con el Premio Planeta de Novela 2026 presentada como "Los que faltan" y que tendrá como título definitivo "La hora antes del alba" en una edición especial que ha celebrado los 75 años del galardón. El escritor valenciano Sergio Hernández ha sido finalista con "Los caminantes" que se publicará con el título "La añoranza". La tradicional cena literaria, que se celebra cada el 15 de octubre, festividad de Santa Teresa, desde que José Manuel Lara creara el galardón en el año 1952, ha tenido lugar este jueves en el recinto de Montjuïc de la Fira de Barcelona; la ceremonia ha estado presidida por los Reyes.
Nuestro poema de cada día
Para Pío Baroja, la novela "es un saco en el que cabe todo". Y, en efecto, sus novelas son de construcción muy libre y no se ajustan a ningún plan. Predomina en ellas la acción ("La acción por la acción -dice Baroja- es el ideal del hombre”), pero no son menos importantes sus amargas consideraciones sobre la vida y la sociedad, así como la pintura de paisajes -más emotivamente líricos los vascos que los castellanos, por lo general tétricos y hoscos- y de los más variados personajes, cuyos perfiles físicos y psicológicos están trazados con sorprendente rapidez y energía.
Nuestro poema de cada día
El fragmento de "Las mieles del rosal" de Ramón María del Valle-Inclán describe un paseo en barca por un río sereno, donde Eulalia experimenta nostalgia y placer. La prosa destaca por su lenguaje poético y sensorial, evocando tranquilidad a través de imágenes vívidas y una cuidadosa selección léxica que sugiere belleza y calma.
En junio pasado se celebró en Lenox, Massachusetts, una cumbre mundial sobre Edith Wharton, una de las grandes escritoras de la época moderna. Me hubiera gustado ir, pero no pude.
Ed. HarperCollins Ibérica. 2026
La novela debut de Elizabeth Becker, "Las sanadoras de la Luna", entrelaza dos líneas temporales —la Virginia contemporánea y la Francia de la Segunda Guerra Mundial— para explorar las misteriosas habilidades curativas transmitidas de generación en generación entre las mujeres. Si bien la premisa es cautivadora y la carga emocional es sólida, la ejecución flaquea en ocasiones, sobre todo en el ritmo narrativo y el desarrollo de los personajes.
Nuestro poema de cada día
La humanización de los borricos, II. Con independencia del carácter poético de la prosa de Platero y yo, rica en imágenes sensoriales, nos parece oportuno subrayar esa maestría de Juan Ramón Jiménez en el uso del léxico para conseguir crear los oportunos climas afectivos. Así sucede, por ejemplo en los capítulos titulados “La carretilla” y “La cuadra”, que reproducimos y analizamos seguidamente.
Nuestro poema de cada día
"Catalina de dos mundos" es la nueva novela histórica del autor boliviano Juan Claudio Lechín Weise. La obra nos transporta a un periodo crucial en la historia de América Latina, en concreto a los acontecimientos que ocurrieron en la ciudad de Potosí cuando se falsificaron las monedas de plata -del real de a ocho- que encargaba hacer el rey Felipe IV en aquellas tierras. A través de los ojos de su protagonista, Diego Jiménez, un joven de la población andaluza de Andújar amigo de infancia de Catalina, el autor teje una narrativa rica en matices y emociones que explora no solo los eventos históricos, sino también las complejidades humanas que surgen en tiempos de cambio y conflicto.
Nuestro poema de cada día
La miga y la pedagogía del castigo de doña Domitila. A lo largo de esta segunda semana de septiembre, niños y adolescentes vuelven a sus colegios e institutos para iniciar un nuevo curso escolar. Afortunadamente, la educación ha abandonado los procedimentos punitivos para sancionar el bajo rendimiento de los escolares, y nada tiene que ver con la escuela a la que se refiere Juan Ramón Jiménez en el capítulo VI de Platero y yo; una escuela en la que la maestra (la [a]miga), doña Domitila, impone una severa disciplina que incluye castigos físicos para los niños. Por eso, el poeta, irónicamente, no quiere que Platero participe de la crueldad de ese modelo pedagógico, y prefiere llevárselo al campo para enseñarle a disfrutar de la Naturaleza.
