Ed. Visor. 2025
07/01/2026@11:11:00
"Oxford Circus" de Gerardo Rodríguez Salas. Colección Visor de Poesía. III Premio de Poesía Marpoética, Marbella 2025. 84 páginas y 21 poemas repartidos en cinco partes, en cinco “actos circenses o performativos”: Vodevil (un poema), Burlesque (9 poemas), Teatro de sombras (un poema), Fenómenos (Freak show) (9 poemas) y Extravaganza (un poema).
Nuestro poema de cada día
Cuando se cumplían veinte años de la publicación de Habitaciones separadas (1994), un libro decisivo en la obra de Luis García Montero y en la historia de la poesía española contemporánea, la colección Visor quiso celebrarlo con esta edición especial en la que cada poema va acompañado por las palabras, las interpretaciones y los recuerdos de algunos lectores de lujo, protagonistas de la poesía española e hispanoamericana.
Colección Visor de Poesía, Madrid, 2025
Andrés Garcías Cerdán se acerca a la literatura entre la necesidad de crear y la de ensayar, pues en ambas parcelas su labor es sobradamente conocida y reconocida. De hecho, este nuevo poemario ha sido galardonado con el XXVII Premio de Poesía Generación del 27. Un poemario que celebra la cotidianidad, la necesidad de reequilibrar lo injusto, cuando no una violencia sin alma ni compasión.
Reseña del poemario "Desgracia", de Fernando Valverde. Ed. Visor (Madrid, 2022)
Fue el escritor sueco, Henning Mankell, quien dijo en una entrevista concedida al periódico alemán Die Zeit, en el año 2015, tras revelar que sabía que moriría de cáncer, que: “Venimos de la oscuridad y vamos hacia la oscuridad. Eso es la vida”.
OPINIONES DE UN LECTOR
Editorial Visor. XIX Premio Emilio Alarcos. 62 páginas
Aproximadamente unos 600 versos repartidos en 26 poemas. El libro tiene dos partes, la primera titulada VOSOTROS con 13 poemas y la segunda titulada ECCE HOMO, con otros 13 poemas. Una ilustración-autorretrato de Juan Praena Medina (padre del poeta) da color a la portada: Unos pies cruzados que nos invitan a imaginar la cruda realidad del camino. La gratitud es crucial para comprender la ofrenda que representa este poemario en cada parte y en su conjunto.
El barro y su capacidad de creación. Las manos que lo moldean. Los ojos que lo encumbran. Y los sentimientos que lo engendran. Así crece este poemario a través del tiempo y sus recuerdos. O de esas partes de uno mismo que conforman ese todo que somos. Ese todo fabricado por el pasado, los destellos de los anhelos perdidos y la oscuridad de una noche llena de silencios. O por esa luz que se cuela al final del pasillo, y donde la voz poética de Noche fiel y virtuosa busca el camino que le lleve al final de la existencia. Allí donde nace la posibilidad de liberarse del último tramo de sombras, neblinas y miedos por el que transita el alma afligida en la hora de la verdad.
Sobre "Vikinga" de Isabel Pérez Montalbán, XLI Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla
Pocas mujeres abordan la poesía en la actualidad desde la construcción de un discurso social y crítico. Sí hay muchas que marcan claramente en sus poéticas un proceso de subversión de la verbalización y categorización tradicional, desde una perspectiva feminista, la insubordinación de la mujer-objeto, el erotismo como instrumento autosuficiente y el falocentrismo…, creando un orden estético personal e inalienable.
La poesía siempre ha existido, es el género literario más antiguo de todos, mucho más que la novela que es ahora mismo la reina. Desde la aparición de Internet, la poesía ha vuelto a ser un género de interés para los más jóvenes; ha salido del libro, ha subido a los escenarios y han aparecido muchas editoriales que han dado voz a estos nuevos autores.
