20/09/2025@21:21:00
Nada es lo que parece. Los silencios, las soledades, el desarraigo y los miedos que acompañan a nuestras vidas al final tienen una marca, indeleble, que aparece a poco que la dejemos salir a la luz en nuestra memoria. Como dijo Tolstoi: «Todas las familias felices se parecen; cada familia infeliz es infeliz a su manera». Y esa frase podría ser muy bien el punto de partida desde el que surge la novela de Sara Mesa, La familia.
Siempre habrá una única obra para un único autor. Así es el arte. Cada pieza no es sino un segmento que complementa al anterior y, a la vez (¿podría decirse sin una predisposición manifiesta?) condiciona o se adapta en rara armonía con el siguiente.
Edición la Primera Vértebra
El libro "Gabatha" navega el desierto, peregrina las escrituras, la carne y la cruz, es una plegaria silente de los días entre los días, en los días, huellas que otros hombres anduvieron levantando el polvo de la fe perdida en una prosa poética sin fondo en los ojos de la muerte. Un mirar entre la luz y el trueno donde la sombra concluye y se engendra, el lugar sagrado o críptico donde todo nace o todo muere.
"El silencio del bosque", de Jess Lourey, es un thriller psicológico sobre la desaparición de tres niñas en 1980. Cuatro décadas después, la detective Evangeline Reed y el forense Harry Steinbeck descubren un cadáver relacionado con el caso, enfrentándose a oscuros secretos del pasado que amenazan su seguridad.
El proceso identitario no sólo se refleja en el cuerpo, también es una manera de estar en el mundo geográficamente. Ahora que está tan de moda romper con todo lo anterior, y las tradiciones de la clase que sean huelen a rancio, todavía existe esa necesidad de pertenencia a un lugar sin el cual no seríamos las mismas personas. Por mucho que nos cueste reconocerlo somos de donde hemos nacido por muchos kilómetros que nos alejemos de ese punto inicial que nos perseguirá el resto de nuestros días.
Hay veces que me canso de ser hombre...
Autora de “Homenaje a tu silencio”
De origen francés y español, Paloma Caro es una persona que ha vivido como nómada y, en ocasiones, como emigrante, al igual que su familia a lo largo de generaciones. Nació en España, pero sus abuelos y padres residieron en Francia, Argelia y Marruecos antes de establecerse allí. Reconoce los lugares por su aroma, incluso en las zonas más limpias y ordenadas de las ciudades. Acaba de publicar la novela “Homenaje a tu silencio”, una novela que tiene muchos ecos de su historia.
La pasión, esa aliada del deseo y la aventura. De la posesión y la envidia. De la traición y la culpa. Hay ocasiones, en la vida, que el río subterráneo que la recorre no es capaz de contener la furia del destino. Como se nos dice en esta novela: «… es la mayor tragedia con la que el destino puede castigar a una persona. El deseo de ser diferentes de quienes somos: no puede latir otro deseo más doloroso en el corazón humano.»
Nuestro poema de cada día
En "La tarde" de Gabriel Miró, Sigüenza pasea por la naturaleza en septiembre, disfrutando del paisaje y los pueblos de La Marina Baja. Se encuentra con un gato abandonado, lo que provoca una reflexión sobre la compasión. La prosa destaca por su belleza sensorial y conexión emocional con la tierra.
Estela Barrenechea nació el 17 de febrero de 1938 en Buenos Aires, ciudad en la que reside, República Argentina. Es Contadora Pública Nacional, por la Universidad de Buenos Aires, egresada en 1961. En 1984 completó el curso de Metodología de la Investigación, por la Universidad de Belgrano. Ejerció la docencia en Filosofía a partir de sus ensayos y de su condición de miembro de grupos de investigación, tanto en instituciones públicas como privadas. Participó en los volúmenes “La filosofía en los laberintos” (1994), “El pensamiento en los umbrales del siglo XXI” (1994) y “La filosofía, los filósofos, las instituciones filosóficas. Una perspectiva generacional en la Argentina de fin de siglo” (1995). Además de organizadora de jornadas de filosofía, fue expositora en el lapso 1991-2000. Obtuvo primeros premios y otros reconocimientos de orden literario en su país y en el exterior. Fue incluida, entre 2001 y 2018, en diversas antologías: “Homenaje a Oliverio Girondo”, “No toda belleza redunda en felicidad”, “XXVIII World Congress of Poets” (Acapulco, México, 2008), “Ceremonias de la luz”, “Poetas sobre poetas IV”, etc. En 2007 se editó la plaqueta “Clinamen y otros poemas”. Poemarios publicados: “La distancia y el foco” (2003), “En los confines” (2005), “Del silencio” (2009), “El filo de la grieta” (2012), “El revés de la luz” (2014) y “De claros y de sombras” (2016).