Nuestro poema de cada día
Miró, amante apasionado de la belleza. Gabriel Miró (Alicante, 1879-Madrid, 1930) dedicó su vida a la redacción de una obra artística que refleja su temperamento melancólico, su aguda sensibilidad y un dominio absoluto de todos los recursos del lenguaje. Aun cuando su prosa se inscribe en la órbita modernista, se le adscribe a la Generación Novecentista, tanto por su edad como por su afán de depuración formal, exacerbada hasta el tales extremos que Ortega y Gasset llegó a definir su estilo como "fatigoso a fuerza de ser pulcro y solícito". Artista puro, Miró posee una delicada sensibilidad para percibir y expresar la belleza sensorial del paisaje levantino, que se incorpora a nuestra literatura a través de sus páginas con toda su luminosidad y fragancia.
Nuestro poema de cada día
El paisaje de Moguer. III. “El pino de la Corona”. Empecemos por señalar una obviedad: Platero no es un burro real, sino literaruo. Por supuesto que reales eran los paseos que daba Juan Ramón subido en alguno de los varios burros simbolizados en la figura idílica de Platero. Conviene recordar que Juan Ramón Jiménez, tras una estancia en Madrid, regresa a Moguer en busca de tranquilidad y contacto con la naturalza, aquejado por una profunda depresión por la muerte de su padre; y aquí escribe Platero y yo, entre 1907 y 1912 (la primera edición reducida vio la luz en 1914 y la ediciìón íntegra se publicó en 1917). Por prescripción médica, a Juan Ramón se le había recomendado dar paseos al aire libre por el campo, y así lo hacía, en especial por los pinares de la finca de Fuentepiña; y sus convecinos estaban acostumbrados a verlo pasear ensimismado y vstido de riguroso luto, y hablando solo o con alguno de los burros que lo conducían.
Nuestro poema de cada día
El paisaje de Moguer. II. La cañada de las Brujas. Un ambiente de misterio envuelve todo el capítulo V de “Platero y yo”. En el primer párrafo, Juan Ramón Jiménez logra suscitar la sensación de miedo; y así, aparecen, en los prados soñolientos, cabras negras -símbolo del diablo- entre las zarzamoras -símbolo de represión y rechazo-; sombras que se ocultan al paso de Platero y Juan Ramón, no se sabe con qué enigmáticas intenciones; nubes bajas, que provocan una tenue neblina; humedad y silencio en el ambiente...; y, como marco misterioso que todo lo envuelve, la Cañada de las Brujas por la que transitan.
Nuestro poema de cada día
Una de las obras cumbres de Gabriel Miró: Figuras de la Pasión del Señor. Artista puro, Miró posee una delicada sensibilidad para percibir y expresar la belleza sensorial del paisaje levantino, que se incorpora a nuestra literatura a través de sus páginas con toda su luminosidad y fragancia. La producción de Miró está integrada por un conjunto de relatos en los que el paisaje, profundamente humanizado, es más importante que la sencilla acción novelesca que lo tiene por escenario. Y a nuestro entender, la obra cumbre de Miró es Figuras de la Pasión del Señor (1916), evocación de los personajes bíblicos y del paisaje de Palestina -que no es sino el paisaje de las tierras y pueblos alicantinos-.
Reseña de la novela "Comenzar el olvido", de Pepo Paz Saz
Escribir bien es relativamente fácil. Solo es necesario leer a los grandes escritores, Proust, Joyce, Woolf, Borges, Cortázar, Morrison, Coetzee, Mateo Díez, por ejemplo y por centrarme en el siglo XX y citar a uno español, y así ya podemos presumir de una prosa más o menos literaria, poética o lírica, académica, coloquial, de cristal o transparente, según los gustos. Lo que no es tan sencillo es crear un "mundo propio" que me diga algo diferente a lo que he leído mil veces. Eso es lo que ha hecho el escritor y editor Pepo Paz Saz con su primera novela, “Comenzar el olvido” (2026, Reino de Cordelia), al menos con la parte inicial, ya que las otras me resultan más convencionales.