Nuestro poema de cada día
Pardo Bazán, introductora del Naturalismo en España con “notable moderación”
Si el francés Émile Zola es la figura capital de Naturalismo -entendiendo por tal la corriente literaria del siglo XIX que intensifica los caracteres del Realismo inspirándose en la ciencia experimental y en la concepción determinista de las acciones humanas-, la condesa de Pardo Bazán (1851-1921), al menos en su producción novelística inicial, asume los planteamientos naturalistas, defendidos en una serie de artículos que agrupó bajo el título de La cuestión palpitante (1883), y que fueron objeto de enconadas polémicas, provocando un gran escándalo literario y social.
Nuestro poema de cada día
El sombrero de tres picos, “rey de los cuentos españoles”.
El sombrero de tres picos es, sin duda, la mejor obra de Alarcón, y se sitúa en un lugar de privilegio dentro de la brillante narrativa de su época, hasta el extremo de haber sido considerada como “la perla de la narrativa decimonona”. El novelista retrata con enorme expresividad a sus personajes -salpicados de ciertos toques románticos-; posee una enorme habilidad para mantener el interés de la narración, sin dejar que decaiga la acción, urdiendo enredos argumentales que intrigan al lector; hace gala del humor y de la ironía; y exhibe un estilo ameno y fluido. No en vano, Emilia Pardo Bazán -por recoger un testimonio encomiástico de la época- llegó a llamar a la obra “rey de los cuentos españoles”.
Nuestro poema de cada día
Pérez Galdós ante la “sinfonía coral” de la miseria y su espiritualización lírica
En la descripción de las tres viejas pordioseras que piden limosna a las puertas de la iglesia de san Sebastián -en la novela Misericordia-, Pérez Galdós sabe extraer poesía y belleza de la pobreza más extrema, que presenta impregnada de un lirismo que va más allá de lo puramente estético. Por muy desagradable que resulte la “mendicidad profesional”, Pérez Galdós se las ingenia para que el lector sienta una intensa “misericordia poética” ante el sufrimiento humano. El fragmento que reproducimos y comentamos a continuación, con una prosa de marcado calado rítmico, trasciende la mera visión costumbrista, insuflada por un aliento a la vez trágico y lírico.
Nuestro poema de cada día
La fuerza lírica de la introspección psicológica de los personajes
El lirismo galdosiano se intensifica cuando la narrativa se adentra en el terreno del subconsciente, los sueños y la locura. En Fortunata y Jacinta -y, por supuesto en sus novelas en general-, Benito Pérez Galdós recurre al estilo indirecto libre y, de esta manera, introduce los pensamientos y la voz interior de los personajes directamente en la narración, con lo que se borra la frontera entre el narrador y el personaje, permitiendo al lector sumergirse en su profunda psicología. Así ocurre, por ejemplo, en el fragmento en el que el novelista nos presenta a Manuel Moreno Isla, el perpetuo enamorado de Jacinta, a cuya muerte vamos a asistir; un fragmento en el que no faltan ciertos toques líricos (lenguaje metafórico, exclamaciones, interrogaciones retóricas, adecuación del ritmo narrativo al contenido, etc.).
Nuestro poema de cada día
Uno de los momentos de mayor lirismo trágico de toda la obra de Pérez Galdós: Los fusilamientos de los Sargentos de San Gil
Un lirismo de tinte trágico envuelve la recreación que Pérez Galdós hace del fusilamiento de los sargentos de San Gil, un acontecimiento histórico acaecido el 25 de junio de 1866, y que dejó tan impresionado al escritor que lo recoge tres veces en su obra: aparece en la novela Ángel Guerra (1890-1891), en un episodio nacional -La de los tristes destinos (1907), novela que cierra la cuarta serie-, y en las Memorias de un desmemoriado (1915-1916). El lirismo al que aludimos se traduce en una estética de la compasión popular: el pueblo de Madrid llora desconsoladamente el destino de los sargentos condenados, y su ejecución adquiere los tintes de una tragedia compartida. Es la sublimación del dolor, revestido de un hondo lirismo elegíaco. Leamos y comentemos un fragmento en el que una trágica realidad histórica queda reflejada con la sensibilidad literaria de la que siempre hace gala Pérez Galdós.