Nuestro poema de cada día
Gabriel Miró describe con sensibilidad el paisaje de Calpe, evocando su belleza a través de una rica adjetivación que resalta la conexión entre el ser humano y la naturaleza. El campanario del pueblo se presenta como símbolo de identidad, en un entorno donde flora y fauna conviven en armonía.
Crónica desde el punto de vista del personaje, a mi modo de ver
Tengo toda la estancia bien iluminada para que las sombras no asedien demasiado, pero el horror no se disipa con bombillas de alta intensidad. Mañana me convertiré en la primera mujer presidenta de España.
Nuestro poema de cada día
El paisaje de Moguer. II. La cañada de las Brujas. Un ambiente de misterio envuelve todo el capítulo V de “Platero y yo”. En el primer párrafo, Juan Ramón Jiménez logra suscitar la sensación de miedo; y así, aparecen, en los prados soñolientos, cabras negras -símbolo del diablo- entre las zarzamoras -símbolo de represión y rechazo-; sombras que se ocultan al paso de Platero y Juan Ramón, no se sabe con qué enigmáticas intenciones; nubes bajas, que provocan una tenue neblina; humedad y silencio en el ambiente...; y, como marco misterioso que todo lo envuelve, la Cañada de las Brujas por la que transitan.
Nuestro poema de cada día
La miga y la pedagogía del castigo de doña Domitila. A lo largo de esta segunda semana de septiembre, niños y adolescentes vuelven a sus colegios e institutos para iniciar un nuevo curso escolar. Afortunadamente, la educación ha abandonado los procedimentos punitivos para sancionar el bajo rendimiento de los escolares, y nada tiene que ver con la escuela a la que se refiere Juan Ramón Jiménez en el capítulo VI de Platero y yo; una escuela en la que la maestra (la [a]miga), doña Domitila, impone una severa disciplina que incluye castigos físicos para los niños. Por eso, el poeta, irónicamente, no quiere que Platero participe de la crueldad de ese modelo pedagógico, y prefiere llevárselo al campo para enseñarle a disfrutar de la Naturaleza.
Ed. Alhulia. 2025
«El lenguaje habla a través / del poeta. Es su instrumento. / En la gruta feroz de las palabras / no hay otra verdad que el verso. / El verso trasciende porque transmuta. / El verso es verso porque ama ser. (…) Para ser, el poeta es una / metáfora incompletea / cuyo sujeto se ha perdido. / He ahí lo infinito / de lo finito. / Todo es posible. Solo es amar…Belleza / perecedera / del instante», escribe el poeta y crítico Enrique Villagrasa en su último libro En la esquina del verso. Me quedo con: «Todo es posible. Solo es amar…Belleza / perecedera / del instante», que viene a conformar una sabia manera de entender el mundo, la poesía, la vida, al fin y al cabo.
"El librero de Macondo", de Roser Amills, que ha pasado diez años de silencio literario. Ganó el Premio Ciudad de Badajoz 2025 y lo ha publicado la Fundación José Manuel Lara (Grupo Planeta).
Decía Borges, uno de los grandes ensayistas del tango, que estudiar el tango era profundizar en una de las vicisitudes del alma; y la historia de los argentinos es la historia del tango, su propia historia, su idiosincrasia. Será a finales del XIX; en las casas de mala vida y “los casinos de baja estofa” donde comienza el tango a despuntar. Este género inicial era alegre, descarado y valiente; un baile de cortes y quebradas asociado al honor, al guapo y al duelo a cuchillo entre compadritos. Este tango de cimitarra y resarcimiento era el que admiraba Borges.