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“Líbreme Dios de mentir cuando canto” decía Neruda acerca de la verdad en poesía. Si en los años 70 una poeta como Denise Levertov nos enseñó que todo lo político es personal, después hemos aprendido también que todo lo personal es político puesto que lo que nos hace humanos nos hace también libres y responsables y viceversa. Una historia no queda suelta, en el aire, no es una descripción de un sentimiento unívoco, no está desligada del conjunto social en que todos nos movemos, y por tanto importa a todos. Le importa al lector que es quien lo percibe, le importa a su autora que es quien lo plantea. En una reciente reseña Ana Pérez Cañamares recuerda que Szymborska nos dice que todos Somos hijos de la época, y que la época es política.
Editorial Alhulia, Salobreña (Granada), 2023.
La editorial Alhulia, a través del director de la colección Syl~laba, Dioniso Pérez Venegas, está trabajando con tanto rigor como esmero y ha logrado con este duodécimo título del poeta Francisco Acuyo un corpus esencial con la participación de Julia Castillo, Antonio Carvajal, Manuel Vergara, Antonio Chicharro, Francisco Castaño, Jesús García Calderón, Juan Antonio Díaz y el propio Dioniso Pérez. En definitiva, una colección que apuesta por ese grado cero de la escritura que señalaba Roland Barthes, que pone en valor la métrica combinando una suerte de inteligencia ecléctica y elegancia tipográfica.
El sello Pro Latina Press, de Nueva York, ha enriquecido su colección Gala de Poesía, dedicada a difundir en mayor medida la obra de destacados poetas latinoamericanos en el mundo anglosajón, incluyendo recientemente en ella el volumen bilingüe Amazonian Chants /Cantos Amazónicos (1), del autor y catedrático peruano, residente en los Estados Unidos, José Antonio Mazzotti. En esta entrevista y en exclusiva para Todo Literatura, República Ibérica de las Letras, el poeta se explaya sobre diversos temas que hacen a su reconocida trayectoria en el género.
Colección El Castillo del Inglés, 8. Antigua Imprenta Sur, Málaga
En una colección al cuidado del poeta José Antonio Mesa Toré que recoge el espíritu no ya de Altolaguirre sino de la propia tradición editora e impresora malacitana con aquellas pautas de componer a mano el libro, se nos ofrece otra bellísima publicación del artista malagueño Ángel Montilla Martos. Él mismo se define como “amateur profesional”, probablemente por timidez, porque sus lectores sólo pueden considerarlo como un humanista en el sentido más noble del término, puesto que abarca exclusivamente la literatura en sus variantes narrativas, dramatúrgicas, ensayísticas, docentes o poéticas, sino que se extiende en el cortometraje, la fotografía y, de manera muy singular, la música.
Opiniones de un lector
Ediciones El Gallo de Oro. 57 páginas y 22 poemas-triunfos más 1
Una Nota a la edición aclaratoria y un poema-epílogo final. Dos citas guardan la entrada, como dos esfinges antes de llegar a la sala hipóstila, una de Félix Grande y la otra de Carlos Aurtenetxe, que vinculan e intertextualizan, abrochan y abrazan. Como colofón se nos manifiesta que “Se terminó de imprimir en Kadmosel 19 de enero de 2018, 65 aniversario del autor”. Algunas hojas de cortesía en negro actúan a modo de paréntesis o telón, quizá hasta de premonición, cuatro páginas al comienzo y cuatro para cerrar el libro, como un sudario que cubre una fosa común. Una especie de Tarot lírico cuyo significado primero, el Holocausto, es transcendido o acompañado por lo esotérico y lo cabalístico. No es “La palabra muda” de Jacques Ranciere, sino la de Antonio Enrique, la que nos ocupa. Un libro iconográfico, casi santuario. El propio autor recomienda que sea leído de un tirón, sin interrupciones, quizá porque así su lectura se convierte en una especie de viaje a Auschwitz, reparador y claustrofóbico al mismo tiempo. “La palabra muda” no es una vía muerta que acaba en el desastre, sino una vía salvífica que conduce a la liberación del amor y el recuerdo, hacia el homenaje.