Nuestro poema de cada día
"Pepita Jiménez" (1874) es el máximo exponente de la prosa lírica de Juan Valera. De las tres partes de que se compone la obra (“Cartas de mi sobrino”, “Paralipómenos” y “Epílogo. Cartas de mi hermano”), la primera de ellas -una recopilación de las cartas del seminarista don Luis de Vargas- posee fragmentos de un altísimo clima poético, ya sea cuando se describe idíìlicamente la naturaleza, ya sea cuando se manifiestan los conflictos que aquejan el alma del seminarista, ya sea en la forma en la que se expresa la idealización del amor.
Nuestro poema de cada día
Juan Valera no pretendió reflejar en sus obras los ambientas más crudos de la sociedad, como hicieron otros escritores realistas, sino que se mostró partidario de “el arte por el arte” y las impregnó de un poderoso aliento lírico, Su prosa narrativa, especialmente en los pasajes descriptivos, y más si se trata de la naturaleza andaluza, está dotada de una alta carga poética que deja al descubierto su su fuerte sensibilidad estética. A modo de ejemplo, transcribimos dos fragmentos del artículo misceláneo “La cordobesa”, escrito en 1872.
Nuestro poema de cada día
El inagotable acervo léxico de Azorín
El léxico de Azorín es tan variado como extenso; y lo mismo toma vocablos de la legua hablada por los campesinos y por los diferentes artesanos de los rincones de Castilla que visita -dignificando así el habla rural-, como de los escritores clásicos -empleando arcaísmos y vocablos de contenido fuertemente decadentista- y modernos -de los que sabe extraer acertados neologismos. En el artículo “La palabra y la vida” afirma Azorín que “lo que debemos desear al escritor es ser claros, precisos y concisos”. Y añade más adelante: “Cada cosa en el lenguaje escrito debe ser nombrada con su nombre propio; los rodeos, las perífrasis, los circunloquios embarazarán y recargarán y ofuscarán el estilo. Pero para poder nombrar casa cosa con su nombre… debemos saber los nombres de las cosas. Echemos una mirada por la casa y por el campo; a centenares se nos ofrecerán las cosas, los detalles, los particulares, las faenas y operaciones que no sabemos nombrar. Y, sin embargo todo eso tiene o ha tenido su nombre; debemos conocer y usar esos nombres. Si están esos nombres en el habla baja, popular, llevémoslos sin vacilar al lenguaje literario: si están en libros viejos -en los clásicos-, exhumémoslos también sin reparo”.
Nuestro poema de cada día
Miró, amante apasionado de la belleza. Gabriel Miró (Alicante, 1879-Madrid, 1930) dedicó su vida a la redacción de una obra artística que refleja su temperamento melancólico, su aguda sensibilidad y un dominio absoluto de todos los recursos del lenguaje. Aun cuando su prosa se inscribe en la órbita modernista, se le adscribe a la Generación Novecentista, tanto por su edad como por su afán de depuración formal, exacerbada hasta el tales extremos que Ortega y Gasset llegó a definir su estilo como "fatigoso a fuerza de ser pulcro y solícito". Artista puro, Miró posee una delicada sensibilidad para percibir y expresar la belleza sensorial del paisaje levantino, que se incorpora a nuestra literatura a través de sus páginas con toda su luminosidad y fragancia.
Nuestro poema de cada día
El texto de Gabriel Miró describe un huerto en plena floración, destacando la belleza de los almendros y el acanto. Los almendros simbolizan la fragilidad y el sacrificio, mientras que el acanto, admirado por su estética clásica, es confundido con una planta medicinal. La obra evoca melancolía y reflexión sobre la vida y el arte.