Nuestro poema de cada día
Con esta nueva entrega sobre Juan Ramón Jiménez, Fernando Carratalá celebra su primer año como autor de "El rincón de la poesía". Su pasión por la poesía no solo se refleja en sus escritos, sino también en su compromiso con la difusión de la literatura a través de iniciativas como esta sección. Carratalá ha dedicado gran parte de su vida a explorar los matices del lenguaje poético. Su estilo se caracteriza por una profunda sensibilidad y una búsqueda constante de nuevas formas de expresión. Su objetivo es fomentar el amor por la poesía y proporcionar un espacio donde nuestra poesía. Fernando Carratalá y "El Rincón de la Poesía" representan un esfuerzo significativo por revitalizar el interés en la poesía. Felicidades por este primer año y esperamos que cumpla muchos más.
"Romanas. Voces rescatadas", de Cristina Rosillo López, da una nueva visión: el relato del mundo romano a través de las experiencias de las mujeres que habitaron en esa época.
Nuestro poema de cada día
Hay que remontarse a la Grecia del siglo VI a.C. para encontrar en el escritor Esopo los antecedentes de una fábula en prosa que inicialmente tuvo como protagonistas a una hormiga y a un escarabajo, en lugar de a una perezosa cigarra. Este es el texto en griego atribuido a Esopo, acompañado de su traducción al castellano:
Reseña del poemario "Crustáceos", de Isabel Torné. Publica Editorial Olé Libros (Valencia, 2025)
Decía Shakespeare en La tempestad que “estamos hechos de la misma materia que los sueños”. La afirmación adquiere una singular resonancia después de leer Crustáceos, de Isabel Torné, aunque en su caso habría que añadir que también estamos hechos de aquello que los sueños no consiguieron ser, porque por las páginas de este poemario transita insistentemente la conciencia de una vida imaginada que no coincide con la vida vivida; ese espacio intermedio, doloroso y profundamente humano, donde permanecen las decisiones no tomadas, los deseos incumplidos, los afectos perdidos y cuanto el tiempo ha ido dejando atrás.
Las manos del artesano, endurecidas por el tiempo y la fricción, moldean la materia. Madera, metal, arcilla; sustancias inertes que, bajo su toque, adquieren forma. Un proceso repetitivo, casi mecánico, que se repite a través de los días, los años. Crea belleza, dicen algunos. Funcionalidad, añaden otros. Pero la belleza es una ilusión efímera, una construcción mental que se desvanece con la comprensión de la insignificancia. La funcionalidad, un breve aplazamiento de la inevitable decadencia. Sus herramientas, extensión de su cuerpo, reflejan su propia inexorable descomposición. El filo se embota, el mango se agrieta. Igual que él. El cuerpo, una máquina imperfecta que se deteriora con cada ciclo de trabajo. Los músculos se tensan, las articulaciones crujen, un recordatorio constante de la fragilidad inherente a la existencia. Cada pieza terminada, un pequeño triunfo sobre el desgaste, una breve resistencia a la entropía que no hará mella en el gran diseño de la nada.
Una sinfonía de la soledad
El Teatro Maravillas pone el reloj en hora para mostrar seguidamente 90 minutos de representación. Una producción nacida de los pliegues de la realidad que se adentra en la cartografía de los afectos contemporáneos.
Nuestro poema de cada día
El poema Iglesia abandonada (Balada de la Gran Guerra) está fechado el 29 de noviembre de 1929, y tuvo tres versiones impresas:; la primera apareció en la revista porteña Poesía (I, núms. 6-7, octubre-noviembre de 1933), con un subtítulo que posteriormente se modificará: “(Recuerdo de la Guerra Europea)”; una segunda edición publicada en el volumen VI de las Obras completas (1938), que contó como editor literario con Guillermo de Torre; y, finalmente, y ya con el subtítulo definitivo, figura en España Peregrina (I, núm. 4, 15 de mayo de 1940).
La historia de Denis Valerga no comienza en un estudio de grabación, sino en la fragilidad de una maleta vacía y la determinación de un joven de dieciséis años que, en los años setenta, se lanzó a la conquista de Londres con poco más que veintiocho libras en el bolsillo para su billete de avión, y la voz de su madre grabada a fuego: “Hagas lo que hagas, hazlo bien”. Ese mandato se convirtió en la arquitectura de su vida.
Espíritus no del todo ausentes
El Teatro Lara abre sus puertas de la Sala Grande al frescor estival, como no podía ser de otro modo, por los calores que hacen puertas afuera, y acoge un lleno absoluto en un martes cualquiera de este mes de agosto donde nadie está a gusto. Pero aquí, sí. La mítica bombonera madrileña registró un aforo de ocupación que desafió al termómetro madrileño y subió las ganas de pasarlo bien. El público acudió en tropel, y sin conocerse, ¡ojo!, a entregarse al indiscutible imán de una comedia que ofrece una complicidad hilarante.