Reseña del poemario "Desvestir el cuerpo", de Jesús Cárdenas. Ed. Lastura
Recordaré que el principio
fue piedra verdadera.
Recordaré que soy ella
y que, en ella, precipito mi memoria.
Cleofé Campuzano
He tenido oportunidad de reseñar anteriores poemarios de Jesús Cárdenas Sánchez (Alcalá de Guadaíra, 1973) como crítico literario, por ejemplo: Mudanzas de lo azul o Después de la música. En mí, esta tarea incluye contextualizar la obra, apuntar rasgos métricos y de estilo, además de tratar de diseccionar el texto como si de un médico forense se tratara, para después intentar comprender el sentido de su más posible concepción.
Ed. Libros Mablaz. 2023
Reseña del poemario "De piedra y arena", de Esther Martínez Carne
«El amor es un acto de perdón interminable». Peter Ustinov
A mediados del siglo XIX, autores como Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro brillaron con luz propia al cultivar una mirada nueva que llegó para renovar un gastado panorama romántico. De esta forma, un nuevo Posromanticismo, centrado en el énfasis de lo personal, en la mediada y parcial perspectiva de lo subjetivo y, sobre todo, en trazar la accidentada cartografía de lo íntimo, trató de superar al Romanticismo y al Realismo constituyéndose como una suerte de aleación de ambos.
Nuestro poema de cada día
La fuerza lírica de la introspección psicológica de los personajes
El lirismo galdosiano se intensifica cuando la narrativa se adentra en el terreno del subconsciente, los sueños y la locura. En Fortunata y Jacinta -y, por supuesto en sus novelas en general-, Benito Pérez Galdós recurre al estilo indirecto libre y, de esta manera, introduce los pensamientos y la voz interior de los personajes directamente en la narración, con lo que se borra la frontera entre el narrador y el personaje, permitiendo al lector sumergirse en su profunda psicología. Así ocurre, por ejemplo, en el fragmento en el que el novelista nos presenta a Manuel Moreno Isla, el perpetuo enamorado de Jacinta, a cuya muerte vamos a asistir; un fragmento en el que no faltan ciertos toques líricos (lenguaje metafórico, exclamaciones, interrogaciones retóricas, adecuación del ritmo narrativo al contenido, etc.).
Nuestro poema de cada día
Pardo Bazán, introductora del Naturalismo en España con “notable moderación”
Si el francés Émile Zola es la figura capital de Naturalismo -entendiendo por tal la corriente literaria del siglo XIX que intensifica los caracteres del Realismo inspirándose en la ciencia experimental y en la concepción determinista de las acciones humanas-, la condesa de Pardo Bazán (1851-1921), al menos en su producción novelística inicial, asume los planteamientos naturalistas, defendidos en una serie de artículos que agrupó bajo el título de La cuestión palpitante (1883), y que fueron objeto de enconadas polémicas, provocando un gran escándalo literario y social.
En el 2024, en Tomis-Constanza, la poeta francesa Nicole Laurent-Catrice nos entregó a mí y a Gustavo una copia dedicada de su poemario Pour la vie* (La Part Commune, 2020). En su dedicatoria nos decía: “A Gustavo y Priscilla a quienes ya no tengo nada que enseñar de la vida. Con amistad”. Con esta dedicatoria nos puso en diálogo con su poesía “pour la vie” compartiendo sus consejos “para la vida”, brindando con nosotros “por la vida” y dejándonos su legado de amor y de amistad, “para toda la vida”.