Nuestro poema de cada día
Una de las obras cumbres de Gabriel Miró: Figuras de la Pasión del Señor. Artista puro, Miró posee una delicada sensibilidad para percibir y expresar la belleza sensorial del paisaje levantino, que se incorpora a nuestra literatura a través de sus páginas con toda su luminosidad y fragancia. La producción de Miró está integrada por un conjunto de relatos en los que el paisaje, profundamente humanizado, es más importante que la sencilla acción novelesca que lo tiene por escenario. Y a nuestro entender, la obra cumbre de Miró es Figuras de la Pasión del Señor (1916), evocación de los personajes bíblicos y del paisaje de Palestina -que no es sino el paisaje de las tierras y pueblos alicantinos-.
Nuestro poema de cada día
"El hombre acecha" es el penúltimo poemario de Miguel Hernández, y el segundo escrito durante la Guerra Civil, tras Viento del pueblo (publicado en Valencia por Socorro Rojo Internacional el 2 de octubre de 1937). Se compone de 19 poemas sin uniformidad temática: en algunos de ellos irrumpen sus preocupaciones sociales y políticas; otros, como es el caso de los titulados “Rusia” y “La fábrica-ciudad”, surgen como resultado de su viaje a la Unión Soviética formando parte de la comisión que representaba a España en el V Festival del Teatro Soviético. Y aunque el tono exaltado de Viento del pueblo se ha moderado, un sentimiento de aflicción recorre el poemario, que está precedido por una dedicatoria a Pablo Neruda.
Nuestro poema de cada día
Zenobia Camprubí [Malgrat de Mar (Barcelona), 1887-San Juan (Puerto Rico), 1956] fue mujer polifacética: escritora, traductora (en especial de las obras de Rabindranat Tagore), lingüista (ya exiliada, desarrolló una fructífera labor educativa, difundiendo nuestra lengua y cultura como profesora, entre 1943 y 1951, y tal y como deja patente en su Diario, en la Universidad de Maryland), promotora y participante en todo tipo de actividades cívicas, miembro destacado del Lyceum Club Femenino (se la puede considerar una de las pioneras del feminismo español, defensora de la presencia de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad)… y, desde 1916, esposa de Juan Ramón Jiménez (se casaron en la iglesia católica de san Esteban, en Nueva York, el 2 marzo de 1916).
Nuestro poema de cada día
El DRAE nos da la información sobre el origen de la palabra "jitanjáfora" y nos precisa su significado:
jitanjáfora, última palabra del tercer verso de un poema repleto de voces sin significado, pero de gran sonoridad, que compuso en 1929 el poeta cubano M. Brull y de la que se valió el humanista mexicano A. Reyes, 1889-1959, para designar este tipo de enunciados. Texto carente de sentido cuyo valor estético se basa en la sonoridad y en el poder evocador de las palabras, reales o inventadas, que lo componen.
La editorial Huso presenta la versión definitiva de "Los filos de la noche", de Manuel Rico. El autor ha sometido a su primera novela a una profunda revisión.
Nuestro poema de cada día
Muy poco sabemos del poeta renacentista encuadrado en la Escuela de Salamanca Francisco de la Torre (¿1534?-¿1594?); aunque conocemos sus poesías porque Francisco de Quevedo las editó, en 1631, junto a las de fray Luis de León, para combatir los excesos del Culteranismo. Y la poca información que poseemos de su vida hay que buscarla en el discurso de toma de posesión como académico de la RAE (21 de junio de 1857) de Aureliano Fernández-Guerra y Orbe.
https://www.rae.es/sites/default/files/Discurso_de_ingreso_Aureliano_Fernandez-Guerra_y_Orbe.pdf
Nuestro poema de cada día
Uno de los poemas más difundidos de Lope de Vega lleva por título “Soneto de repente”, y está incluido en la comedia La niña, de plata (que es como se conoce popularmente a Dorotea, la protagonista de la obra), de 1617; en concreto, en el acto III, escena IV (que sucede en una calle de Sevilla), versos 306-319, y está puesto en boca de Chacón, criado de don Juan, que no puede casarse con Dorotea porque los padres de esta se oponen a la boda.