El prestigioso sello argentino Paradiso Ediciones acaba de distribuir en librerías un nuevo libro de cuentos de la destacada autora local Alejandra Jalof.
Ediciones Vitruvio. 2015
Un libro, por definición, es una sucesión, una flecha que va de la primera a la última página, y toda flecha, ya lo sabía cierto griego perplejo ante una tortuga, es una forma de dudar sobre si el movimiento existe. Martínez-Conde no ignora esta forma de especulación. Sus poemas avanzan y, al mismo tiempo, se demoran en la posibilidad de no haber avanzado nunca, como si cada composición fuera una variación sobre un único poema inmóvil, anterior al libro, del cual estas páginas fuesen su sombra proyectada. En su refinado sentido de la composición, las piezas que componen el libro no obedecen a una acumulación arbitraria: determinados motivos reaparecen, cambian de tonalidad, se enriquecen con nuevos matices y terminan construyendo una unidad profunda que el lector percibe incluso antes de identificarla racionalmente No sería impropio imaginar que este libro ha existido siempre y que el autor no ha hecho sino descubrirlo lentamente, como quien reconoce un sendero oculto en un bosque frecuentado durante toda la vida.
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Desde mi más temprana edad me dijeron que no utilizara las malas palabras, que era mala educación.
Inma Chacón nos sumerge en "Ojos de Bruna", de nuevo, en una novela histórica cautivadora. Secretos, emoción y suspense en una saga de la España rural del siglo XIX.
La situación que estamos viviendo en todo el mundo es, sencillamente, trágica: Irán-Israel, Rusia-Ucrania, Marruecos-Argelia (en el Sahara Occidental) y otros treinta conflictos armados en diferentes continentes y nadie parece prestarlos atención. ¿Para qué sirve la ONU?
Memoria enterrada, infancia en ruinas y el temblor de la verdad
En la mañana del 31 de mayo de 1970, la tierra tembló en Perú. El glaciar Huascarán se desgajó con furia y sepultó en minutos la ciudad de Yungay. La historia registra la cifra, la fotografía aérea del desastre, el silencio posterior. Pero ¿qué ocurre cuando la literatura decide mirar no solo la tragedia, sino la vida que resistió bajo ella?
Editorial Caleta Olivia
La pequeña patria, el lugar que uno habita donde se está al amparo, donde nada puede pasarte ya que lo inevitable no lo es aquí donde solo vale vagar en silencios, atravesar terrenos, hacer del viento un desalambrar. Así se territorializa en estas páginas que nacieron para ser espacio y literatura, palabra e imagen que dan el lugar.
Igual que las tempestades se tornan en calma, el amor se diluye entre los recuerdos que nos proporciona el paso del tiempo. Exigua mirilla de la verdad que nada más que nos deja ver un plano corto que lo enfoca todo en una única imagen. Los antiguos amantes, así, se pierden en la plenitud de un presente que no comparten. Y lo dejan todo en manos de las exiguas muecas de un pasado borroso e inapetente.
La cinta se convierte una de las grandes sorpresa del inicio del año con una recaudación de 85.000€ y casi 12.000 mil espectadores en solo 35 salas contabilizadas
La nueva película DESCALZOS, dirigida por Santos Blanco ("Libres"), ha sorprendido gratamente en la taquilla española al inicio de este año. Producida por Hakuna Producciones y distribuida por Bosco Films y A Contracorriente Films, la cinta se estrenó en los cines españoles el 14 de abril. En sus primeros días en cartelera, logró recaudar un total de 85.800€ y atrajo a casi 12.000 espectadores, todo ello en tan solo 35 salas.
El silencio ya no es olvido
El escenario de Contemporánea Condeduque se transforma durante unos pocos días, en un mapa de ausencias vibrantes. No hay artificios en la propuesta dirigida por Juan Carlos Fisher; solo el latido descalzo y contundente de una verdad que quema.
En los últimos meses llegaron a mi buzón algunos libros que no he podido reseñar antes como me hubiera gustado. Dicho lo cual y lamentando la demora me disponga a hacerlo ahora. Como ya alumbra el título de esta reseña, trataré en este comentario de la poesía almeriense, al menos de los últimos tres libros recibidos y que creo merecen la atención del lector.