Nuestro poema de cada día
El interés de Pérez Galdós por la condición humana. Las novelas de Pérez Galdós son una expresión viva e intensa de la vida humana en todo su ritmo complejo de sentimientos y pasiones. Menéndez Pelayo, hablando de Fortunata y Jacinta, escribe: “Tal es Fortunata y Jacinta, libro excesivamente largo, pero en el cual la vida es tan densa; tan profunda a veces la observación moral; tan ingeniosa y amena la psicología, o como quiera llamarse aquel entrar y salir por los subterráneos del alma; tan interesante la acción principal en medio de su sencillez; tan pintoresco y curioso el detalle, y tan amplio el escenario, donde caben holgadamente todas las transformaciones morales y materiales de Madrid desde 1868 a 1875, las vicisitudes del comercio al por menor y las peripecias de la revolución de Septiembre. Es un libro que da la ilusión de la vida: tan completamente estudiados están los personajes y el medio ambiente. Todo es vulgar en aquella fábula, menos el sentimiento; y, sin embargo, hay algo de épico en el conjunto, por gracia, en parte, de la manera franca y valiente del narrador, pero todavía más de su peregrina aptitud para sorprender el íntimo sentido e interpretar las ocultas relaciones de las cosas, levantándolas de este modo a una región más poética y luminosa. Por la realización natural, viviente, sincera; por el calor de humanidad que hay en ella; por la riqueza del material artístico allí acumulado, Fortunata y Jacinta es uno de los grandes esfuerzos del ingenio español en nuestros días, y los defectos que se la pueden notar, y que se reducen a uno solo, el de no presentar la realidad bastante depurada de escorias, no son tales que puedan contrapesar el brío de la ejecución, con que prácticamente se demuestra que el ideal puede surgir del más humilde objeto de la naturaleza y de la vida, pues, como dice un gran maestro de estas cosas, no hay ninguno que no presente una faz estética, aunque sea eventual y fugitiva.” [1].
Nuestro poema de cada día
Pérez Galdós y la reanudación de la tradición novelística española del Siglo de Oro. Es necesario llegar a Benito Pérez Galdós (1842-1920) para que se restaure nuestra tradición novelística. “Entre ñoñeces y monstruosidades dormitaba la novela española por los años de 1870, fecha del primer libro del señor Pérez Galdós. Los grandes novelistas que hemos visto aparecer después eran ya maestros consumados en otros géneros de literatura, pero no habían ensayado todavía sus fuerzas en la novela propiamente dicha. No se habían escrito aún ni Pepita Jiménez [Juan Valera, 1874], ni Las ilusiones del doctor Faustino [Juan Valera, 1875], ni El escándalo [Pedro Antonio de Alarcón, 1875], ni Sotileza [José María Pereda, 1885], ni Peñas arriba [José María Pereda, 1885]”. [1] Y, en efecto, Pérez Galdóses nuestro mayor novelista después de Cervantes, y puede emparejarse concualquiera de su siglo (Dickens, Balzac, Zola, Flaubert, Doistoievski o Tolstoi); y pocos novelistas europeos -más bien ninguno- pueden competir con él en capacidad creadora: así lo atestiguan los cerca de ocho mil personajes producto de su rica inventiva; unos personajes que sorprenden por su variedad y por su caracterización psicológica, que permite comprobar el interés que el autor siente por su condición humana.
Nuestro poema de cada día
La “estética mesurada” del estilo de Valera: la descripción de Rosita
Juan Valera publicó por entregas, entrre octubre de 1874 y junio de 1875, Las ilusiones del doctor Faustino, en la Revista España y, como libro impreso, en ese mismo año de 1875. El protagonista de la novela, Faustino es un personaje con sueños de grandeza, pero abúlico y perezoso, encorsetado en la debilidad de su carácter. Sirva como ejemplo lo que el doctor Faustino piensa de sí mismo: “Cuando miro el centro de mi alma, el abismo que tal vez el orgullo abrió allí, me finjo que soy grande como un dios. Cuando miro mis actos y los resortes de mi voluntad, que a tales actos me inducen, se me antoja que soy más vil que un perro. Por cierto que y en él se ha pretendido ver, al menos en su juventud, un trasunto del propio Juan Valera.