Edición digital de la comedia:
https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/la-nina-de-plata--0/html/feedba48-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.html
Nuestro poema de cada día
El "Soneto de la vida" de Manuel Machado compara las etapas de la vida humana con la estructura de un soneto. Infancia y juventud se reflejan en los cuartetos, mientras que madurez y vejez aparecen en los tercetos. El estrambote resalta la inmortalidad del arte frente a la fugacidad de la existencia.
Nuestro poema de cada día
Este soneto figura en la antología poética Primera parte de las flores de poetas ilustres de España (1635), firmado por Diego Hurtado, y de ahí que se le atribuya a Diego Hurtado de Mendoza (1503 o 1504-1575).
Nuestro poema de cada día
El poema de Federico García Lorca presenta a Sevilla como una ciudad llena de sensualidad y dolor, contrastándola con Córdoba, asociada a la muerte. Utiliza imágenes vívidas y una métrica heterométrica para explorar la Semana Santa, fusionando elementos mitológicos y dionisíacos que reflejan la complejidad emocional de las tradiciones andaluzas.
|
PREMIO DE POESÍA HERMANOS ARGENSOLA 2024
Visor, 2024
Este poemario, ganador del prestigioso Premio de Poesía Hermanos Argensola 2024, contiene la voz inconfundible del poeta granadino Antonio Praena.
La publicación de la obra ganadora la llevará a cabo la editorial especializada Visor
La escritora jerezana Raquel Lanseros ha resultado ganadora del Premio Internacional de Poesía Generación del 27 que convoca la Diputación de Málaga por su obra "El sol y las otras estrellas".
Visor Libros, 2022
Son numerosos, incluso puede que excesivos, los libros de poesía que se publican cada año. Pero no son muchos, sino escasos, los que logran alcanzar la categoría de excelentes. Y dentro de esa excepcionalidad se ha de situar ‘25-33', poemario de Santiago A. López Navia y libro ganador del Premio Emilio Alarcos de Poesía. Galardón concedido, según manifiesta el informe del jurado, “por su contenido original, impresionante y emocionante en la evocación de una infancia transcurrida en un barrio de la periferia del sur de Madrid”.
Colección Visor de Poesía, 2021
Quizá este sea el poemario más religioso de Antonio Praena de entre todos los que tiene hasta ahora premiados y publicados, que son ya muchos, porque desde luego Dios y también los otros, en toda su otredad, están presentes en las 64 páginas que conforman este libro de versos con el que ganó el XIX Premio Emilio Alarcos.
El Instituto Cervantes rendirá el próximo lunes, 5 de abril, un doble homenaje al poeta Luis Rosales (Granada, 1910 - Madrid, 1992), poeta y ensayista de la Generación de 1936, premio Cervantes 1982.
XXXII Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe. Colección Visor de Poesía. 2020
“Gaviotas ahogadas en bodegas (...) pisoteadas (...) gaviera era la estela (...) extranjeras exhaustas (...) la resistencia (...) pero la vida se hace navegable(...) cuando la libertad (…) la sostiene imparcelable”.
XXI Premio de Poesía Generación del 27
Yo, que conozco a Manilla, me abstendré de hacer una crítica biográfica o, menos aún, psicologicista de su más reciente libro ‹‹Suavemente ribera›› (*), colección de 56 poemas divididos con gran precisión en cinco partes de ocho piezas y una central de catorce, enmarcadas por un prólogo y un epílogo. Buena será dejar constancia de sus epígrafes: Impromptu, Suavemente ribera, Caminos de la tarde, Espacios despoblados, Tierra extraña, El tambor de la noche, Del lado de la aurora y Por la llanura del tiempo.
Nuestro poema de cada día
[Dada la extensión del cuento y de su comentario, lo vamos a dividir en tres partes, fácilmente reconocibles en el texto].
Del primitivo ¡Dios ayuda! ¡Santiago! que surge en Clavijo según la Crónica de España de Jiménez de Rada, se llegaría al2 ¡Santiago, y cierra España!" tan presente en la literatura española.