Nuestro poema de cada día
[Sigüenza se reencuentra con un lugar en el que estuvo hace muchos años”].
Colección La Gruta de las Palabras, N. 137, Prensas de la Universidad de Zaragoza, 2026
El lector está de suerte con este nuevo poemario del poeta Enrique Villagrasa. Un poeta inquieto y que se acerca a la literatura desde diversos ángulos; como lector de poesía y crítico literario tan lúcido como honesto, como activista lírico en sus funciones de responsable de la sección de poesía en la revista Librújula, también en Alhucema y, director de la colección de poesía Rayo Azul bajo los auspicios de la editorial Huerga&Fierro.
Que nuestros nombres no se borren de la historia
Acérquense al Gran Teatro Pavón, y contemplen, no impasibles, que el silencio de las cunetas y los húmedos muros de la Cárcel de Ventas el 5 de agosto de 1939 viene a exigir su sitio sobre las tablas en este inicio de la temporada 26/27.
Nuestro poema de cada día
Cuando redactamos estas líneas, Carlos Murciano sigue con nosotros, a sus casi 95 años de edad (nació en Arcos de la Frontera el 21 de noviembre de 1931) ¡Un monumento vivo de la mejor poesía contemporánea española!
Dice un proverbio japonés: “La vida es la misma, tanto si ríes como si lloras”. Me encanta la filosofía oriental, tan exótica, tan zen.
Nuestro poema de cada día
La exaltación de los sentidos. Leer cualquier página de “Platero y yo” implica sumergirse en un mundo de belleza en el que las experiencias sensoriales tienen un destacado papel poético. Abrimos el libro y nos topamos con un capítulo, elegidos al azar, en el que podemos comprobar cómo las sensaciones, procedentes de cualquier ámbito sensorial e incluso entremezcladas, gracias a las sinestesias, son fundamentales para poder disfrutar de la estética juanramoniana: “El pozo” (capítulo LII), un nombre que se va a cargar de insospechadas resonancias líricas.
Vivir una soledad no deseada en una ciudad muda, es como tener un aguacero inmediato y no tener el paraguas chino que aunque se vuelque hacia arriba con el viento inesperado, al menos protege hasta el primer soportal. En cuaquier papelera caerá retorcido como los sueños enjaulados del trotamundos que llevamos dentro. Una vez un cantero abulense, de esos de voz también canteada por los años, me dijo que las piedras hablan y que la lluvia las termina de acomodar, de biselar. Tambien estan solas a merced del tiempo devorador de su brillo, en la soledad de sus gárgolas, que te protegen, pero también te aísla entre el silencio de los arcos, testigos inmortales y callados de tu paso.
Nuestro poema de cada día
Juan Ramón Jiménez, como cualquier poeta, emplea los vocablos no solo para evocarnos representaciones intelectuales y utilitarias, sino también para transmitirnos unos determinados sentimientos. De ahí que lleve a cabo una esmerada selección léxica que traduzce la correspondencia entre sus estados anímicos y las resonancias afectivas que los signos lingüísticos empleados en él despiertan. Este conjunto de asociaciones afectivas que, junto con su significado propio o específico, conllevan los vocablos -y que determina su valor connotativo- constituye un rasgo estilístico de primer orden, capaz, por sí mismo, de caracterizar al poeta de Moguer.
Nuestro poema de cada día
Los problemas de salud de Zenobia Camprubí. Zenobia Camprubí y Juan Ramón Jiménez contrajeron matrimonio en 1916, y el primer problema grave de salud de Zenobia apareció en 1931: un tumor en el útero -que más tarde derivó en un cáncer agresivo- que requería una cirugía a la que Zenobia rechazó someterse. Dos décadas después, su dolencia se agravó y, a finales de 1951 fue operada en el Massachusetts General Hospital de Boston, extirpándosele un tumor de gran tamaño.