"El portador de la esvástica" es una recopilación fascinante y completamente actual de Joseph Roth. Este volumen reúne los artículos que el autor publicó entre 1919 y 1927 en las principales revistas de la República de Weimar. A través de su contenido, se recupera un conjunto de crítica política que diagnosticó con gran precisión la descomposición ideológica y moral que vivió Alemania en los años previos al colapso de la democracia. La publicación del libro se produce en un contexto particularmente complicado para Alemania, donde el ascenso del AfD, una ultraderecha que ha ganado terreno tras su reciente éxito en las elecciones de Sajonia Anhalt y Mecklemburgo, se hace evidente.
Colección El levitador, Ediciones Polibea, Madrid, 2026
Cada publicación de Francisco Acuyo encierra gratas sorpresas, experimentación desde la metodología e intuición y la consolidación de una obra poética singular, profunda y exquisitamente original. Para la ocasión, un tributo a los felinos que en su vida incidieron y, presentados aquí bajo el abanico del pensamiento, filósofos o “felinos socráticos, aristotélicos, platónicos o kantianos”, según nos reconoce el propio autor. A todas luces, los ecos de grandes obras de Lope de Vega y Cervantes, como La gatomaquia y El coloquio de los perros tomarán la palabra y, los 17 poemas que conforman el poemario podrían leerse como un solo y extenso poema, una suerte de poema río donde confluyen afluentes, arroyos, estanques, cualquier espacio que permita indagar, teorizar, poetizar.
Nuestro poema de cada día
En este texto de Valle-Inclán, perteneciente a la Sonata de primavera, aparecen cuantos elementos configuran el estilo de la prosa modernista de Valle-Inclán.
Nuestro poema de cada día
La renovación estética de la prosa noventayochista tiene en José Martínez Ruiz- Azorín- uno de sus más egregios representantes. De entre todos los miembros de la Generación del 98, es el escritor de mayor concisión; y para ello emplea una sintaxis simplicísima, a base de la oración breve, con una ordenación lógica de sus elementos. Pero también es el de la mayor propiedad léxica, con un vocabulario -buscado y aun rebuscado tanto en los clásicos como en las "fuentes vivas" de artesanos y labriegos- que sorprende por su inigualable riqueza. Ese gusto por el detalle, por las pequeñas cosas cotidianas en las que no solemos reparar, le permitió a Ortega y Gasset referirse a “los primores de lo vulgar”, en afortunada expresión con que titula su ensayo sobre Azorín -de 1917-, y que resume con claridad un estilo tan personal como inigualable.
"Dime el regreso" es el nuevo poemario del escritor gijonés Jordi Doce. En él se adentra en la complejidad de las emociones humanas, explorando temas como la nostalgia, el paso del tiempo y la búsqueda de identidad. A través de una voz poética introspectiva, reflexiva y muy personal, Doce invita al lector a un viaje íntimo donde los recuerdos y las experiencias se entrelazan en un tejido lírico provisto de una profunda humanidad llena de ecos personales.
Ediciones Vitruvio, 2019
En un panorama poético dominado por el estruendo discursivo y el adorno confesional, la poesía de Ricardo Martínez-Conde se erige sobre la contención verbal y el recogimiento interior. Publicado en Ediciones Vitruvio (Baños del Carmen), "Con la lluvia" emana de una actitud meditativa en la que mirar deja de ser un acto receptivo para convertirse en una forma de discernimiento y en una rigurosa disciplina del espíritu.
Autora de "La noche en el corazón"
Tengo la suerte, y el enorme placer, de conversar en la médiathèque del Institut français de Madrid con Nathacha Appanah sobre su libro "La noche en el corazón". Una obra magnifica que entrelaza la vida de tres mujeres que sufrieron maltrato por parte de sus parejas. Dos fueron asesinadas; la otra es la autora.