Nuestro poema de cada día
Dentro de los escritores de la Generación del 98, Miguel de Unamuno es el de mayor expresividad ideológica. Enemigo del formalismo afectado, “lucha” con el lenguaje intentando doblegarlo para convertirlo en el instrumento idóneo que sirva de vehículo de expresión a su pensamiento -tan contradictorio, tan crítico, tan dramático-; lo que le lleva a un difícil conceptismo con el que en ocasiones rebasa los límites habituales de la expresión. En efecto, su estilo se caracteriza por su viveza y expresividad. Sabe extraer de las palabras todas sus posibilidades semánticas, y su prosa, repleta de paradojas y antítesis -en la línea de su temperamento-, alcanza una extraordinaria intensidad afectiva.
Nuestro poema de cada día
Pérez Galdós y la reanudación de la tradición novelística española del Siglo de Oro. Es necesario llegar a Benito Pérez Galdós (1842-1920) para que se restaure nuestra tradición novelística. “Entre ñoñeces y monstruosidades dormitaba la novela española por los años de 1870, fecha del primer libro del señor Pérez Galdós. Los grandes novelistas que hemos visto aparecer después eran ya maestros consumados en otros géneros de literatura, pero no habían ensayado todavía sus fuerzas en la novela propiamente dicha. No se habían escrito aún ni Pepita Jiménez [Juan Valera, 1874], ni Las ilusiones del doctor Faustino [Juan Valera, 1875], ni El escándalo [Pedro Antonio de Alarcón, 1875], ni Sotileza [José María Pereda, 1885], ni Peñas arriba [José María Pereda, 1885]”. [1] Y, en efecto, Pérez Galdóses nuestro mayor novelista después de Cervantes, y puede emparejarse concualquiera de su siglo (Dickens, Balzac, Zola, Flaubert, Doistoievski o Tolstoi); y pocos novelistas europeos -más bien ninguno- pueden competir con él en capacidad creadora: así lo atestiguan los cerca de ocho mil personajes producto de su rica inventiva; unos personajes que sorprenden por su variedad y por su caracterización psicológica, que permite comprobar el interés que el autor siente por su condición humana.
Nuestro poema de cada día
La “estética mesurada” del estilo de Valera: la descripción de Rosita
Juan Valera publicó por entregas, entrre octubre de 1874 y junio de 1875, Las ilusiones del doctor Faustino, en la Revista España y, como libro impreso, en ese mismo año de 1875. El protagonista de la novela, Faustino es un personaje con sueños de grandeza, pero abúlico y perezoso, encorsetado en la debilidad de su carácter. Sirva como ejemplo lo que el doctor Faustino piensa de sí mismo: “Cuando miro el centro de mi alma, el abismo que tal vez el orgullo abrió allí, me finjo que soy grande como un dios. Cuando miro mis actos y los resortes de mi voluntad, que a tales actos me inducen, se me antoja que soy más vil que un perro. Por cierto que y en él se ha pretendido ver, al menos en su juventud, un trasunto del propio Juan Valera.
Nuestro poema de cada día
En "El remiendo", Gabriel Miró describe un molino que, a pesar de tener una vela remendada, irradia belleza y alegría. Las hormigas comentan sobre su apariencia, mientras el molino espera en silencio. La prosa impresionista destaca la luz y los colores del paisaje rural, creando una atmósfera poética y evocadora.
Nuestro poema de cada día
Miguel de Unamuno describe Castilla como una llanura austera, seca y de contrastes extremos, y sostiene que su paisaje monótono y áspero influye en el espíritu castellano, apartándolo de lo material y orientándolo hacia lo ideal.
Nuestro poema de cada día
El fragmento de "Las mieles del rosal" de Ramón María del Valle-Inclán describe un paseo en barca por un río sereno, donde Eulalia experimenta nostalgia y placer. La prosa destaca por su lenguaje poético y sensorial, evocando tranquilidad a través de imágenes vívidas y una cuidadosa selección léxica que sugiere belleza y calma.
Nuestro poema de cada día
[Sigüenza se reencuentra con un lugar en el que estuvo hace muchos años”].