Nuestro poema de cada día
Para situar en el contexto personal de Josefina de la Torre el poema “Mis amigos de entonces”, es necesario rastrear sus lugares de residencia y tiempo de permanencia en ellos. La polifacética Josefina de la Torre abandonó Las Palmas de Gran Canaria (en donde había nacido en 1907) a los 17 años, y se trasladó a la Península en compañía de su hermano Claudio. que había obtenido el Premio Nacional de Literatura. Este primer viaje a Madrid lo realiza en 1924, con la intención de conectar con el ambiente vanguardista y completar sus estudios artísticos, y pronto empezó a relacionarse con “las sinsombrero” y otros miembros de la Generación del 27. En el año 1927 la revista malagueña Litoral, que dirigen Manuel Altolaguirre y Emilio Prados, publica su primer libro, Versos y estampas, con prologo de Pedro Salinas. Tras esta obra surgen Poemas de la isla (1930) y Marzo incompleto (1933). Regresó a Canarias durante la Guerra Civil, y a su término vuelve Madrid, donde desarrollará una intensa carrera en el teatro, la radio y el cine hasta su fallecimiento en 2002.
Tuve el gusto de compartir en el Encuentro de Poetas de Salamanca en octubre de 2018 con una modesta poeta de las canarias, yo quedé profundamente conmovido al leer el libro que ella me regaló y dedicó. Ante eso, me siento obligado con tal artista, de esbozar estas palabras sobre Cecilia y sobre "Almenara de Sueños".
Nuestro poema de cada día
En 1927 aparece publicado en la emblemática revista malagueña “Litoral”, fundada por Manuel Altolaguirre y Emilio Prados, y convertida en la plataforma impulsora y difusora de nuevas sensibilidades poéticas, el primer libro de Josefina de la Torre, titulado Versos y estampas, prologado por Pedro Salinas; dos hechos que no responden a la mera casualidad y que tienen su porqué. En primer lugar, la revista “Litoral” publicaba, en la Imprenta Sur, y como suplementos, obras de los entonces jóvenes poetas de Generación del 27; y, en segundo lugar, el “apadrinamiento poético” de Pedro Salinas que le lleva a escribir el prólogo se debe a la admiración mutua que entre ambos existía y a la favorable impresión que le produjo esa mezcla de verso y prosa poética de una escritora canaria que frisaba la veintena de años; una obra intimista, de desbordado lirismo, en la que se evocan, con sencillez formal y tono nostálgico, recuerdos de infancia (estampas de los juegos infantiles, de los seres queridos, de objetos cotidianos transidos por un aureola de afectividad…).
La Guerra Civil terminó hace casi noventa años, pero para algunas familias la pérdida de sus seres queridos no terminó con el final de la guerra. Miles de personas fueron asesinadas, desaparecieron y fueron enterradas sin que sus familias pudieran recuperar sus cuerpos, conocer con certeza qué había ocurrido o realizar un ritual de despedida. Esa ausencia no quedó necesariamente en el pasado: en algunos casos, sus efectos han llegado hasta hijos y nietos que nunca vivieron la guerra.
Nuestro poema de cada día
En su obra Cantares gallegos, publicada en 1863, Rosalía de Castro, partiendo del dicho popular “Non che digo nada... ¡Pero vaia!”, hace una severa crítica del comportamiento de determinados tipos de personas: la jovencita pobre, pero que va bien vestida y no se sabe en qué trabaja; la casada que baila en las fiestas y “brega” con los mozos; la chica tímida que va a misa con las beatas, pero que no tiene inconveniente en relacionarse con otras personas; el mozo siempre dispuesto a amoríos, pero poco proclive a trabajar la tierra…
Nuestro poema de cada día
Ramón Gómez de la Serna (1888-1963, escritor y periodista vanguardista, adscrito al Novecentismo, es el creador de un género literario al que bautizó con el nombre de greguería -palabra que literalmente significa "lenguaje ininteligible, incomprensible", y que pasa a designar "una idea ingeniosa, plasmada en prosa, una imagen, una comparación sorprendente, un intento de redefinir metafóricamente facetas de la realidad a través de asociaciones inesperadas, originales y humorísticas".
Atendiendo a la sugerencia lúcida de Borges: censurar y alabar son operaciones sentimentales que nada tienen que ver con la crítica, le propongo a mis lectores una operación más sensata: un seguimiento al texto "A-Dioses", que hable el libro, no quien traza estas líneas.
Intentar atrapar la luz, como si eso fuera posible con sólo estirar el brazo y cerrar el puño. Es, en ese punto, donde la evanescencia de una nube se convierte en cielo, o donde los sueños chocan contra la realidad de las esquinas de una habitación mientras intentan convertirse en otra cosa.
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