Nuestro poema de cada día
La humanización de los borricos., I. “Platero y yo (Elegía andaluza)” es un libro que atrae a todo tipo de lectores, desde que se abre por su capítulo I, en el que Juan Ramón Jiménez nos presenta a Platero. Son 138 breves poemas en prosa lírica llenos de afortunadas imágenes y de toda una serie de recursos retóricos propios de la estética modernista que el autor emplea para obtener unas composiciones de gran belleza: adjetivación deslumbrante, palabras llenas de colorido y musicalidad….
Nuestro poema de cada día
El paisaje de Moguer. I
Paisaje grana XIX. El paisaje de Moguer, en las alboradas en el los ocasos, ha sido desde siempre un elemento fundamental para trasladar a Juan Ramón Jiménez el equilibrio anímico del que tan necesitado estaba. Y si hay un capítulo en Platero y yo en el que el ocaso adquiere dimensiones que sobrepasan la pura contemplación física para adquirir un tono de eterna trascendencia, ese es el XIX, titulado “Paisaje grana”. Quienes hemos tenido la suerte de disfrutarlo -por ejemplo, en Fuentepiña, donde se encuentra la casa de verano y descanso del poeta- podemos dar fe de la grandeza de la prosa poética de Juan Ramón, que nos ha permitido descubrir sensaciones y emociones insospechadas.
Ed. Alhulia. 2025
«El lenguaje habla a través / del poeta. Es su instrumento. / En la gruta feroz de las palabras / no hay otra verdad que el verso. / El verso trasciende porque transmuta. / El verso es verso porque ama ser. (…) Para ser, el poeta es una / metáfora incompletea / cuyo sujeto se ha perdido. / He ahí lo infinito / de lo finito. / Todo es posible. Solo es amar…Belleza / perecedera / del instante», escribe el poeta y crítico Enrique Villagrasa en su último libro En la esquina del verso. Me quedo con: «Todo es posible. Solo es amar…Belleza / perecedera / del instante», que viene a conformar una sabia manera de entender el mundo, la poesía, la vida, al fin y al cabo.
Nuestro poema de cada día
Retrato de una etnia: Los húngaros.
Sin perder su asombrosa capacidad lírica, no todos los capítulos de “Platero y yo” ofrecen una visión idealizadora de las realidades descritas y/o narradas. Tal es el caso, por ejemplo del capítulo XXXIII, titulado “Los húngaros”. Como sobrevolando el texto, se advierte la preocupación del autor por la pobreza e ignorancia de las gentes -los húngaros son, en este caso, el mejor exponente de la falta de educación y cultura del pueblo, simbolizada, quizá, en esta escena: “el chiquillo se orina en su barriga”, reforzada con el símil “como una fuente en su taza”-, que contrasta con la belleza natural que encierra el pueblecito de Moguer y su entorno. Sin más preámbulos, transcribimos el texto y ofrecemos su comentario.
Nuestro poema de cada día
La exaltación de los sentidos. Leer cualquier página de “Platero y yo” implica sumergirse en un mundo de belleza en el que las experiencias sensoriales tienen un destacado papel poético. Abrimos el libro y nos topamos con un capítulo, elegidos al azar, en el que podemos comprobar cómo las sensaciones, procedentes de cualquier ámbito sensorial e incluso entremezcladas, gracias a las sinestesias, son fundamentales para poder disfrutar de la estética juanramoniana: “El pozo” (capítulo LII), un nombre que se va a cargar de insospechadas resonancias líricas.
Nuestro poema de cada día
En "La tarde" de Gabriel Miró, Sigüenza pasea por la naturaleza en septiembre, disfrutando del paisaje y los pueblos de La Marina Baja. Se encuentra con un gato abandonado, lo que provoca una reflexión sobre la compasión. La prosa destaca por su belleza sensorial y conexión emocional con la tierra.
Nuestro poema de cada día
Un texto saturado de sonoridad: “El pan”.
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