Nuestro poema de cada día
En "La tarde" de Gabriel Miró, Sigüenza pasea por la naturaleza en septiembre, disfrutando del paisaje y los pueblos de La Marina Baja. Se encuentra con un gato abandonado, lo que provoca una reflexión sobre la compasión. La prosa destaca por su belleza sensorial y conexión emocional con la tierra.
Nuestro poema de cada día
Nuestro poema de cada día
Un texto saturado de sonoridad: “El pan”.
Nuestro poema de cada día
En su obra Cantares gallegos, publicada en 1863, Rosalía de Castro, partiendo del dicho popular “Non che digo nada... ¡Pero vaia!”, hace una severa crítica del comportamiento de determinados tipos de personas: la jovencita pobre, pero que va bien vestida y no se sabe en qué trabaja; la casada que baila en las fiestas y “brega” con los mozos; la chica tímida que va a misa con las beatas, pero que no tiene inconveniente en relacionarse con otras personas; el mozo siempre dispuesto a amoríos, pero poco proclive a trabajar la tierra…
Nuestro poema de cada día
Las diferencias ideológicas y estéticas entre los poetas Gabriel Celaya y José García Nieto no les impidió mantener una profunda relación de amistad, de la que hay constancia, además del hecho de que compartieran “espacios de confluencia cultural” -como eran, por ejemplo, las tertulias literarias-, a través del intercambio de cartas, tanto públicas -bajo la modalidad de “carta abierta”- como privadas (a muchas de estas hemos tenido acceso, al permitirnos su lectura Paloma García Nieto, la presidenta de la Fundación que lleva el nombre de su padre). A este respecto tiene interés el artículo de Antonio Chicharro titulado “Cartas privadas y abiertas en la relación literaria de Gabriel Celaya y José García Nieto”, y publicado en Tropelías, Revista de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, número extraordinario 7 (2020) [Universidad de Zaragoza: Departamento de Lingüística General e Hispánica].
Nuestro poema de cada día
Blas de Otero busca liberar el soneto de su rigidez, proponiendo una extensión temática y métrica. En "Hagamos que el soneto se extienda", aborda recuerdos personales y critica la guerra y el imperialismo. Su poesía evoluciona hacia el verso libre, pero el soneto sigue presente en su obra.
Nuestro poema de cada día
El poema "Violante" de Rosa Chacel reflexiona sobre la figura misteriosa de Violante, quien encarga a un poeta la creación de un soneto. A través de preguntas, Chacel explora la relación entre la inspiración poética y la realidad, cuestionando si Violante es una musa real o una invención literaria.
Nuestro poema de cada día
El soneto "A la rosa" de José de Espronceda compara la efímera belleza de una rosa con las ilusiones amorosas del poeta. A través de sus cuartetos y tercetos, refleja la fragilidad de la felicidad y la inevitable desilusión, simbolizando el paso del esplendor a la amargura en el amor.
Nuestro poema de cada día
Fernando de Herrera nació en Sevilla en 1534. Su padre fue hidalgo de pocos bienes, y el futuro poeta se educó a las órdenes del maestro Pedro Fernández de Castilleja sin obtener título académico alguno. Fue amigo del humanista Juan de Mal Lara, con quien compartió la ambición de saber enciclopédico, característica del hombre del Renacimiento. Herrera cursó estudios eclesiásticos y recibió órdenes menores.
Nuestro poema de cada día
El poema "Virante" de Blas de Otero expresa la resistencia ante la adversidad y un llamado a la esperanza y la paz. A través de recursos lingüísticos innovadores, el autor invita a seguir su camino hacia un futuro solidario, reflejando su compromiso con la conciencia colectiva y la convivencia pacífica.
Nuestro poema de cada día
El quiasmo. Consiste en presentar en órdenes inversos los elementos de dos estructuras sintácticas. Poetas barrocos, como es el caso de Góngora, se han valido con relativa asiduidad del quiasmo. En los siguientes poemas se ofrecen ejemplos que ponen de manifiesto la habilidad con que Góngora maneja este recurso sintáctico.
|
|
|